{"id":42958,"date":"2019-10-30T10:00:14","date_gmt":"2019-10-30T14:30:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=42958"},"modified":"2026-04-17T15:04:11","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:11","slug":"sinodoamazonico-documento-final-del-sinodo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/10\/30\/sinodoamazonico-documento-final-del-sinodo\/","title":{"rendered":"#SinodoAmazonico \u2013 Documento final del S\u00ednodo"},"content":{"rendered":"<pre id=\"tw-target-text\" class=\"tw-data-text tw-text-large tw-ta\" dir=\"ltr\" data-placeholder=\"Traducci\u00f3n\"><b><u>Documento final<\/u><\/b><\/pre>\n<p><b><\/b><b>INTRODUCCI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><b>CAP\u00cdTULO I: AMAZON\u00cdA: DE LA ESCUCHA A LA CONVERSI\u00d3N INTEGRAL<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><b>CAPITULO II: NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N PASTORAL<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><b>CAPITULO III: NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N CULTURAL<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><b>CAPITULO IV: NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N ECOL\u00d3GICA<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><b>CAPITULO V: NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N SINODAL<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><b>CONCLUSI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p><a name=\"_Toc7517930\"><\/a><a name=\"INTRODUZIONE\"><\/a><b>INTRODUCCI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p>1.\u00a0<i>\u201cY dijo el que est\u00e1 sentado en el trono: \u201cMira, hago nuevas todas las cosas\u201d Y dijo: \u201cEscribe: \u00a1estas palabras son fieles y verdaderas!\u201d<\/i>\u00a0(<i>Ap<\/i>\u00a021,5)<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un largo camino sinodal de escucha del Pueblo de Dios en la Iglesia de la Amazon\u00eda, que inaugur\u00f3 el Papa Francisco en su visita a la Amazon\u00eda, 19 de enero de 2018, el S\u00ednodo se celebr\u00f3 en Roma en un encuentro fraternal de 21 d\u00edas en octubre 2019. El clima fue de intercambio abierto, libre y respetuoso de los obispos pastores en la Amazon\u00eda, misioneros y misioneras, laicos, laicas, y representantes de los pueblos ind\u00edgenas de la Amazon\u00eda. Fuimos testigos participantes en un evento eclesial marcado por la urgencia del tema que reclama abrir nuevos caminos para la Iglesia en el territorio. Se comparti\u00f3 un trabajo serio en un ambiente marcado por la convicci\u00f3n de escuchar la voz del Esp\u00edritu presente.<\/p>\n<p>El S\u00ednodo se celebr\u00f3 en un ambiente fraternal y orante. Varias veces las intervenciones fueron acompa\u00f1adas por aplausos, cantos y todas con hondos silencios contemplativos. Fuera del aula sinodal, hubo una presencia notable de personas venidas del mundo amaz\u00f3nico que organizaron actos de apoyo en diferentes actividades, procesiones, como la de apertura con cantos y danzas acompa\u00f1ando al Santo Padre, desde la tumba de Pedro al aula sinodal. Impact\u00f3 el v\u00eda crucis de los m\u00e1rtires de la Amazon\u00eda, adem\u00e1s de una masiva presencia de los medios de comunicaci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>2. Todos los participantes han expresado una conciencia aguda sobre la dram\u00e1tica situaci\u00f3n de destrucci\u00f3n que afecta a la Amazon\u00eda. Esto significa la desaparici\u00f3n del territorio y de sus habitantes, especialmente los pueblos ind\u00edgenas. La selva amaz\u00f3nica es un \u201ccoraz\u00f3n biol\u00f3gico\u201d para la tierra cada vez m\u00e1s amenazada. Se encuentra en una carrera desenfrenada a la muerte. Requiere cambios radicales con suma urgencia, nueva direcci\u00f3n que permita salvarla. \u00a1Est\u00e1 comprobado cient\u00edficamente que la desaparici\u00f3n del bioma Amaz\u00f3nico tendr\u00e1 un impacto catastr\u00f3fico para el conjunto del planeta!<\/p>\n<p>3. El caminar sinodal del Pueblo de Dios en la etapa preparatoria involucr\u00f3 a toda la Iglesia en el territorio, los Obispos, misioneros y misioneras, miembros de las Iglesias de otras confesiones cristianas, laicos y laicas, y muchos representantes de los pueblos ind\u00edgenas, en torno del documento de consulta que inspir\u00f3 al\u00a0<i>Instrumentum Laboris<\/i>. Destaca la importancia de la escucha de la voz de la Amazon\u00eda, movida por el soplo mayor del Espiritu Santo en el grito de la tierra herida y sus habitantes. Se registr\u00f3 la participaci\u00f3n activa de m\u00e1s de 87.000 personas, de las ciudades y culturas distintas, adem\u00e1s de numerosos grupos de otros sectores eclesiales y los aportes de acad\u00e9micos, y organizaciones de la sociedad civil en los temas espec\u00edficos centrales.<\/p>\n<p>4. La celebraci\u00f3n del S\u00ednodo, logr\u00f3 destacar la integraci\u00f3n de la voz de la Amazon\u00eda con la voz y el sentir de los pastores participantes. Fue una nueva experiencia de escucha para discernir la voz del Esp\u00edritu que conduce a la Iglesia a nuevos caminos de presencia, evangelizaci\u00f3n y di\u00e1logo intercultural en la Amazon\u00eda. El reclamo, surgido en el proceso preparatorio, de que la Iglesia fuera aliada del mundo amaz\u00f3nico, fue afirmado con fuerza. La celebraci\u00f3n finaliza con gran alegr\u00eda y la esperanza de abrazar y practicar el nuevo paradigma de la ecolog\u00eda integral, el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d y la defensa de la Amazon\u00eda.<\/p>\n<p><a name=\"CAP1\"><\/a><b>CAP\u00cdTULO I<\/b><\/p>\n<p><b>AMAZON\u00cdA: DE LA ESCUCHA A LA CONVERSI\u00d3N INTEGRAL<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cMe mostr\u00f3 luego un r\u00edo de agua de vida, resplandeciente como cristal,<\/i><\/p>\n<p><i>que sale del trono de Dios y del Cordero\u201d (Ap 22,1)<\/i><\/p>\n<p>5. \u201cCristo apunta a la Amazon\u00eda\u201d (Pablo VI, atrib.). \u00c9l libera a todos del pecado y otorga la dignidad de los Hijos de Dios. La escucha de la Amazon\u00eda, en el esp\u00edritu propio del disc\u00edpulo y a la luz de la Palabra de Dios y de la Tradici\u00f3n, nos empuja a una conversi\u00f3n profunda de nuestros esquemas y estructuras a Cristo y a su Evangelio.<\/p>\n<p><b>La voz y el canto de la Amazon\u00eda como mensaje de vida<\/b><\/p>\n<p>6. En la Amazon\u00eda, la vida est\u00e1 inserta, ligada e integrada al territorio, que como espacio f\u00edsico vital y nutricio, es posibilidad, sustento y l\u00edmite de la vida. La Amazon\u00eda, tambi\u00e9n llamada Panamazon\u00eda, es un extenso territorio con una poblaci\u00f3n estimada en 33.600.000 habitantes, de los cuales entre 2 y 2,5 millones son ind\u00edgenas. Este espacio, conformado por la cuenca del r\u00edo Amazonas y todos sus tributarios, se extiende por 9 pa\u00edses: Bolivia, Per\u00fa, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Guyana, Surinam y Guayana Francesa. La regi\u00f3n amaz\u00f3nica es esencial para la distribuci\u00f3n de las lluvias en las regiones de Am\u00e9rica del Sur y contribuye a los grandes movimientos de aire alrededor del planeta; en la actualidad es la segunda \u00e1rea m\u00e1s vulnerable del mundo con relaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico por la acci\u00f3n directa del hombre.<\/p>\n<p>7. El agua y la tierra de esta regi\u00f3n nutren y sustentan la naturaleza, la vida y las culturas de cientos de comunidades ind\u00edgenas, campesinos, afro-descendientes, mestizos, colonos, ribere\u00f1os y habitantes de los centros urbanos. El agua, fuente de vida, posee un rico significado simb\u00f3lico. En la regi\u00f3n Amaz\u00f3nica, el ciclo del agua es el eje conector. Conecta ecosistemas, culturas y el desarrollo del territorio.<\/p>\n<p>8. En la regi\u00f3n Amaz\u00f3nica existe una realidad pluri\u00e9tnica y multicultural. Los diferentes pueblos supieron adaptarse al territorio. En el interior de cada cultura, construyeron y reconstruyeron su cosmovisi\u00f3n, sus signos y sus significados, y la visi\u00f3n de su futuro. En las culturas y pueblos ind\u00edgenas conviven las pr\u00e1cticas antiguas y explicaciones m\u00edticas, con las tecnolog\u00edas y retos modernos. Los rostros que habitan en la Amazon\u00eda son muy variados. Adem\u00e1s de los pueblos originarios, existe un gran mestizaje nacido con el encuentro y desencuentro de los diferentes pueblos.<\/p>\n<p>9. La b\u00fasqueda de los pueblos ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos de la vida en abundancia, se concreta en lo que ellos llaman el \u2018buen vivir\u2019, y que se realiza plenamente en las Bienaventurazas. Se trata de vivir en armon\u00eda consigo mismo, con la naturaleza, con los seres humanos y con el ser supremo, ya que hay una intercomunicaci\u00f3n entre todo el cosmos, donde no hay excluyentes ni excluidos, y donde podamos forjar un proyecto de vida plena para todos. Tal comprensi\u00f3n de la vida se caracteriza por la conectividad y armon\u00eda de relaciones entre el agua, el territorio y la naturaleza, la vida comunitaria y la cultura, Dios y las diversas fuerzas espirituales. Para ellos, \u2018buen vivir\u2019 es comprender la centralidad del car\u00e1cter relacional trascendente de los seres humanos y de la creaci\u00f3n, y supone un \u2018buen hacer\u2019. Este modo integral se expresa en su propia manera de organizarse que parte de la familia y de la comunidad, y que abraza un uso responsable de todos los bienes de la creaci\u00f3n. Los pueblos ind\u00edgenas aspiran a lograr mejores condiciones de vida, sobre todo en salud y educaci\u00f3n, a disfrutar del desarrollo sostenible protagonizado y discernido por ellos mismos y que mantenga la armon\u00eda con sus formas tradicionales de vida, dialogando entre la sabidur\u00eda y tecnolog\u00eda de sus antepasados y las nuevas adquiridas.<\/p>\n<p><b>El clamor de la tierra y el grito de los pobres<\/b><\/p>\n<p>10. Pero, la Amazon\u00eda hoy es una hermosura herida y deformada, un lugar de dolor y violencia. Los atentados contra la naturaleza tienen consecuencias contra la vida de los pueblos. Esta \u00fanica crisis socio-ambiental se reflej\u00f3 en las escuchas pre-sinodales que se\u00f1alaron las siguientes amenazas contra la vida: apropiaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de bienes de la naturaleza, como la misma agua; las concesiones madereras legales y el ingreso de madereras ilegales; la caza y la pesca predatorias; los mega-proyectos no sostenibles (hidroel\u00e9ctricas, concesiones forestales, talas masivas, monocultivos, carreteras, hidrov\u00edas, ferrocarriles y proyectos mineros y petroleros); la contaminaci\u00f3n ocasionada por la industria extractiva y los basureros de las ciudades y, sobre todo, el cambio clim\u00e1tico. Son amenazas reales que traen asociadas graves consecuencias sociales: enfermedades derivadas de la contaminaci\u00f3n, el narcotr\u00e1fico, los grupos armados ilegales, el alcoholismo, la violencia contra la mujer, la explotaci\u00f3n sexual, el tr\u00e1fico y trata de personas, la venta de \u00f3rganos, el turismo sexual, la p\u00e9rdida de la cultura originaria y de la identidad (idioma, pr\u00e1cticas espirituales y costumbres), la criminalizaci\u00f3n y asesinato de l\u00edderes y defensores del territorio. Detr\u00e1s de todo ello est\u00e1n los intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos de los sectores dominantes, con la complicidad de algunos gobernantes y de algunas autoridades ind\u00edgenas. Las v\u00edctimas son los sectores m\u00e1s vulnerables, los ni\u00f1os, j\u00f3venes, mujeres y la hermana madre tierra.<\/p>\n<p>11. La comunidad cient\u00edfica, por su parte, advierte de los riesgos de la deforestaci\u00f3n, que hasta la fecha se acerca a casi el 17% del bosque amaz\u00f3nico total, y que amenaza la supervivencia de todo el ecosistema, poniendo en peligro la biodiversidad y cambiando el ciclo vital del agua para la supervivencia del bosque tropical. Adem\u00e1s, la Amazon\u00eda desempe\u00f1a tambi\u00e9n un papel cr\u00edtico como amortiguador contra el cambio clim\u00e1tico y proporciona invalorables y fundamentales sistemas de soporte vital relacionados con el aire, el agua, los suelos, los bosques y la biomasa. Al mismo tiempo, los expertos recuerdan que utilizando ciencia y tecnolog\u00edas avanzadas para una bioeconom\u00eda innovadora de bosques en pie y de r\u00edos que fluyen, es posible ayudar a salvar al bosque tropical, proteger los ecosistemas de la Amazon\u00eda y a los pueblos ind\u00edgenas y tradicionales, y al mismo tiempo, brindar actividades econ\u00f3micas sostenibles.<\/p>\n<p>12. Un fen\u00f3meno para abordar son las migraciones. En la Regi\u00f3n Amaz\u00f3nica, ocurren tres procesos migratorios simult\u00e1neos. En primer lugar, los casos de movilidad de grupos ind\u00edgenas en territorios de circulaci\u00f3n tradicional, separados por fronteras nacionales e internacionales. En segundo lugar, el desplazamiento forzado de pueblos ind\u00edgenas, campesinos y ribere\u00f1os expulsados de sus territorios, y cuyo destino final suele ser las zonas m\u00e1s pobres y peor urbanizadas de las ciudades. En tercer lugar, las migraciones forzadas interregionales y el fen\u00f3meno de los refugiados, que obligados a salir de sus pa\u00edses (entre otros, Venezuela, Hait\u00ed, Cuba) deben cruzar la Amazon\u00eda como corredor migratorio.<\/p>\n<p>13. El desplazamiento de grupos ind\u00edgenas expulsados de sus territorios o atra\u00eddos por el falso brillo de la cultura urbana, representa una especificidad \u00fanica de los movimientos migratorios en la Amazon\u00eda. Los casos en que la movilidad de estos grupos se produce en territorios de circulaci\u00f3n ind\u00edgena tradicional, separados por fronteras nacionales e internacionales, exige atenci\u00f3n pastoral transfronteriza capaz de comprender el derecho a la libre circulaci\u00f3n de estos pueblos. La movilidad humana en la Amazon\u00eda revela el rostro de Jes\u00fas Cristo empobrecido y hambriento (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a025,35), expulsado y sin hogar (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a03,1-3), y tambi\u00e9n en la feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n que hace que miles de mujeres sean vulnerables a la trata de personas, una de las peores formas de violencia contra las mujeres y una de las violaciones m\u00e1s perversas de los derechos humanos. El tr\u00e1fico de personas vinculado, a la migraci\u00f3n, requiere un permanente trabajo pastoral en red.<\/p>\n<p>14. La vida de las comunidades amaz\u00f3nicas a\u00fan no afectadas por el influjo de la civilizaci\u00f3n occidental se refleja en la creencia y los ritos sobre el actuar de los esp\u00edritus de la divinidad, llamados de innumerables maneras, con y en el territorio, con y en relaci\u00f3n con la naturaleza (<i>LS<\/i>\u00a016, 91, 117, 138, 240). Reconozcamos que desde hace miles de a\u00f1os han cuidado su tierra, sus aguas y sus bosques, y han logrado preservarlos hasta hoy para que la humanidad pueda beneficiarse del goce de los dones gratuitos de la creaci\u00f3n de Dios. Los nuevos caminos de la evangelizaci\u00f3n deben construirse en di\u00e1logo con estos conocimientos fundamentales en los que se manifiestan como semillas de la Palabra.