{"id":333,"date":"2016-12-28T08:52:58","date_gmt":"2016-12-28T12:52:58","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=333"},"modified":"2026-04-17T15:04:02","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:02","slug":"catequesis-esperanza-y-confianza-en-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2016\/12\/28\/catequesis-esperanza-y-confianza-en-dios\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Catequesis del Papa Francisco sobre la esperanza y la confianza en Dios"},"content":{"rendered":"<p>Este mi\u00e9rcoles el Papa Francisco aprovech\u00f3 su \u00faltima audiencia general de 2016 para hablar de la esperanza, que es la fe en la promesa de Dios m\u00e1s all\u00e1 de toda raz\u00f3n humana y de todo entendimiento, como ocurri\u00f3 con Abraham cuando el Se\u00f1or le prometi\u00f3 una descendencia.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n el texto completo gracias a la traducci\u00f3n de Radio Vaticana:<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>San Pablo, en la carta a los Romanos, nos recuerda la gran figura de Abraham, para indicarnos la v\u00eda de la fe y de la esperanza. De \u00e9l el ap\u00f3stol escribe: \u00abEsperando contra toda esperanza, Abraham crey\u00f3 y lleg\u00f3 a ser padre de muchas naciones\u00bb; \u201cesperando contra toda esperanza\u201d: es duro esto, \u00bfeh? Esto es fuerte: no hay esperanza, pero yo espero. Y as\u00ed nuestro padre Abraham. San Pablo se est\u00e1 refiriendo a la fe con la cual Abraham crey\u00f3 en la palabra de Dios que le promet\u00eda un hijo. Pero de verdad era confiarse esperando \u201ccontra toda esperanza\u201d, era tan imposible aquello que el Se\u00f1or le estaba anunciando, porque \u00e9l era anciano \u2013 ten\u00eda casi cien a\u00f1os \u2013 y su mujer era est\u00e9ril. No lo ha logrado. Pero lo ha dicho Dios, y lui crey\u00f3. No hab\u00eda esperanza humana porque \u00e9l era anciano y su mujer est\u00e9ril: y \u00e9l cree.<\/p>\n<p>Confiando en esta promesa, Abraham se pone en camino, acepta dejar su tierra y hacerse extranjero, esperando en este \u201cimposible\u201d hijo que Dios habr\u00eda debido donarle no obstante el vientre de Sara fuese como si estuviera muerto. Abrah\u00e1n cree, su fe se abre a una esperanza aparentemente irracional; esta es la capacidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de los razonamientos humanos, de la sabidur\u00eda y de la prudencia del mundo, m\u00e1s all\u00e1 de lo que es normalmente considerado sentido com\u00fan, para creer en lo imposible. La esperanza abre nuevos horizontes, hace capaz de so\u00f1ar lo que no es ni siquiera imaginable. La esperanza hace entrar en la oscuridad de un futuro incierto para caminar en la luz. Es bella la virtud de la esperanza; nos da tanta fuerza para ir en la vida.<\/p>\n<p>Pero es un camino dif\u00edcil. Y llega el momento, tambi\u00e9n para Abraham, de la crisis de desaliento. Ha confiado, ha dejado su casa, su tierra y sus amigos. Todo. Y ha salido, ha llegado al pa\u00eds que Dios le hab\u00eda indicado, el tiempo ha pasado. En aquel tiempo hacer un viaje as\u00ed no era como ahora, con los aviones \u2013 en 12 o 15 horas se hace \u2013; se necesitaban meses, a\u00f1os. El tiempo ha pasado, pero el hijo no llega, el vientre de Sara permanece cerrado en su esterilidad.<\/p>\n<p>Y Abraham, no digo que pierde la paciencia, sino se queja ante el Se\u00f1or. Y esto aprendemos de nuestro padre Abraham: quejarnos ante el Se\u00f1or es un modo de orar. A veces yo escucho, cuando confieso: \u201cMe he quejado con el Se\u00f1or\u2026\u201d y yo respondo: \u201cNo te quejes \u00c9l es Padre\u201d. Y este es un modo de orar: quejarme ante el Se\u00f1or, esto es bueno. Se queja ante el Se\u00f1or y Abraham dice as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, respondi\u00f3 Abraham, [\u2026] yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa ser\u00e1 Eliezer de Damasco (Eliezer era quien gobernaba todas las cosas). Despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: \u201cT\u00fa no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa ser\u00e1 mi heredero\u201d. Entonces el Se\u00f1or le dirigi\u00f3 esta palabra: \u201cNo, ese no ser\u00e1 tu heredero; tu heredero ser\u00e1 alguien que nacer\u00e1 de ti\u201d. Luego lo llev\u00f3 afuera y continu\u00f3 dici\u00e9ndole: \u201cMira hacia el cielo y si puedes, cuenta las estrellas\u201d. Y a\u00f1adi\u00f3: \u201cAs\u00ed ser\u00e1 tu descendencia\u201d. Abram crey\u00f3 en el Se\u00f1or, y el Se\u00f1or se lo tuvo en cuenta para su justificaci\u00f3n\u00bb (Gen 15,2-6).