{"id":45597,"date":"2019-12-03T10:49:06","date_gmt":"2019-12-03T15:19:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=45597"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"homilia-del-santo-padre-hoy-la-iglesia-elogia-la-pequenez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/03\/homilia-del-santo-padre-hoy-la-iglesia-elogia-la-pequenez\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda del Santo Padre: \u201cHoy la Iglesia elogia la peque\u00f1ez\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace;\">El Papa Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo en un coraz\u00f3n humilde puede brotar el Esp\u00edritu de Dios. Lo afirm\u00f3 el Papa Francisco en su homil\u00eda de la Misa de la ma\u00f1ana en la Casa de Santa Marta. Y a\u00f1adi\u00f3 que la revelaci\u00f3n de Dios siempre comienza en la peque\u00f1ez, lo que no significa cerraz\u00f3n en s\u00ed mismos, sino m\u00e1s bien confianza en Dios y, por lo tanto, capacidad de correr riesgos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa liturgia de hoy \u2013 \u00a0comenz\u00f3 diciendo el Papa Francisco en su homil\u00eda de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta \u2013 habla de las cosas peque\u00f1as, habla de lo que es peque\u00f1o, podemos decir que hoy es el d\u00eda de lo peque\u00f1o\u201d. La Primera Lectura del d\u00eda corresponde al libro del profeta Isa\u00edas donde se anuncia: \u201cAquel d\u00eda, brotar\u00e1 un reto\u00f1o del tronco de Jes\u00e9,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">y de su ra\u00edz florecer\u00e1 un v\u00e1stago. Sobre \u00e9l se posar\u00e1 el esp\u00edritu del Se\u00f1or\u2026\u201d. \u201cLa Palabra de Dios elogia lo peque\u00f1o \u2013 dijo el Papa \u2013 y hace una promesa, la promesa de un reto\u00f1o que brotar\u00e1 y \u00bfqu\u00e9 es m\u00e1s peque\u00f1o que un brote? Sin embargo, el Esp\u00edritu del Se\u00f1or se posar\u00e1 sobre \u00e9l\u201d. De ah\u00ed su comentario:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La redenci\u00f3n, la revelaci\u00f3n, la presencia de Dios en el mundo comienza de esta manera y siempre es as\u00ed. La revelaci\u00f3n de Dios se hace en la peque\u00f1ez. Peque\u00f1ez, ya sea humildad, o muchas cosas, pero en la peque\u00f1ez. Los grandes se presentan poderosos, pensemos en la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el desierto, en que Satan\u00e1s se presenta poderoso, due\u00f1o de todo el mundo: \u201cYo te lo doy todo, si t\u00fa&#8230;.\u201d. En cambio, las cosas de Dios comienzan brotando a partir de una semilla, peque\u00f1as cosas. Y Jes\u00fas habla de esta peque\u00f1ez en el Evangelio.<\/i><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>Hacerse peque\u00f1os para que brote el Reino de Dios<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas se alegr\u00f3 y agradeci\u00f3 al Padre porque se revel\u00f3 no a los poderosos, sino a los peque\u00f1os y record\u00f3 que en Navidad \u201ctodos iremos al pesebre donde est\u00e1 la peque\u00f1ez de Dios\u201d. A lo que a\u00f1adi\u00f3 textualmente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En una comunidad cristiana donde los fieles, los sacerdotes, los obispos, no toman este camino de la peque\u00f1ez, no hay futuro, se derrumbar\u00e1. Lo hemos visto en los grandes proyectos de la historia: cristianos que trataban de imponerse, con la fuerza, la grandeza, las conquistas&#8230; Pero el Reino de Dios brota en lo peque\u00f1o, siempre en lo peque\u00f1o, la peque\u00f1a semilla, la semilla de la vida. Pero la semilla por s\u00ed sola no puede. Y hay otra realidad que ayuda y que da fuerza: \u201cEse d\u00eda, brotar\u00e1 una yema del tronco de Jes\u00e9, brotar\u00e1 un reto\u00f1o de sus ra\u00edces. Sobre \u00e9l se posar\u00e1 el esp\u00edritu del Se\u00f1or\u201d.