<\/p>\n<p><b>La Iglesia en la Regi\u00f3n Amaz\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p>15. La Iglesia en su proceso de escucha al clamor del territorio y del grito de los pueblos ha de hacer memoria de sus pasos. La evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina fue un don de la Providencia que llama a todos a la salvaci\u00f3n en Cristo. A pesar de la colonizaci\u00f3n militar, pol\u00edtica y cultural, y m\u00e1s all\u00e1 de la avaricia y la ambici\u00f3n de los colonizadores, hubo muchos misioneros que entregaron su vida para transmitir el Evangelio. El sentido misional no s\u00f3lo inspir\u00f3 la formaci\u00f3n de comunidades cristianas, sino tambi\u00e9n una legislaci\u00f3n como las Leyes de Indias, que proteg\u00edan la dignidad de los ind\u00edgenas contra los atropellos de sus pueblos y territorios. Tales abusos produjeron heridas en las comunidades y opacaron el mensaje de la Buena Nueva. Frecuentemente el anuncio de Cristo se realiz\u00f3 en connivencia con los poderes que explotaban los recursos y oprim\u00edan a las poblaciones. En el momento presente, la Iglesia tiene la oportunidad hist\u00f3rica de diferenciarse de las nuevas potencias colonizadoras escuchando a los pueblos amaz\u00f3nicos para poder ejercer con transparencia su actividad prof\u00e9tica. Adem\u00e1s, la crisis socioambiental abre nuevas oportunidades para presentar a Cristo en toda su potencialidad liberadora y humanizadora.<\/p>\n<p>16. Una de las p\u00e1ginas m\u00e1s gloriosas de la Amazon\u00eda la han escrito los m\u00e1rtires. La participaci\u00f3n de los seguidores de Jes\u00fas en su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n gloriosa, ha acompa\u00f1ado hasta el d\u00eda de hoy la vida de la Iglesia, especialmente en los momentos y lugares en que ella, por causa del Evangelio de Jes\u00fas, vive en medio de una acentuada contradicci\u00f3n, como sucede hoy con quienes luchan valerosamente en favor de una ecolog\u00eda integral en la Amazon\u00eda. Este S\u00ednodo reconoce con admiraci\u00f3n a quienes luchan, con gran riesgo de sus propias vidas, para defender la existencia de este territorio.<\/p>\n<p><b>Llamados a una conversi\u00f3n integral<\/b><\/p>\n<p>17. La escucha del clamor de la tierra y el grito de los pobres y de los pueblos de la Amazon\u00eda con los que caminamos nos llama a una verdadera conversi\u00f3n integral, con una vida simple y sobria, todo ello alimentado por una espiritualidad m\u00edstica al estilo de San Francisco de As\u00eds, ejemplo de conversi\u00f3n integral vivida con alegr\u00eda y gozo cristiano (cf. LS 20-12). Una lectura orante de la Palabra de Dios nos ayudar\u00e1 a profundizar y descubrir los gemidos del Esp\u00edritu y nos animar\u00e1 en el compromiso por el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>18. Como Iglesia de disc\u00edpulos misioneros suplicamos la gracia de esa conversi\u00f3n que \u201cimplica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea\u201d (<i>LS<\/i>\u00a0217); una conversi\u00f3n personal y comunitaria que nos compromete a relacionarnos arm\u00f3nicamente con la obra creadora de Dios, que es la \u201ccasa com\u00fan\u201d; una conversi\u00f3n que promueva la creaci\u00f3n de estructuras en armon\u00eda con el cuidado de la creaci\u00f3n; una conversi\u00f3n pastoral basada en la sinodalidad, que reconozca la interacci\u00f3n de todo lo creado. Conversi\u00f3n que nos lleve a ser una Iglesia en salida que entre en el coraz\u00f3n de todos los pueblos amaz\u00f3nicos.<\/p>\n<p>19. As\u00ed, la \u00fanica conversi\u00f3n al Evangelio vivo, que es Jesucristo, se podr\u00e1 desplegar en dimensiones interconectadas para motivar la salida a las periferias existenciales, sociales y geogr\u00e1ficas de la Amazon\u00eda. Estas dimensiones son: la pastoral, la cultural, la ecol\u00f3gica y la sinodal, las cuales est\u00e1n desarrolladas en los pr\u00f3ximos cuatro cap\u00edtulos.<\/p>\n<p><a name=\"CAP2\"><\/a><b>CAPITULO II<\/b><\/p>\n<p><b>NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N PASTORAL<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cQuien no nace de agua y de Esp\u00edritu no puede entrar en el Reino de Dios\u201d (Jn 3,5)<\/i><\/p>\n<p>20. Una Iglesia misionera en salida nos exige una conversi\u00f3n pastoral. Para la Amazon\u00eda este caminar supone tambi\u00e9n \u201cnavegar\u201d, por nuestros r\u00edos, nuestros lagos, entre nuestra gente. En la Amazon\u00eda el agua nos une, no nos separa. Nuestra conversi\u00f3n pastoral ser\u00e1 samaritana, en di\u00e1logo, acompa\u00f1ando personas con rostros concretos de ind\u00edgenas, de campesinos, de afrodescendientes y migrantes, de j\u00f3venes, de habitantes de las ciudades. Todo ello supondr\u00e1 una espiritualidad de la escucha y el anuncio. Es as\u00ed como caminaremos y navegaremos en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<p><b>La Iglesia en salida misionera<\/b><\/p>\n<p>21. La Iglesia por naturaleza es misionera y tiene su origen en el \u201camor fontal de Dios\u201d (<i>AG<\/i>\u00a02). El dinamismo misionero que brota del amor de Dios se irradia, expande, desborda y se difunde en todo el universo. \u201cSomos insertados por el bautismo en la din\u00e1mica de amor por el encuentro con Jes\u00fas que da un nuevo horizonte a la vida\u201d (<i>DAp<\/i>\u00a012). Este desbordamiento impulsa a la Iglesia a una conversi\u00f3n pastoral y nos transforma en comunidades vivas que trabajen en equipo y en red al servicio de la evangelizaci\u00f3n. La misi\u00f3n as\u00ed comprendida no es algo optativo, una actividad de la Iglesia entre otras, sino su propia naturaleza. \u00a1La Iglesia es misi\u00f3n! \u00abLa acci\u00f3n misionera es el paradigma de toda la obra de la Iglesia\u00bb (<i>EG<\/i>\u00a015). Ser disc\u00edpulo misionero es algo m\u00e1s que cumplir tareas o que hacer cosas. Se sit\u00faa en el orden del ser. \u00abJes\u00fas nos indica a nosotros, sus disc\u00edpulos, que nuestra misi\u00f3n en el mundo no puede ser est\u00e1tica, sino que es itinerante. El cristiano es un itinerante\u00bb (Francisco, Angelus, 30\/06\/2019).<\/p>\n<p><b>a. Iglesia samaritana, misericordiosa, solidaria<\/b><\/p>\n<p>22. Queremos ser una Iglesia Amaz\u00f3nica, samaritana, encarnada al modo en que el Hijo de Dios se encarn\u00f3: \u201casumi\u00f3 nuestras enfermedades y carg\u00f3 con nuestras dolencias\u201d (<i>Mt<\/i>\u00a08,17b). El que se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (<i>2 Co<\/i>\u00a08,9), por medio de su Esp\u00edritu, exhorta a los disc\u00edpulos misioneros de hoy a salir al encuentro de todos, especialmente de los pueblos originarios, los pobres, excluidos de la sociedad y los otros. Deseamos tambi\u00e9n una Iglesia magdalena, que se siente amada y reconciliada, que anuncia con gozo y convicci\u00f3n a Cristo crucificado y resucitado. Una Iglesia mariana que genera hijos a la fe y los educa con cari\u00f1o y paciencia aprendiendo tambi\u00e9n de las riquezas de los pueblos. Queremos ser una iglesia servidora, kerigm\u00e1tica, educadora, inculturada en medio de los pueblos que servimos.<\/p>\n<p><b>b. Iglesia en di\u00e1logo ecum\u00e9nico, interreligioso y cultural<\/b><\/p>\n<p>23. La realidad pluri\u00e9tnica, pluricultural y plurireligiosa de la Amazon\u00eda demanda una actitud de abierto di\u00e1logo, reconociendo igualmente la multiplicidad de interlocutores: los pueblos ind\u00edgenas, ribere\u00f1os, campesinos y afrodescendientes, las otras Iglesias cristianas y denominaciones religiosas, organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales populares, el Estado, en fin todas las personas de buena voluntad que buscan la defensa de la vida, la integridad de la creaci\u00f3n, la paz, el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>24. En la Amazon\u00eda, \u201clas relaciones entre cat\u00f3licos y pentecostales, carism\u00e1ticos y evang\u00e9licos no son f\u00e1ciles. La aparici\u00f3n repentina de nuevas comunidades, vinculada a la personalidad de algunos predicadores, contrasta fuertemente con los principios y la experiencia eclesiol\u00f3gica de las Iglesias hist\u00f3ricas y puede ocultar el peligro de ser arrastrados por las ondas emocionales del momento o de encerrar la experiencia de la fe en ambientes protegidos y tranquilizadores. El hecho de que no pocos fieles cat\u00f3licos se sientan atra\u00eddos por estas comunidades es motivo de fricci\u00f3n, pero puede convertirse, por nuestra parte, en un motivo de examen personal y renovaci\u00f3n pastoral\u201d(Papa Francisco, 28.9.2018). El di\u00e1logo ecum\u00e9nico, interreligioso e intercultural debe ser asumido como camino irrenunciable de la evangelizaci\u00f3n en la Amazon\u00eda (cf.\u00a0<i>DAp<\/i>\u00a0227). La Amazon\u00eda es una amalgama de credos, la mayor\u00eda cristianos. Ante dicha realidad, se nos abren caminos reales de comuni\u00f3n: \u201cNo bastan las manifestaciones de buenos sentimientos. Hacen falta gestos concretos que penetren en los esp\u00edritus y sacudan las conciencias, impulsando a cada uno a la conversi\u00f3n interior, que es el fundamento de todo progreso en el camino del ecumenismo\u201d (Benedicto XVI, Mensaje a los Cardenales en la Capilla Sixtina, 20\/04\/2005). La centralidad de la Palabra de Dios en la vida de nuestras comunidades es factor de uni\u00f3n y di\u00e1logo. En torno a la Palabra se pueden dar tantas acciones comunes: traducciones de la Biblia a las lenguas locales, ediciones en conjunto, difusi\u00f3n y distribuci\u00f3n de la Biblia y encuentros entre te\u00f3logos y de te\u00f3logos y te\u00f3logas cat\u00f3licos y de diversas confesiones.<\/p>\n<p>25. En la Amazon\u00eda, el di\u00e1logo interreligioso se lleva a cabo especialmente con las religiones ind\u00edgenas y los cultos afrodescendientes. Estas tradiciones merecen ser conocidas, entendidas en sus propias expresiones y en su relaci\u00f3n con el bosque y la madre tierra. Junto con ellos, los cristianos, basados en su fe en la Palabra de Dios, se ponen en di\u00e1logo, compartiendo sus vidas, sus preocupaciones, sus luchas, sus experiencias de Dios, para profundizar mutuamente su fe y actuar juntos en defensa de la \u201ccasa com\u00fan\u201d. Para ello es necesario que las iglesias de la Amazon\u00eda desarrollen iniciativas de encuentro, estudio y di\u00e1logo con los seguidores de estas religiones. El di\u00e1logo sincero y respetuoso es el puente hacia la construcci\u00f3n del \u2018buen vivir\u2019. En el intercambio de dones, el Esp\u00edritu conduce cada vez m\u00e1s hacia la verdad y el bien (cf.\u00a0<i>EG<\/i>\u00a0250).<\/p>\n<p><b>Iglesia misionera que sirve y acompa\u00f1a a los pueblos amaz\u00f3nicos<\/b><\/p>\n<p>26. Este S\u00ednodo quiere ser un fuerte llamado a todos los bautizados de la Amazon\u00eda a ser disc\u00edpulos misioneros. El env\u00edo a la misi\u00f3n es inherente al bautismo y es para todos los bautizados. Por \u00e9l todos recibimos la misma dignidad de ser hijos e hijas de Dios, y ninguno puede ser excluido de la misi\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos. \u201cVayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creaci\u00f3n\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a016,15). De all\u00ed que creemos necesario generar un mayor impulso misionero entre las vocaciones nativas; la Amazon\u00eda debe ser evangelizada tambi\u00e9n por los amaz\u00f3nicos.<\/p>\n<p><b>a. Iglesia con rostro ind\u00edgena, campesino y afrodescendiente<\/b><\/p>\n<p>27. Es urgente dar a la pastoral ind\u00edgena su lugar espec\u00edfico en la Iglesia. Partimos de realidades plurales y culturas diversas para definir, elaborar y adoptar acciones pastorales, que nos permitan desarrollar una propuesta evangelizadora en medio de las comunidades ind\u00edgenas, ubic\u00e1ndonos dentro del marco de una pastoral ind\u00edgena y de la tierra. La pastoral de los pueblos ind\u00edgenas tiene una especificidad propia. Las colonizaciones motivadas por el extractivismo a trav\u00e9s de la historia, con las diferentes corrientes migratorias, las pusieron en una situaci\u00f3n de alta vulnerabilidad. En este contexto, como Iglesia, sigue siendo necesario crear o mantener una opci\u00f3n preferencial por los pueblos ind\u00edgenas, en virtud de la cual tienen que establecerse y consolidarse los organismos diocesanos de pastoral ind\u00edgena con una acci\u00f3n misionera renovada, que escuche, dialogue, est\u00e9 encarnada y con una presencia permanente. La opci\u00f3n preferencial por los pueblos ind\u00edgenas, con sus culturas, identidades e historias, nos exige aspirar a una Iglesia ind\u00edgena con sacerdotes y ministros propios siempre unidos y en total comuni\u00f3n con la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>28. Reconociendo la importancia de la atenci\u00f3n que la Iglesia est\u00e1 llamada a prestar en la Amazon\u00eda al fen\u00f3meno de la urbanizaci\u00f3n y a los problemas y perspectivas relacionados con ella, es necesaria una referencia al mundo rural en su conjunto y a la pastoral rural en particular. Desde el punto de vista pastoral, la Iglesia debe dar respuestas al fen\u00f3meno de la despoblaci\u00f3n del campo, con todas las consecuencias que de ello se derivan (p\u00e9rdida de identidad, laicismo imperante, explotaci\u00f3n del trabajo rural, desintegraci\u00f3n familiar, etc.).<\/p>\n<p><b>b. Iglesia con rostro migrante<\/b><\/p>\n<p>29. Dado su incremento y volumen, actualmente el fen\u00f3meno de las migraciones se ha convertido en un in\u00e9dito reto pol\u00edtico, social y eclesial (cf.\u00a0<i>DA<\/i>, 517, a). Ante eso, muchas comunidades eclesiales, han recibido a los migrantes con mucha generosidad, recordando que: \u201cfu\u00ed forastero y me hospedaste\u201d (<i>Mt<\/i>\u00a025,35). El desplazamiento forzado de familias ind\u00edgenas, campesinas, afrodescendientes y ribere\u00f1as, expulsadas \u200b\u200bde sus territorios por la presi\u00f3n sobre los mismos o por la asfixia ante la falta de oportunidades, exige una pastoral de conjunto en la periferia de los centros urbanos. Para ello ser\u00e1 preciso crear equipos misioneros para su acompa\u00f1amiento, coordinando con las parroquias y dem\u00e1s instituciones eclesiales y extraeclesiales las condiciones de acogida, ofreciendo liturgias inculturadas y en las lenguas de los migrantes; promoviendo espacios de intercambios culturales, favoreciendo la integraci\u00f3n en la comunidad y en la ciudad y motiv\u00e1ndoles en esta labor al protagonismo.