{"id":304,"date":"2016-12-26T09:41:47","date_gmt":"2016-12-26T13:41:47","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=304"},"modified":"2026-04-17T15:04:02","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:02","slug":"el-mundo-odia-a-los-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2016\/12\/26\/el-mundo-odia-a-los-cristianos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: El mundo odia a los cristianos por la misma raz\u00f3n por la que odi\u00f3 a Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>Durante el \u00c1ngelus presidido en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, por el Papa Francisco afirm\u00f3 que el mundo odia a los cristianos por la misma raz\u00f3n por la que odio a Jes\u00fas, porque \u201c\u00c9l trajo la luz de Dios y el mundo prefiere ocultar las tinieblas para ocultar sus obras malas\u201d.<\/p>\n<p>Ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pont\u00edfice se pregunt\u00f3 por qu\u00e9 el mundo odia a los cristianos, por qu\u00e9 hay tanta persecuci\u00f3n contra aquellos que creen en el Evangelio.<\/p>\n<p>\u201cEl mundo odia a los cristianos por la misma raz\u00f3n por la que odi\u00f3 a Jes\u00fas, porque \u00c9l trajo la luz de Dios y el mundo prefiere las tinieblas para ocultar sus obras malas. Hay una oposici\u00f3n entre la mentalidad del Evangelio y la mentalidad de lo mundano. Seguir a Jes\u00fas significa seguir su luz, que se enciende en la noche de Navidad y disipa la oscuridad del mundo\u201d, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice record\u00f3, con motivo de la fiesta de San Esteban, el primer m\u00e1rtir, a todos los cristianos que sufren persecuci\u00f3n y violencia en el mundo. Se\u00f1al\u00f3 que \u201cel martirio contin\u00faa estando presente en la historia de la Iglesia, desde Esteban hasta nuestros d\u00edas\u201d, y repiti\u00f3 las palabras de Jes\u00fas en el Evangelio: \u201cSer\u00e9is odiados por causa de mi nombre\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n hoy la Iglesia, para dar testimonio de la luz y de la verdad, experimenta en diversos lugares duras persecuciones, hasta la suprema prueba del martirio. \u00a1Cu\u00e1ntos de nuestros hermanos y hermanas en la fe sufren abusos, violencia y son odiados por su fe en Jes\u00fas!\u201d, exclam\u00f3.<\/p>\n<p>Francisco explic\u00f3 que \u201clos m\u00e1rtires de hoy son m\u00e1s que aquellos que murieron en los primeros siglos. Cuando leemos la historia de los primeros siglos del cristianismo, aqu\u00ed en Roma, leemos tanta crueldad con los cristianos\u2026 Yo os digo: es la misma crueldad que hay hoy con los cristianos, y en n\u00famero mayor\u201d.<\/p>\n<p>El Obispo de Roma exhort\u00f3 a pensar de forma especial en ellos, \u201cy a permanecer cercanos a ellos en nuestro afecto, en nuestra oraci\u00f3n y, tambi\u00e9n, en nuestro clamor\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido, subray\u00f3 con admiraci\u00f3n c\u00f3mo \u201cayer, d\u00eda de Navidad, los cristianos perseguidos en Irak celebraron la Navidad en su catedral destruida\u201d. \u201cEs un ejemplo de fidelidad al Evangelio. A pesar de las pruebas y peligros, dan testimonio con valent\u00eda de su pertenencia a Cristo, y viven el Evangelio trabajando en favor de los \u00faltimos, de los que m\u00e1s sufren, haciendo el bien a todos sin distinci\u00f3n. Testimonian, as\u00ed, la caridad en la verdad\u201d.<\/p>\n<p>El Papa resalt\u00f3 el valor del martirio de San Esteban para la comunidad cristiana. \u201cEs el testimonio glorioso propio del martirio cristiano, sufrido por amor a Jesucristo\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEl protom\u00e1rtir Esteban, lleno del Esp\u00edritu Santo, fue lapidado porque confes\u00f3 su fe en Jesucristo, Hijo de Dios. El Unig\u00e9nito que viene al mundo invita a cada creyente a escoger el camino de la luz y de la vida. Este es el significado profundo de su venida a nosotros. Amando al Se\u00f1or y obedeciendo a su voz, el di\u00e1cono Esteban escogi\u00f3 a Cristo, Vida y Luz para cada hombre. Al elegir la verdad se convirti\u00f3, al mismo tiempo, en v\u00edctima del misterio del mal presente en el mundo. \u00a1Pero en Cristo, Esteban ha vencido!\u201d.<\/p>\n<p>Evangelio comentado por el Papa Francisco:<\/p>\n<p>Mateo 10:17-22<\/p>\n<p>17 Guardaos de los hombres, porque os entregar\u00e1n a los tribunales y os azotar\u00e1n en sus sinagogas;<\/p>\n<p>18 y por mi causa ser\u00e9is llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles.<\/p>\n<p>19 Mas cuando os entreguen, no os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o qu\u00e9 vais a hablar. Lo que teng\u00e1is que hablar se os comunicar\u00e1 en aquel momento.<\/p>\n<p>20 Porque no ser\u00e9is vosotros los que hablar\u00e9is, sino el Esp\u00edritu de vuestro Padre el que hablar\u00e1 en vosotros.<\/p>\n<p>21 \u00abEntregar\u00e1 a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantar\u00e1n hijos contra padres y los matar\u00e1n.<\/p>\n<p>22 Y ser\u00e9is odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, \u00e9se se salvar\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante el \u00c1ngelus presidido en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, por el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":176,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-304","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}