{"id":45878,"date":"2019-12-06T11:16:42","date_gmt":"2019-12-06T15:46:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=45878"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"hoy-la-iglesia-celebra-a-san-nicolas-de-mira-obispo-06-de-diciembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/06\/hoy-la-iglesia-celebra-a-san-nicolas-de-mira-obispo-06-de-diciembre\/","title":{"rendered":"Hoy la Iglesia celebra a San Nicol\u00e1s de Mira, obispo | 06 de Diciembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hoy 6 de diciembre la Iglesia Cat\u00f3lica recuerda la memoria del Obispo San Nicol\u00e1s, Patrono de los marineros, ni\u00f1os, novias, prestamistas, comerciantes, viajeros y muchos m\u00e1s, tambi\u00e9n es Patr\u00f3n de Grecia, Rusia,\u00a0 y de la ciudad de Alicante, Lorena y Sicilia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de este Santo, que fuera obispo de Myra en la actual Turqu\u00eda en el siglo IV, Dios hizo muchos milagros y es adem\u00e1s conocido como el amigo de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>San Nicol\u00e1s, obispo de Mira, en Licia, famoso por su santidad y por su intercesi\u00f3n ante el trono de la divina gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La gran veneraci\u00f3n que se ha profesado al santo durante tantas generaciones y el n\u00famero de iglesias y altares que se le han dedicado en todas partes, son el mejor testimonio de su santidad y de la gloria de que goza con Dios. Seg\u00fan se dice, naci\u00f3 en Patara de Licia, una antigua provincia del Asia Menor. La capital, Mira, pr\u00f3xima al mar, era una sede episcopal. Cuando qued\u00f3 vacante, Nicol\u00e1s fue elegido obispo y all\u00ed se hizo famoso por su extraordinaria piedad, su celo y sus sorprendentes y numerosos milagros. Los relatos griegos sobre su vida afirman que estuvo encarcelado por la fe y la confes\u00f3 gloriosamente, al fin de la persecuci\u00f3n de Diocleciano. San Nicol\u00e1s asisti\u00f3 al Concilio de Nicea, donde se conden\u00f3 al arrianismo. El silencio que guardan algunos autores sobre estos datos los hacen sospechosos. El santo muri\u00f3 en Mira y fue sepultado en su catedral.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este conciso resumen de Alban Butler nos dice cuanto se sabe sobre la vida de san Nicol\u00e1s y poco m\u00e1s. En realidad, lo \u00fanico que parece seguro es que fue obispo de Mira en el siglo IV. Sin embargo, no escasean los materiales biogr\u00e1ficos, como la biograf\u00eda que se atribuye a san Metodio, patriarca de Constantinopla, quien muri\u00f3 el a\u00f1o 847. Pero el bi\u00f3grafo afirma que \u00abhasta el presente, la vida de este distinguido pastor ha sido desconocida para la mayor\u00eda de los fieles\u00bb y, en consecuencia, trata de llenar esa laguna, casi cinco siglos despu\u00e9s de la muerte del santo. Dicha biograf\u00eda es la m\u00e1s fidedigna de las fuentes \u00abbiogr\u00e1ficas\u00bb, sobre las que se ha escrito mucho, desde el punto de vista cr\u00edtico y desde el expositivo. La fama de que ha disfrutado san Nicol\u00e1s durante tantos siglos, exige que hablemos sobre estas leyendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/sys_imagenes\/lectura\/santoral\/Nicolas2.