{"id":46409,"date":"2019-12-13T12:10:41","date_gmt":"2019-12-13T16:40:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=46409"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"el-papa-asiste-junto-a-la-familia-pontificia-a-la-segunda-predicacion-de-adviento-del-padre-raniero-cantalamessa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/13\/el-papa-asiste-junto-a-la-familia-pontificia-a-la-segunda-predicacion-de-adviento-del-padre-raniero-cantalamessa\/","title":{"rendered":"El Papa asiste, junto a la familia pontificia, a la segunda predicaci\u00f3n de Adviento del Padre Raniero Cantalamessa"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"article__title\"><span style=\"font-family: 'arial black', sans-serif; font-size: 28px;\">Segunda predicaci\u00f3n de Adviento: Mar\u00eda en la Visitaci\u00f3n<\/span><\/h1>\n<p>El Papa Francisco asisti\u00f3 esta ma\u00f1ana en la Capilla \u201cRedemptoris Mater\u201d del Palacio Apost\u00f3lico, junto a la familia pontificia, a la segunda predicaci\u00f3n de Adviento del Padre Raniero Cantalamessa, quien prosigui\u00f3 sus reflexiones a partir de Mar\u00eda en el Magn\u00edficat.<\/p>\n<p>En su segunda predicaci\u00f3n de Adviento el Padre Raniero Cantalamessa se refiri\u00f3 a \u00a0Mar\u00eda en la Visitaci\u00f3n, a partir de su c\u00e1ntico de alabanza, el Magn\u00edficat, en que la Virgen dice: \u201cProclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or\u201d. El Predicador de la Casa Pontificia explic\u00f3 que esta meditaci\u00f3n conduce con Mar\u00eda a la monta\u00f1a, a la casa de Isabel, donde la Madre de Dios hablar\u00e1 directamente y en primera persona con su c\u00e1ntico de alabanza, el Magn\u00edficat. Y al recordar que hoy el Sucesor de Pedro celebra cincuenta a\u00f1os de sacerdocio, el Padre Cantalamessa afirm\u00f3 que con el c\u00e1ntico de la Virgen, que es la oraci\u00f3n que m\u00e1s espont\u00e1neamente brota del coraz\u00f3n en una ocasi\u00f3n parecida, se podr\u00eda participar de alguna manera en su jubileo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2><b>Comprender el Magn\u00edficat<\/b><\/h2>\n<p>El Predicador dijo ante todo que para entender el Magn\u00edficat es preciso decir algo sobre el sentido y la funci\u00f3n de los canticos evang\u00e9licos que tienen la funci\u00f3n de explicar \u201cpneum\u00e1ticamente\u201d lo que sucede, es decir, poner de relieve, con palabras, el sentido del acontecimiento, confiri\u00e9ndole la forma de una confesi\u00f3n de fe y de alabanza. Y se\u00f1al\u00f3 que \u201cindican el significado escondido del acontecimiento que debe ser puesto de manifiesto\u201d, a la vez que \u201cson parte integrante de la narraci\u00f3n hist\u00f3rica; no constituyen un entreacto ni se trata de pasajes separados, porque todo acontecimiento hist\u00f3rico est\u00e1 constituido por dos elementos: por el hecho y por el significado del hecho\u201d. Mientras los c\u00e1nticos \u201cintroducen ya la liturgia en la historia\u201d. Y, adem\u00e1s, estos c\u00e1nticos son \u201cpalabra de Dios\u201d, inspirada por el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<h2><b>Una nueva mirada sobre Dios<\/b><\/h2>\n<p>Refiri\u00e9ndose concretamente al Magn\u00edficat el Padre Cantalamessa dijo que no interesa tanto saber si lo compuso Mar\u00eda, \u201ccuanto saber si lo compuso por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u201d, puesto que en \u00e9l habla el Esp\u00edritu Santo. Y as\u00ed, el c\u00e1ntico de Mar\u00eda \u201ccontiene una mirada nueva sobre Dios y sobre el mundo\u201d. A lo que a\u00f1adi\u00f3 que \u201cla mirada de Mar\u00eda se dirige a Dios\u201d mientras en la segunda parte, \u201csu mirada se dirige al mundo y a la historia\u201d. De manera que \u201cel primer movimiento del Magn\u00edficat es hacia Dios\u201d que tiene el primado absoluto sobre todo. Y \u201cMar\u00eda no se demora en responder al saludo de Isabel; no entra en di\u00e1logo con los hombres, sino con Dios. Ella recoge su alma y la abisma en el infinito que es Dios. En el Magn\u00edficat se ha \u2018fijado\u2019 para siempre una experiencia de Dios sin precedentes y sin comparaciones en la historia\u201d.