{"id":1349,"date":"2017-02-28T11:00:54","date_gmt":"2017-02-28T15:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=1349"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"papa-francisco-la-verdadera-felicidad-viene-dios-no-del-dinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/02\/28\/papa-francisco-la-verdadera-felicidad-viene-dios-no-del-dinero\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: La verdadera felicidad viene de Dios y no del dinero"},"content":{"rendered":"<p>O se sirve a Dios o a las riquezas, porque \u201cno se puede servir a dos se\u00f1ores\u201d. Esta fue la reflexi\u00f3n del Papa Francisco en la homil\u00eda de la casa de Santa Marta a primera hora de la ma\u00f1ana al recordar que uno de los mayores dones de Dios es el de la felicidad.<\/p>\n<p>El Papa coment\u00f3 el pasaje del joven rico \u201cque quer\u00eda seguir al Se\u00f1or, pero al final era tan rico que eligi\u00f3 las riquezas\u201d. \u201cQu\u00e9 dif\u00edcil es que un rico entre en el Reino de los cielos\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Al comentar el Evangelio, habl\u00f3 de la actitud de Pedro ante Jes\u00fas cuando le dice: \u201cYa lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido\u201d. Y la respuesta de Jes\u00fas \u201cfue clara\u201d: \u201cnadie que haya dejado todo quedar\u00e1 sin recibir el ciento por uno\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl Se\u00f1or no sabe dar menos de todo. Cuando \u00c9l dona algo se dona a s\u00ed mismo, que es todo\u201d porque \u201cla plenitud de Dios es una plenitud realizada en la cruz\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEste es el don de Dios: la plenitud crucificada. Y este es el estilo del cristiano: buscar la plenitud, recibir la plenitud y seguir por este camino. No es f\u00e1cil. \u00bfY cu\u00e1l es el signo de que voy adelante en este dar todo y recibir todo? \u2018Glorifica al Se\u00f1or con ojo generoso y contento. En cada ofrenda muestra tu rostro alegre\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u201cel joven rico tiene el rostro oscurecido y anda triste\u201d. \u201cNo ha sido capaz de recibir, de acoger esta plenitud\u201d pero \u201clos santos, Pedro mismo, la han acogido y en medio de las pruebas, de las dificultades ten\u00edan el rostro alegre, el ojo contento y la alegr\u00eda del coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Francisco finaliz\u00f3 recordando a San Alberto Hurtado: \u201ctrabajaba siempre, dificultad tras dificultad. Trabajaba por los pobres. Fue de verdad un hombre que hizo camino en ese pa\u00eds. La caridad para la asistencia a los hombres. Pero fue perseguido, con muchos sufrimientos. Pero cuando estaba ah\u00ed, clavado en la cruz, la frase era: \u2018Contento, Se\u00f1or, Contento\u2019\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQue \u00e9l nos ense\u00f1e a ir en este camino, nos de la gracia de hacer este camino un poco dif\u00edcil del \u2018todo o nada\u2019, de la plenitud clavada en la cruz de Jesucristo y decir siempre, sobre todo en las dificultades: \u2018contento, Se\u00f1or, contento\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Lecturas comentadas por el Papa:<\/p>\n<p>Primera lectura<\/p>\n<p>Eclesi\u00e1stico 35:1-12<br \/>\n1\u00a0Observar la ley es hacer muchas ofrendas, atender a los mandamientos es hacer sacrificios de comuni\u00f3n.<br \/>\n2\u00a0Devolver favor es hacer oblaci\u00f3n de flor de harina, hacer limosna es ofrecer sacrificios de alabanza.<br \/>\n3\u00a0Apartarse del mal es complacer al Se\u00f1or, sacrificio de expiaci\u00f3n apartarse de la injusticia.<br \/>\n4\u00a0No te presentes ante el Se\u00f1or con las manos vac\u00edas, pues todo esto es lo que prescribe el mandamiento.<br \/>\n5\u00a0La ofrenda del justo unge el altar, su buen olor sube ante el Alt\u00edsimo.<br \/>\n6\u00a0El sacrificio del justo es aceptado, su memorial no se olvidar\u00e1.<br \/>\n7\u00a0Con ojo generoso glorifica al Se\u00f1or, y no escatimes las primicias de tus manos.<br \/>\n8\u00a0En todos tus dones pon tu rostro alegre, con contento consagra los diezmos.<br \/>\n9\u00a0Da al Alt\u00edsimo como \u00e9l te ha dado a ti, con ojo generoso, con arreglo a tus medios.<br \/>\n10\u00a0Porque el Se\u00f1or sabe pagar, y te devolver\u00e1 siete veces m\u00e1s.<br \/>\n11\u00a0No trates de corromperle con presentes, porque no los acepta, no te apoyes en sacrificio injusto.<br \/>\n12\u00a0Porque el Se\u00f1or es juez, y no cuenta para \u00e9l la gloria de nadie.<\/p>\n<p>Evangelio<\/p>\n<p>Marcos 10:28-31<br \/>\n28\u00a0Pedro se puso a decirle: \u00abYa lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb<br \/>\n29\u00a0Jes\u00fas dijo: \u00abYo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por m\u00ed y por el Evangelio,<br \/>\n30\u00a0quedar\u00e1 sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermnanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna.<br \/>\n31\u00a0Pero muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos y los \u00faltimos, primeros.\u00bb<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>O se sirve a Dios o a las riquezas, porque \u201cno se puede servir a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1350,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}