{"id":46657,"date":"2019-12-17T10:26:52","date_gmt":"2019-12-17T14:56:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=46657"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"francisco-cumple-83-anos-las-felicitaciones-y-el-afecto-de-todo-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/17\/francisco-cumple-83-anos-las-felicitaciones-y-el-afecto-de-todo-el-mundo\/","title":{"rendered":"Francisco cumple 83 a\u00f1os, las felicitaciones y el afecto de todo el mundo"},"content":{"rendered":"<p>Es el s\u00e9ptimo cumplea\u00f1os que celebra como Papa. De todas partes del mundo llegan en estas horas mensajes y ofertas de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es un mes importante para el Papa Francisco que en pocos d\u00edas se encontr\u00f3 celebrando 50 a\u00f1os de sacerdocio, el pasado 13 de diciembre, y hoy los 83 a\u00f1os de vida que todav\u00eda no frenan su carrera por el anuncio del Evangelio. El mundo entero lo celebra con un afecto abrumador. Miles de correos electr\u00f3nicos fueron enviados por los fieles a la direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico puesta a disposici\u00f3n para la ocasi\u00f3n, tantos como las cartas de los ni\u00f1os. Millones de personas, por otra parte, han elegido las redes sociales para enviarle sus pensamientos, incluso solo con un comentario bajo una foto suya publicada en\u00a0<i>Franciscus<\/i>, la cuenta oficial de Instagram.\u00a0 Son innumerables los mensajes de los grandes de la tierra y de los l\u00edderes religiosos, as\u00ed como del Papa Em\u00e9rito, Benedicto XVI. Entre los dones m\u00e1s apreciados, sin duda, est\u00e1 la respuesta mundial a sus constantes peticiones de oraci\u00f3n por su magisterio y por esa &#8220;vejez&#8221;, sede de sabidur\u00eda, que durante la Misa con los cardenales el 17 de diciembre de 2016, esperaba que fuera &#8220;tranquila, religiosa, fecunda y gozosa&#8221;.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2>El dise\u00f1o del Esp\u00edritu<\/h2>\n<p>Hoy es el s\u00e9ptimo cumplea\u00f1os que Francesco celebra entre la Muralla Leonina, pero muchos los han pasado del otro lado del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. Jorge Mario Bergoglio naci\u00f3 en Buenos Aires, Argentina, en 1936. Hijo de emigrantes piamonteses, tiene pasi\u00f3n por la m\u00fasica, en particular por la \u00d3pera, que sigue en la radio el s\u00e1bado por la ma\u00f1ana con la Madre Regina y sus hermanos, y en su sangre el amor por el f\u00fatbol, aunque en los juegos con los amigos a menudo termina en el arco, un papel que se le asigna al &#8220;pata dura&#8221;, a los que como \u00e9l mismo explicar\u00e1 m\u00e1s tarde, &#8220;no tienen el pie educado&#8221;. Estudi\u00f3 mucho, aprende varios oficios y luego se gradu\u00f3 como t\u00e9cnico qu\u00edmico, pero el horizonte de su vida era diferente: consagrarse a Dios y ponerse al servicio del pueblo, as\u00ed que en 1958 entr\u00f3 en el seminario y opt\u00f3 por realizar su noviciado entre los Padres Jesuitas. Fue en este per\u00edodo que una enfermera, la Hermana Cornelia Caraglio, salv\u00f3 su vida al convencer a un m\u00e9dico para que le administrara la dosis correcta de antibi\u00f3tico para tratar la pulmon\u00eda. Una intervenci\u00f3n humana sin duda, sugerida por el Esp\u00edritu que ya lo ve\u00eda como Sucesor de Pedro.<\/p>\n<h2><b>El sacerdocio<\/b><\/h2>\n<p>En 1969 fue ordenado sacerdote. Ese d\u00eda, su abuela Rosa le entreg\u00f3 una carta, dirigida a todos sus nietos. El joven Jorge Mario la guardaba en el breviario: &#8220;Tengan una vida larga y feliz. Pero si en unos d\u00edas el dolor, la enfermedad o la p\u00e9rdida de un ser querido los llenan de desesperaci\u00f3n, acu\u00e9rdense que un suspiro ante el Tabern\u00e1culo, donde est\u00e1 el m\u00e1rtir m\u00e1s grande y venerable, y una mirada a\u00a0Mar\u00eda, que est\u00e1 al pie de la cruz, podr\u00e1 dejar caer una gota de b\u00e1lsamo en las heridas m\u00e1s profundas y dolorosas\u201d.<\/p>\n<p>En 1973 fue nombrado provincial de los jesuitas de Argentina. En 1992 recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n episcopal y el 28 de febrero de 1998 fue nombrado arzobispo de Buenos Aires, primado de Argentina. En el consistorio del 21 de febrero de 2001, Juan Pablo II lo cre\u00f3 Cardenal. \u201cEsta ma\u00f1ana &#8211; declar\u00f3 el Papa Wojtyla en esa ocasi\u00f3n &#8211; la Roma &#8220;cat\u00f3lica&#8221; estrecha a los nuevos cardenales en un cordial abrazo, convencida de que se est\u00e1 escribiendo otra p\u00e1gina significativa de su historia bimilenaria\u201d.<\/p>\n<h2><b>Jorge Mario Bergoglio se convierte en Papa<\/b><\/h2>\n<p>Es el preludio de otro evento destinado a dejar su huella: el 13 de\u00a0marzo\u00a0de 2013 Jorge Mario es el primer Papa venido de las Am\u00e9ricas, el primer jesuita, el primero en elegir el nombre de Francisco, como el Santo de As\u00eds que tuvo como amigos a los pobres, los \u00faltimos, los enfermos, las criaturas de la Tierra, la Hermana Luna y el Hermano Sol y paz del coraz\u00f3n entre hombres y naciones. Esos mismos &#8220;amigos&#8221; que inspirar\u00e1n las palabras y los gestos de su Pontificado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es el s\u00e9ptimo cumplea\u00f1os que celebra como Papa. De todas partes del mundo llegan en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46660,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-46657","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}