{"id":3426,"date":"2017-06-21T09:23:09","date_gmt":"2017-06-21T13:23:09","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=3426"},"modified":"2026-04-17T15:04:03","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:03","slug":"texto-completo-catequesis-del-papa-francisco-los-santos-ejemplo-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/06\/21\/texto-completo-catequesis-del-papa-francisco-los-santos-ejemplo-esperanza\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Catequesis del Papa Francisco sobre los santos como ejemplo de esperanza"},"content":{"rendered":"<p>En su catequesis de la Audiencia General de este mi\u00e9rcoles, el Papa Francisco habl\u00f3 de los santos, \u201ctestimonios y compa\u00f1eros de la esperanza\u201d.<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice record\u00f3 que se puede alcanzar la santidad cumpliendo con el deber de cada d\u00eda con el coraz\u00f3n abierto a Dios. \u201cPensamos que es algo dif\u00edcil, ser santos. Que es m\u00e1s f\u00e1cil ser delincuente que santo. \u00a1No! Ser santo se puede porque nos ayuda el Se\u00f1or. Es \u00c9l quien nos ayuda\u201d.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el texto completo de la catequesis del Papa Francisco:<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>El d\u00eda de nuestro bautismo, se repite para nosotros la invocaci\u00f3n a los santos. Muchos de nosotros en ese momento \u00e9ramos ni\u00f1os en los brazos de nuestros padres. Poco antes de recibir el \u00f3leo de la unci\u00f3n bautismal como catec\u00famenos, s\u00edmbolo de la fuerza de Dios en la lucha contra el mal, el sacerdote invita a toda la asamblea a rezar por aquellos que est\u00e1n a punto de recibir el bautismo, invocando la intercesi\u00f3n de los santos.<\/p>\n<p>Esta es la primera vez que en el curso de nuestra vida, se nos regala la presencia de los hermanos y hermanas \u201cmayores\u201d, que han pasado por nuestro mismo camino, que han vivido nuestras mismas fatigas, y viven para siempre en el abrazo de Dios. La Carta a los Hebreos define esta compa\u00f1\u00eda que nos rodea, con la expresi\u00f3n \u201cmultitud de testigos\u201d.(12,1)<\/p>\n<p>Los cristianos en el combate contra el mal, no desesperan. El cristianismo cultiva una confianza inquebrantable: no cree que las fuerzas negativas y disgregantes puedan prevalecer. La \u00faltima palabra sobre la historia del hombre, no es el odio, no es la muerte, no es la guerra.<\/p>\n<p>En cada momento de la vida nos asiste la mano de Dios, y tambi\u00e9n la discreta presencia de todos los creyentes que \u201cnos han precedido con el signo de la fe\u201d (Canon Romano). Su existencia nos demuestra sobre todo que la vida cristiana no es un ideal inalcanzable. Y adem\u00e1s nos conforta: no estamos solos, la Iglesia est\u00e1 compuesta de innumerables hermanos, a menudo an\u00f3nimos, que nos han precedido y que por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo est\u00e1n involucrados en las vivencias de los que todav\u00eda viven aqu\u00ed abajo.<\/p>\n<p>La del bautismo, no es la \u00fanica invocaci\u00f3n a los santos que marca el camino de la vida cristiana. Cuando los novios consagran su amor en el sacramento del Matrimonio, viene invocada de nuevo para ellos- en esta ocasi\u00f3n como pareja- la intercesi\u00f3n de los santos. Y esta invocaci\u00f3n es fuente de confianza para los dos j\u00f3venes que parten hacia el \u201cviaje\u201d de la vida conyugal.<\/p>\n<p>Quien ama de verdad tiene la necesidad y el valor de decir \u201cpara siempre\u201d, pero tambi\u00e9n sabe que necesita de la gracia de Cristo y de la ayuda de los santos. Por esto, en la liturgia nupcial, se invoca la presencia de los santos. Y en los momentos dif\u00edciles, hace falta el valor para alzar los ojos al cielo, pensando en tantos cristianos que han pasado por tribulaciones y han conservado blancos sus vestidos bautismales, lav\u00e1ndolos en la sangre del Cordero (Ap. 7,14).<\/p>\n<p>Dios no nos abandona nunca: cada vez que le necesitemos, vendr\u00e1 un \u00e1ngel suyo a levantarnos y a infundirnos su consuelo. \u201c\u00c1ngeles\u201d que algunas veces tienen un rostro y un coraz\u00f3n humano, porque los santos de Dios est\u00e1n siempre aqu\u00ed, escondidos en medio de nosotros.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los sacerdotes custodian el recuerdo de una invocaci\u00f3n a los santos pronunciada sobre ellos. Es uno de los momentos m\u00e1s conmovedores de la liturgia de ordenaci\u00f3n. Los candidatos se echan a tierra, con la cara vuelta hacia el suelo. Y toda la asamblea, guiada por el Obispo, invoca la intercesi\u00f3n de los santos.<\/p>\n<p>Un hombre, que permanece aplastado por el peso de la misi\u00f3n que se le conf\u00eda, pero que al mismo tiempo siente todo el para\u00edso en sus espaldas, que la gracia de Dios no faltar\u00e1, porque Jes\u00fas permanece siempre fiel, y por tanto se puede partir serenos y llenos de \u00e1nimo. No estamos solos.<\/p>\n<p>Somos polvo que aspira al cielo. D\u00e9biles en nuestras fuerzas, pero potente el misterio de la gracia que est\u00e1 presente en la vida de los cristianos. Somos fieles a esta tierra, que Jes\u00fas ha amado en cada instante de su vida, pero sabemos y queremos esperar en la transfiguraci\u00f3n del mundo, en su cumplimiento definitivo, donde finalmente no habr\u00e1 m\u00e1s l\u00e1grimas, ni maldad ni sufrimiento.<\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or nos de la esperanza de ser santos. Es el gran regalo que cada uno de nosotros puede devolver al mundo. Que el Se\u00f1or nos de la gracia de creer tan profundamente en \u00c9l, que podamos volvernos imagen de Cristo en este mundo. Nuestra historia necesita \u201cm\u00edsticos\u201d.<\/p>\n<p>Tiene necesidad de personas que rechazan todo dominio, que aspiran a la caridad y a la fraternidad. Hombres y mujeres que viven aceptando tambi\u00e9n una porci\u00f3n de sufrimiento, porque se hacen cargo de la fatiga de los dem\u00e1s. Y sin estos hombres y mujeres el mundo no tendr\u00eda esperanza.<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su catequesis de la Audiencia General de este mi\u00e9rcoles, el Papa Francisco habl\u00f3 de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3427,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}