{"id":47465,"date":"2020-01-01T21:03:38","date_gmt":"2020-01-02T01:33:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=47465"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"la-salvacion-de-jesus-no-es-magica-sino-paciente-dijo-el-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/01\/01\/la-salvacion-de-jesus-no-es-magica-sino-paciente-dijo-el-papa\/","title":{"rendered":"La salvaci\u00f3n de Jes\u00fas no es m\u00e1gica, sino paciente dijo el Papa"},"content":{"rendered":"<p>Al rezar el primer \u00c1ngelus del 2020, en la Solemnidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de Dios, Francisco invit\u00f3 a los fieles a bajar de \u201clos pedestales\u201d del propio orgullo, abriendo el coraz\u00f3n a la bondad de Jes\u00fas a fin de que sea un a\u00f1o de paz y esperanza. Adem\u00e1s, el Papa pidi\u00f3 disculpas por el gesto de impaciencia de ayer durante el saludo a los fieles al visitar el pesebre en la Plaza de San Pedro.<\/p>\n<p>Antes de rezar el primer \u00e1ngelus del a\u00f1o nuevo y tras haber celebrado en la Bas\u00edlica vaticana la primera misa en la Solemnidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de Dios, el Papa Francisco salud\u00f3 a los miles de fieles y peregrinos que se dieron cita a mediod\u00eda en la Plaza de San Pedro para escuchar sus palabras, rezar por sus intenciones de pastor de la Iglesia universal y recibir su bendici\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2><b>El milagro de la existencia<\/b><\/h2>\n<p>Ante todo el Santo Padre record\u00f3 que anoche concluimos el a\u00f1o 2019 dando gracias a Dios por el don del tiempo y todos sus beneficios. Y dijo que debemos comenzar hoy el 2020 con la misma actitud de gratitud y de alabanza. S\u00ed, porque como explic\u00f3, \u201cno hay que dar por sentado que nuestro planeta haya comenzado un nuevo giro alrededor del sol y que nosotros, los seres humanos, sigamos habit\u00e1ndolo\u201d. \u201cNo hay que darlo por sentado\u201d \u2013 prosigui\u00f3 \u2013 puesto que es siempre un &#8220;milagro&#8221; del cual sorprenderse y agradecer.<\/p>\n<h2><b>El Ni\u00f1o Jes\u00fas es la bendici\u00f3n de Dios para el mundo<\/b><\/h2>\n<p>Al explicar que el primer d\u00eda del a\u00f1o la liturgia celebra a la Santa Madre de Dios, Mar\u00eda, la Virgen de Nazaret que dio a luz a Jes\u00fas, el Salvador, Francisco dijo que \u201cese Ni\u00f1o es la bendici\u00f3n de Dios para cada hombre y mujer, para la gran familia humana y para el mundo entero\u201d. Y a\u00f1adi\u00f3 que si bien Jes\u00fas no elimin\u00f3 el mal del mundo, lo derrot\u00f3 en su ra\u00edz, teniendo en cuenta que \u201csu salvaci\u00f3n no es m\u00e1gica\u201d, sino &#8220;paciente&#8221;, puesto que \u201cimplica la paciencia del amor, que se hace cargo de la iniquidad y le quita su poder\u201d. Aqu\u00ed Francisco aprovech\u00f3 para a\u00f1adir: \u201cLa paciencia del amor: el amor nos hace pacientes. Muchas veces perdemos la paciencia. Tambi\u00e9n yo, y pido disculpas por el mal ejemplo de ayer\u201d, aludiendo as\u00ed a su firme reacci\u00f3n ante la persona que le tom\u00f3 y tir\u00f3 de la mano con fuerza, ayer por la tarde, cuando visit\u00f3 el Pesebre de la Plaza de San Pedro.<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 20px;\">\u201cPor esta raz\u00f3n, al contemplar el Bel\u00e9n vemos, con los ojos de la fe, el mundo renovado, liberado del dominio del mal y puesto bajo el se\u00f1or\u00edo real de Cristo, el Ni\u00f1o acostado en el pesebre\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Tras destacar que la Madre de Dios nos bendice mostr\u00e1ndonos a su Hijo, bendice a toda la Iglesia y al mundo entero, el Obispo de Roma record\u00f3\u00a0 que San Pablo VI fue quien quiso dedicar, por esta raz\u00f3n, el primer d\u00eda del a\u00f1o a la paz. Y a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 20px;\">\u201cPara el a\u00f1o 2020 el Mensaje es \u00e9ste: la paz es un camino de esperanza, un camino en el que se avanza a trav\u00e9s del di\u00e1logo, la reconciliaci\u00f3n y la conversi\u00f3n ecol\u00f3gica\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>De ah\u00ed su invitaci\u00f3n a fijar la mirada en la Madre y en el Hijo que ella nos muestra \u201cdej\u00e1ndonos bendecir\u201d, porque \u201cJes\u00fas es la bendici\u00f3n para cuantos est\u00e1n oprimidos por el yugo de las esclavitudes, morales y materiales. \u00c9l libera con el amor. A quien ha perdido la autoestima permaneciendo prisionero de giros viciosos, Jes\u00fas le dice: el Padre te ama, no te abandona, espera con paciencia inquebrantable tu regreso. A quien es v\u00edctima de injusticias y explotaci\u00f3n