{"id":46079,"date":"2019-12-09T09:54:02","date_gmt":"2019-12-09T14:24:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=46079"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"el-papa-que-nuestra-vida-sea-un-si-a-dios-asumiendo-las-necesidades-de-los-demas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/09\/el-papa-que-nuestra-vida-sea-un-si-a-dios-asumiendo-las-necesidades-de-los-demas\/","title":{"rendered":"El Papa: \u201cQue nuestra vida sea un \u2018s\u00ed\u2019 a Dios asumiendo las necesidades de los dem\u00e1s\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Alocuci\u00f3n del Santo Padre antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus del 8 de diciembre, II Domingo de Adviento, Solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cQue la fiesta de la Madre nos ayude a hacer de toda nuestra vida un s\u00ed a Dios, un s\u00ed hecho de adoraci\u00f3n a \u00c9l y de gestos cotidianos de amor y de servicio\u201d, lo dijo el Papa Francisco en su alocuci\u00f3n antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus del 8 de diciembre, II Domingo de Adviento, Solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>Dios preserva a Mar\u00eda del contagio del mal<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre refiri\u00e9ndose a la Solemnidad de Mar\u00eda Inmaculada, que se sit\u00faa en el contexto del Adviento, que es un tiempo de espera, dijo que, Dios cumplir\u00e1 lo que ha prometido. Pero en la fiesta de hoy nos es anunciado que algo\u00a0<i>se ha ya cumplido<\/i>, en la persona y en la vida de la Virgen Mar\u00eda. \u201cDe este cumplimiento nosotros hoy consideramos el comienzo, que es incluso antes del nacimiento de la Madre del Se\u00f1or. De hecho, su inmaculada concepci\u00f3n nos lleva a ese preciso momento en el que la vida de Mar\u00eda comenz\u00f3 a palpitar en el seno de su madre: ya ah\u00ed estaba presente el amor santificante de Dios, preserv\u00e1ndolo del contagio del mal que es la herencia com\u00fan de la familia humana\u201d.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>La disponibilidad de convertirse en la madre de Jes\u00fas<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco comentando el Evangelio que la liturgia presenta este II Domingo de Adviento dijo que, \u201cDios la ha pensado y ha querido siempre, en su plan inescrutable, como una criatura llena de gracia, es decir, llena de su amor. Pero para llenarse es necesario hacer espacio, vaciarse, hacerse a un lado. Justamente como ha hecho Mar\u00eda, que ha sabido escuchar la Palabra de Dios y confiar totalmente en su voluntad, acogi\u00e9ndola sin reservas en su propia vida\u201d. Tanto es as\u00ed que en ella la Palabra se hizo carne. Esto fue posible gracias a su &#8220;s\u00ed&#8221;. Al \u00e1ngel que le pide la disponibilidad de convertirse en la madre de Jes\u00fas, Mar\u00eda le responde: \u201cHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or: que se haga en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u201d.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>Mar\u00eda, la \u2018toda bella\u2019, la \u2018toda santa\u2019<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por ello, afirma el Santo Padre que, Mar\u00eda no se pierde en tantos razonamientos, no pone obst\u00e1culos en el camino del Se\u00f1or, sino que con prontitud se conf\u00eda y deja espacio para la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. \u201cPone inmediatamente a disposici\u00f3n de Dios todo su ser y su historia personal, para que sea la Palabra y la voluntad de Dios a plasmarlos y llevar a cumplimiento. As\u00ed, en perfecta sinton\u00eda con el designio de Dios sobre ella, Mar\u00eda se convierte en la \u2018toda bella\u2019, en la \u2018toda santa\u2019, pero sin la m\u00e1s m\u00ednima sombra de complacencia. Es una obra maestra, pero sigue siendo humilde, peque\u00f1a, pobre. En ella se refleja la belleza de Dios que es todo amor, gracia, don de s\u00ed\u201d.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>Mar\u00eda al servicio de las necesidades de los dem\u00e1s<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de concluir su alocuci\u00f3n, el Papa Francisco subray\u00f3 la palabra con la que Mar\u00eda se define a s\u00ed misma en su entrega a Dios: se profesa\u00a0<i>\u201cla esclava del Se\u00f1or<\/i>\u201d. El &#8220;s\u00ed&#8221; de Mar\u00eda a Dios asume desde el principio la actitud de servicio, de atenci\u00f3n a las necesidades de los dem\u00e1s. As\u00ed lo testimonia concretamente el hecho de la visita a Isabel, que sigue inmediatamente a la Anunciaci\u00f3n. \u201cLa disponibilidad a Dios \u2013 concluy\u00f3 el Pont\u00edfice \u2013 se encuentra en la voluntad de asumir las necesidades del pr\u00f3jimo. Todo esto sin clamor y sin ostentaci\u00f3n, sin buscar lugares de honor, sin publicidad, porque la caridad y las obras de misericordia no necesitan ser exhibidas como un trofeo. Incluso en nuestras comunidades, estamos llamados a seguir el ejemplo de Mar\u00eda, practicando el estilo de discreci\u00f3n y ocultaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Fuente: VaticanNews<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alocuci\u00f3n del Santo Padre antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus del 8 de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46080,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-46079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46079"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46079\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}