{"id":2469,"date":"2017-05-05T09:24:43","date_gmt":"2017-05-05T13:24:43","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=2469"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"papa-francisco-pide-los-rigidos-la-ley-imitar-saulo-dejarse-guiar-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/05\/05\/papa-francisco-pide-los-rigidos-la-ley-imitar-saulo-dejarse-guiar-jesus\/","title":{"rendered":"Papa Francisco pide a los r\u00edgidos de la Ley imitar a Saulo y dejarse guiar por Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>En la homil\u00eda de la Misa celebrada el viernes en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, el Papa Francisco anim\u00f3 a los \u201cr\u00edgidos\u201d que est\u00e1n en la Iglesia, pero que son honestos, a imitar el ejemplo de Saulo-San Pablo y dejarse llevar hacia la moderaci\u00f3n de la mano del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Como en d\u00edas anteriores, el Santo Padre articul\u00f3 su homil\u00eda a partir de la lectura del Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. En concreto, se ha fijado en la figura de San Pablo, quien se convirti\u00f3 en ap\u00f3stol del Evangelio despu\u00e9s de haber sido persecutor de los primeros cristianos.<\/p>\n<p>Francisco observ\u00f3 que \u201cla primera vez que aparece el nombre de Saulo es en la lapidaci\u00f3n de Esteban\u201d. \u201cSaulo \u2013record\u00f3\u2013 era joven, r\u00edgido e idealista\u201d. Estaba \u201cprisionero\u201d de la rigidez de la Ley. Pese a ello, Saulo \u201cera honesto\u201d, destac\u00f3 el Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>En este sentido, contrapuso la rigidez a la honestidad. Advirti\u00f3 contra aquellos que son \u201cr\u00edgidos de la doble vida. Se presentan bello y honestos, pero cuando nadie les ve, hacen cosas deshonestas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, este joven \u2013Saulo\u2013 era honesto. Cuando digo esto, pienso en muchos chicos que caen en la tentaci\u00f3n de la rigidez, hoy en la Iglesia. Algunos son honestos, son buenos. Debemos rezar para que el Se\u00f1or les ayude a crecer en el camino de la moderaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ortos, \u201cusan la rigidez para cubrir las debilidades, los pecados, los problemas de personalidad\u201d. Saulo creci\u00f3 en esa rigidez, explic\u00f3 en su homil\u00eda el Obispo de Roma, y no pod\u00eda tolerar aquello que para \u00e9l era una herej\u00eda. Por eso comenz\u00f3 a perseguir a los cristianos.<\/p>\n<p>Entonces, Saulo se dirige a Damasco para hacer prisioneros a los cristianos que se encontraban all\u00ed y conducirlos a Jerusal\u00e9n. Pero ocurri\u00f3 algo inesperado: en el camino se encontr\u00f3 \u201ccon otro hombre que habla con un lenguaje de ternura: \u2018Saulo, Saulo. \u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Saulo, que a partir de su conversi\u00f3n empieza a utilizar su otro nombre, Pablo, es el ejemplo de que \u201cel joven r\u00edgido que se convierte en un hombre r\u00edgido, pero honesto, si se vuelve a hacer ni\u00f1o y se deja conducir adonde el Se\u00f1or lo ha llamado, recibir\u00e1 la fuerza de la ternura del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, Pablo comienza a anunciar al Se\u00f1or hasta el martirio. \u201cAs\u00ed, este hombre, a partir de su propia experiencia, comienza a predicar a los dem\u00e1s de un lugar a otro\u201d. Pablo, por su conversi\u00f3n, \u201ces perseguido, padece muchos problemas, incluso en la Iglesia, y sufri\u00f3 por el hecho de que los mismos cristianos se pelearan entre s\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPero \u00e9l, que hab\u00eda perseguido al Se\u00f1or con el celo de la Ley, dir\u00e1 a los cristianos: \u2018Con lo mismo con lo que os hab\u00e9is alejado del Se\u00f1or, con lo que hab\u00e9is pecado, la mente, el cuerpo, todo, con esos mismos miembros, tambi\u00e9n pod\u00e9is ser perfectos y dar gloria a