{"id":41783,"date":"2019-10-15T09:25:00","date_gmt":"2019-10-15T13:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=41783"},"modified":"2026-04-17T15:04:11","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:11","slug":"el-papa-saber-acusarnos-ante-dios-nos-libra-de-la-hipocresia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/10\/15\/el-papa-saber-acusarnos-ante-dios-nos-libra-de-la-hipocresia\/","title":{"rendered":"El Papa: Saber acusarnos ante Dios nos libra de la hipocres\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no tolera la hipocres\u00eda y llama a los fariseos &#8220;sepulcros blanqueados&#8221;. Lo record\u00f3 el Santo Padre en su homil\u00eda en la misa de esta ma\u00f1ana celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Debemos curarnos de la hipocres\u00eda y la medicina es saber acusarse a s\u00ed mismo ante Dios. Quien no sabe c\u00f3mo hacerlo &#8220;no es un buen cristiano&#8221;, dijo Francisco.<\/p>\n<p>La hipocres\u00eda fue el tema que abord\u00f3 el Papa en su homil\u00eda de la Misa matutina. Y comenz\u00f3 a partir de la sugerencia del pasaje evang\u00e9lico del d\u00eda, en el que se relata que Jes\u00fas, invitado a comer por un fariseo, fue criticado por el due\u00f1o de casa porque, antes de ponerse a la mesa, no hab\u00eda hecho las abluciones rituales. Francisco coment\u00f3 al respecto: &#8220;Hay una actitud que el Se\u00f1or no tolera: la hipocres\u00eda. Y esto es lo que leemos en el Evangelio. Invitan a Jes\u00fas a comer, pero para juzgarlo, no para hacer amistad&#8221;. A lo que a\u00f1adi\u00f3 que \u201cla hipocres\u00eda es precisamente presentarse de un modo y ser de otro&#8221;. Es pensar en secreto de manera diferente a como uno se presenta.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14px;\"><b>La hipocres\u00eda nace del diablo: el mentiroso<\/b><\/span><\/h2>\n<p>Jes\u00fas no soporta la hipocres\u00eda. Y a menudo llama a los fariseos \u201chip\u00f3critas\u201d, \u201csepulcros blanqueados\u201d. Pero no es un insulto de Jes\u00fas, \u201ces la verdad\u201d. &#8220;Desde afuera eres perfecto\u201d, es m\u00e1s, \u201calmidonado\u201d \u2013 reafirm\u00f3 Francisco \u2013 precisamente \u201csiendo correcto\u201d, pero \u201cdentro eres otra cosa&#8221;. Y afirm\u00f3 que &#8220;la actitud hip\u00f3crita nace del gran mentiroso, el diablo&#8221;. \u00c9l es el &#8220;gran hip\u00f3crita&#8221; y los hip\u00f3critas son sus &#8220;herederos&#8221;.<\/p>\n<p><i>La hipocres\u00eda es el lenguaje del diablo, es el lenguaje del mal que entra en nuestro coraz\u00f3n y es sembrado por el diablo. No se puede convivir con gente hip\u00f3crita, pero existe. A Jes\u00fas le gusta desenmascarar la hipocres\u00eda. \u00c9l sabe que ser\u00e1 ciertamente esta actitud hip\u00f3crita la que lo llevar\u00e1 a la muerte, porque el hip\u00f3crita no piensa si utiliza medios l\u00edcitos o no, va adelante: con la calumnia. &#8220;Calumniemos, \u00bfel falso testigo?\u201d\u2026 \u201dBusquemos un falso testigo\u201d.<\/i><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>La hipocres\u00eda es un veneno que mata<\/b><\/span><\/h2>\n<p>El Papa prosigui\u00f3 diciendo que alguien podr\u00eda objetar &#8220;que no existe tal hipocres\u00eda\u201d en el propio entorno. Sin embargo, a\u00f1adi\u00f3, \u201cpensar esto es un error\u201d:<\/p>\n<p><i>El lenguaje hip\u00f3crita, no dir\u00e9 que sea normal, pero es com\u00fan, es de todos los d\u00edas. El hecho de presentarse de un modo y ser de otro. En la lucha por el poder, por ejemplo, las envidias, los celos, te hacen parecer con una forma de ser y desde dentro hay veneno para matar, porque la hipocres\u00eda siempre mata, siempre, tarde o temprano mata.<\/i><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>La medicina es la acusaci\u00f3n de uno mismo<\/b><\/span><\/h2>\n<p>Es necesario sanar de esta actitud. Pero \u00bfcu\u00e1l es la medicina? se pregunt\u00f3 el Papa. Y la respuesta es decir &#8220;la verdad, ante Dios&#8221;. Es acusarse a s\u00ed mismo:<\/p>\n<p><i>Debemos aprender a acusarnos a nosotros mismos: &#8220;He hecho esto, yo pienso as\u00ed, malamente&#8230;. Tengo envidia, me gustar\u00eda destruir aquello&#8230;&#8221;, lo que est\u00e1 dentro, lo nuestro, y decirlo ante Dios. Este es un ejercicio espiritual que no es com\u00fan, no es habitual, pero tratamos de hacerlo: acusarnos a nosotros mismos, vernos en el pecado, en las hipocres\u00edas y en la maldad que hay en nuestro coraz\u00f3n. Porque el diablo siembra la maldad y decirle al Se\u00f1or: &#8220;\u00a1Mira, Se\u00f1or, c\u00f3mo soy!&#8221;, y decirlo con humildad.<\/i><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>Pedro se dio cuenta de que era un pecador<\/b><\/span><\/h2>\n<p>Aprendemos a acusarnos a nosotros mismos, reafirm\u00f3 el Papa, a la vez que a\u00f1adi\u00f3 textualmente:<\/p>\n<p><strong>\u201cUna cosa tal vez demasiado fuerte, pero es as\u00ed: un cristiano que no sabe acusarse a s\u00ed mismo no es un buen cristiano y corre el riesgo de caer en la hipocres\u00eda\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Y concluy\u00f3 recordando la oraci\u00f3n de Pedro cuando dijo al Se\u00f1or: &#8220;Al\u00e9jate de m\u00ed porque soy un hombre pecador\u201d. &#8220;Aprendamos \u2013 dijo Francisco \u2013 a acusarnos a nosotros mismos&#8221;.<\/p>\n<p>Escuche el informe:<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-41783-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Misa-Santa-Marta-15-Oct-2019.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Misa-Santa-Marta-15-Oct-2019.mp3\">https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Misa-Santa-Marta-15-Oct-2019.mp3<\/a><\/audio>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>www.vaticannews.va<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":41791,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41783","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41783"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41783\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}