{"id":42529,"date":"2019-10-24T12:38:07","date_gmt":"2019-10-24T17:08:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=42529"},"modified":"2026-04-17T15:04:11","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:11","slug":"papa-francisco-razones-cristianas-para-cuidar-la-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/10\/24\/papa-francisco-razones-cristianas-para-cuidar-la-creacion\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: razones cristianas para cuidar la creaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, coincidiendo con los \u00faltimos d\u00edas del S\u00ednodo sobre la Amazon\u00eda y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la Laudato s\u00ed\u2019, se publica un nuevo libro que recoge textos y discursos del Papa Francisco sobre el medio ambiente, as\u00ed como un texto in\u00e9dito, con el objetivo de explicar la visi\u00f3n cristiana de la ecolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hoy ser\u00e1 disponible en librer\u00edas &#8220;Nuestra Madre Tierra.\u00a0 Una lectura cristiana del desaf\u00edo del medio ambiente&#8221;, publicado por la Librer\u00eda Editorial Vaticana, con textos del Papa Francisco sobre el medio ambiente, incluido uno in\u00e9dito, y el prefacio del Patriarca Ecum\u00e9nico Bartolom\u00e9 I, que traza las etapas de su colaboraci\u00f3n, especialmente en los mensajes con ocasi\u00f3n de la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por el Cuidado de la Creaci\u00f3n, establecida en 2015, que une a la Iglesia cat\u00f3lica y a la Iglesia ortodoxa en &#8220;preocupaciones comunes por el futuro de la creaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<div class=\"article__text\">\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">Unidad de la familia humana<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer cap\u00edtulo, &#8220;Visi\u00f3n integral&#8221;, se han seleccionado algunos textos, especialmente extractos de la Laudato si&#8217;, que destacan la necesidad de proteger nuestra casa com\u00fan mediante la uni\u00f3n de &#8220;toda la familia humana en la b\u00fasqueda del desarrollo sostenible e integral&#8221;.\u00a0 Esta premisa se desarrolla en el cap\u00edtulo &#8220;De un desaf\u00edo de \u00e9poca a una oportunidad global&#8221; a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de algunos pasajes de la Enc\u00edclica del Papa Francisco sobre el estado actual de la crisis ambiental, donde la contaminaci\u00f3n, el calentamiento global, el cambio clim\u00e1tico, la p\u00e9rdida de biodiversidad son el efecto de una explotaci\u00f3n incontrolada destinada a crecer exponencialmente si a corto plazo no hay un cambio de direcci\u00f3n. Necesitamos una conversi\u00f3n ambiental &#8211; observa el Papa &#8211; que sea posible a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n de una verdadera educaci\u00f3n ecol\u00f3gica que cree, especialmente en los j\u00f3venes, una toma de conciencia y, por lo tanto, una conciencia renovada.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">Custodia de la creaci\u00f3n y derecho a la vida<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la parte que recoge discursos, audiencias y homil\u00edas, aflora como el Papa Francisco no evita, desde los primeros d\u00edas de su pontificado, afrontar con la m\u00e1xima urgencia un problema que ya no puede ser postergado. Se trata de salvaguardar el inmenso don que Dios ha dado a todo ser vivo, pero sobre todo al hombre, el \u00fanico que ha recibido el aliento de Dios &#8220;soplado en su rostro&#8221;. El Papa Francisco enfatiza, a trav\u00e9s de las palabras del G\u00e9nesis, c\u00f3mo la custodia de la creaci\u00f3n y la custodia de la vida humana est\u00e1n \u00edntimamente conectadas e indisociables. Las palabras del Pont\u00edfice son continuas llamadas al derecho a la vida, un derecho que pasa por palabras clave como responsabilidad, justicia, equidad, solidaridad. Adem\u00e1s, por estas razones fundamentales, exige el libre acceso a los bienes de la tierra necesarios para la supervivencia, en primer lugar el agua, sin discriminaci\u00f3n alguna entre los pueblos.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">Una lectura espiritual de la ecolog\u00eda<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el art\u00edculo in\u00e9dito que cierra el libro &#8220;Nuestra Madre Tierra&#8221;, el Papa Francisco levanta la mirada para ofrecernos a todos una visi\u00f3n cada vez m\u00e1s amplia de un discurso que no es s\u00f3lo una preocupaci\u00f3n por la protecci\u00f3n del medio ambiente. Aunque comparte muchos aspectos, no es comparable a una visi\u00f3n secular de la ecolog\u00eda. De hecho, desarrolla la llamada teolog\u00eda de la ecolog\u00eda en un discurso profundamente espiritual.