<\/p>\n<p><b>c. Iglesia con rostro joven<\/b><\/p>\n<p>30. Entre los diversos rostros de las realidades panamaz\u00f3nicas, destaca el de los j\u00f3venes presentes en todo el territorio. Son j\u00f3venes con rostros e identidades ind\u00edgenas, afrodescendientes, ribere\u00f1os, extractivistas, migrantes, refugiados, entre otros. J\u00f3venes residentes de zonas rurales y urbanas, que diariamente sue\u00f1an y buscan mejores condiciones de vida, con el profundo deseo de tener una vida plena. J\u00f3venes estudiantes, trabajadores y con fuerte presencia y participaci\u00f3n en diversos espacios sociales y eclesiales. Entre la juventud amaz\u00f3nica, se presentan realidades tristes como pobreza, violencia, enfermedades, prostituci\u00f3n infantil, explotaci\u00f3n sexual, uso y tr\u00e1fico de drogas, embarazo precoz, desempleo, depresi\u00f3n, trata de personas, nuevas formas de esclavitud, tr\u00e1fico de \u00f3rganos, dificultades para acceder a la educaci\u00f3n, salud y asistencia social. Lamentablemente, en los \u00faltimos a\u00f1os, ha habido un aumento significativo en el suicidio entre los j\u00f3venes, as\u00ed como el crecimiento de la poblaci\u00f3n juvenil encarcelada y cr\u00edmenes entre y contra los j\u00f3venes, especialmente afrodescendientes y perif\u00e9ricos. Ellos viviendo en el gran territorio del Amazonas, tienen los mismos sue\u00f1os y anhelos como otros j\u00f3venes en este mundo: ser considerados, respetados, tener oportunidades de estudio, trabajo, de un futuro de esperanza. Pero viven una intensa crisis de valores, o una transici\u00f3n hacia otros modos de concepci\u00f3n de la realidad, en donde los elementos \u00e9ticos est\u00e1n cambiando, incluso para los j\u00f3venes ind\u00edgenas. La labor de la Iglesia es la de acompa\u00f1arlos para hacer frente a toda situaci\u00f3n que destruya su identidad o da\u00f1e su autoestima.<\/p>\n<p>31. Los j\u00f3venes tambi\u00e9n est\u00e1n intensamente presentes en los contextos migratorios del territorio. Una atenci\u00f3n especial merece la realidad de los j\u00f3venes en los centros urbanos. Cada vez m\u00e1s las ciudades son receptoras de todos los grupos \u00e9tnicos, pueblos y problemas de la Amazon\u00eda. La Amazon\u00eda rural se est\u00e1 despoblando; las ciudades se enfrentan a enormes problemas de delincuencia juvenil, falta de trabajo, luchas \u00e9tnicas e injusticias sociales. Aqu\u00ed, en particular, la Iglesia est\u00e1 llamada a ser una presencia prof\u00e9tica entre los j\u00f3venes, ofreci\u00e9ndoles un acompa\u00f1amiento adecuado y una educaci\u00f3n apropiada.<\/p>\n<p>32. En comuni\u00f3n con la realidad juvenil amaz\u00f3nica, la Iglesia proclama la Buena Nueva de Jes\u00fas a los j\u00f3venes, el discernimiento y acompa\u00f1amiento vocacional, el lugar de apreciaci\u00f3n de la cultura e identidad local, el liderazgo juvenil, la promoci\u00f3n de los derechos de la juventud, el fortalecimiento de espacios creativos, innovadores y diferenciados de evangelizaci\u00f3n a trav\u00e9s de un ministerio juvenil renovado y audaz. Una pastoral siempre en proceso, centrada en Jesucristo y su proyecto, dial\u00f3gica e integral, comprometida con todas las realidades juveniles existentes en el territorio. Los j\u00f3venes ind\u00edgenas tienen un enorme potencial y participan activamente en sus comunidades y organizaciones contribuyendo como l\u00edderes y animadores, en defensa de los derechos, especialmente en el territorio, la salud y la educaci\u00f3n. Por otro lado, son las principales v\u00edctimas de la inseguridad sobre las tierras ind\u00edgenas y la ausencia de pol\u00edticas p\u00fablicas espec\u00edficas y de calidad. La difusi\u00f3n del alcohol y las drogas a menudo llega a las comunidades ind\u00edgenas, da\u00f1ando gravemente a los j\u00f3venes e impidi\u00e9ndoles vivir en libertad para construir sus sue\u00f1os y participar activamente en la comunidad.<\/p>\n<p>33. El protagonismo de los j\u00f3venes aparece claramente en los documentos del S\u00ednodo de los J\u00f3venes (160, 46) en la exhortaci\u00f3n papal\u00a0<i>Christus Vivit<\/i>\u00a0(170) y en la Enc\u00edclica Laudato S\u00ed (209). Los j\u00f3venes quieren ser protagonistas y la Iglesia Amaz\u00f3nica quiere reconocerles su espacio. Quiere ser compa\u00f1era a la escucha reconociendo a los j\u00f3venes como un lugar teol\u00f3gico, como &#8220;profetas de esperanza&#8221;, comprometidos con el di\u00e1logo, ecol\u00f3gicamente sensibles y atentos a la \u201ccasa com\u00fan\u201d. Una Iglesia que acoge y camina con los j\u00f3venes, especialmente en las periferias. Frente a esto, surgen tres urgencias: promover nuevas formas de evangelizaci\u00f3n a trav\u00e9s de los medios sociales (Francisco,\u00a0<i>Christus Vivit<\/i>\u00a086); ayudar al joven ind\u00edgena a lograr una sana interculturalidad; ayudarlos para hacer frente a la crisis de antivalores que destruye su autoestima y les hace perder su identidad.<\/p>\n<p><b>d. Iglesia que recorre nuevos caminos en la pastoral urbana<\/b><\/p>\n<p>34. La fuerte tendencia de la humanidad a concentrarse en ciudades, se migra de las peque\u00f1as a las m\u00e1s grandes, se da tambi\u00e9n en la Amazon\u00eda. Al crecimiento acelerado de las metr\u00f3polis amaz\u00f3nicas le acompa\u00f1an la generaci\u00f3n de periferias urbanas. A la par, se transmiten estilos de vida, formas de convivencia, lenguas y valores configurados por las metr\u00f3polis y que cada vez m\u00e1s se implantan tanto en las comunidades ind\u00edgenas como en el resto del mundo rural. La familia en la ciudad es un lugar de s\u00edntesis entre la cultura tradicional y la moderna. Sin embargo, las familias a menudo sufren de pobreza, vivienda precaria, falta de trabajo, aumento del consumo de drogas y alcohol, discriminaci\u00f3n y suicidio infantil. Adem\u00e1s, en la vida familiar hay falta de di\u00e1logo entre las generaciones y las tradiciones y la lengua se pierden. Las familias tambi\u00e9n se enfrentan a nuevos problemas de salud, que requieren una educaci\u00f3n adecuada en materia de maternidad. Los r\u00e1pidos cambios actuales afectan a la familia amaz\u00f3nica. As\u00ed, encontramos nuevos formatos familiares: familias monoparentales bajo la responsabilidad de las mujeres, aumento de las familias separadas, uniones consensuadas y familias reunidas, disminuci\u00f3n de los matrimonios institucionales. La ciudad es una explosi\u00f3n de vida, porque \u201cDios vive en la ciudad\u201d (DAp 514). En ella hay ansiedades y b\u00fasquedas del sentido de la vida, conflictos, pero tambi\u00e9n solidaridad, fraternidad, deseo de bondad, verdad y justicia&#8221; (cfr. EG 71-75). Evangelizar la ciudad o la cultura urbana significa &#8220;lograr y, por as\u00ed decirlo, modificar por la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores que cuentan, los centros de inter\u00e9s, las l\u00edneas de pensamiento, las fuentes de inspiraci\u00f3n y los modelos de vida de la humanidad, que se presentan en contraste con la Palabra de Dios y el designio de salvaci\u00f3n&#8221; (<i>EN<\/i>\u00a019).<\/p>\n<p>35. Es necesario defender el derecho de todas las personas a la ciudad. El reivindicado derecho a la ciudad se define como el disfrute equitativo de las ciudades dentro de los principios de sostenibilidad, democracia y justicia social. No obstante, tambi\u00e9n ser\u00e1 preciso incidir en las pol\u00edticas p\u00fablicas y promover iniciativas que mejoren la calidad de vida en el mundo rural evitando as\u00ed su desplazamiento descontrolado.<\/p>\n<p>36. Las comunidades eclesiales de base han sido y son un don de Dios a las Iglesias locales de la Amazon\u00eda. Sin embargo, es necesario reconocer que, con el tiempo, algunas comunidades eclesiales se han asentado, debilitado o incluso desaparecido. Pero la gran mayor\u00eda sigue siendo perseverante y es el fundamento pastoral de muchas parroquias. Hoy los grandes peligros de las comunidades eclesiales provienen principalmente del secularismo, del individualismo, de la falta de dimensi\u00f3n social y de la ausencia de actividad misionera. Por eso, es necesario que los pastores animen en todos y cada uno de los fieles al discipulado misionero. La comunidad eclesial deber\u00e1 estar presente en los espacios de participaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas donde se articulan acciones para revitalizar la cultura, la convivencia, el ocio y la celebraci\u00f3n. Debemos luchar para que las \u201cfavelas\u201d y \u201cvillas miseria\u201d, tengan asegurados los derechos b\u00e1sicos fundamentales; agua, energ\u00eda, vivienda y promover la ciudadan\u00eda ecol\u00f3gica integral. Instituir el ministerio de acogida en las comunidades urbanas de la Amazon\u00eda para la solidaridad fraterna con los migrantes, refugiados, personas sin hogar y personas que han abandonado las zonas rurales.<\/p>\n<p>37. Una atenci\u00f3n especial merece la realidad de los ind\u00edgenas en los centros urbanos, pues son los m\u00e1s expuestos a los enormes problemas de delincuencia juvenil, falta de trabajo, luchas \u00e9tnicas e injusticias sociales. Es uno de los mayores desaf\u00edos hoy en d\u00eda: cada vez m\u00e1s ciudades son los lugares de destino de todos los grupos \u00e9tnicos y pueblos de la Amazon\u00eda. Se deber\u00e1 articular una pastoral ind\u00edgena de la ciudad que atienda esta realidad espec\u00edfica.<\/p>\n<p><b>e. Una espiritualidad de la escucha y el anuncio<\/b><\/p>\n<p>38. La acci\u00f3n pastoral se sustenta en una espiritualidad que se basa en la escucha de la palabra de Dios y el grito de su pueblo, para despu\u00e9s poder anunciar con esp\u00edritu prof\u00e9tico la buena nueva. Reconocemos que la Iglesia que escucha el clamor del Esp\u00edritu en el grito de la Amazon\u00eda puede hacer suyos los gozos y las esperanzas, las tristezas y angustias de todos, pero especialmente de los m\u00e1s pobres (cf.\u00a0<i>GS<\/i>\u00a01), que son hijas e hijos predilectos de Dios. Descubrimos que las aguas caudalosas del Esp\u00edritu, semejantes a las del r\u00edo Amazonas, que peri\u00f3dicamente se desbordan, nos conducen a esa vida sobreabundante que Dios nos ofrece para compartirla en el anuncio.<\/p>\n<p><b>Nuevos caminos para la conversi\u00f3n pastoral<\/b><\/p>\n<p>39. Los equipos misioneros itinerantes en la Amazon\u00eda, van tejiendo y haciendo comunidad en el camino, ayudan a fortalecer la sinodalidad eclesial. Pueden sumar varios carismas, instituciones y congregaciones, laicos y laicas, religiosos y religiosas, sacerdotes. Sumar para llegar juntos donde solos no se puede. Las giras de los misioneros que salen de su sede y pasan un tiempo visitando comunidad por comunidad y celebrando sacramentos dan pie a lo que se llama la \u201cpastoral de visita\u201d. Se trata de un tipo de m\u00e9todo de pastoral que responde a las condiciones y posibilidades actuales de nuestras iglesias. Gracias a esos m\u00e9todos, y por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, esas comunidades han desarrollado tambi\u00e9n una rica ministerialidad que es motivo de acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>40. Proponemos una red itinerante que reuna los distintos esfuerzos de los equipos que acompa\u00f1an y dinamizan la vida y la fe de las comunidades en la Amazon\u00eda. Los caminos de incidencia pol\u00edtica para la transformaci\u00f3n de la realidad deben ser discernidos con los pastores y laicos. Con miras a pasar de visitas pastorales a una presencia m\u00e1s permanente, las congregaciones y\/o provincias de religiosos\/as del mundo, que a\u00fan no est\u00e1n involucrados en misiones, son invitados a establecer al menos un frente misionero en cualquiera de los pa\u00edses amaz\u00f3nicos.<\/p>\n<p><a name=\"CAP3\"><\/a><b>CAPITULO III<\/b><\/p>\n<p><b>NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N CULTURAL<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cY la Palabra se hizo carne y puso su tienda entre nosotros\u201d (Jn 1,14)<\/i><\/p>\n<p>41. Am\u00e9rica Latina posee una inmensa biodiversidad y una gran diversidad cultural. En ella, la Amazon\u00eda es una tierra de bosques y de agua, de p\u00e1ramos y humedales, de sabanas y cordilleras, pero sobre todo tierra de innumerables pueblos, muchos de ellos milenarios, habitantes ancestrales del territorio, pueblos de perfume antiguo que contin\u00faan aromando el continente contra toda desesperanza. Nuestra conversi\u00f3n debe ser tambi\u00e9n cultural, hacernos al otro, aprender del otro. Estar presentes, respetar y reconocer sus valores, vivir y practicar la inculturaci\u00f3n y la interculturalidad en nuestro anuncio de la Buena Noticia. Expresar y vivir la fe en la Amazon\u00eda es un desaf\u00edo siempre haci\u00e9ndose. Ella se encarna no s\u00f3lo en la pastoral sino en las acciones concretas para con el otro, en la atenci\u00f3n de la salud, en la educaci\u00f3n, en la solidaridad y apoyo para con los m\u00e1s vulnerables. Quisi\u00e9ramos compartir en esta secci\u00f3n todo ello.<\/p>\n<p><b>El rostro de Iglesia en los pueblos amaz\u00f3nicos<\/b><\/p>\n<p>42. En los territorios de la Amazon\u00eda hay una realidad pluricultural que exige tener una mirada que incluya a todos y a usar expresiones que permitan identificar y vincular a todos los grupos y reflejen identidades que sean reconocidas, respetadas y promovidas tanto en la Iglesia como en la sociedad, que debe encontrar en los pueblos amaz\u00f3nicos un interlocutor v\u00e1lido para el di\u00e1logo y el encuentro. Puebla habla de los rostros que habitan en Latinoam\u00e9rica y constata que, en los pueblos originarios, hay un mestizaje que ha crecido y sigue creciendo con el encuentro y desencuentros entre las diferentes culturas que hacen parte del continente. Este rostro, tambi\u00e9n de la Iglesia en la Amazon\u00eda es un rostro que se encarna en su territorio, que evangeliza y abre caminos para que los pueblos se sientan acompa\u00f1ados en diferentes procesos de vida evang\u00e9lica. Tambi\u00e9n, est\u00e1 presente un renovado sentido misionero por parte de los habitantes de los mismos pueblos, realizando la misi\u00f3n prof\u00e9tica y samaritana de la Iglesia que debe fortalecerse con la apertura al di\u00e1logo de otras culturas. S\u00f3lo una Iglesia misionera inserta e inculturada har\u00e1 surgir las iglesias particulares aut\u00f3ctonas, con rostro y coraz\u00f3n amaz\u00f3nicos, enraizadas en las culturas y tradiciones propias de los pueblos, unidas en la misma fe en Cristo y diversas en su manera de vivirla, expresarla y celebrarla.<\/p>\n<p><b>a. Los valores culturales de los pueblos amaz\u00f3nicos<\/b><\/p>\n<p>43. En la gente de la Amazon\u00eda encontramos ense\u00f1anzas para la vida. Los pueblos originarios y los que llegaron posteriormente y forjaron su identidad en la convivencia, aportan valores culturales en los que descubrimos las semillas del Verbo. En la selva no solo la vegetaci\u00f3n est\u00e1 entrelazada sosteniendo una especie a la otra, tambi\u00e9n los pueblos se interrelacionan entre s\u00ed en una red de alianzas que a todos aporta ganancia. La selva vive de las interrelaciones e interdependencias y esto ocurre en todos los \u00e1mbitos de la vida. Gracias a ello, el fr\u00e1gil equilibrio de la Amazon\u00eda, se mantuvo por siglos.