{"id":47120,"date":"2019-12-25T21:27:05","date_gmt":"2019-12-26T01:57:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=47120"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"que-es-la-octava-de-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2019\/12\/25\/que-es-la-octava-de-navidad\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la Octava de Navidad?"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">Navidad comienza el d\u00eda 24 de diciembre en la noche con la celebraci\u00f3n de la llamada Misa de Gallo, que es la Misa de Navidad. A partir de ah\u00ed, por los ocho d\u00edas siguientes, se celebra la Octava de Navidad. Esta celebraci\u00f3n, que se hace extensiva por ocho d\u00edas, es tomada de la costumbre jud\u00eda de celebrar las fiestas religiosas m\u00e1s importantes \u2014y el nacimiento de un ni\u00f1o\u2014 por este n\u00famero de d\u00edas simb\u00f3lico para ellos. Por eso al igual que la Navidad la Pascua tiene su propia octava.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La Natividad del Se\u00f1or celebra su primera venida, cuando Dios se hace peque\u00f1o y asume nuestra naturaleza humana. Ese d\u00eda se puede celebrar tres Misas, seg\u00fan la antigua tradici\u00f3n romana, en la noche, a la aurora y en el d\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la Natividad del Se\u00f1or, la Octava se ordena de la siguiente manera:<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El 26 de diciembre se recuerda a San Esteban, el protom\u00e1rtir, que dio la vida por anunciar a Cristo. Su vida podemos encontrarla en el libro de los\u00a0<i>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/i>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El 27 de diciembre se conmemora a disc\u00edpulo amado, a San Juan, quien anunci\u00f3 desde su vivencia de fe que Dios es Amor. Para conocer su vida, pensamiento y apostolado podemos leer el\u00a0<i>Evangelio seg\u00fan San Juan<\/i>\u00a0y sus tres cartas apost\u00f3licas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los Santos Inocentes, el 28 de diciembre, celebra la memoria de los ni\u00f1os a los que mat\u00f3 el ciego furor de Herodes por causa de Jes\u00fas, se puede ver en el\u00a0<i>Evangelio seg\u00fan San\u00a0<\/i>Mateo. La tradici\u00f3n lit\u00fargica los llama \u201cSantos Inocentes\u201d y los considera m\u00e1rtires. La Iglesia recuerda este d\u00eda la innumerable multitud de ni\u00f1os no nacidos y asesinados al amparo de las leyes que permiten el aborto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El segundo domingo de Navidad, la Iglesia celebra a la Sagrada Familia. Nos dice el\u00a0<i>Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia<\/i>: \u201cEl recuerdo de Jos\u00e9, de Mar\u00eda y del ni\u00f1o Jes\u00fas, que se dirigen a Jerusal\u00e9n, como toda familia hebrea observante, para realizar los ritos de la Pascua, animar\u00e1 a que toda la familia acepte la invitaci\u00f3n a participar unida, ese d\u00eda, en la Eucarist\u00eda.\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, el 1\u00b0 de enero se celebra a Mar\u00eda Madre de Dios. Y con esta Solemnidad termina la octava de Navidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estas son las fiestas principales de la octava, aunque existen dos memorias que se pueden celebrar libremente. El 29 de diciembre, a Santo Tom\u00e1s Becket, obispo y m\u00e1rtir nacido en Londres. Y el 31, a San Silvestre I, papa del siglo IV, que gobern\u00f3 a la Iglesia bajo el reinado de Constantino el Grande.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El tiempo de Navidad no acaba el 1\u00b0 de enero, sino que va hasta el lunes despu\u00e9s del Bautismo del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/strong><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Navidad comienza el d\u00eda 24 de diciembre en la noche con la celebraci\u00f3n de la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47121,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-47120","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}