{"id":46412,"date":"2019-12-13T10:46:45","date_gmt":"2019-12-13T15:16:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=46412"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"hoy-celebramos-a-la-martir-santa-lucia-patrona-de-la-vista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/13\/hoy-celebramos-a-la-martir-santa-lucia-patrona-de-la-vista\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a la m\u00e1rtir Santa Luc\u00eda, patrona de la vista"},"content":{"rendered":"<div class=\"SaintDetail-header\">\n<h1 class=\"SaintDetail-name\" style=\"text-align: center;\">Santa Luc\u00eda de Siracusa<br \/>\n<span style=\"font-size: 14px;\">Celebrado El 13 De Diciembre<\/span><\/h1>\n<\/div>\n<section class=\"mt30\">\n<p>Santa Luc\u00eda,\u00a0<em>virgen y m\u00e1rtir<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace; font-size: 20px;\">Memoria de santa Luc\u00eda, virgen y m\u00e1rtir, la cual, mientras vivi\u00f3, conserv\u00f3 encendida la l\u00e1mpara esperando al Esposo, y llevada al martirio en Siracusa, ciudad de Sicilia, mereci\u00f3 entrar con \u00c9l a las bodas y poseer la luz indefectible.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fiesta de Santa Luc\u00eda es celebrada en Occidente y Oriente el mismo d\u00eda, 13 de diciembre, y su nombre figura en el canon romano de la misa (\u00abCanon I\u00bb). Sus actas legendarias carecen de valor hist\u00f3rico, pero han tenido tal difusi\u00f3n, que no deben dejarse de lado, ya que forman parte indisoluble de la iconograf\u00eda y el culto. Seg\u00fan esa historia tradicional, Luc\u00eda naci\u00f3 de ricos y nobles padres hacia el a\u00f1o 283; su padre era de origen romano, pero su temprana muerte la dej\u00f3 a cargo de su madre, cuyo nombre, Eutychia, parece indicar un origen griego. Como muchos de los primeros m\u00e1rtires, Luc\u00eda hab\u00eda consagrado su virginidad a Dios, y esperaba poder dedicar todos sus bienes materiales al servicio de los pobres. Sin embargo, no hab\u00eda obtenido autorizaci\u00f3n de su madre para hacerlo, e incluso hab\u00eda sido prometida a un joven pagano.<\/p>\n<\/section>\n<p><!--more--><\/p>\n<section class=\"mt30\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Eutychia sufr\u00eda de una hemorragia que no se le curaba, y Luc\u00eda la persuadi\u00f3 de emprender juntas una peregrinaci\u00f3n a Catania, a unos 80 km de Siracusa, donde estaba la tumba de santa \u00c1gata, virgen y m\u00e1rtir de la persecuci\u00f3n de Decio, unos 50 a\u00f1os antes, en la que se obraban muchos milagros. La madre de Luc\u00eda result\u00f3 all\u00ed curada, y Luc\u00eda pudo persuadirla de que le permitiera realizar sus proyectos de consagraci\u00f3n y caridad. Pero su prometido, despechado, la denunci\u00f3 a Pascasio, el gobernador de Sicilia, en el a\u00f1o 303, durante la feroz persecuci\u00f3n de Diocleciano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero fue condenada a ser entregada a la infamia en un prost\u00edbulo, pero con la fuerza de Dios qued\u00f3 inm\u00f3vil y los guardias no la pudieron llevar. Qusieron entonces quemarla, pero de nuevo Dios la salv\u00f3. Por \u00faltimo, fue condenada a a morir por la espada. Pero antes de morir predijo el castigo de Pascasio y el pronto fin de la persecuci\u00f3n, a\u00f1adiendo que Diocleciano no reinar\u00eda m\u00e1s, y Maximiano encontrar\u00eda su fin. As\u00ed que, fortalecida por el Pan de Vida, gan\u00f3 la corona de la virginidad y el martirio. Algunas variantes de la leyenda, muy posteriores a las Actas, a\u00f1aden historias relativas a sus ojos, por ejemplo que les fueron arrancados, pero igual pod\u00eda ver, o que ella misma se los quit\u00f3 para darlos a una joven que envidiaba su belleza. Este tema pict\u00f3rco-simb\u00f3lico, que se refleja en la iconograf\u00eda en la que Luc\u00eda suele llevar sus propios ojos en una bandeja, probablemente venga sugerido m\u00e1s por el significado del nombre (\u00abluminosa\u00bb) que por detalles milagrosos de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo de la historia es demasiado convencional y acomodado a un tipo de relato sobre los m\u00e1rtires que la fantas\u00eda popular reproduc\u00eda casi autom\u00e1ticamente cuando carec\u00eda de datos sobre un santo. Sin embargo, si esto conviene al conjunto de la historia legendaria, la existencia de Luc\u00eda y su culto genuinamente antiguo est\u00e1n fuera de toda duda, y algunos detalles de la historia pueden ser aceptados:<br \/>\n-El lugar y el momento de su muerte no pueden ser cuestionados, ocurrieron en ese tiempo y lugar episodios de martirio constatables.