<\/p>\n<p>44. El pensamiento de los pueblos ind\u00edgenas ofrece una visi\u00f3n integradora de la realidad, que es capaz de comprender las m\u00faltiples conexiones existentes entre todo lo creado. Esto contrasta con la corriente dominante del pensamiento occidental que tiende a fragmentar para entender la realidad, pero no logra volver a articular el conjunto de las relaciones entre los diversos campos de conocimiento. El manejo tradicional de lo que la naturaleza les ofrece ha sido hecho del modo que hoy denominamos manejo sostenible. Encontramos adem\u00e1s otros valores en los pueblos originarios como son la reciprocidad, solidaridad, el sentido comunitario, la igualdad, la familia, su organizaci\u00f3n social y el sentido de servicio.<\/p>\n<p><b>b. Iglesia presente y aliada de los pueblos en sus territorios<\/b><\/p>\n<p>45. La codicia por la tierra est\u00e1 en la ra\u00edz de los conflictos que conducen al etnocidio, as\u00ed como al asesinato y la criminalizaci\u00f3n de los movimientos sociales y de<b>\u00a0<\/b>sus dirigentes. La demarcaci\u00f3n y protecci\u00f3n de la tierra es una obligaci\u00f3n de los Estados nacionales y de sus respectivos gobiernos. Sin embargo, buena parte de los territorios ind\u00edgenas est\u00e1n desprovistos de protecci\u00f3n y los ya demarcados est\u00e1n siendo invadidos por frentes extractivos como la miner\u00eda y la extracci\u00f3n forestal, por los grandes proyectos de infraestructura, por los cultivos il\u00edcitos y por los latifundios que promueven el monocultivo y la ganader\u00eda extensiva.<\/p>\n<p>46. De esta manera, la Iglesia se compromete a ser aliada de los pueblos amaz\u00f3nicos para denunciar los atentados contra la vida de las comunidades ind\u00edgenas, los proyectos que afectan al medio ambiente, la falta de demarcaci\u00f3n de sus territorios, as\u00ed como el modelo econ\u00f3mico de desarrollo depredador y ecocida. La presencia de la Iglesia entre las comunidades ind\u00edgenas y tradicionales necesita esta conciencia de que la defensa de la tierra no tiene otra finalidad que la defensa de la vida.<\/p>\n<p>47. La vida de los pueblos ind\u00edgenas, mestizos, riberi\u00f1os, campesinos, quilombolas y\/o afrodescendientes y las comunidades tradicionales se ve amenazada por la destrucci\u00f3n, la explotaci\u00f3n ambiental y la violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de sus derechos territoriales. Es preciso defender los derechos a la libre determinaci\u00f3n, la demarcaci\u00f3n de territorios y la consulta previa, libre e informada. Estos pueblos tienen \u201ccondiciones sociales, culturales y econ\u00f3micas que los distinguen de otros sectores de la comunidad nacional, y que se rigen total o parcialmente por sus propias costumbres o tradiciones o por una legislaci\u00f3n especial\u201d (Conv. 169 OIT, art. 1\u00ba, 1a). Para la Iglesia, la defensa de la vida, la comunidad, la tierra y los derechos de los pueblos ind\u00edgenas es un principio evang\u00e9lico, en defensa de la dignidad humana: \u00abHe venido para que los hombres tengan vida y la tengan en abundancia\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a010, 10b).<\/p>\n<p>48. La Iglesia promueve la salvaci\u00f3n integral de la persona humana, valorando la cultura de los pueblos ind\u00edgenas, hablando de sus necesidades vitales, acompa\u00f1ando a los movimientos en sus luchas por sus derechos. Nuestro servicio pastoral constituye un servicio para la vida plena de los pueblos ind\u00edgenas, que nos mueve a anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios y a denunciar las situaciones de pecado, estructuras de muerte, violencia e injusticias, promoviendo el di\u00e1logo intercultural, interreligioso y ecum\u00e9nico (cf. DAp 95).<\/p>\n<p>49. Un cap\u00edtulo espec\u00edfico precisan los Pueblos Ind\u00edgenas en Aislamiento Voluntario (PIAV) o Pueblos Ind\u00edgenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI). En la Amazon\u00eda existen cerca de 130 pueblos o segmentos de pueblos, que no mantienen contactos sistem\u00e1ticos o permanentes con la sociedad envolvente. Abusos y violaciones sistem\u00e1ticas del pasado provocaron su migraci\u00f3n a lugares m\u00e1s inaccesibles, buscando protecci\u00f3n, procurando preservar su autonom\u00eda y optando por limitar o evitar sus relaciones con terceros. Hoy contin\u00faan teniendo su vida amenazada por la invasi\u00f3n de sus territorios desde diversos frentes y por su baja demograf\u00eda, quedando expuestos a la limpieza \u00e9tnica y a la desaparici\u00f3n. En su encuentro con los Pueblos Ind\u00edgenas de enero de 2018 en Puerto Maldonado, el Papa Francisco nos recuerda: \u201cSon los m\u00e1s vulnerables de entre los vulnerables (&#8230;) Sigan defendiendo a estos hermanos m\u00e1s vulnerables. Su presencia nos recuerda que no podemos disponer de los bienes comunes al ritmo de la avidez de consumo.\u201d (Fr. PM). Una opci\u00f3n por la defensa de los PIAV\/PIACI, no exime de la responsabilidad pastoral a las Iglesias locales sobre ellos.<\/p>\n<p>50. Esta responsabilidad debe manifestarse en acciones espec\u00edficas por la defensa de sus derechos, concretarse en acciones de incidencia para que los Estados asuman la defensa de sus derechos mediante la garant\u00eda legal e inviolable de los territorios que ocupan de forma tradicional, inclusive adoptando medidas de precauci\u00f3n en las regiones donde habiendo s\u00f3lo indicios de su presencia, \u00e9sta no es confirmada oficialmente y estableciendo mecanimos de cooperaci\u00f3n bilateral entre estados, cuando estos grupos ocupen espacios transfronterizos. En todo momento se debe garantizar el respeto a su autodeterminaci\u00f3n y a su libre decisi\u00f3n sobre el tipo de relaciones que quieren establecer con otros grupos. Para ello ser\u00e1 preciso que todo el pueblo de Dios, y en especial las poblaciones vecinas a los territorios de los PIAV\/PIACI, sean sensibilizados sobre el respeto a estos pueblos y la importancia de la inviolabilidad de sus territorios. Como San Juan Pablo II dijo en Cuiab\u00e1, en 1991 \u201cLa Iglesia, queridos hermanos y hermanas indios, ha estado y seguir\u00e1 estando siempre a vuestro lado para defender la dignidad de los seres humanos, su derecho a tener una vida propia y pac\u00edfica, respetando los valores de sus tradiciones, costumbres y culturas\u201d.<\/p>\n<p><b>Caminos para una Iglesia inculturada<\/b><\/p>\n<p>51. Cristo con la encarnaci\u00f3n dej\u00f3 su prerrogativa de Dios y se hizo hombre en una cultura concreta para identificarse con toda la humanidad. La inculturaci\u00f3n es la encarnaci\u00f3n del Evangelio en las culturas aut\u00f3ctonas (\u201clo que no se asume no se redime\u201d, San Ireneo, cf. Puebla 400) y al mismo tiempo la introducci\u00f3n de estas culturas en la vida de la Iglesia. En este proceso los pueblos son protagonistas y acompa\u00f1ados por sus agentes y pastores.<\/p>\n<p><b>a. La vivencia de la fe expresada en la piedad popular y la catequesis inculturada<\/b><\/p>\n<p>52. La piedad popular constituye un importante medio que vincula a muchos pueblos de la Amazon\u00eda con sus vivencias espirituales, sus ra\u00edces culturales y su integraci\u00f3n comunitaria. Son manifestaciones con las que el pueblo expresa su fe, a trav\u00e9s de im\u00e1genes, s\u00edmbolos, tradiciones, ritos y otros sacramentales. Las peregrinaciones, procesiones y fiestas patronales deben ser apreciadas, acompa\u00f1adas, promovidas y algunas veces purificadas, ya que son momentos privilegiados de evangelizaci\u00f3n que deben llevar al encuentro con Cristo. Las devociones marianas est\u00e1n muy arraigadas en la Amazon\u00eda y en toda Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>53. Es caracter\u00edstica la no clericalizaci\u00f3n de las hermandades, cofrad\u00edas y grupos vinculados a la piedad popular. Los laicos asumen un protagonismo que dif\u00edcilmente alcanzan en otros \u00e1mbitos eclesiales, con la participaci\u00f3n de hermanos y hermanas que ejercen servicios y dirigen oraciones, bendiciones, cantos sagrados tradicionales, animan novenas, organizan procesiones, promueven las fiestas patronales, etc. Es preciso \u201cdar una catequesis apropiada y acompa\u00f1ar la fe ya presente en la religiosidad popular. Una manera concreta puede ser ofrecer un proceso de iniciaci\u00f3n cristiana&#8230;. que nos lleva a asemejarnos cada vez m\u00e1s a Jesucristo, provocando la progresiva apropiaci\u00f3n de sus actitudes\u201d (<i>DAp\u00a0<\/i>300).<\/p>\n<p><b>b. El misterio de la fe reflexionado en una teolog\u00eda inculturada<\/b><\/p>\n<p>54. La teolog\u00eda india, la teolog\u00eda de rostro amaz\u00f3nico y la piedad popular ya son riqueza del mundo ind\u00edgena, de su cultura y espiritualidad. El misionero y agente de pastoral cuando lleva la palabra del Evangelio de Jes\u00fas se identifica con la cultura y se produce el encuentro del que nace el testimonio, el servicio, el anuncio y aprendizaje de las lenguas. El mundo ind\u00edgena con sus mitos, narrativa, ritos, canciones, danza y expresiones espirituales enriquece el encuentro intercultural. Ya Puebla reconoce que \u00ablas culturas no son terreno vac\u00edo, carente de aut\u00e9nticos valores. La evangelizaci\u00f3n de la Iglesia no es un proceso de destrucci\u00f3n, sino de consolidaci\u00f3n y fortalecimiento de dichos valores; una contribuci\u00f3n al crecimiento de los \u201cg\u00e9rmenes del verbo\u201d\u00bb (<i>DP<\/i>\u00a0401, cf.\u00a0<i>GS<\/i>\u00a057) presentes en las culturas.<\/p>\n<p><b>Caminos para una Iglesia intercultural<\/b><\/p>\n<p><b>a. El respeto a las culturas y a los derechos de los pueblos<\/b><\/p>\n<p>55. Todos estamos invitados a acercarnos a los pueblos amaz\u00f3nicos de igual a igual, respetando su historia, sus culturas, su estilo del \u2018buen vivir\u2019 (<i>PF<\/i>\u00a006.10.19). El colonialismo es la imposici\u00f3n de determinados modos de vivir de unos pueblos sobre otros, tanto econ\u00f3mica, cultural o religiosamente. Rechazamos una evangelizaci\u00f3n de estilo colonialista. Anunciar la Buena Nueva de Jes\u00fas implica reconocer los g\u00e9rmenes del Verbo ya presentes en las culturas. La evangelizaci\u00f3n que hoy proponemos para la Amazon\u00eda, es el anuncio inculturado que genera procesos de interculturalidad, procesos que promueven la vida de la Iglesia con una identidad y un rostro amaz\u00f3nico.<\/p>\n<p><b>b. La promoci\u00f3n del di\u00e1logo intercultural en un mundo global<\/b><\/p>\n<p>56. En la tarea evangelizadora de la Iglesia, que no debe confundirse con proselitismo, habremos de incluir, procesos claros de inculturaci\u00f3n de nuestros m\u00e9todos y esquemas misioneros. En concreto se propone a los centros de investigaci\u00f3n y pastoral de la iglesia que, en alianza con los pueblos ind\u00edgenas, estudien, recopilen y sistematicen las tradiciones de los grupos \u00e9tnicos amaz\u00f3nicos para favorecer un trabajo educativo que parta de su identidad y cultura, ayude en la promoci\u00f3n y defensa de sus derechos, conserve y difunda su valor en el escenario cultural latinoamericano.<\/p>\n<p>57. Las acciones educativas se ven hoy interpeladas por la necesidad de inculturaci\u00f3n. Es un desafio buscar metodolog\u00edas y contenidos adecuados a los pueblos en los cuales se quiere ejercer el ministerio de la ense\u00f1anza. Para ello, es importante el conocimiento de sus lenguas, sus creencias y aspiraciones, sus necesidades y esperanzas; as\u00ed como la construcci\u00f3n colectiva de procesos educativos que tengan tanto en la forma como en los contenidos, la identidad cultural de las comunidades amaz\u00f3nicas, insistiendo en la formaci\u00f3n de la ecolog\u00eda integral como eje transversal.<\/p>\n<p><b>c. Los desaf\u00edos para la salud, la educaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>58. La Iglesia asume como tarea importante promover la educaci\u00f3n en salud preventiva y ofrecer asistencia sanitaria en lugares donde la asistencia del Estado no llega. Se requiere favorecer iniciativas de integraci\u00f3n que beneficien la salud de los amaz\u00f3nicos. Tambi\u00e9n es importante promover la socializaci\u00f3n de conocimientos ancestrales en el campo de la medicina tradicional propia de cada cultura.<\/p>\n<p>59. Entre las complejidades del territorio amaz\u00f3nico, destacamos la fragilidad de la educaci\u00f3n sobre todo en los pueblos ind\u00edgenas. Aunque la educaci\u00f3n es un derecho humano, la calidad educativa es deficiente y la deserci\u00f3n escolar muy frecuente, sobre todo en las ni\u00f1as. La educaci\u00f3n evangeliza, promueve la transformaci\u00f3n social, empoderando a las personas con un sano sentido critico. \u201cUna buena educaci\u00f3n escolar a una temprana edad pone semillas que pueden producir efectos a lo largo de una vida\u201d (<i>LS<\/i>\u00a0213). Es nuestra tarea promover una educaci\u00f3n para la solidaridad, que brote de la conciencia de un origen com\u00fan y de un futuro compartido por todos (cf.\u00a0<i>LS<\/i>\u00a0202). Es preciso exigir a los gobiernos la implementaci\u00f3n de una educaci\u00f3n p\u00fablica, intercultural y biling\u00fce.<\/p>\n<p>60. El mundo, cada vez m\u00e1s globalizado y complejo, ha desarrollado una red informativa sin precedentes. Sin embargo, tal flujo de informaci\u00f3n instant\u00e1nea no conlleva a una mejor comunicaci\u00f3n o conexi\u00f3n entre los pueblos. En la Amazon\u00eda, queremos promover una cultura comunicativa que favorezca el di\u00e1logo, la cultura del encuentro, y el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d. Motivados por una ecolog\u00eda integral, deseamos potenciar los espacios de comunicaci\u00f3n ya existentes en la regi\u00f3n, para as\u00ed promover de modo urgente una conversi\u00f3n ecol\u00f3gica integral. Para ello, es preciso colaborar con la formaci\u00f3n de agentes de comunicaci\u00f3n aut\u00f3ctonos, especialmente ind\u00edgenas. Ellos no s\u00f3lo son interlocutores privilegiados para la evangelizaci\u00f3n y la promoci\u00f3n humana en el territorio, sino que adem\u00e1s nos ayudan a difundir la cultura del \u2018buen vivir\u2019 y del cuidado por la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>61. Con el fin de desarrollar las diversas conexiones con toda la Amazon\u00eda y mejorar su comunicaci\u00f3n, la Iglesia quiere crear una red de comunicaci\u00f3n eclesial panamaz\u00f3nica, que comprende los diversos medios utilizados por las iglesias particulares y otros organismos eclesiales. Su contribuci\u00f3n puede tener resonancia y ayuda en la conversi\u00f3n ecol\u00f3gica de la Iglesia y el planeta. La REPAM puede colaborar en el asesoramiento y apoyo a los procesos formativos, seguimiento y fortalecimiento de la comunicaci\u00f3n en la regi\u00f3n panamaz\u00f3nica.