Dios\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Francisco exhort\u00f3 a la Iglesia a imitar a Pablo, pues \u00e9l es el mejor ejemplo de c\u00f3mo un cristiano debe imitar a Jes\u00fas. El camino de Saulo es \u201cel camino del cristiano: andar adelante siguiendo las trazas que Jes\u00fas ha dejado, las trazas del sufrimiento, la traza de la Cruz, la traza de la resurrecci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El Papa finaliz\u00f3 la homil\u00eda \u201cpidiendo a Saulo, hoy, de forma especial por los r\u00edgidos que est\u00e1n en la Iglesia; por los r\u00edgidos honestos como \u00e9l, que tienen celo pero est\u00e1n equivocados. Y por los r\u00edgidos hip\u00f3critas, que tienen una doble vida, aquellos de los que Jes\u00fas dec\u00eda: \u2018Haced lo que dicen, pero no lo que hacen\u2019. Recemos hoy por los r\u00edgidos\u201d.<\/p>\n<p>Lectura comentada por el Papa Francisco:<\/p>\n<p>Hechos 9:1-20<\/p>\n<p>1 Entretanto Saulo, respirando todav\u00eda amenazas y muertes contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al Sumo Sacerdote,<\/p>\n<p>2 y le pidi\u00f3 cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>3 Sucedi\u00f3 que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rode\u00f3 una luz venida del cielo,<\/p>\n<p>4 cay\u00f3 en tierra y oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: \u00abSa\u00fal, Sa\u00fal, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb<\/p>\n<p>5 El respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb Y \u00e9l: \u00abYo soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues.<\/p>\n<p>6 Pero lev\u00e1ntate, entra en la ciudad y se te dir\u00e1 lo que debes hacer.\u00bb<\/p>\n<p>7 Los hombres que iban con \u00e9l se hab\u00edan detenido mudos de espanto; o\u00edan la voz, pero no ve\u00edan a nadie.<\/p>\n<p>8 Saulo se levant\u00f3 del suelo, y, aunque ten\u00eda los ojos abiertos, no ve\u00eda nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco.<\/p>\n<p>9 Pas\u00f3 tres d\u00edas sin ver, sin comer y sin beber.<\/p>\n<p>10 Hab\u00eda en Damasco un disc\u00edpulo llamado Anan\u00edas. El Se\u00f1or le dijo en una visi\u00f3n: \u00abAnan\u00edas.\u00bb El respondi\u00f3: \u00abAqu\u00ed estoy, Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p>11 Y el Se\u00f1or: \u00abLev\u00e1ntate y vete a la calle Recta y pregunta en casa de Judas por uno de Tarso llamado Saulo; mira, est\u00e1 en oraci\u00f3n<\/p>\n<p>12 y ha visto que un hombre llamado Anan\u00edas entraba y le impon\u00eda las manos para devolverle la vista.\u00bb<\/p>\n<p>13 Respondi\u00f3 Anan\u00edas: \u00abSe\u00f1or, he o\u00eddo a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>14 y que est\u00e1 aqu\u00ed con poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.\u00bb<\/p>\n<p>15 El Se\u00f1or le contest\u00f3: \u00abVete, pues \u00e9ste me es un instrumento de elecci\u00f3n que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel.<\/p>\n<p>16 Yo le mostrar\u00e9 todo lo que tendr\u00e1 que padecer por mi nombre.\u00bb<\/p>\n<p>17 Fue Anan\u00edas, entr\u00f3 en la casa, le impuso las manos y le dijo: \u00abSa\u00fal, hermano, me ha enviado a ti el Se\u00f1or Jes\u00fas, el que se te apareci\u00f3 en el camino por donde ven\u00edas, para que recobres la vista y seas lleno del Esp\u00edritu Santo.\u00bb<\/p>\n<p>18 Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobr\u00f3 la vista; se levant\u00f3 y fue bautizado.<\/p>\n<p>19 Tom\u00f3 alimento y recobr\u00f3 las fuerzas. Estuvo algunos d\u00edas con los disc\u00edpulos de Damasco,<\/p>\n<p>20 y en seguida se puso a predicar a Jes\u00fas en las sinagogas: que \u00e9l era el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la homil\u00eda de la Misa celebrada el viernes en la Casa Santa Marta, en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2470,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2469","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2469\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}