{"id":43170,"date":"2019-11-02T16:03:03","date_gmt":"2019-11-02T20:33:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=43170"},"modified":"2026-04-17T15:04:11","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:11","slug":"museo-de-la-altagracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/11\/02\/museo-de-la-altagracia\/","title":{"rendered":"Museo de la Altagracia"},"content":{"rendered":"<p><em>Decenas de piezas, incluso algunas con m\u00e1s de 300 a\u00f1os, se conservan en el museo, inaugrado el 26 de julio del 2012 por el expresidente Leonel Fern\u00e1ndez<\/em><\/p>\n<p>A unos pocos metros de la Bas\u00edlica de Hig\u00fcey, se encuentra el Museo de la Altagracia, un espacio tur\u00edstico y religioso que atesora la riqueza hist\u00f3rica de esta advocaci\u00f3n mariana cat\u00f3lica desde el 26 de julio del 2012.<\/p>\n<p>El museo, constituido por siete salas, posee art\u00edculos de m\u00e1s de 300 a\u00f1os de antig\u00fcedad, a trav\u00e9s de los cuales fundamentalmente se busca explicar el acontecimiento altagraciano en nuestro pa\u00eds, de acuerdo con el reverendo Evaristo Arech\u00e9, rector de la Bas\u00edlica.<\/p>\n<p>En la primera sala se hace una especie de recreaci\u00f3n de 8 minutos de lo que es el milagro de la Virgen de la Altagracia.<br \/>\nB\u00e1sicamente, lo que se narra es la historia de la aparici\u00f3n, que data de 1505, y que fue plasmada en el 1959 por monse\u00f1or Juan F\u00e9lix Pep\u00e9n en su libro \u201cDonde floreci\u00f3 el naranjo\u201d, ilustrado por el pintor Jos\u00e9 Morillo. \u201cLa leyenda es un relato de la virgen en el cual se consignan hechos sucedidos generalmente de car\u00e1cter extraordinario. Su medio de expresi\u00f3n y conservaci\u00f3n es el decir popular\u201d, indica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan explica el padre Arech\u00e9, la historia registra que entre 1508 y 1514 hubo una masiva peregrinaci\u00f3n de grupos de diferentes pa\u00edses de la regi\u00f3n hacia este lugar.<\/p>\n<p>En la segunda sala se encuentran una serie de medallones que se le encargaron al pintor Diego Jos\u00e9 Hilaris, en el \u00faltimo tercio del siglo XVIII, quien al principio se neg\u00f3. El artista enferm\u00f3, pero tras pedirle a la Virgen que le regresara su salud, se san\u00f3 y luego pint\u00f3 las obras, seg\u00fan cuenta la historia.<\/p>\n<p>Se trataba de un conjunto de 27 pinturas, sin embargo, con el paso del tiempo, se fueron perdiendo y fueron hurtadas algunas. Actualmente solo quedan unas 16 obras elaboradas en forma de \u00f3valos, los cuales recrean diferentes eventos relacionados con la aparici\u00f3n y la devoci\u00f3n altagraciana. Aunque muchas de estas obras se borraron con los a\u00f1os, la mayor\u00eda se conserva intacta, salvo algunas a las que se les han hecho restauraciones.<\/p>\n<p>La tercera sala del Museo es llamada Sala de Arte Sacro, porque acoge objetos de orfebrer\u00eda, im\u00e1genes de la iglesia antigua, prendas de vestir religiosas, tallados en madera, obras de yeso, santos de palo, entre otras.<\/p>\n<p>En esa sala hay una pintura del poeta Luis Desangles. Tambi\u00e9n un sagrario de Jos\u00e9 Ovidio Santana que data del siglo 17, y perteneci\u00f3 a la antigua iglesia de Hig\u00fcey. Igualmente hay tallados de madera de Cristo, as\u00ed como vestiduras lit\u00fargicas de la \u00e9poca elaboradas en lino plateado.<\/p>\n<p>El padre Arech\u00e9 expres\u00f3 que en esa \u00e1rea hay reliquias de aquellos que murieron en estado de santidad, como ropa del Papa Juan XXIII, quien cre\u00f3 la di\u00f3cesis el 1 de abril de 1959.<\/p>\n<p>Igualmente hay una casulla, en el centro de la sala, que perteneci\u00f3 al papa Juan Pablo II, y que fue donada cuando presidi\u00f3 la misa de los 500 a\u00f1os de la evangelizaci\u00f3n el 12 de octubre de 1992 en la Bas\u00edlica. Adem\u00e1s, tienen prendas del Papa Pablo VI, que fue declarado como santo, y quien otorg\u00f3 el t\u00edtulo de bas\u00edlica al templo que hoy cobija la imagen de la Virgen de La Altagracia.