<\/p>\n<p><b>Nuevos caminos para la conversi\u00f3n cultural<\/b><\/p>\n<p>62. En este sentido proponemos la creaci\u00f3n de una red escolar de educaci\u00f3n biling\u00fce para la Amazon\u00eda (similar a Fe y Alegr\u00eda) que articule propuestas educativas que respondan a las necesidades de las comunidades, respetando, valorando e integrando en ellas la identidad cultural y la ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p>63. Queremos sostener, apoyar y favorecer las experiencias educativas de educaci\u00f3n intercultural biling\u00fce que ya existen en las jurisdicciones eclesi\u00e1sticas de la Amazon\u00eda e implicar a universidades cat\u00f3licas para que trabajen y se comprometan en red.<\/p>\n<p>64. Buscaremos nuevas formas de educaci\u00f3n convencional y no convencional, como la educaci\u00f3n a distancia, de acuerdo con las necesidades de los lugares, tiempos y personas.<\/p>\n<p><a name=\"CAP4\"><\/a><b>CAPITULO IV<\/b><\/p>\n<p><b>NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N ECOL\u00d3GICA<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cYo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia\u201d (Jn 10.10)<\/i><\/p>\n<p>65. Nuestro planeta es un regalo de Dios, pero sabemos tambi\u00e9n que vivimos la urgencia de actuar frente a una crisis socioambiental sin precedentes. Necesitamos una conversi\u00f3n ecol\u00f3gica para responder adecuadamente. Por ello como Iglesia Amaz\u00f3nica, frente a la agresi\u00f3n cada vez mayor a nuestro bioma amenazado por su desaparici\u00f3n con consecuencias tremendas para nuestro planeta, nos ponemos en camino inspirados por la propuesta de la ecolog\u00eda integral. Reconocemos las heridas causadas por el ser humano en nuestro territorio, queremos aprender de nuestros hermanos y hermanas de los pueblos originarios, en un di\u00e1logo de saberes, el desaf\u00edo de dar nuevas respuestas buscando modelos de desarrollo justo y solidario. Queremos cuidar nuestra \u201ccasa com\u00fan\u201d en la Amazon\u00eda y proponemos nuevos caminos para ello.<\/p>\n<p><b>Hacia una ecolog\u00eda integral desde la enc\u00edclica Laudato si\u2019<\/b><\/p>\n<p><b>a. Amenazas contra el bioma amaz\u00f3nico y sus pueblos<\/b><\/p>\n<p>66. Dios nos ha dado la tierra como don y como tarea, para cuidarla y para responder por ella; nosotros no somos sus due\u00f1os. La\u00a0<i>ecolog\u00eda integral<\/i>\u00a0tiene su fundamento en el hecho de que \u201ctodo est\u00e1 \u00edntimamente relacionado\u201d (<i>LS<\/i>\u00a016). Por ello ecolog\u00eda y justicia social est\u00e1n intr\u00ednsecamente unidos (cf.\u00a0<i>LS<\/i>\u00a0137). Con la ecolog\u00eda integral emerge un nuevo paradigma de justicia, ya que \u201cun verdadero planteo ecol\u00f3gico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto\u00a0<i>el clamor de la tierra como el clamor de los pobres<\/i>\u201d (<i>LS<\/i>\u00a049). La ecolog\u00eda integral, as\u00ed, conecta el ejercicio del cuidado de la naturaleza con aqu\u00e9l de la justicia por los m\u00e1s empobrecidos y desfavorecidos de la tierra, que son la opci\u00f3n preferida de Dios en la historia revelada.<\/p>\n<p>67. Es urgente enfrentarnos a la explotaci\u00f3n ilimitada de la \u201ccasa com\u00fan\u201d y de sus habitantes. Una de las causas principales de la destrucci\u00f3n en la Amazon\u00eda es el extractivismo predatorio que responde a la l\u00f3gica de la avaricia, propia del paradigma tecnocr\u00e1tico dominante (<i>LS<\/i>\u00a0101). Ante la situaci\u00f3n apremiante del planeta y de la Amazon\u00eda, la ecolog\u00eda integral no es un camino m\u00e1s que la Iglesia puede elegir de cara al futuro en este territorio, es el \u00fanico camino posible, pues no hay otra senda viable para salvar la regi\u00f3n. La depredaci\u00f3n del territorio viene acompa\u00f1ada del derramamiento de sangre inocente y de la criminalizaci\u00f3n de los defensores de la Amazon\u00eda.<\/p>\n<p>68. La Iglesia es parte de una solidaridad internacional que debe favorecer y reconocer el rol central del bioma amaz\u00f3nico para el equilibrio del clima del planeta; anima a la comunidad internacional a disponer nuevos recursos econ\u00f3micos para su protecci\u00f3n y la promoci\u00f3n de un modelo de desarrollo justo y solidario, con el protagonismo y la participaci\u00f3n directa de las comunidades locales y de los pueblos originarios en todas las fases desde el planteamiento hasta la implementaci\u00f3n, fortaleciendo tambi\u00e9n las herramientas ya desarrolladas por la convenci\u00f3n marco sobre el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>69. Resulta escandaloso que se criminalice a los l\u00edderes e incluso a las comunidades, por el s\u00f3lo hecho de reclamar sus mismos derechos. En todos los pa\u00edses amaz\u00f3nicos hay leyes que reconocen los derechos humanos, en especial los de los pueblos ind\u00edgenas. En los \u00faltimos a\u00f1os, la regi\u00f3n (amaz\u00f3nica) ha vivido complejas transformaciones, donde los derechos humanos de las comunidades han sido impactados por normas, pol\u00edticas p\u00fablicas y pr\u00e1cticas enfocadas principalmente en la ampliaci\u00f3n de las fronteras extractivas de recursos naturales y en el desarrollo de megaproyectos de infraestructura, los cuales ejercen presiones sobre los territorios ancestrales ind\u00edgenas. Esto va acompa\u00f1ado, seg\u00fan el mismo informe, de una grave situaci\u00f3n de impunidad en la regi\u00f3n con relaci\u00f3n a violaciones de derechos humanos y de barreras para obtener justicia (Informe CIDH \/OEA, Pueblos Ind\u00edgenas y tribales de la Panamazon\u00eda. 5 y 188. Sept. 2019).<\/p>\n<p>70. Para los cristianos, el inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n por la promoci\u00f3n y respeto de los derechos humanos, tanto individuales como colectivos, no es opcional. El ser humano es creado a imagen y semejanza del Dios Creador, y su dignidad es inviolable. Por eso la defensa y promoci\u00f3n de los derechos humanos no es meramente un deber pol\u00edtico o una tarea social, sino tambi\u00e9n y sobre todo una exigencia de fe. Tal vez no podamos modificar inmediatamente el modelo de un desarrollo destructivo y extractivista imperante, pero, s\u00ed tenemos la necesidad de saber y dejar en claro \u00bfd\u00f3nde nos ubicamos?, \u00bfal lado de qui\u00e9n estamos?, \u00bfqu\u00e9 perspectiva asumimos?, \u00bfc\u00f3mo trasmitimos la dimensi\u00f3n pol\u00edtica y \u00e9tica de nuestra palabra de fe y vida? Por esta raz\u00f3n: a) denunciamos la violaci\u00f3n de los derechos humanos y la destrucci\u00f3n extractiva; b) asumimos y apoyamos las campa\u00f1as de desinversi\u00f3n de compa\u00f1\u00edas extractivas relacionadas al da\u00f1o socio-ecol\u00f3gico de la Amazon\u00eda, comenzando por las propias instituciones eclesiales y tambi\u00e9n en alianza con otras iglesias; c) llamamos a una transici\u00f3n energetica radical y a la b\u00fasqueda de alternativas: \u00abLa civilizaci\u00f3n requiere energ\u00eda, \u00a1pero el uso de la energ\u00eda no debe destruir la civilizaci\u00f3n!\u00bb (Papa Francisco,\u00a0<i>Discurso a los participantes en la conferencia \u201cTransici\u00f3n energ\u00e9tica y cuidado de la casa comun\u201d,<\/i>\u00a09 junio 2018). Proponemos desarrollar programas de capacitaci\u00f3n, sobre el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d, que deben ser dise\u00f1ados para agentes pastorales y dem\u00e1s fieles, abiertos a toda la comunidad, en \u201cun esfuerzo de concientizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n\u201d (<i>LS<\/i>\u00a0214).<\/p>\n<p><b>b. El desaf\u00edo de nuevos modelos de desarrollo justo, solidario y sostenible<\/b><\/p>\n<p>71. Constatamos que la intervenci\u00f3n del ser humano ha perdido su car\u00e1cter \u201camigable\u201d, para asumir una actitud voraz y predatoria que tiende a exprimir la realidad hasta la extenuaci\u00f3n de todos los recursos naturales disponibles. \u201cEl paradigma tecnocr\u00e1tico tiende a ejercer su dominio sobre la econom\u00eda y la pol\u00edtica\u201d (<i>LS<\/i>\u00a0109). Para contrarrestar esto, que da\u00f1a gravemente la vida, es preciso buscar modelos econ\u00f3micos alternativos, m\u00e1s sostenibles, amigables con la naturaleza, con un s\u00f3lido \u201csustento espiritual. Por eso, junto con los pueblos amaz\u00f3nicos, solicitamos que los Estados dejen de considerar a la Amazon\u00eda como una despensa inagotable (cf. Fr PM). Quisi\u00e9ramos que desarrollen pol\u00edticas de inversi\u00f3n que tengan como condici\u00f3n para toda intervenci\u00f3n, el cumplimiento de elevados est\u00e1ndares sociales y medio ambientales y el principio fundamental de la preservaci\u00f3n de la Amazon\u00eda. Para ello, es necesario que cuenten con la participaci\u00f3n de los Pueblos Ind\u00edgenas organizados, de otras comunidades amaz\u00f3nicas y de las diferentes instituciones cient\u00edficas que ya vienen proponiendo modelos de aprovechamiento del bosque en pie. El nuevo paradigma del desarrollo sostenible debe ser socialmente inclusivo, combinando conocimientos cient\u00edficos y tradicionales para empoderar a las comunidades tradicionales e ind\u00edgenas, en su mayor\u00eda mujeres, y hacer que esas tecnolog\u00edas sirvan al bienestar y la protecci\u00f3n de los bosques.<\/p>\n<p>72. Se trata entonces de discutir el valor real que cualquier actividad econ\u00f3mica o extractiva posee, es decir, el valor que aporta y devuelve a la tierra y a la sociedad considerando la riqueza que extrae de ellas y sus consecuencias socio-ecol\u00f3gicas. Muchas actividades extractivas, como la miner\u00eda a gran escala, particularmente la ilegal, disminuyen sustancialmente el valor de la vida amaz\u00f3nica. En efecto, arrancan la vida de los pueblos y los bienes comunes de la tierra, concentrando poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico en manos de pocos. Peor a\u00fan, muchos de estos proyectos destructivos se realizan en nombre del progreso, y son apoyados \u2013 o permitidos \u2013 por los gobiernos locales, nacionales y extranjeros.<\/p>\n<p>73. Junto a los pueblos amaz\u00f3nicos (cf.\u00a0<i>LS<\/i>\u00a0183) y a su horizonte del \u2018buen vivir\u2019, llamarnos a una conversi\u00f3n ecol\u00f3gica individual y comunitaria que salvaguarde una ecolog\u00eda integral y un modelo de desarrollo en donde los criterios comerciales no est\u00e9n por encima de los medioambientales y de los derechos humanos. Deseamos sostener una cultura de paz y respeto \u2013 no de violencia y atropello \u2013 y una econom\u00eda centrada en la persona que adem\u00e1s cuide de la naturaleza. Por lo tanto, proponemos generar alternativas de desarrollo ecol\u00f3gico integral desde las cosmovisiones que sean construidas con las comunidades, rescatando la sabidur\u00eda ancestral. Apoyamos proyectos que proponen una econom\u00eda solidaria y sostenible, circular y ecol\u00f3gica, tanto a nivel local e internacional, a nivel de investigaci\u00f3n y en el campo de acci\u00f3n, en los sectores formales e informales. En esta l\u00ednea, convendr\u00eda sostener y promover experiencias de cooperativas de bio-producci\u00f3n, de reservas forestales y de consumo sostenibles. El futuro de la Amazon\u00eda est\u00e1 en manos de todos nosotros, pero depende principalmente de que abandonemos de inmediato el modelo actual que destruye el bosque, no trae bienestar y pone en peligro a este inmenso tesoro natural y a sus guardianes.<\/p>\n<p><b>Iglesia que cuida la \u201ccasa com\u00fan\u201d en la Amazon\u00eda<\/b><\/p>\n<p><b>a. La dimensi\u00f3n socio-ambiental de la evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>74. A todos nos corresponde ser guardianes de la obra de Dios. Los protagonistas del cuidado, la protecci\u00f3n y la defensa de los derechos de los pueblos y de los derechos de la naturaleza en esta regi\u00f3n son las mismas comunidades amaz\u00f3nicas. Son ellos los agentes de su propio destino, de su propia misi\u00f3n. En este escenario, el papel de la Iglesia es el de aliada. Ellos han expresado claramente que quieren que la Iglesia los acompa\u00f1e, que camine junto a ellos, y no que les imponga un modo de ser particular, un modo de desarrollo espec\u00edfico que poco tiene que ver con sus culturas, tradiciones y espiritualidades. Ellos saben c\u00f3mo cuidar la Amazon\u00eda, c\u00f3mo amarla y protegerla; lo que necesitan es que la Iglesia los apoye.<\/p>\n<p>75. La funci\u00f3n de la Iglesia es fortalecer esa capacidad de apoyo y participaci\u00f3n. As\u00ed promovemos una formaci\u00f3n que tenga en cuenta la calidad de vida \u00e9tica y espiritual de las personas desde una visi\u00f3n integral. La Iglesia debe atender de forma primordial a las comunidades afectadas por da\u00f1os socio-ambientales. Continuando con la tradici\u00f3n eclesial Latinoamericana, en donde figuras como San Jos\u00e9 de Anchieta, Bartolom\u00e9 de las Casas, los m\u00e1rtires paraguayos, muertos en Rio Grande do Sul (Brasil) Roque Gonz\u00e1lez, San Alfonso Rodr\u00edguez y San Juan del Castillo, entre otros, nos ense\u00f1aron que la defensa de los pueblos originarios de este continente est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada con la fe en Jesucristo y su buena nueva. Hoy en d\u00eda debemos formar agentes pastorales y ministros ordenados con sensibilidad socioambiental. Queremos una Iglesia que navega r\u00edo adentro y hace su andadura por la Amazon\u00eda, promoviendo un estilo de vida en armon\u00eda con el territorio, y a la vez con el \u2018buen vivir\u2019 de los que all\u00ed habitan.<\/p>\n<p>76. La Iglesia reconoce la sabidur\u00eda de los pueblos amaz\u00f3nicos sobre la biodiversidad, una sabidur\u00eda tradicional que es un proceso vivo y siempre en marcha. El robo de esos conocimientos es la biopirater\u00eda, una forma de violencia contra esas poblaciones. La Iglesia debe ayudar a preservar y mantener esos conocimientos y las innovaciones y pr\u00e1cticas de las poblaciones, respetando la soberan\u00eda de los pa\u00edses y sus leyes que reglamentan el acceso a los recursos gen\u00e9ticos y el conocimiento tradicional asociado. En la medida de lo posible ella debe ayudar a esas poblaciones a garantizar la repartici\u00f3n de los beneficios provenientes de la utilizaci\u00f3n de ese conocimiento, de las innovaciones y pr\u00e1cticas en un modelo de desarrollo sostenible e inclusivo.<\/p>\n<p>77. Se necesita de manera urgente el desarrollo de pol\u00edticas energ\u00e9ticas que logren reducir dr\u00e1sticamente la emisi\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (CO<sup>2<\/sup>) y de otros gases relacionados con el cambio clim\u00e1tico. Las nuevas energ\u00edas limpias ayudar\u00e1n a promover la salud. Todas las empresas deben establecer sistemas de monitoreo de la cadena de suministro para garantizar que la producci\u00f3n que compran, crean o venden, sea producida de una manera social y ambientalmente sostenible. Adem\u00e1s, \u201cel acceso al agua potable y segura es un derecho humano b\u00e1sico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condici\u00f3n para el ejercicio de los dem\u00e1s derechos humanos\u201d. (<i>LS<\/i>\u00a030). Tal derecho est\u00e1 reconocido por las Naciones Unidas (2010). Necesitamos trabajar conjuntamente para que el derecho fundamental, de acceso al agua limpia se respete en el territorio.