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que desde la m\u00e1s tierna infancia Nicol\u00e1s s\u00f3lo com\u00eda los mi\u00e9rcoles y los viernes por la tarde, seg\u00fan los c\u00e1nones. \u00abSus padres le educaron extraordinariamente bien, y el ni\u00f1o sigui\u00f3 el ejemplo que ellos le daban. La Iglesia le cuid\u00f3 con la solicitud con que la t\u00f3rtola cuida a sus polluelos, de suerte que conserv\u00f3 intacta la inocencia de su coraz\u00f3n\u00bb. A los cinco a\u00f1os de edad, empez\u00f3 a estudiar las ciencias sagradas: \u00abd\u00eda tras d\u00eda, la doctrina de la Iglesia ilumin\u00f3 su inteligencia y despert\u00f3 su ansia de conocer la verdadera religi\u00f3n\u00bb. Sus padres murieron cuando \u00e9l era todav\u00eda joven y le dejaron una herencia considerable. Nicol\u00e1s decidi\u00f3 consagrarla a obras de caridad. Pronto se le present\u00f3 la oportunidad: un habitante de Patara hab\u00eda perdido toda su fortuna y ten\u00eda que mantener a sus tres hijas, pues \u00e9stas no pod\u00edan casarse sin dote. El pobre hombre pensaba ya en dedicar a sus hijas a la prostituci\u00f3n para poder comer. Cuando Nicol\u00e1s se enter\u00f3 de ello, tom\u00f3 una bolsa con monedas de oro y, al amparo de la oscuridad de la noche, la arroj\u00f3 por la ventana en la casa de aquel hombre. Con ese dinero, se cas\u00f3 la hija mayor. San Nicol\u00e1s hizo lo mismo por las otras dos. El padre de las j\u00f3venes se puso al acecho en la ventana, descubri\u00f3 a su bienhechor y Ie agradeci\u00f3 expresivamente su caridad. Seg\u00fan parece, con el tiempo, los artistas confundieron las tres bolsas de oro con tres cabezas de ni\u00f1o; de all\u00ed naci\u00f3 la absurda leyenda de que el santo hab\u00eda resucitado a tres ni\u00f1os a los que un posadero hab\u00eda asesinado y sepultado en un mont\u00f3n de sal. San Nicol\u00e1s lleg\u00f3 a la ciudad de Mira precisamente cuando el clero y el pueblo celebraban una reuni\u00f3n para elegir obispo. Dios hizo comprender a los electores que san Nicol\u00e1s era el hombre indicado para el cargo. Era por entonces el principio del siglo IV, cuando se desencadenaron las persecuciones; \u00abcomo. Nicol\u00e1s era el principal sacerdote de los cristianos en esa ciudad y predicaba con toda libertad las verdades de la fe, fue arrestado por los magistrados, quienes le mandaron torturar y le arrojaron cargado de cadenas en la prisi\u00f3n, con otros muchos cristianos. Pero cuando el grande y religioso Constantino, elegido por Dios, fue coronado con la diadema imperial de los romanos, los prisioneros fueron puestos en libertad. Tambi\u00e9n el ilustre Nicol\u00e1s recobr\u00f3 la libertad y pudo regresar a Mira\u00bb. San Metodio afirma que \u00abgracias a las ense\u00f1anzas de Nicol\u00e1s, la metr\u00f3polis de Mira fue la \u00fanica que no se contamin\u00f3 con la herej\u00eda arriana y la rechaz\u00f3 firmemente, como si fuese un veneno mortal\u00bb. Pero dicho autor no dice que el santo haya asistido al Concilio de Nicea el a\u00f1o 325. Seg\u00fan otras tradiciones, san Nicol\u00e1s no s\u00f3lo asisti\u00f3 al Concilio, sino que dio a Arrio una bofetada en pleno rostro. En visto de ello, los Padres conciliares le privaron de sus insignias episcopales y le encarcelaron. Pero el Se\u00f1or y su Sant\u00edsima Madre se le aparecieron all\u00ed, le pusieron en libertad y le restituyeron a su sede. San Nicol\u00e1s tom\u00f3 tambi\u00e9n medidas muy severas contra el paganismo y lo combati\u00f3 incansablemente. Destruy\u00f3, entre otros, el templo de Artemisa, que era el principal de la provincia, y los malos esp\u00edritus salieron huyendo ante \u00e9l. El santo protegi\u00f3 tambi\u00e9n a su pueblo en lo temporal: el gobernador Eustacio hab\u00eda sido sobornado para que condenase a muerte a tres inocentes. En el momento de la ejecuci\u00f3n, Nicol\u00e1s se present\u00f3, detuvo al verdugo y puso en libertad a los prisioneros. En seguida, se volvi\u00f3 a Eustacio y le reprendi\u00f3, hasta que \u00e9ste reconoci\u00f3 su crimen y se arrepinti\u00f3. En esa ocasi\u00f3n estuvieron presentes tres oficiales del imperio que iban de