<\/p>\n<p>En otra parte de su meditaci\u00f3n el Predicador afirm\u00f3 que \u201cel conocimiento de Dios provoca, por reacci\u00f3n y contraste, una nueva percepci\u00f3n o conocimiento de uno mismo y del propio ser, que es el verdadero\u201d. S\u00ed, porque \u201cel yo no se capta m\u00e1s que delante de Dios. En presencia de Dios, pues, la criatura se conoce finalmente a s\u00ed misma en la verdad. Y vemos que as\u00ed sucede tambi\u00e9n en el Magn\u00edficat. Mar\u00eda se siente \u2018mirada\u2019 por Dios, entra ella misma en esa mirada, se ve como la ve Dios\u201d.<\/p>\n<h2><b>El j\u00fabilo de Mar\u00eda<\/b><\/h2>\n<p>Tambi\u00e9n dijo que \u201cMar\u00eda no atribuye la elecci\u00f3n divina a su humildad sino \u00fanicamente a la gracia de Dios\u201d. Puesto que \u201cpensar\u00a0 diversamente\u00a0 ser\u00eda destruir la humildad de la Virgen\u201d. \u201cMar\u00eda glorifica a Dios en s\u00ed mismo, aunque lo glorifique por aquello que ha obrado en ella, es decir, a partir de la propia experiencia, como hacen todos los grandes orantes de la Biblia. El j\u00fabilo de Mar\u00eda es el j\u00fabilo escatol\u00f3gico por el obrar definitivo de Dios y es el j\u00fabilo de la criatura que se siente amada por el Creador, al servicio del Santo, del amor, de la belleza, de la eternidad. Es la plenitud de la alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n<h2><b>Riqueza y pobreza eternas<\/b><\/h2>\n<p>Tras analizar sem\u00e1nticamente c\u00f3mo Mar\u00eda describe lo que siente el Padre Cantalamessa invit\u00f3 a observar lo que ha ocurrido en la historia, en el sentido de que los poderosos no fueron derribados materialmente de sus tronos ni los humildes ensalzados; \u00a0a Herodes se lo sigui\u00f3 llamando \u201cel Grande\u201d y Mar\u00eda y Jos\u00e9 tuvieron que huir a Egipto por su causa. Por eso explic\u00f3 que no era un cambio social y visible lo que se esperaba, porque el \u201creino de Dios se ha manifestado\u201d provocando \u201cuna revoluci\u00f3n silenciosa\u201d y \u201cradical\u201d en la fe.<\/p>\n<p>Lo que \u201cno significa\u201d que sea \u201cmenos real y radical, menos serio, sino que lo es infinitamente m\u00e1s\u201d. \u201cSe trata \u2013 dijo el Predicador \u2013 de una riqueza eterna y de una pobreza igualmente eterna\u201d.<\/p>\n<h2><b>El Magn\u00edficat, escuela de evangelizaci\u00f3n y de conversi\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>En este punto de su reflexi\u00f3n el predicador dijo que no se trata de algo que se debe s\u00f3lo predicar, sino de algo que se debe, ante todo, practicar. \u201cMar\u00eda puede proclamar la bienaventuranza de los humildes y de los pobres, porque ella misma est\u00e1 entre los humildes y los pobres\u201d. Y \u201cel cambio radical manifestado por ella debe suceder ante todo en la intimidad de quien repite el Magn\u00edficat y ora con \u00e9l\u201d. El hombre que vive \u201cpara s\u00ed mismo\u201d, cuyo Dios no es el Se\u00f1or, sino el propio \u201cyo\u201d, es un hombre que se ha construido un trono y se sienta en \u00e9l dictando leyes a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Y a\u00f1adi\u00f3 que \u201cMar\u00eda nos exhorta, con dulzura materna, a imitar a Dios, a hacer nuestra su opci\u00f3n. Nos ense\u00f1a los caminos de Dios. El Magn\u00edficat es verdaderamente una escuela maravillosa de sabidur\u00eda evang\u00e9lica. Una escuela de conversi\u00f3n continua\u201d. Y dijo adem\u00e1s que \u201cpor la comuni\u00f3n de los santos en el cuerpo m\u00edstico, todo este inmenso patrimonio se une ahora al Magn\u00edficat\u201d.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cGracias a este maravilloso c\u00e1ntico, Mar\u00eda contin\u00faa glorificando<br \/>\n<\/strong><strong> al Se\u00f1or durante todas las generaciones; su voz, como la de un corifeo, <br \/>\nsostiene y arrastra a la de la Iglesia\u201d<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace;\">Fuente: VaticanNews<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segunda predicaci\u00f3n de Adviento: Mar\u00eda en la Visitaci\u00f3n El Papa Francisco asisti\u00f3 esta ma\u00f1ana en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46410,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-46409","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46409\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}