<\/p>\n<p>La escena se desarrolla de noche, afuera esta oscuro, pero tambi\u00e9n en el coraz\u00f3n de Abraham esta la oscuridad de la desilusi\u00f3n, del des\u00e1nimo, de la dificultad de continuar esperando en algo imposible. Ahora el patriarca es demasiado avanzado en los a\u00f1os, parece que no hay m\u00e1s tiempo para un hijo, y ser\u00e1 un siervo el que entrar\u00e1 a heredar todo.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n se est\u00e1 dirigiendo al Se\u00f1or, pero Dios, aunque este ah\u00ed presente y habla con \u00e9l, es como si se hubiera alejado, como si no hubiese cumplido su palabra. Abraham se siente solo, esta viejo y cansado, la muerte se acerca. \u00bfC\u00f3mo continuar confiando?<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s, ya este reclamo suyo es una forma de fe, es una oraci\u00f3n. A pesar de todo, Abraham contin\u00faa creyendo en Dios y esperando en algo que todav\u00eda podr\u00eda suceder. Al contrario, \u00bfpara qu\u00e9 interpelar al Se\u00f1or, quej\u00e1ndose ante \u00c9l, reclamando sus promesas? La fe no es solo silencio que acepta todo sin reclamar, la esperanza no es la certeza que te da seguridad ante las dudas y las perplejidades. Pero muchas veces, la esperanza es oscura; pero est\u00e1 ah\u00ed, la esperanza\u2026 que te lleva adelante. Fe es tambi\u00e9n luchar con Dios, mostrarle nuestra amargura, sin \u201cp\u00edas\u201d apariencias. \u201cMe he molestado con Dios y le he dicho esto, esto, esto\u201d Pero \u00c9l es Padre, \u00c9l te ha entendido: ve en paz. \u00a1Tengamos esta valent\u00eda! Y esto es la esperanza. Y la esperanza es tambi\u00e9n no tener miedo de ver la realidad por aquello que es y aceptar las contradicciones.<\/p>\n<p>Abraham pues, en la fe, se dirige a Dios para que lo ayude a continuar esperando. Es curioso, no pide un hijo. Pide: \u201cAy\u00fadame a continuar esperando\u201d, la oraci\u00f3n de tener esperanza. Y el Se\u00f1or responde insistiendo con su improbable promesa: no ser\u00e1 un siervo el heredero, sino un hijo, nacido de Abraham, generado por \u00e9l. Nada ha cambiado, por parte de Dios. \u00c9l contin\u00faa afirmando aquello que hab\u00eda dicho, y no ofrece puntos de apoyo a Abraham, para sentirse seguro. Su \u00fanica seguridad es confiar en la palabra del Se\u00f1or y continuar esperando.<\/p>\n<p>Y aquel signo que Dios dona a Abraham es una invocaci\u00f3n a continuar creyendo y esperando: \u00abMira hacia el cielo y cuenta las estrellas [\u2026] As\u00ed ser\u00e1 tu descendencia\u00bb. Es todav\u00eda una promesa, es todav\u00eda algo de esperar para el futuro. Dios saca afuera de la carpa a Abrah\u00e1n, en realidad de sus visiones restringidas, y le muestra las estrellas. Para creer, es necesario saber ver con los ojos de la fe; no solo estrellas, que todos podemos ver, sino para Abrah\u00e1n deben convertirse en el signo de la fidelidad de Dios.<\/p>\n<p>Es esta la fe, este el camino de la esperanza que cada uno de nosotros debe recorrer. Si tambi\u00e9n a nosotros nos queda como \u00fanica posibilidad mirar las estrellas, entonces es tiempo de confiar en Dios. No hay una cosa m\u00e1s bella. La esperanza no defrauda. Gracias.<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este mi\u00e9rcoles el Papa Francisco aprovech\u00f3 su \u00faltima audiencia general de 2016 para hablar de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-333","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Diario-Catolico-Azul-fondo-blanco-scaled.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}