{"id":48744,"date":"2020-01-21T09:49:12","date_gmt":"2020-01-21T14:19:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=48744"},"modified":"2026-04-17T15:04:13","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:13","slug":"republica-dominicana-celebra-a-nuestra-senora-de-la-altagracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/01\/21\/republica-dominicana-celebra-a-nuestra-senora-de-la-altagracia\/","title":{"rendered":"Rep\u00fablica Dominicana celebra a Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia"},"content":{"rendered":"<p>Cada 21 de enero en Rep\u00fablica Dominicana celebramos con gran devoci\u00f3n la fiesta de nuestra querida patrona Nuestra Se\u00f1ora de Altagracia, advocaci\u00f3n mariana cuyos or\u00edgenes datan de 1502 y que muestra el amor de la Sagrada Familia.<\/p>\n<p>La Virgen de la Altagracia, tambi\u00e9n conocida como \u201cTatica, la de Hig\u00fcey\u201d, es una pintura que muestra a la Virgen Mar\u00eda contemplando con dulzura al Ni\u00f1o Jes\u00fas que descansa sobre el pesebre.\u00a0<\/p>\n<p>La Madre de Dios est\u00e1 cubierta por un manto azul con estrellas y un blanco escapulario cierra por delante sus vestidos. La cabeza de la Virgen est\u00e1 rodeada por un esplendor de doce estrellas y tiene una corona dorada a\u00f1adida a la pintura original.<\/p>\n<p>Los rayos de la estrella de Bel\u00e9n caen hacia el hombro derecho de Mar\u00eda y atr\u00e1s se ve a San Jos\u00e9, quien observa a su familia.<\/p>\n<p>Esta bella imagen tiene 33 cent\u00edmetros de ancho por 45 cent\u00edmetros de alto y se dice que un artista del siglo XVIII enmarc\u00f3 la imagen con oro, piedras preciosas y esmaltes.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Se dice adem\u00e1s que el cuadro pintado al \u00f3leo fue tra\u00eddo desde Espa\u00f1a por los hermanos Alfonso y Antonio Trejo, pertenecientes a los primeros grupos europeos de la isla. Ellos se mudaron a la ciudad de Hig\u00fcey y ofrecieron la imagen a la parroquia para que todos pudieran venerarla.<\/p>\n<p>En 1572 se concluy\u00f3 el primer santuario altagraciano y en 1971 se consagr\u00f3 la actual bas\u00edlica.<\/p>\n<p>La imagen mariana ha sido coronada dos veces y por dos pont\u00edfices. La primera vez fue en 1922 durante el pontificado de P\u00edo XI y la siguiente se realiz\u00f3 durante la visita del Papa San Juan Pablo II en 1979, quien la coron\u00f3 personalmente y visit\u00f3 la bas\u00edlica de la Altagracia en Hig\u00fcey.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-48746\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/ntra-sra.-275x300.jpg\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"444\" \/><br \/>\n<span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace; font-size: 12px;\">\u00a0 Imagen del Santuario de la Altagracia, Santo Domingo<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-48747\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/virgen-altagracia-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"513\" \/><br \/>\n<span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace; font-size: 12px;\">Imagen de la Bas\u00edlica Catedral Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia, <br \/>\nHig\u00fcey, Rep. Dom.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-48748\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Virgen-de-la-Altagracia-222x300.png\" alt=\"\" width=\"247\" height=\"333\" \/><br \/>\n<span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace;\">I<\/span><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace; font-size: 12px;\">magen de la Sala de Prensa de la Arquidi\u00f3cesis <br \/>\n<\/span><span style=\"font-family: 'courier new', courier, monospace; font-size: 12px;\">de Santo Domingo<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Cuadro<\/strong><\/p>\n<p>El cuadro de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia fue pintado probablemente en Sevilla en los primeros quince a\u00f1os del siglo XVI (es decir entre 1500 y 1515), y es posiblemente de la escuela de Alejo Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Ha tenido cinco restauraciones de importancia, la \u00faltima en 1978.<\/p>\n<p>Es un lienzo espa\u00f1ol tipo &#8220;Bel\u00e9n&#8221;, con influencia flamenca, t\u00edpico de los siglos XV y XVI, con un elemento distinto y \u00fanico: el rayo de luz.<\/p>\n<p><strong>La &#8220;Maternidad Divina&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Es una expresi\u00f3n pl\u00e1stica, del dogma de la &#8220;Maternidad Divina&#8221;. Mar\u00eda es la Madre de Dios. De all\u00ed el t\u00edtulo de &#8220;Altagracia&#8221;, porque la gracia m\u00e1s alta jam\u00e1s otorgada a un ser humano es la de ser la Madre de Dios.<\/p>\n<p>A la vez es una explicaci\u00f3n del dogma de la &#8220;Virginidad Perpetua&#8221;. Mar\u00eda es virgen antes, durante y despu\u00e9s de dar a luz a Jes\u00fas. Un autor del siglo Vl explica: &#8220;Como un rayo de luz traspasa un cristal sin da\u00f1arlo de manera alguna, igual un rayo de luz m\u00e1s blanco que la nieve traspasa la Virgen para dar a luz a Jes\u00fas, Dios en medio de nosotros&#8221;.