{"id":2031,"date":"2017-04-13T10:25:55","date_gmt":"2017-04-13T14:25:55","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=2031"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"jueves-santo-la-institucion-la-eucaristia-del-sacerdocio-mandamiento-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/04\/13\/jueves-santo-la-institucion-la-eucaristia-del-sacerdocio-mandamiento-del-amor\/","title":{"rendered":"Jueves Santo: La instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, del Sacerdocio y el Mandamiento del Amor"},"content":{"rendered":"<p>La Pascua jud\u00eda era la gran fiesta del pueblo hebreo que conmemoraba su liberaci\u00f3n de Egipto. Todo jud\u00edo recordaba que los egipcios los hab\u00edan sometido a dura esclavitud y c\u00f3mo Dios los hab\u00eda librado con prodigios y mano fuerte. Com\u00edan un cordero asado, una pasta roja hecha a base de granada y manzana que les recordaba la arcilla de los ladrillos que hab\u00edan construido y acompa\u00f1aban la cena con agua salada que recordaba sus l\u00e1grimas; adem\u00e1s, hierbas amargas y panes \u00e1zimos, o sin levadura, 4 copas de vino, cada una con un significado diferente. Jes\u00fas se re\u00fane el jueves con sus disc\u00edpulos al comienzo de la fiesta de los Panes \u00e1zimos y manda a dos de ellos, Pedro y Juan, seg\u00fan san Lucas, los cuales disponen todo en un aposento alto de una casa.<\/p>\n<p>Es el momento supremo de la entrega de Jes\u00fas. \u00c9l es consciente de ser el Hijo de Dios, en quien el Padre ha puesto el mando de todas las cosas, y como preparaci\u00f3n a la Eucarist\u00eda, primero lava los pies a sus disc\u00edpulos. Era un oficio de sirvientes, o esclavos, y no era bien visto, por ejemplo, que un rabino pusiera a sus disc\u00edpulos a lavarle los pies, menos que un rabino les lavara los pies a sus disc\u00edpulos, y Jes\u00fas, queriendo dejar un signo claro del amor que por fuerza se traduce en servicio, se pone a los pies de los ap\u00f3stoles, incluyendo a Judas, el traidor, queriendo testimoniar que el amor se muestra en el sacrificio de s\u00ed mismo, hasta hacer por el otro las labores m\u00e1s humildes. Despu\u00e9s, se pone a la mesa con sus disc\u00edpulos y es muy probable que antes de instituir la Eucarist\u00eda, revela a Judas que ya sabe que lo va a traicionar, y Judas sale fuera del Cen\u00e1culo.<\/p>\n<p>Habiendo terminado la cena del cordero pascual, Jes\u00fas toma el pan \u00e1zimo, el pan sin levadura, lo toma, lo fracciona y lo pasa a todos sus disc\u00edpulos y les dice \u201cTomen, coman, esto es mi cuerpo\u201d, luego toma la copa de vino de bendici\u00f3n, probablemente la tercera de las cuatro copas que hab\u00edan de beberse, y la pasa a sus disc\u00edpulos, diciendo, \u201cTomen, beban, este es el c\u00e1liz de mi sangre\u201d, con cuyas palabras instituye la Eucarist\u00eda como el verdadero sacrificio propiciatorio, el sacrificio que realmente quita nuestras culpas, la sangre que verdaderamente nos redime. Jes\u00fas se entrega en la cruz pero en la \u00daltima cena instituye el sacrificio eucar\u00edstico para que se quede como memorial para siempre, pues tambi\u00e9n dice a los disc\u00edpulos: \u201cHagan esto en conmemoraci\u00f3n m\u00eda\u201d, con lo cual la Iglesia entiende que no solo instituye la Eucarist\u00eda sino tambi\u00e9n los ministros encargados de presidirla y celebrarla, pues sin ministros ordenados, la Eucarist\u00eda no ser\u00eda posible, pero podr\u00edamos decir que al rev\u00e9s tampoco, si Jes\u00fas instituy\u00f3 a los ministros fue en funci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, que es la fuente, y el origen de la raz\u00f3n de ser del sacerdocio cat\u00f3lico. Un misterio tan profundo como el de la Eucarist\u00eda donde el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y donde unos hombres tomados de entre su pueblo son consagrados como ministros que hagan presente a Cristo en sus sacramentos, es algo que entenderemos totalmente en el cielo.<\/p>\n<p>El sacerdote representa a Cristo, vive en funci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y del amor a los hermanos, por eso el Papa Francisco con tanta insistencia recuerda a los sacerdotes que hagan presente a Cristo en sus gestos, su vida, su conducta, su persona, y que los privilegiados por Cristo fueron siempre los pobres, a quienes el sacerdote debe atender y amar con especial predilecci\u00f3n. Ning\u00fan sacerdote es perfecto, pero llevamos este tesoro del sacerdocio en vasijas de barro, el barro de nuestra humanidad, y ojal\u00e1 y el pueblo cristiano orara siempre por los sacerdotes, para que no den esc\u00e1ndalo comport\u00e1ndose como contrarios a Cristo sino que en todo tiempo y lugar esparzamos el buen olor de Cristo que nos ha sido comunicado por la ordenaci\u00f3n sagrada como un don misterioso y grande de Dios a la humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong><strong>Pbro. Lic. Roberto Luj\u00e1n Uranga.<\/strong><\/p>\n<p><strong>www.catoliscopio.com<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Pascua jud\u00eda era la gran fiesta del pueblo hebreo que conmemoraba su liberaci\u00f3n de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2033,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2031","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}