<\/p>\n<p>78. La Iglesia opta por la defensa de la vida, de la tierra y de las culturas originarias amaz\u00f3nicas. Esto implicar\u00eda, el acompa\u00f1ar a los pueblos amaz\u00f3nicos en el registro, la sistematizaci\u00f3n y difusi\u00f3n de datos e informaciones sobre sus territorios y la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los mismos. Queremos priorizar la incidencia y el acompa\u00f1amiento para lograr la demarcaci\u00f3n de tierras, especialmente la de los PIACI (Am\u00e9rica hispan\u00f3fona) o PIAV (Am\u00e9rica lus\u00f3fona). Incentivamos a los Estados a que cumplan con sus obligaciones constitucionales sobre estos asuntos, incluyendo el derecho de acceso al agua.<\/p>\n<p>79. La Doctrina Social de la Iglesia, que desde hace tiempo ha tratado el tema ecol\u00f3gico, se ve hoy enriquecida con una mirada m\u00e1s de conjunto que abarca la relaci\u00f3n entre los pueblos amaz\u00f3nicos y sus territorios, siempre en di\u00e1logo con sus conocimientos y sabidur\u00edas ancestrales. Por ejemplo, reconociendo la forma en que los pueblos ind\u00edgenas se relacionan y protegen sus territorios, como una referencia indispensable para nuestra conversi\u00f3n hacia una ecolog\u00eda integral. En esta luz queremos crear ministerios para el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d en la Amazon\u00eda, que tengan como funci\u00f3n cuidar el territorio y las aguas junto con las comunidades ind\u00edgenas, y un ministerio de acogida para aquellos que son desplazados de sus territorios hacia las urbes.<\/p>\n<p><b>b. Iglesia pobre, con y para los pobres desde las periferias vulnerables<\/b><\/p>\n<p>80. Reafirmamos nuestro compromiso por defender la vida en su integralidad desde su concepci\u00f3n hasta su ocaso y la dignidad de todas las personas. La Iglesia ha estado y est\u00e1 al lado de las comunidades ind\u00edgenas para salvaguadar el derecho a tener una vida propia y tranquila, respetando los valores de sus tradiciones, costumbres y culturas, la preservaci\u00f3n de los r\u00edos y bosques, que son espacios sagrados, fuente de vida y sabidur\u00eda. Apoyamos los esfuerzos de tantos que, de modo valiente, defienden la vida en todas sus formas y etapas. Nuestro servicio pastoral constituye un servicio a la plena vida de los pueblos ind\u00edgenas que nos obliga a proclamar a Jesucristo y a la Buena Nueva del Reino de Dios, para frenar las situaciones de pecado, las estructuras de la muerte, la violencia y las injusticias internas y externas y promover el di\u00e1logo intercultural, interreligioso y ecum\u00e9nico.<\/p>\n<p><b>Nuevos caminos para la promoci\u00f3n ecol\u00f3gica integral<\/b><\/p>\n<p><b>a. Interpelaci\u00f3n prof\u00e9tica y mensaje de esperanza a toda la Iglesia y todo el mundo<\/b><\/p>\n<p>81. La defensa de la vida de la Amazon\u00eda y de sus pueblos requiere de una profunda conversi\u00f3n personal, social y estructural. La Iglesia est\u00e1 incluida en esta llamada a desaprender, aprender y reaprender, para superar as\u00ed cualquier tendencia hacia modelos colonizadores que han causado da\u00f1o en el pasado. En ese sentido es importante que seamos conscientes de la fuerza del neo-colonialismo que est\u00e1 presente en nuestras decisiones cotidianas y el modelo de desarrollo predominante que se expresa en el modelo creciente de agricultura de monocultivo, nuestros modos de transporte y el imaginario de bienestar desde el consumo que vivimos en la sociedad y que tiene implicaciones directas e indirectas en la Amazon\u00eda. Ante ello, un horizonte global, a\u00fan escuchando las voces de iglesias hermanas, queremos abrazar una espiritualidad de la ecolog\u00eda integral, a fin de promover el cuidado de la creaci\u00f3n. Para alcanzarlo debemos ser una comunidad de disc\u00edpulos misioneros mucho m\u00e1s participativa e incluyente.<\/p>\n<p>82. Proponemos definir el pecado ecol\u00f3gico como una acci\u00f3n u omisi\u00f3n contra Dios, contra el pr\u00f3jimo, la comunidad y el ambiente. Es un pecado contra las futuras generaciones y se manifiesta en actos y h\u00e1bitos de contaminaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de la armon\u00eda del ambiente, transgresiones contra los principios de interdependencia y la ruptura de las redes de solidaridad entre las criaturas (cf.\u00a0<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, 340-344) y contra la virtud de la justicia. Tambi\u00e9n proponemos crear ministerios especiales para el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d y la promoci\u00f3n de la ecolog\u00eda integral a nivel parroquial y en cada jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica, que tengan como funciones, entre otras, el cuidado del territorio y de las aguas, as\u00ed como la promoci\u00f3n de la enc\u00edclica\u00a0<i>Laudato si<\/i>\u2019. Asumir el programa pastoral, educativo y de incidencia de la Enc\u00edclica\u00a0<i>Laudato si\u2019\u00a0<\/i>en sus cap\u00edtulos V y VI en todos los niveles y estructuras de la Iglesia.<\/p>\n<p>83. Como manera de reparar la deuda ecol\u00f3gica que tienen los pa\u00edses con la Amazon\u00eda, proponemos la creaci\u00f3n de un fondo mundial para cubrir parte de los presupuestos de las comunidades presentes en la Amazon\u00eda que promueven su desarollo integral y autosostenible y as\u00ed tambi\u00e9n protegerlas del ansia depredadora de querer extraer sus recursos naturales por parte de las empresas nacionales y multinacionales.<\/p>\n<p>84. Adoptar h\u00e1bitos responsables que respeten y valoren a los pueblos del Amazonas, sus tradiciones y sabidur\u00eda, protegiendo la tierra y cambiando nuestra cultura de consumo excesivo, la producci\u00f3n de residuos s\u00f3lidos, estimulando el reuso y el reciclaje. Debemos reducir nuestra dependencia de los combustibles f\u00f3siles y el uso de pl\u00e1sticos, cambiando nuestros h\u00e1bitos alimenticios (exceso de consumo de carne y peces\/mariscos) con estilos de vida m\u00e1s sobrios. Comprometerse activamente en la siembra de \u00e1rboles buscando alternativas sostenibles en agricultura, energ\u00eda y movilidad que respeten los derechos de la naturaleza y el pueblo. Promover la educaci\u00f3n en ecolog\u00eda integral en todos los niveles, promover nuevos modelos econ\u00f3micos e iniciativas que promuevan una calidad de vida sostenible.<\/p>\n<p><b>b. Observatorio Socio Pastoral Amaz\u00f3nico<\/b><\/p>\n<p>85. Crear un observatorio socioambiental pastoral, fortaleciendo la lucha en la defensa de la vida. Realizar un diagn\u00f3stico del territorio y de sus conflictos socioambientales en cada Iglesia local y regional, para poder asumir una posici\u00f3n, tomar decisiones y defender los derechos de los m\u00e1s vulnerables. El Observatorio trabajar\u00eda en alianza con el CELAM, la CLAR, Caritas, la REPAM, los Episcopados nacionales, las Iglesias locales, las Universidades Cat\u00f3licas, la CIDH, otros actores no eclesiales en el continente y los representantes de los pueblos ind\u00edgenas. Igualmente pedimos que en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, se cree una oficina amaz\u00f3nica que este en relaci\u00f3n con este Observatorio y las dem\u00e1s instituciones locales amaz\u00f3nicas.<\/p>\n<p><a name=\"CAP5\"><\/a><b>CAPITULO V<\/b><\/p>\n<p><b>NUEVOS CAMINOS DE CONVERSI\u00d3N SINODAL<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cYo en ellos, y T\u00fa en Mi, para que sean perfeccionados en unidad\u201d (Jn 17,23)<\/i><\/p>\n<p>86. Para caminar juntos la Iglesia necesita una conversi\u00f3n Sinodal, sinodalidad del Pueblo de Dios bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu en la Amazon\u00eda. Con este horizonte de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n buscamos los nuevos caminos eclesiales, sobre todo, en la ministerialidad y la sacramentalidad de la Iglesia con rostro amaz\u00f3nico. La vida consagrada, los laicos y entre ellos las mujeres, son los protagonistas antiguos y siempre nuevos que nos llaman a esta conversi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>La sinodalidad misionera en la Iglesia Amaz\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p><b>a. La sinodalidad misionera de todo el Pueblo de Dios bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu<\/b><\/p>\n<p>87. \u201cS\u00ednodo\u201d es una palabra antigua venerada por la Tradici\u00f3n; indica el camino que recorren juntos los miembros del pueblo de Dios; remite al Se\u00f1or Jes\u00fas, quien se presenta como \u201cel camino, la verdad y la vida\u201d (<i>Jn<\/i>\u00a014,6), y al hecho de que los cristianos, sus seguidores, fueron llamados \u201clos disc\u00edpulos del camino\u201d (<i>Hech<\/i>\u00a09,2); ser sinodales es seguir juntos \u201cel camino del Se\u00f1or\u201d (<i>Hch<\/i>\u00a018,25). La sinodalidad es el modo de ser de la Iglesia primitiva (cf.\u00a0<i>Hech<\/i>\u00a015) y debe ser el nuestro. \u201cLas partes del cuerpo son muchas, pero el cuerpo es uno; por muchas que sean las partes, todas forman un solo cuerpo. As\u00ed tambi\u00e9n Cristo\u201d (<i>1 Co<\/i>\u00a012,12). La sinodalidad caracteriza tambi\u00e9n la Iglesia del Vaticano II, entendida como Pueblo de Dios, en igualdad y com\u00fan dignidad frente a la diversidad de ministerios, carismas y servicios. Ella \u201cindica la forma espec\u00edfica de vivir y actuar (<i>modus vivendi et operandi<\/i>) de la Iglesia del Pueblo de Dios, que manifiesta y realiza de manera concreta su ser \u201ccomuni\u00f3n\u201d, en el caminar juntos, en el reunirse en asamblea y en la participaci\u00f3n activa de todos sus miembros en su acci\u00f3n evangelizadora&#8221; (&#8230;), es decir, en la \u201ccorresponsabilidad y participaci\u00f3n de todo el pueblo de Dios en la vida y en la misi\u00f3n de la Iglesia\u201d (<i>CTI<\/i>, La sinodalidad\u2026, n. 6-7).<\/p>\n<p>88. Para caminar juntos, la Iglesia de hoy necesita una conversi\u00f3n a la experiencia sinodal. Es necesario fortalecer una cultura de di\u00e1logo, de escucha rec\u00edproca, de discernimiento espiritual, de consenso y comuni\u00f3n para encontrar espacios y modos de decisi\u00f3n conjunta y responder a los desaf\u00edos pastorales. As\u00ed se fomentar\u00e1 la corresponsabilidad en la vida de la Iglesia con esp\u00edritu de servicio. Urge caminar, proponer y asumir las responsabilidades para superar el clericalismo y las imposiciones arbitrarias. La sinodalidad es una dimensi\u00f3n constitutiva de la Iglesia. No se puede ser Iglesia sin reconocer un efectivo ejercicio del\u00a0<i>sensus fidei<\/i>\u00a0de todo el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p><b>b. Espiritualidad de comuni\u00f3n sinodal bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu<\/b><\/p>\n<p>89. La Iglesia vive de la comuni\u00f3n con el Cuerpo de Cristo por el don del Esp\u00edritu Santo. El llamado \u201cConcilio apost\u00f3lico de Jerusal\u00e9n\u201d (cf.\u00a0<i>Hech<\/i>\u00a015;\u00a0<i>Gal<\/i>\u00a02,1-10) es un acontecimiento sinodal en el que la Iglesia Apost\u00f3lica, en un momento decisivo de su camino, vive su vocaci\u00f3n a la luz de la presencia del Se\u00f1or resucitado en vista de la misi\u00f3n. Este acontecimiento se constituy\u00f3 en la figura paradigm\u00e1tica de los S\u00ednodos de la Iglesia y de su vocaci\u00f3n sinodal. La decisi\u00f3n tomada por los Ap\u00f3stoles, con la compa\u00f1\u00eda de toda la comunidad de Jerusal\u00e9n, fue obra de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que gu\u00eda el camino de la Iglesia asegur\u00e1ndole la fidelidad al Evangelio de Jes\u00fas: \u201cHemos decidido, el Esp\u00edritu Santo y nosotros\u201d (Hch 15,28). Toda la asamblea recibi\u00f3 la decisi\u00f3n y la hizo propia (Hch 15,22); luego hizo lo mismo la comunidad de Antioqu\u00eda (Hch 15, 30-31). Ser verdaderamente \u201csinodal\u201d es avanzar en armon\u00eda bajo el impulso del Esp\u00edritu vivificador.<\/p>\n<p>90. La Iglesia en la Amazon\u00eda est\u00e1 llamada a caminar en el ejercicio del discernimiento, que es el centro de los procesos y acontecimientos sinodales. Se trata de determinar y de recorrer como Iglesia, mediante la interpretaci\u00f3n teologal de los signos de los tiempos, bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, el camino a seguir en el servicio del designio de Dios. El discernimiento comunitario permite descubrir una llamada que Dios hace oir en cada situaci\u00f3n hist\u00f3rica determinada. Esta Asamblea es un momento de gracia para ejercitar la escucha rec\u00edproca, el di\u00f3logo sincero y el discernimeinto comunitario para el bien com\u00fan del Pueblo de Dios en la Regi\u00f3n Amaz\u00f3nica, y luego, en la etapa de actuaci\u00f3n de las decisiones, para seguir caminando bajo el impulso del Esp\u00edritu Santo en las peque\u00f1as comunidades, las parroquias, las di\u00f3cesis, los vicariatos, las \u201cprelac\u00edas\u201d, y en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>c. Hacia un estilo sinodal de vivir y de obrar en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p>91. Con audacia evang\u00e9lica, queremos implementar nuevos caminos para la vida de la Iglesia y su servicio a una ecolog\u00eda integral en la Amazon\u00eda. La sinodalidad marca un estilo de vivir la comuni\u00f3n y la participaci\u00f3n en las iglesias locales que se caracteriza por el respeto a la dignidad y la igualdad de todos los bautizados y bautizadas, el complemento de los carismas y los ministerios, el gusto de reunirse en asambleas para discernir juntos la voz del Esp\u00edritu. Este S\u00ednodo nos brinda la ocasi\u00f3n de reflexionar sobre la forma de estructurar las iglesias locales en cada regi\u00f3n y pa\u00eds, y de avanzar en una conversi\u00f3n sinodal que se\u00f1ale rutas comunes en la evangelizaci\u00f3n. La l\u00f3gica de la encarnaci\u00f3n ense\u00f1a que Dios, en Cristo, se vincula a los seres humanos que viven en las \u201cculturas propias de los pueblos\u201d (<i>AG<\/i>\u00a09) y que la Iglesia, Pueblo de Dios inserto entre los pueblos, tiene la belleza de un rostro pluriforme porque arraiga en muchas culturas diversas (<i>EG<\/i>\u00a0116). Esto se realiza en la vida y la misi\u00f3n de las iglesias locales radicadas en cada \u201cgran territorio socio-cultural\u201d (<i>AG<\/i>\u00a022).