{"id":45452,"date":"2019-12-01T18:12:14","date_gmt":"2019-12-01T22:42:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=45452"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"adviento-tiempo-para-despertar-del-sueno-de-la-indiferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/01\/adviento-tiempo-para-despertar-del-sueno-de-la-indiferencia\/","title":{"rendered":"Adviento: tiempo para despertar del sue\u00f1o de la indiferencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El mal y el pecado provienen del hecho de que los individuos y los grupos sociales prefieren seguir caminos dictados por intereses ego\u00edstas. Lo record\u00f3 el Papa Francisco antes de rezar el \u00c1ngelus del primer domingo de Adviento. Tambi\u00e9n dijo que \u201cvelar no significa tener los ojos materialmente abiertos, sino tener el coraz\u00f3n libre y orientado en la direcci\u00f3n correcta, es decir, dispuesto a donar y a servir\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la hora del \u00c1ngelus del primer domingo de Adviento \u2013 y tras haber celebrado anteriormente en el Altar de la C\u00e1tedra de la Bas\u00edlica Vaticana la Santa Misa por la paz para la Comunidad Cat\u00f3lica Congole\u00f1a que reside en Roma e Italia \u2013 el Santo Padre comenz\u00f3 recordando a los miles de fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro que el nuevo a\u00f1o lit\u00fargico que hoy comienza nos conduce a celebrar la Navidad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco record\u00f3 que en la primera lectura propuesta por la liturgia del d\u00eda Isa\u00edas profetiza que al final de los d\u00edas, estar\u00e1 firme el monte del templo del Se\u00f1or, en la cumbre de las monta\u00f1as, m\u00e1s elevado que las colinas y que hacia \u00e9l confluir\u00e1n todas las naciones. Y explic\u00f3 que \u201cel templo del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n se presenta como el punto de convergencia y encuentro de todos los pueblos\u201d.<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 20px;\">\u201c Despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, Jes\u00fas mismo se revel\u00f3 como el verdadero templo \u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>Asumir una actitud de peregrinaci\u00f3n<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera que \u2013 como dijo el Papa \u2013 \u201cla maravillosa visi\u00f3n de Isa\u00edas es una promesa divina y nos impulsa a asumir una actitud de peregrinaci\u00f3n, de camino hacia Cristo, sentido y fin de la historia\u201d. De donde se deduce que \u201clos que tienen hambre y sed de justicia s\u00f3lo pueden encontrarla recorriendo los caminos del Se\u00f1or, mientras que el mal y el pecado provienen del hecho de que los individuos y los grupos sociales prefieren seguir caminos dictados por intereses ego\u00edstas, que causan conflictos y guerras\u201d.<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>Adviento: tiempo propicio para acoger a Jes\u00fas<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras recordar que el Adviento es el tiempo propicio para acoger la venida de Jes\u00fas, que viene como mensajero de paz para indicarnos los caminos de Dios, el Santo Padre Francisco afirm\u00f3 que en el Evangelio de hoy, \u201cJes\u00fas nos exhorta a estar preparados para su venida\u201d. Y dijo que \u201cvelar no significa tener los ojos materialmente abiertos, sino tener el coraz\u00f3n libre y orientado en la direcci\u00f3n correcta, es decir, dispuesto a donar y a servir\u201d. Por esta raz\u00f3n a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 16px;\">\u201c El sue\u00f1o del que debemos despertar est\u00e1 constituido por la indiferencia, por la vanidad, por la incapacidad de instaurar relaciones genuinamente humanas, de hacerse cargo del hermano solo, abandonado o enfermo \u201d<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>Compromiso de vigilancia<\/b><\/span><\/h2>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 14px;\">Hacia el final de su reflexi\u00f3n Francisco afirm\u00f3 que \u201cla espera de Jes\u00fas que viene debe traducirse, por lo tanto, en un compromiso de vigilancia\u201d. Vigilancia que tambi\u00e9n significa \u201cestar atentos a nuestro pr\u00f3jimo en dificultad, a dejarnos interpelar por sus necesidades, sin esperar que \u00e9l o ella nos pida ayuda, sino aprendiendo a prevenir, a anticipar, como Dios siempre hace con nosotros\u201d.<\/span><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 14px;\">\u00a0Y concluy\u00f3 invocando a Mar\u00eda, \u201cla Virgen vigilante y Madre de la esperanza\u201d, a fin de que \u201cnos gu\u00ede en este camino, ayud\u00e1ndonos a dirigir nuestra mirada hacia la monta\u00f1a del Se\u00f1or, imagen de Jesucristo, que atrae a todos los hombres y a todos los pueblos hacia s\u00ed\u201d.<\/span><\/h3>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: terminal, monaco, monospace; color: #808080;\">Fuente: VaticanNews<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mal y el pecado provienen del hecho de que los individuos y los grupos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":45453,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-45452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}