<br \/>\n-Es notable la conexi\u00f3n con santa \u00c1gata y la curaci\u00f3n milagrosa de Eutychia, y es poco probable que haya sido introducida por un compilador piadoso que haya pretendido enlazar dos santos nacionales, ya que la historia se remonta a las Acta, probablemente originadas en el siglo quinto, una fecha temprana para suponer que ese enlace de historias se realizara artificialmente.<br \/>\n-No puede haber ninguna duda de la gran veneraci\u00f3n que se muestra a santa Luc\u00eda en la iglesia primitiva: es una de las pocas mujeres santas cuyos nombres aparecen en el canon de San Gregorio, y hay oraciones especiales y ant\u00edfonas para ella en su \u00abSacramental\u00bb y \u00abAntifonario\u00bb.<br \/>\n-En el cementerio de San Juan de Siracusa se descubri\u00f3 una inscripci\u00f3n sobre santa Luc\u00eda, que data del siglo IV o de principios del V.<br \/>\n-Por una carta de San Gregorio Magno, sabemos que en su \u00e9poca se dedicaron a Santa Luc\u00eda varias iglesias en Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Aldelmo (muerto en 709) es el primer escritor que utiliza las Actas para realizar un relato completo de su vida y muerte, en prosa en el \u00abTractatus de laudibus virginitatis\u00bb (Tratado de las alabanzas de la virginidad) y de nuevo, en verso, en el poema \u00abDe Laudibus Virginum\u00bb (Alabanzas de las v\u00edrgenes). Tras \u00e9l, Beda el Venerable inserta la historia en su martirologio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a sus reliquias, Sigeberto (1030-1112), monje de Gembloux, en su \u00abSermo de sancta Lucia\u00bb, dice que el cuerpo permaneci\u00f3 intacto en Sicilia durante 400 a\u00f1os, antes que Faroaldo, duque de Spoleto, capturara la isla y trasladara el cuerpo de la santa a Corfinium, en la Italia continental. De all\u00ed fue llevada por el emperador Ot\u00f3n I a Metz, en 972, y depositada en la iglesia de San Vicente; desde all\u00ed un brazo de la santa fue trasladado al monasterio de Luitburg, en la di\u00f3cesis de Spira, hecho celebrado por Sigeberto en sus versos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia posterior de las reliquias no est\u00e1 clara. En su toma de Constantinopla de 1204, los franceses se encuentran algunas de las reliquias de la santa en esa ciudad, y el dux de Venecia las captur\u00f3 para el monasterio de San Jorge en Venecia. En el a\u00f1o 1513 los venecianos regalaron a Luis XII de Francia la cabeza de la santa, que la deposit\u00f3 en la catedral de Bourges. Otro relato, sin embargo, afirma que la cabeza fue llevada a Bourges desde Roma, a donde hab\u00eda sido transferida cuando los restos descansaban en Corfinium. El culto se difundi\u00f3 muy r\u00e1pidamente, y ya en el 384 san Orso le dedicaba una iglesia en R\u00e1vena, y poco despu\u00e9s el papa Honorio I,\u00a0 otra en Roma.<\/p>\n<\/section>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace; font-size: 12px;\">\u00abTractatus de laudibus virginitatis\u00bb, en PL, LXXXIX, 142, poema \u00abDe Laudibus Virginum\u00bb, PL, LXXXIX, 266, o bien en Monumenta Germaniae Historica, Auct. antiquiss., vol. xv (1919), pp. 293-294 (en prosa), y l\u00edneas 1779-1841 (en verso). Ver delehaye, Comentario sobre el Martirologium Hieronymianum, p. 647. La iconograf\u00eda es ampl\u00edsima, ver K\u00fcnstle, Ikonographie, vol. II. El conjunto de la narraci\u00f3n y la bibliograf\u00eda se basan en lso respectivos art\u00edculos de Butler-Guinea, vol IV, p\u00e1g. 549-550 y James Bridge,\u00a0<strong>\u00abSt. Lucy\u00bb<\/strong>, Catholic Encyclopedia (1910).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-46418\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Santa_Lucia_AJ-300x233.jpg\" alt=\"\" width=\"397\" height=\"308\" \/><\/p>\n<p><strong><em>Oraci\u00f3n a Santa Luc\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Oh Bienaventurada y amable Virgen Santa Luc\u00eda,<br \/>\nuniversalmente reconocida por el pueblo cristiano<br \/>\ncomo especial y poderosa abogada de la vista,<br \/>\nllenos de confianza a ti acudimos;<br \/>\npidi\u00e9ndote la gracia de que la nuestra se mantenga sana<br \/>\ny le demos el uso para la salvaci\u00f3n de nuestra alma,<br \/>\nsin turbar jam\u00e1s nuestra mente en espect\u00e1culos peligrosos.<\/p>\n<p>Y que todo lo que ellos vean se convierta en saludable<br \/>\ny valioso motivo de amar cada d\u00eda m\u00e1s a Nuestro Creador<br \/>\ny Redentor Jesucristo, a quien por tu intercesi\u00f3n,<br \/>\noh protectora nuestra; esperamos ver y amar eternamente<br \/>\nen la patria celestial. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Luc\u00eda de Siracusa Celebrado El 13 De Diciembre Santa Luc\u00eda,\u00a0virgen y m\u00e1rtir Memoria de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46417,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-46412","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46412\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}