<\/p>\n<p>Luego est\u00e1 la cuarta sala, donde se conservan los objetos m\u00e1s valiosos, debido a que en su mayor\u00eda est\u00e1n elaborados a partir de materiales preciosos.<\/p>\n<p>Ejemplo de ello es un inciensiario que data del siglo XVII, usado por el papa Juan Pablo II cuando estuvo en nuestro pa\u00eds por \u00faltima vez. Asimismo, hay c\u00e1lices que decenas de padres usaron, y sacras donde se escrib\u00edan las palabras de la consagraci\u00f3n de la Palabra del pan y el vino.<\/p>\n<p>Una cruz y un trono que regal\u00f3 el presidente de la Real Audiencia en 1811 forman parte de las piezas que se exponen en esta sala, al igual que una l\u00e1mpara de casi 400 a\u00f1os y pinturas del siglo XVIII.<\/p>\n<p>La quinta sala est\u00e1 destinada a San Dionisio y de La Bas\u00edlica, ya que recoge la historia del viejo santuario, que fue construido entre 1567 y 1572, de acuerdo con Arech\u00e9.<\/p>\n<p>All\u00ed se exhibe la Bula Papal, que nombra bas\u00edlica menor a la Iglesia de Hig\u00fcey, as\u00ed como tambi\u00e9n los planos, maquetas y perspectivas del actual templo.<\/p>\n<p>Las dos \u00faltimas salas se reservan para los exvotos. En este espacio, el m\u00e1s amplio de los anteriores, se reservan manifestaciones materiales de gratitud por los favores que dicen las personas recibieron de parte de la Virgen.<\/p>\n<p>Fundamentalmente, valora el padre Arech\u00e9, los exvotos en el santuario representan la fe de los dominicanos. La mayor\u00eda est\u00e1 confeccionada en plata y oro, aunque tambi\u00e9n los hay realizados en otros materiales como madera o yeso.<\/p>\n<p>Uno de esos objetos es una pelota de b\u00e9isbol de Adrian Beltr\u00e9, que la llev\u00f3 cuando lo firmaron con Los Angeles Dodgers.<\/p>\n<p>Las visitas al Museo se pueden hacer de forma guiada o independiente, de martes a domingo, de 9:00 de la ma\u00f1ana a 4:00 de la tarde.<\/p>\n<p>\u201cTodas estas piezas representan parte del legado cultural de nuestro pa\u00eds, porque Rep\u00fablica Dominicana es una tierra en la que la mayor\u00eda sigue la religi\u00f3n cat\u00f3lica y venera igualmente a la Virgen de La Altagracia\u201d, manifest\u00f3 Arech\u00e9.<\/p>\n<p>No obstante, el sacerdote indica que en las \u00faltimas semanas las visitas han menguado, debido algunas complicaciones con el aire acondicionado y equipos tecnol\u00f3gicos del personal administrativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-43175\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/alt1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/> <img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-43174\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/alt2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/> <img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-43173\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Alt3-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-43172\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Alt4-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-43171\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Alt5-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/p>\n<p>Fuente: El Caribe<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Decenas de piezas, incluso algunas con m\u00e1s de 300 a\u00f1os, se conservan en el museo,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":43176,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-43170","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43170"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43170\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}