{"id":2034,"date":"2017-04-13T09:00:11","date_gmt":"2017-04-13T13:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=2034"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"que-es-la-eucaristia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/04\/13\/que-es-la-eucaristia\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la Eucarist\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p>La instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, tuvo lugar durante la \u00faltima cena pascual que celebr\u00f3 con sus disc\u00edpulos y los cuatro relatos coinciden en lo esencial, en todos ellos la consagraci\u00f3n del pan precede a la del c\u00e1liz; aunque debemos recordar, que en la realidad hist\u00f3rica, la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda (Fracci\u00f3n del Pan) comenz\u00f3 en la Iglesia primitiva antes de la redacci\u00f3n de los Evangelios.<\/p>\n<p>Los signos esenciales del sacramento eucar\u00edstico son pan de trigo y vino de vid, sobre los cuales es invocada la bendici\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y el presb\u00edtero pronuncia las palabras de la consagraci\u00f3n dichas por Jes\u00fas en la \u00faltima Cena: &#8220;Esto es mi Cuerpo entregado por vosotros&#8230; Este es el c\u00e1liz de mi Sangre&#8230;&#8221;<br \/>\nEncuentro con Jes\u00fas amor<\/p>\n<p>Necesariamente el encuentro con Cristo Eucarist\u00eda es una experiencia personal e \u00edntima, y que supone el encuentro pleno de dos que se aman. Es por tanto imposible generalizar acerca de ellos. Porque s\u00f3lo Dios conoce los corazones de los hombres. Sin embargo s\u00ed debemos traslucir en nuestra vida, la trascendencia del encuentro \u00edntimo con el Amor. Resulta l\u00f3gico pensar que quien recibe esta Gracia, est\u00e1 en mayor capacidad de amar y de servir al hermano y que adem\u00e1s alimentado con el Pan de Vida debe estar m\u00e1s fortalecido para enfrentar las pruebas, para encarar el sufrimiento, para contagiar su fe y su esperanza. En fin para llevar a feliz t\u00e9rmino la misi\u00f3n, la vocaci\u00f3n, que el Se\u00f1or le otorgue.<\/p>\n<p>Si apreci\u00e1ramos de veras la Presencia real de Cristo en el sagrario, nunca lo encontrar\u00edamos solo, \u00fanicamente acompa\u00f1ado de la l\u00e1mpara Eucar\u00edstica encendida, el Se\u00f1or hoy nos dice a todos y a cada uno, lo mismo que les dijo a los Ap\u00f3stoles &#8220;Con ansias he deseado comer esta Pascua con vosotros &#8221; Lc.22,15. El Se\u00f1or nos espera con ansias para d\u00e1rsenos como alimento; \u00bfsomos conscientes de ello, de que el Se\u00f1or nos espera el Sagrario, con la mesa celestial servida? Y nosotros \u00bfpor qu\u00e9 lo dejamos esperando? O es que acaso, \u00bfcu\u00e1ndo viene alguien de visita a nuestra casa, lo dejamos s\u00f3lo en la sala y nos vamos a ocupar de nuestras cosas?<\/p>\n<p>Eso exactamente es lo que hacemos en nuestro apostolado, cuando nos llenamos de actividades y nos descuidamos en la oraci\u00f3n delante del Se\u00f1or, que nos espera en el Sagrario, preso porque nos &#8220;am\u00f3 hasta el extremo&#8221; y resulta que, por quien se hizo el mundo y todo lo que contiene (nosotros incluidos) se encuentra all\u00ed, oculto a los ojos, pero incre\u00edblemente luminoso y poderoso para saciar todas nuestras necesidades.<\/p>\n<p>La Eucarist\u00eda es la consagraci\u00f3n del pan en el Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre que renueva m\u00edstica y sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la Cruz. La Eucarist\u00eda es Jes\u00fas real y personalmente presente en el pan y el vino que el sacerdote consagra. Por la fe creemos que la presencia de Jes\u00fas en la Hostia y el vino no es s\u00f3lo simb\u00f3lica sino real; esto se llama el misterio de la transubstanciaci\u00f3n ya que lo que cambia es la sustancia del pan y del vino; los accidentes \u2014forma, color, sabor, etc.\u2014 permanecen iguales.<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>www.aciprensa.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, tuvo lugar durante la \u00faltima cena pascual que celebr\u00f3 con&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2035,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2034","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}