{"id":48288,"date":"2020-01-14T10:59:09","date_gmt":"2020-01-14T15:29:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=48288"},"modified":"2026-04-17T15:04:12","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:12","slug":"el-celibato-sacerdotal-segun-el-concilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/01\/14\/el-celibato-sacerdotal-segun-el-concilio\/","title":{"rendered":"El celibato sacerdotal seg\u00fan el Concilio"},"content":{"rendered":"<p>El Decreto conciliar Presbyterorum Ordinis habla del &#8220;don precioso del celibato sacerdotal&#8221;, pero tambi\u00e9n afirma que no es requerido &#8220;por la naturaleza misma del sacerdocio&#8221; y tiene palabras de estima para aquellos que son &#8220;excelentes sacerdotes casados&#8221;<\/p>\n<p>Los avances del libro escrito por el Papa em\u00e9rito Benedicto XVI y por el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregaci\u00f3n para el Culto divino, en defensa del celibato sacerdotal, han provocado numerosos comentarios. Ayer, el director de la Oficina de Prensa vaticana, Matteo Bruni, afirm\u00f3 que la posici\u00f3n del\u00a0<b><i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/january\/documents\/papa-francesco_20190127_panama-volo-ritorno.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener noreferrer\">Papa Francisco sobre el celibato<\/a><\/i><\/b>\u00a0es conocida, recordando lo que \u00e9l dijo en el avi\u00f3n durante su regreso de Panam\u00e1: &#8220;Me viene a la mente una frase de San Pablo VI: &#8216;Prefiero dar mi vida antes que cambiar la ley del celibato'&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Un don, no un dogma<\/b><\/h2>\n<p>En el debate se record\u00f3 tambi\u00e9n la posici\u00f3n del Concilio Vaticano II a este respecto. El Decreto conciliar\u00a0<b><i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"external noopener noreferrer\">Presbyterorum Ordinis<\/a><\/i><\/b>\u00a0sobre el ministerio y la vida sacerdotal, promulgado por San Pablo VI el 7 de diciembre de 1965, afirma:<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&#8220;La perfecta y perpetua continencia por el reino de los cielos, recomendada por nuestro Se\u00f1or, aceptada con gusto y observada plausiblemente en el decurso de los siglos e incluso en nuestros d\u00edas por no pocos fieles cristianos, siempre ha sido tenida en gran aprecio por la Iglesia, especialmente para la vida sacerdotal. Porque es al mismo tiempo emblema y est\u00edmulo de la caridad pastoral y fuente peculiar de la fecundidad espiritual en el mundo. No es exigida ciertamente por la naturaleza misma del sacerdocio, como aparece por la pr\u00e1ctica de la Iglesia primitiva y por la tradici\u00f3n de las Iglesias orientales, en donde, adem\u00e1s de aquellos que con todos los obispos eligen el celibato como un don de la gracia, hay tambi\u00e9n presb\u00edteros benem\u00e9ritos casados; pero al tiempo que recomienda el celibato eclesi\u00e1stico, este Santo Concilio no intenta en modo alguno cambiar la distinta disciplina que rige leg\u00edtimamente en las Iglesias orientales, y exhorta amabil\u00edsimamente a todos los que recibieron el presbiterado en el matrimonio a que, perseverando en la santa vocaci\u00f3n, sigan consagrando su vida plena y generosamente al reba\u00f1o que se les ha confiado\u201d.<\/p>\n<h2><b>M\u00e1s libres para servir a Dios y a los dem\u00e1s<\/b><\/h2>\n<p>El celibato \u2013 observa el Decreto \u2013 &#8220;tiene mucha conformidad con el sacerdocio. Porque toda la misi\u00f3n del sacerdote se dedica al servicio de la nueva humanidad, que Cristo, vencedor de la muerte, suscita en el mundo por su Esp\u00edritu\u201d. Gracias al celibato, los presb\u00edteros adhieren a Dios m\u00e1s f\u00e1cilmente \u201ccon un coraz\u00f3n indiviso\u201d y \u201cse dedican m\u00e1s libremente en El y por El al servicio de Dios y de los hombres, sirven m\u00e1s expeditamente a su reino y a la obra de regeneraci\u00f3n sobrenatural, y con ello se hacen m\u00e1s aptos para recibir ampliamente la paternidad en Cristo\u201d. \u201cDe esta forma, pues, manifiestan delante de los hombres que quieren dedicarse al ministerio que se les ha confiado, es decir, de desposar a los fieles con un solo var\u00f3n\u201d, que es Cristo, y \u201cse constituyen, adem\u00e1s, en se\u00f1al viva de aquel mundo futuro, presente ya por la fe y por la caridad, en que los hijos de la resurrecci\u00f3n no tomar\u00e1n maridos ni mujeres\u201d.<\/p>\n<h2><b>Una legislaci\u00f3n confirmada por la Iglesia latina<\/b><\/h2>\n<p>&#8220;Por estas razones \u2013 contin\u00faa el decreto conciliar \u2013 el celibato, que al principio se recomendaba a los sacerdotes, fue impuesto por ley despu\u00e9s en la Iglesia Latina a todos los que eran promovidos al Orden sagrado. Este Santo Concilio aprueba y confirma esta legislaci\u00f3n en cuanto se refiere a los que se destinan para el presbiterado\u201d.<\/p>\n<h2><b>La gracia de la fidelidad<\/b><\/h2>\n<p>\u201cExhorta tambi\u00e9n este Sagrado Concilio a los presb\u00edteros que, confiados en la gracia de Dios, recibieron libremente el sagrado celibato seg\u00fan el ejemplo de Cristo, a que, abraz\u00e1ndolo con magnanimidad y de todo coraz\u00f3n, y perseverando en tal estado con fidelidad, reconozcan el don excelso que el Padre les ha dado y que tan claramente ensalza el Se\u00f1or, y pongan ante su consideraci\u00f3n los grandes misterios que en \u00e9l se expresan y se verifican. Cuando m\u00e1s imposible les parece a no pocas personas la perfecta continencia en el mundo actual, con tanto mayor humildad y perseverancia pedir\u00e1n los presb\u00edteros, juntamente con la Iglesia, la gracia de la fidelidad, que nunca ha sido negada a quienes la piden, sirvi\u00e9ndose tambi\u00e9n, al mismo tiempo, de todas las ayudas sobrenaturales y naturales, que todos tienen a su alcance. No dejen de seguir las normas, sobre todo las asc\u00e9ticas, que la experiencia de la Iglesia aprueba, y que no son menos necesarias en el mundo actual\u201d.<\/p>\n<h2><b>Apreciar el don del celibato<\/b><\/h2>\n<p>El Decreto concluye as\u00ed el cap\u00edtulo dedicado al celibato: &#8220;Ruega, por tanto, este Sagrado Concilio, no s\u00f3lo a los sacerdotes, sino tambi\u00e9n a todos los fieles, que aprecien cordialmente este precioso don del celibato sacerdotal, y que pidan todos a Dios que El conceda siempre abundantemente ese don a su Iglesia\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace;\">Fuente: VaticanNews<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Decreto conciliar Presbyterorum Ordinis habla del &#8220;don precioso del celibato sacerdotal&#8221;, pero tambi\u00e9n afirma&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48289,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-48288","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}