<\/p>\n<p>92. Una Iglesia con rostro amaz\u00f3nico necesita que sus comunidades est\u00e9n impregnadas de un esp\u00edritu sinodal, respaldadas por estructuras organizativas acordes a esta din\u00e1mica, como aut\u00e9nticos organismos de \u201ccomuni\u00f3n\u201d. Las formas del ejercicio de la sinodalidad son variadas, deber\u00e1n ser descentralizadas en sus diversos niveles (diocesano, regional, nacional, universal), respetuosas y atentas a los procesos locales, sin debilitar el v\u00ednculo con las dem\u00e1s Iglesias hermanas y con la Iglesia universal. Las formas organizativas para el ejercicio de la sinodalidad pueden ser variadas, ellas establecen una sincron\u00eda entre la comuni\u00f3n y la participaci\u00f3n, entre la corresponsabilidad y la ministerialidad de todos, prestando especial atenci\u00f3n a la participaci\u00f3n efectiva de los laicos en el discernimiento y en la toma de decisiones, potenciando la participaci\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p><b>Nuevos caminos para la ministerialidad eclesial<\/b><\/p>\n<p><b>a. Iglesia ministerial y nuevos ministerios<\/b><\/p>\n<p>93. La renovaci\u00f3n del Concilio Vaticano II sit\u00faa los laicos en el seno del Pueblo de Dios, en una Iglesia toda ella ministerial, que tiene en el sacramento del bautismo la base de la identidad y de la misi\u00f3n de todo cristiano. \u201cLos laicos son fieles que por el bautismo fueron incorporados a Cristo, constituidos en el Pueblo de Dios y, a su modo, hechos part\u00edcipes del munus sacerdotal, prof\u00e9tico y regio de Cristo, por lo que ejercen su rol en la misi\u00f3n de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo\u201d (LG 31). De esta triple relaci\u00f3n, con Cristo, la Iglesia y el mundo, nace la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n del laicado. La Iglesia en la Amazon\u00eda, en vista de una sociedad justa y solidaria en el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d, quiere hacer de los laicos actores privilegiados. Su actuaci\u00f3n, ha sido y es vital, sea en la coordinaci\u00f3n de comunidades eclesiales, en el ejercicio de ministerios, as\u00ed como en su compromiso prof\u00e9tico en un mundo inclusivo para todos, que tiene en sus m\u00e1rtires un testimonio que nos interpela.<\/p>\n<p>94. Como expresi\u00f3n de la corresponsabilidad de todos los bautizados en la Iglesia y del ejercicio del\u00a0<i>sensus fidei<\/i>\u00a0de todo el Pueblo de Dios, surgieron las asambleas y consejos de pastoral en todos los \u00e1mbitos eclesiales, as\u00ed como los equipos de coordinaci\u00f3n de los diferentes servicios pastorales y los ministerios confiados a los laicos. Reconocemos la necesidad de fortalecer y ampliar los espacios para la participaci\u00f3n del laicado, ya sea en la consulta como en la toma de decisiones, en la vida y en la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>95. Aunque la misi\u00f3n en el mundo sea tarea de todo bautizado, el Concilio Vaticano II puso de relieve la misi\u00f3n del laicado: \u201cla esperanza de una Nueva Tierra, lejos de atenuar, antes debe impulsar la solicitud por el perfeccionamiento de esta tierra\u201d (<i>GS<\/i>\u00a039). Para la Iglesia amaz\u00f3nica es urgente que se promuevan y se confieran ministerios para hombres y mujeres de forma equitativa. El tejido de la iglesia local, tambi\u00e9n en la Amazon\u00eda, est\u00e1 garantizado por las peque\u00f1as comunidades eclesiales misioneras que cultivan la fe, escuchan la Palabra y celebran juntos cerca de la vida de la gente. Es la Iglesia de hombres y mujeres bautizados que debemos consolidar promoviendo la ministerialidad y, sobre todo, la conciencia de la dignidad bautismal.<\/p>\n<p>96. Adem\u00e1s, el Obispo pueda confiar, por un mandato de tiempo determinado, ante la ausencia de sacerdotes en las comunidades, el ejercicio de la cura pastoral de la misma a una persona no investida del car\u00e1cter sacerdotal, que sea miembro de la comunidad. Deben evitarse personalismos y por ello ser\u00e1 un cargo rotativo. El Obispo podr\u00e1 constituir este ministerio en representaci\u00f3n de la comunidad cristiana con un mandato oficial mediante un acto ritual para que la persona responsable de la comunidad sea reconocida tambi\u00e9n a nivel civil y local. Queda siempre el sacerdote, con la potestad y facultad del p\u00e1rroco, como responsable de la comunidad.<\/p>\n<p><b>b. La vida consagrada<\/b><\/p>\n<p>97. El texto evang\u00e9lico \u2013 \u201cEl esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed porque me ha ungido, para anunciar a los pobres la Buena Nueva\u201d (<i>Lc<\/i>\u00a04,18) \u2013 expresa una convicci\u00f3n que anima la misi\u00f3n de la vida consagrada en la Amazon\u00eda, enviada a proclamar la Buena Nueva en el acompa\u00f1amiento cercano a los pueblos ind\u00edgenas, a los m\u00e1s vulnerables y a los m\u00e1s alejados, desde un di\u00e1logo y anuncio que posibiliten un conocimiento profundo de la espiritualidad. Una vida consagrada con experiencias intercongregacionales e interinstitucionales puede permanecer en comunidades, donde nadie quiere estar y con quien nadie quiere estar, aprendiendo y respetando la cultura y las lenguas ind\u00edgenas para llegar al coraz\u00f3n de los pueblos.<\/p>\n<p>98. La misi\u00f3n, al mismo tiempo que contribuye a edificar y consolidar la Iglesia, fortalece y renueva la vida consagrada y la llama con m\u00e1s fuerza a retomar lo m\u00e1s puro de su inspiraci\u00f3n original. De esta suerte su testimonio ser\u00e1 prof\u00e9tico y fuente de nuevas vocaciones religiosas. Proponemos apostar por una vida consagrada con identidad amaz\u00f3nica, fortaleciendo las vocaciones aut\u00f3ctonas. Apoyamos la inserci\u00f3n y la itinerancia de los consagrados, junto a los m\u00e1s empobrecidos y excluidos. Los procesos formativos deben incluir el enfoque desde la interculturalidad, la inculturaci\u00f3n y los di\u00e1logos entre espiritualidades y cosmovisiones amaz\u00f3nicas.<\/p>\n<p><b>c. La presencia y la hora de la mujer<\/b><\/p>\n<p>99. La Iglesia en la Amazon\u00eda quiere \u201campliar los espacios para una presencia femenina m\u00e1s incisiva en la Iglesia\u201d (<i>EG<\/i>\u00a0103). \u201cNo reduzcamos el compromiso de las mujeres en la Iglesia, sino que promovamos su participaci\u00f3n activa en la comunidad eclesial. Si la Iglesia pierde a las mujeres en su total y real dimensi\u00f3n, la Iglesia se expone a la esterilidad\u201d (Papa Francisco,\u00a0<i>Encuentro con el Episcopado brasile\u00f1o<\/i>, Rio de Janeiro, 27 de julio de 2013).<\/p>\n<p>100. El Magisterio de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II ha resaltado el lugar protag\u00f3nico que la mujer ocupa dentro de ella: \u201cLlega la hora, ha llegado la hora en que la vocaci\u00f3n de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jam\u00e1s alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutaci\u00f3n tan profunda, las mujeres llenas del esp\u00edritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga\u201d (Pablo VI, 1965;\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a058, 1966, 13-14).<\/p>\n<p>101. La sabidur\u00eda de los pueblos ancestrales afirma que la madre tierra tiene rostro femenino. En el mundo ind\u00edgena y occidental la mujer es la que trabaja en m\u00faltiples facetas, en la instrucci\u00f3n de los hijos, en la transmisi\u00f3n de la fe y del Evangelio, son presencia testimonial y responsable en la promoci\u00f3n humana, por lo que se pide que la voz de las mujeres sea o\u00edda, que ellas sean consultadas y participen en las tomas de decisiones y, de este modo, puedan contribuir con su sensibilidad para la sinodalidad eclesial. Valoramos \u201cla funci\u00f3n de la mujer, reconociendo su papel fundamental en la formaci\u00f3n y continuidad de las culturas, en la espiritualidad, en las comunidades y familias. Es necesario que ella asuma con mayor fuerza su liderazgo en el seno de la Iglesia, y que \u00e9sta lo reconozca y promueva reforzando su participaci\u00f3n en los consejos pastorales de parroquias y di\u00f3cesis, o incluso en instancias de gobierno.<\/p>\n<p>102. Ante la realidad que sufren las mujeres v\u00edctimas de violencia f\u00edsica, moral y religiosa, incluso el feminicidio, la Iglesia se posiciona en defensa de sus derechos y las reconoce como protagonistas y guardianes de la creaci\u00f3n y de la \u201ccasa com\u00fan\u201d. Reconocemos la ministerialidad que Jes\u00fas reserv\u00f3 para las mujeres. Es necesario fomentar la formaci\u00f3n de mujeres en estudios de teolog\u00eda b\u00edblica, teolog\u00eda sistem\u00e1tica, derecho can\u00f3nico, valorando su presencia en organizaciones y liderazgo dentro y fuera del entorno eclesial. Queremos fortalecer los lazos familiares, especialmente a las mujeres migrantes. Aseguramos su lugar en los espacios de liderazgo y capacitaci\u00f3n. Pedimos revisar el Motu Propio de San Pablo VI, Ministeria quedam, para que tambi\u00e9n mujeres adecuadamente formadas y preparadas puedan recibir los ministerios del Lectorado y el Acolitado, entre otros a ser desarrollados.En los nuevos contextos de evangelizaci\u00f3n y pastoral en la Amazon\u00eda, donde la mayor\u00eda de las comunidades cat\u00f3licas son lideradas por mujeres, pedimos sea creado el ministerio instituido de \u201cla mujer dirigente de la comunidad\u201d y reconocer esto, dentro del servicio de las cambiantes exigencias de la evangelizaci\u00f3n y de la atenci\u00f3n a las comunidades.<\/p>\n<p>103. En las m\u00faltiples consultas realizadas en el espacio amaz\u00f3nico, se reconoci\u00f3 y se recalc\u00f3 el papel fundamental de las mujeres religiosas y laicas en la Iglesia de la Amazon\u00eda y sus comunidades, dados los m\u00faltiples servicios que ellas brindan. En un alto n\u00famero de dichas consultas, se solicit\u00f3 el diaconado permanente para la mujer. Por esta raz\u00f3n el tema estuvo tambi\u00e9n muy presente en el S\u00ednodo. Ya en 2016, el Papa Francisco hab\u00eda creado una \u201cComisi\u00f3n de Estudio sobre el Diaconado de las Mujeres\u201d que, como Comisi\u00f3n, lleg\u00f3 a un resultado parcial sobre c\u00f3mo era la realidad del diaconado de las mujeres en los primeros siglos de la Iglesia y sus implicaciones hoy. Por lo tanto, nos gustar\u00eda compartir nuestras experiencias y reflexiones con la Comisi\u00f3n y esperamos sus resultados.<\/p>\n<p><b>d. Diaconado permanente<\/b><\/p>\n<p>104. Para la Iglesia Amaz\u00f3nica es urgente la promoci\u00f3n, formaci\u00f3n y apoyo a los di\u00e1conos permanentes, por la importancia de este ministerio en la comunidad. De un modo particular, por el servicio eclesial que requieren muchas comunidades, especialmente los pueblos ind\u00edgenas. Las necesidades pastorales espec\u00edficas de las comunidades cristianas amaz\u00f3nicas nos llevan a una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia del diaconado, servicio que existe ya desde el inicio de la Iglesia, y restaurado como un grado aut\u00f3nomo y permanente por el Concilio Vaticano II (<i>LG<\/i>\u00a029,\u00a0<i>AG<\/i>\u00a016,\u00a0<i>OE<\/i>\u00a017). El diaconado hoy debe tambi\u00e9n promover la ecolog\u00eda integral, el desarrollo humano, el trabajo pastoral social, el servicio de los que se encuentran en situaci\u00f3n de vulnerabilidad y pobreza, configur\u00e1ndolo al Cristo Servidor, haci\u00e9ndose Iglesia misericordiosa, samaritana, solidaria y diaconal.<\/p>\n<p>105. Los presb\u00edteros han de tener en cuenta que el di\u00e1cono est\u00e1 al servicio de la comunidad por designaci\u00f3n y bajo la autoridad del obispo, y que tienen la obligaci\u00f3n de apoyar a los di\u00e1conos permanentes y de actuar en comuni\u00f3n con ellos. Hay que tener presente la manutenci\u00f3n de los di\u00e1conos permanentes. Esto incluye el proceso de vocaci\u00f3n seg\u00fan los criterios de admisi\u00f3n. Las motivaciones del candidato deben apuntar al servicio y a la misi\u00f3n del diaconado permanente en la Iglesia y en el mundo de hoy. El proyecto formativo se intercala entre el estudio acad\u00e9mico y la pr\u00e1ctica pastoral, acompa\u00f1ado por un equipo formativo y la comunidad parroquial, con contenidos e itinerarios adaptados a cada realidad local. Es deseable que la esposa e hijos participen en el proceso de formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>106. El programa de estudios (curr\u00edculum) para la formaci\u00f3n del diaconado permanente, adem\u00e1s de las asignaturas obligatorias, debe incluir temas que favorezcan el di\u00e1logo ecum\u00e9nico, interreligioso e intercultural, la historia de la Iglesia en la Amazon\u00eda, el afecto y la sexualidad, la cosmovisi\u00f3n ind\u00edgena, la ecolog\u00eda integral y otros temas transversales que son t\u00edpicos del ministerio diaconal. El equipo de formadores estar\u00e1 conformado por ministros ordenados y laicos competentes que est\u00e9n en l\u00ednea con el directorio de diaconado permanente aprobado en cada pa\u00eds. Queremos alentar, apoyar y acompa\u00f1ar personalmente, el proceso vocacional y la formaci\u00f3n de futuros di\u00e1conos permanentes en las comunidades ribere\u00f1as e ind\u00edgenas, con la participaci\u00f3n de p\u00e1rrocos, religiosos y religiosas. Finalmente, que haya un programa de seguimiento para la formaci\u00f3n continua (espiritualidad, formaci\u00f3n teol\u00f3gica, asuntos pastorales, actualizaciones de documentos de la iglesia, etc.), bajo la gu\u00eda del obispo.<\/p>\n<p><b>e. Itinerarios de formaci\u00f3n inculturada<\/b><\/p>\n<p>107. \u201cYo les dar\u00e9 pastores seg\u00fan mi coraz\u00f3n\u201d (<i>Jer<\/i>\u00a03,15). Esta promesa, siendo divina, es v\u00e1lida para todos los tiempos y contextos; por lo tanto, tambi\u00e9n es v\u00e1lida para la Amazon\u00eda. Destinada a configurar al presb\u00edtero a Cristo, la formaci\u00f3n para el ministerio ordenado debe ser una escuela comunitaria de fraternidad, experiencial, espiritual, pastoral y doctrinal, en contacto con la realidad de las personas, en armon\u00eda con la cultura local y la religiosidad, cerca de los pobres. Necesitamos preparar buenos pastores que vivan la Buena Noticia del Reino, conozcan las leyes can\u00f3nicas, sean compasivos, tan parecidos a Jes\u00fas como sea posible, cuya pr\u00e1ctica sea hacer la voluntad del Padre, alimentados por la Eucarist\u00eda y la Sagrada Escritura. Es decir, una formaci\u00f3n m\u00e1s b\u00edblica en el sentido de una asimilaci\u00f3n a Jes\u00fas como se muestra en los Evangelios: cerca de las personas, capaz de escuchar, sanar, consolar, pacientemente, no buscando solicitar sino manifestar la ternura del coraz\u00f3n de su Padre.<\/p>\n<p>108. En vista a ofrecer a los futuros presb\u00edteros de las iglesias en la Amazon\u00eda una formaci\u00f3n con rostro amaz\u00f3nico, inserta y adaptada en la realidad, contextualizada y capaz de responder a los numerosos desaf\u00edos pastorales y misioneros, proponemos un plan de formaci\u00f3n en l\u00ednea con los desaf\u00edos de las iglesias locales y la realidad de la Amazon\u00eda. Ha de incluir en los contenidos acad\u00e9micos disciplinas que aborden la ecolog\u00eda integral, la eco teolog\u00eda, la teolog\u00eda de la creaci\u00f3n, las teolog\u00edas indias, la espiritualidad ecol\u00f3gica, la hist\u00f3rica de la Iglesia en la Amazon\u00eda, la antropolog\u00eda cultural amaz\u00f3nica, etc. Los centros de formaci\u00f3n a la vida presbiteral y consagrada deben insertarse, preferencialmente, en la realidad amaz\u00f3nica, en vista a favorecer el contacto del joven amaz\u00f3nico en formaci\u00f3n con su realidad, mientras se prepara para su futura misi\u00f3n, garantizando as\u00ed que el proceso de formaci\u00f3n no se distancie del contenido vital de las personas y su cultura, como tambi\u00e9n ofreciendo a otros j\u00f3venes no amaz\u00f3nicos la oportunidad de hacer parte de su formaci\u00f3n en la Amazon\u00eda, fomentando as\u00ed las vocaciones misioneras.