{"id":3148,"date":"2017-06-02T08:38:05","date_gmt":"2017-06-02T12:38:05","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=3148"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"jesus-eligio-pedro-pecador-dirigir-la-iglesia-papa-lo-explica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/06\/02\/jesus-eligio-pedro-pecador-dirigir-la-iglesia-papa-lo-explica\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas eligi\u00f3 a Pedro, un pecador, para dirigir la Iglesia? El Papa lo explica"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco explic\u00f3, durante la homil\u00eda de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta, los motivos por los que Jes\u00fas eligi\u00f3 a San Pedro como primer Papa de la Iglesia, una decisi\u00f3n que podr\u00eda parecer contradictoria teniendo en cuenta que unos d\u00edas antes de su elecci\u00f3n hab\u00eda renegado de \u00c9l.<\/p>\n<p>El Santo Padre realiz\u00f3 esta reflexi\u00f3n a partir del Evangelio del d\u00eda, en el que Jes\u00fas Resucitado dialoga con Pedro junto al mar de Galilea. Francisco subray\u00f3 que se trata de un di\u00e1logo entre amigos, en el contexto de la Resurrecci\u00f3n. Durante esa conversaci\u00f3n, Jes\u00fas confi\u00f3 su Iglesia a Pedro.<\/p>\n<p>\u201cJes\u00fas escogi\u00f3 al m\u00e1s pecador de los ap\u00f3stoles. Los otros escaparon, pero Pedro reneg\u00f3 de \u00c9l: \u2018No lo conozco\u2019. Jes\u00fas escoge al m\u00e1s pecador. El m\u00e1s pecador fue elegido para dirigir al Pueblo de Dios. Esto te hace pensar\u201d, observ\u00f3 el Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>Francisco explic\u00f3 c\u00f3mo es el modelo de Jes\u00fas para dirigir la Iglesia: \u201cNo se trata de dirigir con la cabeza alzada, como hacen los dominadores, no, sino de dirigir con humildad, con amor, como hizo Jes\u00fas\u201d.<\/p>\n<p>Los pecados y los errores de Pedro no son obst\u00e1culo para Jes\u00fas. Incluso despu\u00e9s de ser elegido, el ap\u00f3stol vuelve a equivocarse: \u201cEsa es la misi\u00f3n que Jes\u00fas encarga a Pedro. S\u00ed, con sus pecados, con sus errores. Tanto es as\u00ed que, justo despu\u00e9s de este di\u00e1logo, Pedro da otro resbal\u00f3n, comete otro error. Resulta tentado por la curiosidad y pregunta al Se\u00f1or: \u2018Y este otro disc\u00edpulo, \u00bfad\u00f3nde va? \u00bfQu\u00e9 va a hacer?\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le corrige, \u201cpero con amor \u2013continu\u00f3 el Papa\u2013, en medio de sus errores, de sus pecados\u2026, con amor: \u2018Porque estas ovejas no son tus ovejas, son mis ovejas\u2019, dice el Se\u00f1or. \u2018Ama. Si eres mi amigo, debes ser tambi\u00e9n amigo de estos\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, Francisco no quiso exculpar a Pedro de su traici\u00f3n, ya que en ella radica tambi\u00e9n su posterior redenci\u00f3n y fidelidad ciega al Se\u00f1or: Pedro, cuando reniega del Se\u00f1or, lo hace convencido, al igual que estaba convencido cuando confiesa ante Jes\u00fas: \u201cT\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios Vivo\u201d.<\/p>\n<p>Pedro permanecer\u00e1 fiel a Jes\u00fas hasta su muerte, y como \u00c9l, recibir\u00e1 tambi\u00e9n una muerte de cruz.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s de toda una vida al servicio del Se\u00f1or, termina del mismo modo que el Se\u00f1or: en la cruz. Pero no se jacta: \u2018Termino como mi Se\u00f1or\u2019. De hecho, pide: \u2018Por favor, colocadme en la cruz cabeza abajo, para que por lo menos se vea que no soy el Se\u00f1or, soy el siervo\u2019\u201d.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el Papa Francisco resumi\u00f3 aquello que podemos aprender de la ense\u00f1anza que ofrece Jes\u00fas al elegir a un pecador, a una persona que reneg\u00f3 de \u00c9l, para cuidar a su Pueblo:<\/p>\n<p>\u201cEsto es lo que nosotros podemos tomar de este di\u00e1logo, este di\u00e1logo tan bello, tan sereno, tan amigable, tan p\u00fadico. Que el Se\u00f1or siempre nos da la gracia de ir por la vida con la cabeza baja: la cabeza en alto por la dignidad que Dios nos da, pero la cabeza baja sabiendo que somos pecadores y que el \u00fanico Se\u00f1or es Jes\u00fas, nosotros somos siervos\u201d.<\/p>\n<p>Evangelio comentado por el Papa Francisco:<\/p>\n<p>Juan 21:15-19<\/p>\n<p>15 Despu\u00e9s de haber comido, dice Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro: \u00abSim\u00f3n de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u00bb Le dice \u00e9l: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero.\u00bb Le dice Jes\u00fas: \u00abApacienta mis corderos.\u00bb<\/p>\n<p>16 Vuelve a decirle por segunda vez: \u00abSim\u00f3n de Juan, \u00bfme amas?\u00bb Le dice \u00e9l: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero.\u00bb Le dice Jes\u00fas: \u00abApacienta mis ovejas.\u00bb<\/p>\n<p>17 Le dice por tercera vez: \u00abSim\u00f3n de Juan, \u00bfme quieres?\u00bb Se entristeci\u00f3 Pedro de que le preguntase por tercera vez: \u00ab\u00bfMe quieres?\u00bb y le dijo: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes que te quiero.\u00bb Le dice Jes\u00fas: \u00abApacienta mis ovejas.<\/p>\n<p>18 \u00abEn verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, t\u00fa mismo te ce\u00f1\u00edas, e ibas adonde quer\u00edas; pero cuando llegues a viejo, extender\u00e1s tus manos y otro te ce\u00f1ir\u00e1 y te llevar\u00e1 adonde t\u00fa no quieras.\u00bb<\/p>\n<p>19 Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, a\u00f1adi\u00f3: \u00abS\u00edgueme.\u00bb<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco explic\u00f3, durante la homil\u00eda de la Misa celebrada en la Casa Santa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3149,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3148","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}