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">El amor de Dios en el centro de todo<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci\u00f3n es el fruto del amor de Dios. El amor de Dios por cada una de sus criaturas y especialmente por el hombre a quien dio el don de la creaci\u00f3n, el lugar donde &#8220;estamos invitados a descubrir una presencia&#8221;. Pero esto significa que es la capacidad de comuni\u00f3n del hombre la que condiciona el estado de la creaci\u00f3n (&#8230;) Por lo tanto, es el destino del hombre el que determina el destino del universo&#8221;, escribe el Papa Francisco. La conexi\u00f3n entre el hombre y la creaci\u00f3n vive en el amor y se corrompe si fracasa y no reconoce el don que se le ha dado. La explotaci\u00f3n irresponsable de los recursos para obtener poder y riqueza, concentrados en manos de unos pocos, crea un desequilibrio destinado a destruir el mundo y al hombre mismo.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">Las estructuras de pecado<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco se pregunta si este estado de emergencia ambiental no puede convertirse en una oportunidad para volver atr\u00e1s, elegir la vida, y as\u00ed revisar los modelos econ\u00f3micos y culturales que hacen realidad la justicia y el compartir, donde cada ser humano puede disfrutar de igual dignidad y derechos. Nuestro tiempo ha olvidado la dimensi\u00f3n activa y abierta del ser para privilegiar la del tener, la posesi\u00f3n que conduce al cierre, donde el hombre se define a s\u00ed mismo y se reconoce s\u00f3lo en la medida de sus bienes materiales, de modo que los que no tienen nada &#8220;corren el riesgo de perder el rostro, porque desaparecen, de convertirse en uno de los invisibles que pueblan nuestras ciudades&#8221;. Las estructuras de pecado, contin\u00faa Juan Pablo II, &#8220;producen maldad, contaminan el medio ambiente, hieren y humillan a los pobres, favorecen la l\u00f3gica de la posesi\u00f3n y del poder.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">Caminar desde el perd\u00f3n y el Esp\u00edritu Santo<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y el compromiso individual no son suficientes. La conciencia se adquiere principalmente a trav\u00e9s de un &#8220;aut\u00e9ntico esp\u00edritu de comuni\u00f3n&#8221;. Debemos empezar de nuevo desde el perd\u00f3n. Pedir perd\u00f3n a los pobres, a los excluidos, en primer lugar, para poder pedir perd\u00f3n tambi\u00e9n &#8220;a la tierra, al mar, al aire, a los animales&#8230;.&#8221;. Para el Papa Francisco, pedir perd\u00f3n significa revisar totalmente el propio modo de ser y de pensar, significa renovarse profundamente a s\u00ed mismo. Y el perd\u00f3n s\u00f3lo es posible en el Esp\u00edritu Santo. Es una gracia ser implorado con humildad al Se\u00f1or. El perd\u00f3n es ser activo, emprender un viaje juntos y nunca en soledad.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\">La visi\u00f3n del creyente: a partir de la Eucarist\u00eda<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el Papa Francisco a\u00f1ade que adem\u00e1s de revisar los propios estilos de vida, cambiando la mentalidad, uno debe tener una visi\u00f3n. El creyente aprende la visi\u00f3n de la liturgia y especialmente en la celebraci\u00f3n de la Santa Misa. El pan y el vino son los primeros alimentos que el hombre ha obtenido transformando los frutos de la naturaleza, el trigo y la uva, con su propio ingenio. El hombre ofrece pan y vino a Dios y por medio del Esp\u00edritu Santo los transforma en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. \u00c9l los devuelve en el regalo m\u00e1s grande: su Hijo. El pan y el vino forman parte de una circularidad de s\u00edmbolos: don de Dios, compromiso del hombre, trabajo, esfuerzo, comida necesaria y cotidiana, pan, alegr\u00eda y celebraci\u00f3n del vino: &#8220;Y as\u00ed como en la Eucarist\u00eda el pan y el vino se convierten en Cristo porque est\u00e1n ba\u00f1ados en el Esp\u00edritu \u2013 el amor personal del Padre \u2013, la creaci\u00f3n se convierte en la palabra personal de Dios cuando se usa con amor&#8221;.\u00a0 En estas palabras, la esperanza del Papa Francisco.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-42530\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/nostra-madre-1920x1080-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"436\" height=\"246\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10px; color: #808080;\">Fuente: VaticanNews<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #808080; font-size: 14px;\">24 octubre 2019<\/span><\/p>\n<div class=\"article__meta article__meta--noicon\">\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, coincidiendo con los \u00faltimos d\u00edas del S\u00ednodo sobre la Amazon\u00eda y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":42531,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-42529","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42529\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}