<\/p>\n<p><b>f. La Eucarist\u00eda fuente y culmen de comuni\u00f3n sinodal<\/b><\/p>\n<p>109. Seg\u00fan el Concilio Vaticano II, la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda es la fuente y el culmen de toda vida cristiana; es s\u00edmbolo de esa unidad del Cuerpo M\u00edstico; es el centro y la culminaci\u00f3n de toda la vida de la comunidad cristiana. La Eucarist\u00eda contiene todo el bien espiritual de la Iglesia; es la fuente y la culminaci\u00f3n de toda evangelizaci\u00f3n. Hagamos eco de la frase de San Juan Pablo II: \u00abLa Iglesia vive de la Eucarist\u00eda\u00bb (<i>Ecclesia de Eucharistia<\/i>, 1). La Instrucci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n para el Culto Divino Redemptoris sacramentum (2004) insiste en que los fieles disfruten del derecho a tener la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica tal como se establece en los libros y normas lit\u00fargicas. Pero parece extra\u00f1o hablar del derecho a celebrar una Eucarist\u00eda seg\u00fan lo prescrito, por no hablar del derecho m\u00e1s fundamental de acceso a la Eucarist\u00eda para todos: \u00abEn la Eucarist\u00eda la plenitud ya se ha realizado, y es el centro vital del universo, el centro lleno de amor y vida inagotable. Unido al Hijo encarnado, presente en la Eucarist\u00eda, todo el cosmos da gracias a Dios. En efecto, la Eucarist\u00eda es en s\u00ed misma un acto de amor c\u00f3smico\u00bb (<i>LS<\/i>\u00a0236).<\/p>\n<p>110. Existe un derecho de la comunidad a la celebraci\u00f3n, que deriva de la esencia de la Eucarist\u00eda y de su lugar en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n. La vida sacramental es la integraci\u00f3n de las diversas dimensiones de la vida humana en el Misterio Pascual, que nos fortalece. Por eso las comunidades vivas claman verdaderamente por la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. Ella es, sin duda, punto de llegada (culmen y consumaci\u00f3n) de la comunidad; pero es, a la vez, punto de partida: de encuentro, de reconciliaci\u00f3n, de aprendizaje y catequesis, de crecimiento comunitario.<\/p>\n<p>111. Muchas de las comunidades eclesiales del territorio amaz\u00f3nico tienen enormes dificultades para acceder a la Eucarist\u00eda. En ocasiones pasan no s\u00f3lo meses sino, incluso, varios a\u00f1os antes de que un sacerdote pueda regresar a una comunidad para celebrar la Eucarist\u00eda, ofrecer el sacramento de la reconciliaci\u00f3n o ungir a los enfermos de la comunidad. Apreciamos el celibato como un don de Dios (<i>Sacerdotalis Caelibatus<\/i>, 1) en la medida que este don permite al disc\u00edpulo misionero, ordenado al presbiterado, dedicarse plenamente al servicio del Pueblo Santo de Dios. Estimula la caridad pastoral y rezamos para que haya muchas vocaciones que vivan el sacerdocio c\u00e9libe. Sabemos que esta disciplina \u201cno es exigida por la naturaleza misma del sacerdocio\u2026 aunque tiene muchas razones de conveniencia con el mismo\u201d (<i>PO<\/i>\u00a016). En su enc\u00edclica sobre el celibato sacerdotal san Pablo VI mantuvo esta ley y expuso motivaciones teol\u00f3gicas, espirituales y pastorales que la sustentan. En 1992, la exhortaci\u00f3n postsinodal de san Juan Pablo II sobre la formaci\u00f3n sacerdotal confirm\u00f3 esta tradici\u00f3n en la Iglesia latina (<i>PDV<\/i>\u00a029). Considerando que la leg\u00edtima diversidad no da\u00f1a la comuni\u00f3n y la unidad de la Iglesia, sino que la manifiesta y sirve (<i>LG<\/i>\u00a013; OE 6) lo que da testimonio de la pluralidad de ritos y disciplinas existentes, proponemos establecer criterios y disposiciones de parte de la autoridad competente, en el marco de la Lumen Gentium 26, de ordenar sacerdotes a hombres id\u00f3neos y reconocidos de la comunidad, que tengan un diaconado permanente fecundo y reciban una formaci\u00f3n adecuada para el presbiterado, pudiendo tener familia leg\u00edtimamente constitu\u00edda y estable, para sostener la vida de la comunidad cristiana mediante la predicaci\u00f3n de la Palabra y la celebraci\u00f3n de los Sacramentos en las zonas m\u00e1s remotas de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica. A este respecto, algunos se pronunciaron por un abordaje universal del tema.<\/p>\n<p><b>Nuevos caminos para la sinodalidad eclesial<\/b><\/p>\n<p><b>a. Estructuras sinodales regionales en la Iglesia amaz\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p>112. La mayor\u00eda de las Di\u00f3cesis, Prelaturas y Vicariatos de la Amazon\u00eda tienen extensos territorios, pocos ministros ordenados y escasez de recursos financieros, pasando por dificultades para sostener la misi\u00f3n. El \u201ccosto amaz\u00f3nico\u201d repercute seriamente sobre la evangelizaci\u00f3n. Ante esta realidad es necesario replantearse la forma de organizar las iglesias locales, repensar las estructuras de comuni\u00f3n en los niveles provinciales, regionales, nacionales y, tambi\u00e9n, desde la Panamazon\u00eda. Por ello, es necesario articular espacios sinodales y generar redes de apoyo solidario. Urge superar las fronteras que la geograf\u00eda impone y trazar puentes que unan. El documento de Aparecida ya insist\u00eda que las Iglesias locales generen formas de asociaci\u00f3n interdiocesana en cada naci\u00f3n o entre pa\u00edses de una regi\u00f3n y que alimente una mayor cooperaci\u00f3n entre las iglesias hermanas (cf.\u00a0<i>DAp<\/i>\u00a0182). En miras a una Iglesia presente, solidaria y samaritana proponemos: redimensionar las extensas \u00e1reas geogr\u00e1ficas de las di\u00f3cesis, vicariatos y \u201cprelazias\u201d; crear un fondo Amaz\u00f3nico para el sostenimiento de la evangelizaci\u00f3n; sensibilizar y estimular a las agencias internacionales de cooperaci\u00f3n cat\u00f3lica para que apoyen m\u00e1s all\u00e1 de los proyectos sociales a las actividades de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>113. En el 2015, al conmemorar el 50\u00ba aniversario de la Instituci\u00f3n del S\u00ednodo de los Obispos por parte de san Pablo VI, el Papa Francisco invit\u00f3 a renovar la comuni\u00f3n sinodal en los distintos niveles de la vida de la Iglesia: local, regional y universal. La Iglesia est\u00e1 desarrollando una renovada comprensi\u00f3n de la sinodalidad a escala regional. Apoyada en la tradici\u00f3n, la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional expresa: \u201cEl nivel regional en el ejercicio de la sinodalidad es el que se da en reagrupaciones de Iglesias particulares presentes en una misma regi\u00f3n: una provincia -como suced\u00eda sobre todo en los primeros siglos de la Iglesia- o un pa\u00eds, un continente o parte de \u00e9l\u201d (Documento \u201cLa sinodalidad en la vida y en la misi\u00f3n de la Iglesia\u201d, Vaticano, 2018, 85). El ejercicio de la sinodalidad en este nivel refuerza los v\u00ednculos espirituales e institucionales, favorece el intercambio de dones y ayuda a proyectar criterios pastorales comunes. La labor conjunta en la pastoral social de las di\u00f3cesis situadas en las fronteras de los pa\u00edses debe ser fortalecida para afrontar problemas comunes que superan lo local, como la explotaci\u00f3n de las personas y del territorio, el narcotr\u00e1fico, la corrupci\u00f3n, el tr\u00e1fico de personas, etc. El problema migratorio necesita ser afrontado de forma coordinada por las iglesias de las fronteras.<\/p>\n<p><b>b. Universidades y nuevas estructuras sinodales amaz\u00f3nicas<\/b><\/p>\n<p>114. Proponemos que sea establecida una Universidad Cat\u00f3lica Amaz\u00f3nica basada en la investigaci\u00f3n interdisciplinaria (incluyendo estudios de campo), en la inculturaci\u00f3n y en el di\u00e1logo intercultural; que la teolog\u00eda inculturada incluya la formaci\u00f3n conjunta para ministerios laicales y formaci\u00f3n de sacerdotes, basada principalmente en la Sagrada Escritura. Las actividades de investigaci\u00f3n, educaci\u00f3n y extensi\u00f3n deben incluir programas de estudio ambientales (conocimiento te\u00f3rico ambientado con la sabidur\u00eda de los pueblos que viven en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica) y estudios \u00e9tnicos (descripci\u00f3n de los diferentes idiomas, etc.). La formaci\u00f3n de docentes, la ense\u00f1anza y la producci\u00f3n de material did\u00e1ctico debe respetar las costumbres y tradiciones de los pueblos ind\u00edgenas, elaborando material did\u00e1ctico inculturado y realizando actividades de extensi\u00f3n en diferentes pa\u00edses y regiones. Pedimos a las universidades cat\u00f3licas de Am\u00e9rica Latina que ayuden a la creaci\u00f3n de la Universidad Cat\u00f3lica Amaz\u00f3nica y acompa\u00f1en su desarrollo.<\/p>\n<p><b>c. Organismo Eclesial Regional Postsinodal para la regi\u00f3n amaz\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p>115. Proponemos crear un organismo episcopal que promueva la sinodalidad entre las iglesias de la regi\u00f3n, que ayude a delinear el rostro amaz\u00f3nico de esta Iglesia y que contin\u00fae la tarea de encontrar nuevos caminos para la misi\u00f3n evangelizadora, en especial incorporando la propuesta de la ecolog\u00eda integral, afianzando as\u00ed la fisonom\u00eda de la Iglesia amaz\u00f3nica. Se tratar\u00eda de un organismo episcopal permanente y representativo que promueva la sinodalidad en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, articulado con el CELAM, con su estructura propia, en una organizaci\u00f3n simple y tambi\u00e9n articulado con la REPAM. De esta manera puede ser el cauce eficaz para asumir, desde el territorio de la Iglesia latinoamericana y caribe\u00f1a, muchos de las propuestas surgidas en este S\u00ednodo. Ser\u00eda el nexo que articule redes e iniciativas eclesiales y socio &#8211; ambientales a nivel continental e internacional.<\/p>\n<p><b>d. Rito para los pueblos originarios<\/b><\/p>\n<p>116. El Concilio Vaticano II abri\u00f3 espacios para el pluralismo lit\u00fargico \u201cpara variaciones y adaptaciones leg\u00edtimas para los diversos grupos y pueblos\u201d (<i>SC<\/i>\u00a038). En este sentido, la liturgia debe responder a la cultura para que sea fuente y culmen de la vida cristiana (cf.\u00a0<i>SC<\/i>\u00a010) y para que se sienta ligada a los sufrimientos y a las alegr\u00edas del pueblo. Debemos dar una respuesta aut\u00e9nticamente cat\u00f3lica a la petici\u00f3n de las comunidades amaz\u00f3nicas de adaptar la liturgia valorando la cosmovisi\u00f3n, las tradiciones, los s\u00edmbolos y los ritos originarios que incluyan dimensiones trascendentes, comunitarias y ecol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>117. En la Iglesia Cat\u00f3lica hay 23 Ritos diferentes, signo claro de una tradici\u00f3n que desde los primeros siglos ha intentado inculturar los contenidos de la fe y su celebraci\u00f3n a trav\u00e9s de un lenguaje lo m\u00e1s coherente posible con el misterio que se quiere expresar. Todas estas tradiciones tienen su origen en funci\u00f3n de la misi\u00f3n de la Iglesia: &#8220;Las Iglesias de un mismo \u00e1mbito geogr\u00e1fico y cultural han venido a celebrar el misterio de Cristo con expresiones particulares, caracterizadas culturalmente: en la tradici\u00f3n del &#8220;dep\u00f3sito de la fe&#8221;, en el simbolismo lit\u00fargico, en la organizaci\u00f3n de la comuni\u00f3n fraterna, en la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica de los misterios y en las diversas formas de santidad&#8221; (<i>CIC<\/i>\u00a01202; cf. tambi\u00e9n\u00a0<i>CIC<\/i>\u00a01200-1206).<\/p>\n<p>118. Es necesario que la Iglesia, en su incansable labor evangelizadora, trabaje para que el proceso de inculturaci\u00f3n de la fe, se exprese en las formas m\u00e1s coherentes, a fin de que tambi\u00e9n pueda celebrarse y vivirse seg\u00fan las lenguas propias de los pueblos amaz\u00f3nicos. Urge formar comit\u00e9s de traducciones y redacci\u00f3n de textos b\u00edblicos y lit\u00fargicos en las lenguas propias de los diferentes lugares, con los recursos necesarios, preservando la materia de los sacramentos y adapt\u00e1ndolos a la forma, sin perder de vista lo que sea esencial. En este sentido es preciso fomentar la m\u00fasica y el canto, todo lo cual es aceptado y fomentado por la liturgia.<\/p>\n<p>119. El nuevo organismo de la Iglesia en la Amazon\u00eda debe constituir una comisi\u00f3n competente para estudiar y dialogar, seg\u00fan usos y costumbres de los pueblos ancestrales, la elaboraci\u00f3n de un rito amaz\u00f3nico, que exprese el patrimonio lit\u00fargico, teol\u00f3gico, disciplinario y espiritual amaz\u00f3nico, con especial referencia a lo que la\u00a0<i>Lumen Gentium<\/i>\u00a0afirma para las Iglesias orientales (cf.\u00a0<i>LG<\/i>\u00a023). Esto se sumar\u00eda a los ritos ya presentes en la Iglesia, enriqueciendo la obra de evangelizaci\u00f3n, la capacidad de expresar la fe en una cultura propia y el sentido de descentralizaci\u00f3n y de colegialidad que puede expresar la catolicidad de la Iglesia.Tambi\u00e9n podr\u00eda estudiar y proponer c\u00f3mo enriquecer ritos eclesiales con el modo en que estos pueblos cuidan su territorio y se relacionan con sus aguas.<\/p>\n<p><a name=\"CONCLUSIONI\"><\/a><b>CONCLUSI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p>120. Concluimos bajo el amparo de Mar\u00eda, Madre de la Amazon\u00eda, venerada con diversas advocaciones en toda la regi\u00f3n. Con su intercesi\u00f3n, pedimos que este S\u00ednodo sea una expresi\u00f3n concreta de la sinodalidad, para que la vida plena que Jes\u00fas vino a traer al mundo (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a010, 10) llegue a todos, especialmente a los pobres, y contribuya al cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d. Que Mar\u00eda, Madre de la Amazon\u00eda, acompa\u00f1e nuestro caminar; a San Jos\u00e9, custodio fiel de Mar\u00eda y de su hijo Jes\u00fas, le consagramos nuestra presencia eclesial en la Amazon\u00eda, Iglesia con rostro amaz\u00f3nico y en salida misionera.<\/p>\n<p>#SinodoAmazonico \u2013 Documento finale del Sinodo dei Vescovi al Santo Padre Francesco (26 ottobre 2019), 26.10.2019<\/p>\n<p>Fuente:press.vatican.va<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Documento final INTRODUCCI\u00d3N CAP\u00cdTULO I: AMAZON\u00cdA: DE LA ESCUCHA A LA CONVERSI\u00d3N INTEGRAL CAPITULO II:&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":42959,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-42958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}