camino a Frigia. Cuando dichos oficiales volvieron a Constantinopla, el prefecto Ablavio, que les ten\u00eda envidia, los mand\u00f3 encarcelar por falsos cargos y consigui\u00f3 que el emperador Constantino los condenase a muerte. Al saberlo, los tres oficiales, recordando el amor de la justicia de que hab\u00eda dado muestras el poderoso obispo de Mira, pidieron a Dios que los salvase de la muerte por sus m\u00e9ritos e intercesi\u00f3n. Esa misma noche, san Nicol\u00e1s se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Constantino y le orden\u00f3 que pusiese en libertad a los tres inocentes. Tambi\u00e9n se apareci\u00f3 a Ablavio. A la ma\u00f1ana siguiente el emperador y el prefecto tuvieron una conferencia, mandaron llamar a los tres oficiales, y los interrogaron. Cuando Constantino supo que hab\u00edan invocado a san Nicol\u00e1s, los puso en libertad y les envi\u00f3 al santo obispo con una carta en la que le rogaba que no volviese a amenazarle y que orase por la paz del mundo. Durante mucho tiempo, \u00e9se fue el milagro m\u00e1s famoso de san Nicol\u00e1s, y pr\u00e1cticamente lo \u00fanico que se sab\u00eda sobre \u00e9l en la \u00e9poca de san Metodio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/sys_imagenes\/lectura\/santoral\/Nicolas3.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los relatos afirman un\u00e1nimemente que san Nicol\u00e1s muri\u00f3 y fue sepultado en Mira. En la \u00e9poca de Justiniano (s. VI), se construy\u00f3 en Constantinopla una bas\u00edlica en honor del santo. Un autor griego an\u00f3nimo del siglo X dice que \u00abel Oriente y el Occidente le aclaman un\u00e1nimes. Su nombre se venera y se construyen iglesias en su honor en dondequiera que hay seres humanos: en la ciudad y en el campo, en los pueblos, en las islas y en los extremos de la tierra. En todas partes hay im\u00e1genes suyas, se predican paneg\u00edricos en su honor y se celebran fiestas. Todos los cristianos, j\u00f3venes y viejos, hombres y mujeres, ni\u00f1os y ni\u00f1as, respetan su memoria e imploran su protecci\u00f3n. Y el santo derrama beneficios sin l\u00edmite a trav\u00e9s de las generaciones, entre los escitas, los indios, los b\u00e1rbaros, los africanos y los italianos\u00bb. Cuando Mira y su santuario cayeron en manos de los sarracenos, varias ciudades italianas se disputaron el honor de rescatar las reliquias del santo. La rivalidad se manifest\u00f3 particularmente entre Venecia y Bari y, finalmente, gan\u00f3 esta \u00faltima. Las reliquias, robadas bajo las narices de los guardias griegos y mahometanos, llegaron a Bari el 9 de mayo de 1087. En su honor se construy\u00f3 una iglesia, y el Papa Urbano II asisti\u00f3 a la consagraci\u00f3n. La devoci\u00f3n de San Nicol\u00e1s exist\u00eda en el Occidente desde mucho antes de la translaci\u00f3n de sus reliquias, pero este acontecimiento contribuy\u00f3 naturalmente a popularizar la devoci\u00f3n, y en Europa comenz\u00f3 a hablarse de los milagros del santo tanto como en Asia. En Mira, se dec\u00eda que \u00abel venerable cuerpo del obispo, embalsamado en el aceite de la virtud, sudaba una suave mirra que le preservaba de la corrupci\u00f3n y curaba a los enfermos, para gloria de aqu\u00e9l que hab\u00eda glorificado a Jesucristo, nuestro verdadero Dios\u00bb. El fen\u00f3meno no se interrumpi\u00f3 con la translaci\u00f3n de los restos; seg\u00fan se dice, el \u00abman\u00e1 de San Nicol\u00e1s\u00bb sigue brotando en nuestros d\u00edas, y ello constituye uno de los atractivos principales para los peregrinos que acuden de toda Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/sys_imagenes\/lectura\/santoral\/Nicolas4.