{"id":3335,"date":"2017-06-16T09:07:29","date_gmt":"2017-06-16T13:07:29","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=3335"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"papa-francisco-pensamos-no-necesitamos-la-ayuda-dios-somos-unos-hipocritas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/06\/16\/papa-francisco-pensamos-no-necesitamos-la-ayuda-dios-somos-unos-hipocritas\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: Si pensamos que no necesitamos la ayuda de Dios somos unos hip\u00f3critas"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco invit\u00f3 esta ma\u00f1ana a ser \u201cconsciente\u201d de que somos \u201cd\u00e9biles, pecadores\u201d y sin el poder de Dios &#8220;no podemos ir adelante\u201d.<\/p>\n<p>En la Misa que celebr\u00f3 en Santa Marta, el Pont\u00edfice explic\u00f3 que \u201csomos de barro\u201d porque \u201ces la potencia de Dios, la fuerza que salva, que cura, que nos pone en pie\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTodos nosotros somos vulnerables, fr\u00e1giles, d\u00e9biles, y tenemos necesidad de ser curados. Y San Pablo lo dice: &#8216;somos atribulados, somos perseguidos, golpeados&#8217;, como manifestaci\u00f3n de nuestra debilidad, de la debilidad de Pablo, manifestaci\u00f3n del barro. Y esta es nuestra vulnerabilidad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cA veces buscamos cubrir la vulnerabilidad, que no se vea; o maquillarla, para que no se vea; o disimular\u2026 el mismo Pablo, al inicio de este cap\u00edtulo dice: \u2018Cuando he ca\u00eddo en el disimulo vergonzoso\u2019. Los disimulos son vergonzosos, siempre. Son hip\u00f3critas\u201d, dijo el Papa.<\/p>\n<p>En la homil\u00eda tambi\u00e9n advirti\u00f3 del peligro de creer \u201cser otra cosa\u201d y pensar que \u201cno tenemos necesidad de sanar y de ser ayudados\u201d. Y decimos: \u2018no estoy hecho de barro\u201d porque tengo \u201cun tesoro que es m\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEste es el camino hacia la vanidad, la soberbia, la autorreferencialidad de aquellos que no sinti\u00e9ndose barro buscan la salvaci\u00f3n, la plenitud de s\u00ed mismos. Pero la potencia de Dios es aquella que nos salva porque nuestra vulnerabilidad Pablo la reconoce: \u2018Somos atribulados, pero no aplastados\u2019. No aplastados porque la potencia de Dios nos salva.<\/p>\n<p>\u201cSomos puestos en apuros, pero no desesperamos. Hay algo de Dios que nos da esperanza. Somos perseguidos, pero no abandonados; golpeados, pero no aniquilados. Siempre existe esta relaci\u00f3n entre el barro y la potencia, el barro y el tesoro\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTenemos un tesoro en vasos de barro. Pero la tentaci\u00f3n es siempre la misma: cubrir, disimular, no creer que somos de barro. Esa es la hipocres\u00eda frente a nosotros mismos\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>Francisco habl\u00f3 del sacramento de la Confesi\u00f3n \u201ccuando decimos los pecados como si fuese una lista de precios en el mercado\u201d pensando en \u201cblanquear un poco el barro\u201d en lugar de aceptar la debilidad y avergonzarnos.<\/p>\n<p>\u201cY la verg\u00fcenza, esa que se alarga en el coraz\u00f3n para que entre la potencia de Dios, la fuerza de Dios. La verg\u00fcenza de ser de barro y no ser un vaso de plata o de oro. De ser barro. Y si nosotros llegamos a este punto seremos felices. Seremos muy felices. El di\u00e1logo entre la potencia de Dios y el barro: pensemos en el lavatorio de los pies, cuando Jes\u00fas se acerca a Pedro y Pedro le dice: \u2018No, a m\u00ed no Se\u00f1or\u2019.\u00a0 No hab\u00eda entendido Pedro que era de barro, que tiene necesidad de la potencia del Se\u00f1or para ser salvado\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco invit\u00f3 esta ma\u00f1ana a ser \u201cconsciente\u201d de que somos \u201cd\u00e9biles, pecadores\u201d y&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3336,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3335","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3335"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3335\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}