{"id":2399,"date":"2017-05-02T09:23:37","date_gmt":"2017-05-02T13:23:37","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=2399"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"papa-francisco-pide-abrir-los-corazones-no-obstinados-los-paganos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/05\/02\/papa-francisco-pide-abrir-los-corazones-no-obstinados-los-paganos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco pide abrir los corazones y no ser obstinados como los paganos"},"content":{"rendered":"<p>En la homil\u00eda pronunciada en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, el Papa Francisco anim\u00f3 a \u201ctener el coraz\u00f3n abierto para que el Esp\u00edritu Santo act\u00fae en \u00e9l\u201d y no ser \u201cobstinados\u201d como los que lapidaron a San Esteban.<\/p>\n<p>A partir del martirio de San Esteban, narrado en la Primera Lectura, el Santo Padre traz\u00f3 su homil\u00eda sobre el testimonio de obediencia que todo cristiano debe ofrecer.<\/p>\n<p>Para poder dar ese testimonio, es necesario tener el coraz\u00f3n abierto. Los corazones cerrados \u201chacen sufrir mucho a la Iglesia: los corazones cerrados, los corazones de piedra, los corazones que no quieren abrirse, que no quieren escuchar, los corazones que solo conocen el lenguaje de la condena. Est\u00e1n condenados. No saben decir: \u2018Pero expl\u00edcame, \u00bfpor qu\u00e9 dices esto?\u2019. No, est\u00e1n cerrado. Lo saben todo. No necesitan ninguna explicaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Francisco se\u00f1al\u00f3 lo acertadas de las palabras que San Esteban dedica a los que le apedrearon: \u201cobstinados, incircuncisos de coraz\u00f3n y de o\u00eddos\u201d, y record\u00f3 que era como llamarles \u201cpaganos\u201d porque ten\u00edan \u201cel coraz\u00f3n cerrado y duro\u201d, un coraz\u00f3n \u201cen el que no pod\u00eda entrar el Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n<p>Para el Papa en un coraz\u00f3n cerrado \u201cno hay sitio para el Esp\u00edritu Santo. En cambio, la Lectura de hoy nos dice que Esteban, lleno del Esp\u00edritu Santo, lo hab\u00eda comprendido todo: era testimonio de la obediencia al Verbo hecho carne, y esto lo hace el Esp\u00edritu Santo. Estaba lleno del Esp\u00edritu Santo. Un coraz\u00f3n cerrado, un coraz\u00f3n obstinado, un coraz\u00f3n pagano no deja entrar al Esp\u00edritu y se siente suficiente en s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puso el ejemplo de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas. Jes\u00fas les llama \u201cinsensatos\u201d, una expresi\u00f3n que no es tan dura como la empleada por Esteban, pero que tampoco es una alabanza, explic\u00f3 el Pont\u00edfice. Los disc\u00edpulos de Ema\u00fas \u201cno hab\u00edan entendido. Estaban asustados porque no quer\u00edan problemas, pero eran buenos y estaban abiertos a la verdad\u201d.<\/p>\n<p>Por eso, indic\u00f3 el Obispo de Roma, \u201ccuando Jes\u00fas les reprocha dejan que sus palabras entren en ellos y sus corazones se calientan, a diferencia de los corazones de los que lapidaron a Esteban, que permanec\u00edan encolerizados, no quer\u00edan escuchar\u201d.<\/p>\n<p>El Papa destac\u00f3 la ternura con la que Jes\u00fas explica las escrituras a los disc\u00edpulos camino de Ema\u00fas. \u201cY hoy miramos esa ternura de Jes\u00fas, el testimonio de la obediencia, el Gran Testimonio, Jes\u00fas, que ha dado la vida y nos hace ver la ternura de Dios hacia nosotros, pecadores, hacia nuestra debilidad\u201d.<\/p>\n<p>Y concluy\u00f3 con una petici\u00f3n: \u201cEntremos en ese di\u00e1logo y pidamos la gracia de que el Se\u00f1or ablande un poco nuestros duros corazones y de la gente que permanece siempre cerrada en la Ley y que condena todo aquello que est\u00e1 fuera de la Ley\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPorque no saben que el Verbo se ha hecho carne, que el Verbo es testimonio de obediencia. No saben que la ternura de Dios es capaz de quitar un coraz\u00f3n de piedra y colocar, en su lugar, uno de carne\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Lectura comentada por el Papa Francisco:<\/p>\n<p>Hechos 7:51&#8211;8:1<\/p>\n<p>51 \u00ab\u00a1Duros de cerviz, incircuncisos de coraz\u00f3n y de o\u00eddos! \u00a1Vosotros siempre resist\u00eds al Esp\u00edritu Santo! \u00a1Como vuestros padres, as\u00ed vosotros!<\/p>\n<p>52 \u00bfA qu\u00e9 profeta no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que anunciaban de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora hab\u00e9is traicionado y asesinado;<\/p>\n<p>53 vosotros que recibisteis la Ley por mediaci\u00f3n de \u00e1ngeles y no la hab\u00e9is guardado.\u00bb<\/p>\n<p>54 Al o\u00edr esto, sus corazones se consum\u00edan de rabia y rechinaban sus dientes contra \u00e9l.<\/p>\n<p>55 Pero \u00e9l, lleno del Esp\u00edritu Santo, mir\u00f3 fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jes\u00fas que estaba en pie a la diestra de Dios;<\/p>\n<p>56 y dijo: \u00abEstoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que est\u00e1 en pie a la diestra de Dios.\u00bb<\/p>\n<p>57 Entonces, gritando fuertemente, se taparon sus o\u00eddos y se precipitaron todos a una sobre \u00e9l;<\/p>\n<p>58 le echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo.<\/p>\n<p>59 Mientras le apedreaban, Esteban hac\u00eda esta invocaci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu.\u00bb<\/p>\n<p>60 Despu\u00e9s dobl\u00f3 las rodillas y dijo con fuerte voz: \u00abSe\u00f1or, no les tengas en cuenta este pecado.\u00bb Y diciendo esto, se durmi\u00f3.<\/p>\n<p>1 Saulo aprobaba su muerte. Aquel d\u00eda se desat\u00f3 una gran persecuci\u00f3n contra la Iglesia de Jerusal\u00e9n. Todos, a excepci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n te puede interesar:<\/p>\n<p>Papa Francisco: La vida de un cristiano es como un ancla fija en el cielo https:\/\/t.co\/yezRehplFt<\/p>\n<p>\u2014 ACI Prensa (@aciprensa) 26 de abril de 2017<br \/>\nFuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la homil\u00eda pronunciada en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, el Papa Francisco&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2400,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2399"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2399\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}