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/sys_imagenes\/lectura\/santoral\/Nicolas5.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen de san Nicol\u00e1s aparece m\u00e1s frecuentemente que ninguna otra en los sellos bizantinos. Al fin de la Edad Media, hab\u00eda en Inglaterra m\u00e1s de 400 iglesias dedicadas al santo. Se dice que, despu\u00e9s de la Sant\u00edsima Virgen, San Nicol\u00e1s es el santo al que los artistas cristianos han representado con m\u00e1s frecuencia. En el Oriente se le venera entre otras cosas, como patrono de los marineros; en el Occidente, como patrono de los ni\u00f1os. Probablemente, el primero de esos patrocinios se origin\u00f3 en la leyenda que afirma que san Nicol\u00e1s se apareci\u00f3 durante su vida a unos marineros que le hab\u00edan invocado en una tempestad, frente a las costas de Licia y los llev\u00f3 sanos y salvos al puerto. Los navegantes del mar Egeo y los del J\u00f3nico, siguiendo la costumbre de Oriente, tienen una \u00abestrella de San Nicol\u00e1s\u00bb y se desean buen viaje con estas palabras: \u00abQue san Nicol\u00e1s lleve el tim\u00f3n\u00bb. De la leyenda de los tres ni\u00f1os se deriva el patrocinio de san Nicol\u00e1s sobre los ni\u00f1os y muchas otras pr\u00e1cticas, as\u00ed eclesi\u00e1sticas como seculares, relacionadas con ese incidente; tales, por ejemplo, el \u00abni\u00f1o-obispo\u00bb y la costumbre de hacer regalos en la Navidad, originariamente tan com\u00fan en Alemania, Suiza y los Pa\u00edses Bajos, en lugar de la m\u00e1s latina de hacerlos por Epifan\u00eda. Dicha costumbre fue popularizada en los Estados Unidos por los protestantes holandeses de Nueva Amsterdam, que convirtieron al santo \u00abpapista\u00bb en un mago n\u00f3rdico (Santa Claus, Sint Klaes, San Nicol\u00e1s). La liberaci\u00f3n de los tres oficiales imperiales hace que los prisioneros invoquen a san Nicol\u00e1s. A este prop\u00f3sito se contaban muchos milagros del santo en la Edad Media.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/sys_imagenes\/lectura\/santoral\/Nicolas7.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por curioso que parezca, en Rusia, san Nicol\u00e1s es todav\u00eda m\u00e1s popular que en los pa\u00edses del Mediterr\u00e1neo oriental y el noroeste de Europa. En efecto, san Andr\u00e9s Ap\u00f3stol y san Nicol\u00e1s son los dos patronos de Rusia, y la Iglesia ortodoxa rusa celebra la fiesta de la traslaci\u00f3n de las reliquias. Antes de la Revoluci\u00f3n rusa, hab\u00eda tantos peregrinos rusos en Bari, que su gobierno manten\u00eda en dicha ciudad una iglesia, un hospital y un albergue. El santo es tambi\u00e9n patrono de Grecia, Apulia, Sicilia y Lorena, as\u00ed como de innumerables di\u00f3cesis, ciudades e iglesias. La bas\u00edlica romana de San Nicol\u00e1s in Carcere fue construida entre el fin del siglo VI y el comienzo del VII. El nombre del santo figura en la preparaci\u00f3n de la misa bizantina. Al final del siglo XX, la bas\u00edlica de San Nicol\u00e1s de Bari, confiada por el papa P\u00edo XII a los dominicos, es lugar de reuni\u00f3n entre las Iglesias de Oriente y Occidente, y funciona all\u00ed el Instituto Ecum\u00e9nico de Teolog\u00eda San Nicol\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong>\u00a0\u00abVidas de los santos de A. Butler\u00bb, Herbert Thurston, SI<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy 6 de diciembre la Iglesia Cat\u00f3lica recuerda la memoria del Obispo San Nicol\u00e1s, Patrono&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":45880,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-45878","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45878\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}