{"id":48438,"date":"2020-01-16T12:27:06","date_gmt":"2020-01-16T16:57:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=48438"},"modified":"2026-04-17T15:04:13","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:13","slug":"el-papa-la-oracion-pequena-que-conmueve-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/01\/16\/el-papa-la-oracion-pequena-que-conmueve-a-dios\/","title":{"rendered":"El Papa: la oraci\u00f3n peque\u00f1a que conmueve a Dios"},"content":{"rendered":"<p>El Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros, &#8220;su compasi\u00f3n tomar\u00e1 sobre s\u00ed nuestros problemas, nuestros pecados, nuestras enfermedades interiores\u201d. Lo dijo el Papa Francisco en su homil\u00eda de la Misa en la Casa de Santa Marta, al comentar el Evangelio del d\u00eda que relata la curaci\u00f3n del leproso.<\/p>\n<p>&#8220;Se\u00f1or, si quieres, puedes&#8221;. Es una oraci\u00f3n sencilla, &#8220;un acto de confianza&#8221; y al mismo tiempo &#8220;un verdadero desaf\u00edo&#8221;, que el leproso dirige a Jes\u00fas para curarlo. Una s\u00faplica que viene de lo profundo de su coraz\u00f3n y que relata, al mismo tiempo, el modo de actuar del Se\u00f1or, bajo el signo de la compasi\u00f3n, \u201cdel sufrir con y por nosotros&#8221;, de &#8220;tomar el sufrimiento del otro sobre s\u00ed&#8221; para aliviarlo y curarlo en nombre del amor del Padre. El Papa Francisco, en su homil\u00eda de la misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, se detuvo en el episodio evang\u00e9lico de la curaci\u00f3n del leproso y exhort\u00f3 a mirar la compasi\u00f3n de Jes\u00fas, que vino a dar su vida por nosotros los pecadores.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2><b>Un verdadero desaf\u00edo<\/b><\/h2>\n<p>El Papa destac\u00f3 la &#8220;historia sencilla&#8221; del leproso que pide a Jes\u00fas la curaci\u00f3n. En aquel &#8220;si quieres&#8221; est\u00e1 la oraci\u00f3n que &#8220;atrae la atenci\u00f3n de Dios&#8221; y est\u00e1 la soluci\u00f3n. &#8220;Es un desaf\u00edo \u2013 afirm\u00f3 Francisco \u2013 pero tambi\u00e9n es un acto de confianza. Yo s\u00e9 que \u00c9l puede y por esto me encomiendo a \u00c9l\u201d. &#8220;Pero \u00bfpor qu\u00e9 \u2013 se pregunt\u00f3 el Pont\u00edfice \u2013 este hombre sinti\u00f3 dentro de s\u00ed mismo hacer esta oraci\u00f3n? Porque ve\u00eda c\u00f3mo actuaba Jes\u00fas. Este hombre hab\u00eda visto la compasi\u00f3n de Jes\u00fas&#8221;. &#8220;Compasi\u00f3n&#8221;, no pena, es un &#8220;estribillo del Evangelio&#8221; que tiene los rostros de la viuda de Na\u00edn, del Buen Samaritano, del padre y del hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n<p><i>La compasi\u00f3n involucra, viene del coraz\u00f3n e involucra y te conduce a hacer algo. Compasi\u00f3n es padecer con, tomar el sufrimiento del otro sobre s\u00ed para resolverlo, para sanarlo. Y \u00e9sta fue la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Jes\u00fas no vino a predicar la ley y despu\u00e9s se fue. Jes\u00fas vino en compasi\u00f3n, es decir, a padecer con y por nosotros y a dar su propia vida. El amor de Jes\u00fas es tan grande que la compasi\u00f3n lo llev\u00f3 precisamente hasta la cruz, a dar su vida.<\/i><\/p>\n<h2><b>Jes\u00fas no se lava las manos sino que permanece junto a nosotros<\/b><\/h2>\n<p>El Papa invit\u00f3 a repetir &#8220;esta peque\u00f1a frase&#8221;: &#8220;Tuvo compasi\u00f3n de ello&#8221;, Jes\u00fas \u2013 explic\u00f3 Francisco \u2013 &#8220;es capaz de involucrarse en los dolores, en los problemas de los dem\u00e1s porque vino para esto, no para lavarse las manos y dar tres o cuatro sermones y marcharse&#8221;, est\u00e1 junto a nosotros siempre.<\/p>\n<p><i>&#8220;Se\u00f1or, si t\u00fa quieres puedes sanarme; si t\u00fa quieres puedes perdonarme; si t\u00fa quieres puedes ayudarme&#8221;. O si quieren que lo diga un poco m\u00e1s ampliamente: &#8220;Se\u00f1or, soy pecador, ten piedad de m\u00ed, ten compasi\u00f3n de m\u00ed&#8221;. Oraci\u00f3n sencilla, que se puede decir muchas veces al d\u00eda. &#8220;Se\u00f1or, yo pecador, te pido: ten piedad de m\u00ed.&#8221; Muchas veces al d\u00eda, interiormente desde el coraz\u00f3n, sin decirlo en voz alta: &#8220;Se\u00f1or, si t\u00fa quieres, puedes; si quieres, puedes&#8221;. Ten piedad de m\u00ed&#8221;. Repetir esto.<\/i><\/p>\n<h2><b>Una oraci\u00f3n milagrosa<\/b><\/h2>\n<p>El leproso, con su oraci\u00f3n sencilla y milagrosa, logr\u00f3 obtener la curaci\u00f3n gracias a la compasi\u00f3n de Jes\u00fas, que nos ama incluso en el pecado.<\/p>\n<p><i>\u00c9l no se averg\u00fcenza de nosotros. &#8220;Oh padre, yo soy un pecador, \u00bfc\u00f3mo ir\u00e9 a decir esto?&#8230;&#8221; \u00a1Mejor! Porque \u00c9l vino precisamente por nosotros los pecadores, y cuanto m\u00e1s grande pecador t\u00fa eres, m\u00e1s cerca de ti est\u00e1 el Se\u00f1or, porque vino por ti, el m\u00e1s grande pecador, por m\u00ed, el m\u00e1s grande pecador, por todos nosotros. Tengamos la costumbre de repetir esta oraci\u00f3n, siempre: &#8220;Se\u00f1or, si quieres, puedes&#8221;. Si quieres, puedes&#8221;, con la confianza de que el Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros y su compasi\u00f3n tomar\u00e1 sobre s\u00ed nuestros problemas, nuestros pecados, nuestras enfermedades interiores, todo.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe title=\"El Papa en Santa Marta: la compasi\u00f3n de Jes\u00fas nos cura\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ZspWmIn_Ofg?start=6&amp;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Fuente: Vatican News<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros, &#8220;su compasi\u00f3n tomar\u00e1 sobre s\u00ed nuestros problemas, nuestros pecados,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48439,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-48438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48438\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}