y no ve la salida, Jes\u00fas le abre la puerta de la fraternidad, donde puede encontrar rostros, corazones y manos acogedores, donde puede compartir la amargura y la desesperaci\u00f3n, y recuperar algo de dignidad\u201d. Y <i>prosigui\u00f3 diciendo:<\/i><\/p>\n<p><strong>\u201cA quien est\u00e1 gravemente enfermo y se siente abandonado y desanimado, Jes\u00fas se le acerca, toca con ternura sus heridas, derrama el aceite del consuelo y transforma la debilidad en fuerza de bien para desatar los nudos m\u00e1s enredados. Al que est\u00e1 encarcelado y se siente tentado de encerrarse en s\u00ed mismo, Jes\u00fas le vuelve a abrir un horizonte de esperanza, empezando por un peque\u00f1o rayo de luz\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Antes de rezar a la Madre de Dios Francisco invit\u00f3 a los fieles a bajar de \u201clos pedestales\u201d del propio orgullo y pedir la bendici\u00f3n de la Santa Madre de Dios que nos muestra a Jes\u00fas:<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed el a\u00f1o que comienza ser\u00e1 un camino de esperanza y de paz, no con palabras, sino a trav\u00e9s de los gestos cotidianos de di\u00e1logo, de reconciliaci\u00f3n y de cuidado de la creaci\u00f3n\u201d<\/p>\n<h2><b>Saludos del Papa<\/b><\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de rezar el \u00e1ngelus de la solemnidad, el Santo Padre Francisco dirigi\u00f3 \u2013 tanto a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, como a quienes lo segu\u00edan a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n \u2013 sus mejores deseos de paz y de bien para este a\u00f1o nuevo.<\/p>\n<div>\n<aside class=\"article__readmore\">\n<div class=\"teaser--labelEvidence teaser teaser--type-angelus\">\n<article>\n<div class=\"teaser__labelWrapper\">\n<p>Tambi\u00e9n agradezco al Presidente de la Rep\u00fablica Italiana, el honorable Sergio Mattarella, el pensamiento que le dirigi\u00f3 en su Mensaje de fin de a\u00f1o y que el Pont\u00edfice le renov\u00f3 invocando la bendici\u00f3n de Dios sobre su alta misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Asimismo el Papa salud\u00f3 con afecto a los participantes en la manifestaci\u00f3n &#8220;Paz en todas las tierras&#8221;, organizada por la Comunidad de San Egidio en Roma y en numerosas ciudades del mundo; al igual que a los peregrinos de procedentes de EEUU, Nueva Zelanda y Espa\u00f1a; a los j\u00f3venes italianos, albaneses y malteses junto con las Hermanas de la Caridad; y a los amigos y voluntarios de la &#8220;Fraterna Domus&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Saludo y aliento a todas las iniciativas por la paz<\/b><\/h2>\n<p>El Obispo de Roma extendi\u00f3 su saludo y aliento a todas las iniciativas por la paz que las Iglesias particulares, las asociaciones y los movimientos eclesiales han promovido en esta Jornada de la Paz mediante encuentros de oraci\u00f3n y de fraternidad acompa\u00f1ados por la solidaridad hacia los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>De modo especial Francisco record\u00f3 la marcha que tuvo lugar ayer por la tarde en Ravena. Y dirigi\u00f3 su pensamiento a \u201clos numerosos voluntarios que \u2013 dijo \u2013 en los lugares donde la paz y la justicia est\u00e1n amenazadas, eligen valientemente estar presentes de forma no violenta y desarmada; as\u00ed como a los militares que trabajan en misiones de paz en muchas zonas de conflicto\u201d.<\/p>\n<p>Ante de desear buen almuerzo y de despedirse pidiendo a los fieles que no se olviden de rezar por \u00e9l, el Santo Padre se despidi\u00f3 diciendo:<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 20px;\">\u201cA todos, creyentes y no creyentes, les deseo que jam\u00e1s dejen de esperar en un mundo de paz, que construir juntos d\u00eda a d\u00eda\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Escuchar:<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-47465-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/135412246_F135412246.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/135412246_F135412246.mp3\">https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/135412246_F135412246.mp3<\/a><\/audio>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/1qU_5soY6I4\">https:\/\/youtu.be\/1qU_5soY6I4<\/a><\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/aside>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al rezar el primer \u00c1ngelus del 2020, en la Solemnidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47466,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-47465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47465\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}