<\/i><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>El Esp\u00edritu no puede entrar en un coraz\u00f3n soberbio<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl Esp\u00edritu elige lo peque\u00f1o, siempre\u201d \u2013 subray\u00f3 nuevamente Francisco \u2013 porque \u201cno puede entrar en el grande, en el soberbio, en el autosuficiente\u201d. Al coraz\u00f3n peque\u00f1o le llega la revelaci\u00f3n del Se\u00f1or. Adem\u00e1s, el Papa habl\u00f3 de los estudiosos de teolog\u00eda para subrayar c\u00f3mo los te\u00f3logos, \u201cno son los que saben tanto de teolog\u00eda\u201d, podr\u00edan llamarse \u201cenciclopedistas\u201d de la teolog\u00eda. \u201cEllos lo saben todo \u2013 prosigui\u00f3 \u2013 pero son incapaces de hacer teolog\u00eda porque la teolog\u00eda se hace de rodillas, haci\u00e9ndonos peque\u00f1os\u201d. Y subray\u00f3 a\u00fan que \u201cel verdadero pastor, independientemente de que sea un sacerdote, un obispo, un papa o un cardenal, quienquiera que sea, si no se hace peque\u00f1o, no es un pastor\u201d. M\u00e1s bien es un administrador de oficina. Y esto se aplica a todos. \u201cDesde el que tiene una funci\u00f3n que parece m\u00e1s importante en la Iglesia, hasta la pobre ancianita que hace las obras de caridad en secreto\u201d.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>La peque\u00f1ez cristiana no es pusilanimidad<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre Francisco despej\u00f3 asimismo el campo de una duda que podr\u00eda surgir, y es que el camino de la peque\u00f1ez lleve a la pusilanimidad, es decir a la cerraz\u00f3n en s\u00ed mismos, al miedo. Y dijo que, por el contrario, \u201cla peque\u00f1ez es grande\u201d, es la capacidad de arriesgarse \u201cporque no se tiene nada que perder\u201d. Tambi\u00e9n explic\u00f3 que precisamente la peque\u00f1ez es la que lleva a la magnanimidad, porque nos hace capaces de ir m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos, sabiendo que la grandeza la da Dios. Y cit\u00f3 una frase de Santo Tom\u00e1s de Aquino, contenida en su Suma teol\u00f3gica, que explica c\u00f3mo debe comportarse un cristiano frente a los desaf\u00edos del mundo, para no vivir como un cobarde:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>As\u00ed lo dice Santo Tom\u00e1s, he aqu\u00ed la s\u00edntesis: \u201cNo tengan miedo de las cosas grandes \u2013 hoy tambi\u00e9n nos lo muestra San Francisco Javier \u2013 no se asusten, ir adelante pero al mismo tiempo, teniendo en cuenta las cosas m\u00e1s peque\u00f1as, esto es divino\u201d. Un cristiano siempre parte de la peque\u00f1ez. Si yo en mi oraci\u00f3n me siento peque\u00f1o, con mis limitaciones, mis pecados, como aquel publicano que oraba en el fondo de la iglesia, vergonzoso: \u201cTen piedad de m\u00ed \u00a0que soy un pecador\u201d, ir\u00e1s adelante. Pero si te crees un buen cristiano, rezar\u00e1s como aquel fariseo que no sali\u00f3 justificado: \u201cTe doy gracias, Dios, porque soy grande\u201d. No. Damos gracias a Dios porque somos peque\u00f1os.<\/i><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>La concreci\u00f3n de las confesiones de los ni\u00f1os<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco concluy\u00f3 su homil\u00eda diciendo que le gusta mucho administrar el sacramento de la Confesi\u00f3n y sobre todo le gusta confesar a los ni\u00f1os. Sus confesiones \u2013 dijo \u2013 son hermosas, porque relatan los hechos concretos: \u201cYo dije esta palabra\u201d, por ejemplo, y \u00e9l te la repite. Finalmente, el Santo Padre coment\u00f3: \u201cLa concreci\u00f3n de aquello que es peque\u00f1o. \u2018Se\u00f1or, yo soy pecador porque hago esto, esto, esto, esto&#8230; Esta es mi miseria, mi peque\u00f1ez. Pero env\u00eda tu Esp\u00edritu para que yo no tenga miedo de las cosas grandes, para que no tenga miedo de que t\u00fa hagas cosas grandes en mi vida\u2019\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace;\">Fuente: VaticanNews<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":45606,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-45597","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}