<\/p>\n<p>As\u00ed que, el cuadro nos hace testigos oculares del momento del nacimiento. Lo que parece un delantal es el &#8220;rayo de luz m\u00e1s blanco que la nieve&#8221;. El Mes\u00edas traspasa, sin da\u00f1ar de manera alguna a la Altagracia quien, recogida y arrodillada, est\u00e1 contemplando tiernamente al Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Con un gesto de la cabeza nos invita a arrodillarnos tambi\u00e9n en frente del pesebre, y juntos adorar al ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La adoraci\u00f3n nos lleva a la contemplaci\u00f3n, y la contemplaci\u00f3n al deseo de estar presentes en la cueva, inm\u00f3viles como la Madre, velando al ni\u00f1o, amando al amor y estando en la presencia de Dios.<\/p>\n<p><strong>Es un \u00edcono<\/strong><\/p>\n<p>El cuadro es tambi\u00e9n un \u00edcono. No hay un elemento, un color ni una relaci\u00f3n que no tenga su significado. Efectivamente hay 62 distintos s\u00edmbolos en el cuadro. Se puede meditar sobre los siguientes:<\/p>\n<p>La Estrella de Bel\u00e9n (es la Navidad) tiene ocho puntas (s\u00edmbolo del cielo) con dos rayos extendi\u00e9ndose hacia el pesebre: Dios Padre est\u00e1 bendiciendo a su Hijo.<\/p>\n<p>Por encima de la Virgen hay doce estrellas (son las tribus de Israel y, a la vez, los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas). Mar\u00eda es el puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>Alrededor de Mar\u00eda hay un resplandor (cf. Apocalipsis 12, 1). Ella lleva una corona por ser la Reina del Cielo, y un velo sobre la cabeza porque est\u00e1 casada. Est\u00e1 vestida de rojo, porque es un ser humano, y cubierta de blanco por ser sin pecado concebida. Lleva un manto azul celestial salpicado con estrellas porque &#8220;el poder del Alt\u00edsimo vendr\u00e1 sobre ti&#8221;.<\/p>\n<p>San Jos\u00e9 est\u00e1 vestido al rev\u00e9s. Tiene el azul de su santidad escondido bajo un manto rojo por ser de este mundo, y lleva una vela para dar luz a su esposa, y a las necesidades materiales de las cuales es patrono.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o Jes\u00fas est\u00e1 durmiendo (y est\u00e1 muerto) pero despertar\u00e1 (y resucitar\u00e1), sobre un pesebre que es, a la vez, un altar (y su sepulcro).<\/p>\n<p>Atr\u00e1s hay una columna, se\u00f1al de que estamos en un templo. La cueva es un templo porque all\u00ed habita Dios mismo: el ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Las hendiduras en el techo, arriba a la izquierda, nos dicen que el mundo est\u00e1 decayendo, pero Jes\u00fas ha venido para restaurarlo.<\/p>\n<p><strong>Encima de todo, es milagrosa<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de todo lo dicho, la Altagracia es importante para el pueblo dominicano porque es milagrosa. Desde hace 500 a\u00f1os Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia est\u00e1 intercediendo ante su Hijo Jes\u00fas para que intervenga en nuestra vida cotidiana.<\/p>\n<p>En la actualidad, casi no existe una familia dominicana en donde no se encuentre un testimonio de la intercesi\u00f3n de &#8220;Tatica&#8221;, Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia.<\/p>\n<p>El primer documento que tenemos que habla de la Altagracia, en 1569, menciona tres milagros. Y desde entonces han sido incontables.<\/p>\n<p>Se celebr\u00f3 una misa el 21 de enero de 1692, para dar gracias a la Altagracia por haber protegido a los voluntarios de Hig\u00fcey y El Seibo quienes, un a\u00f1o antes, hab\u00edan participado en la batalla feroz y sangrienta de &#8220;La Limonade&#8221;. Todos volvieron a casa sanos y salvos sin rasgu\u00f1o alguno. \u00a1Era un milagro patente! Desde entonces se ha celebrado la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia en el aniversario de este milagro.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda hay al menos una religiosa &#8220;de servicio&#8221; en la bas\u00edlica diariamente para recibir las promesas y anotar los milagros otorgados por la intercesi\u00f3n de la Altagracia.<\/p>\n<p><strong>La Historia Oral<\/strong><\/p>\n<p>Hay una leyenda que tiene su origen -casi seguro- en hechos ver\u00eddicos, de un hacendado de Hig\u00fcey con dos hijas. A la vuelta de un viaje a Santo Domingo, pasando la noche en una posada, comparti\u00f3 su desilusi\u00f3n porque, aunque hab\u00eda encontrado las cintas y botones que le hab\u00eda pedido la hija mayor, no hallaba ni una estampita de la &#8220;Altagracia&#8221; que su hija menor quer\u00eda tanto. Con eso, apareci\u00f3 un anciano con un lienzo de la Virgen: &#8220;\u00a1Es eso lo que est\u00e1 buscando!&#8221; Luego el anciano desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>El hacendado llev\u00f3 el cuadro a su casa, y lo colg\u00f3 en la sala principal. Al d\u00eda siguiente el lienzo no aparec\u00eda. Se lo encontr\u00f3 de nuevo en la copa de un naranjo. En los pr\u00f3ximos d\u00edas se repiti\u00f3 la desaparici\u00f3n una y otra vez.<\/p>\n<p>El &#8220;Antiguo Santuario&#8221; est\u00e1 construido donde se ubic\u00f3 el naranjo.<\/p>\n<p><strong>La Historia Escrito<\/strong><\/p>\n<p>A la vez, hay un historiador, Ger\u00f3nimo Alcocer, quien escribi\u00f3 (en 1650) que los hermanos Alfonso y Antonio Trejo &#8211; hidalgos de Plasencia, Espa\u00f1a &#8211; trajeron el cuadro. Los investigadores pueden demostrar que los hermanos vivieron en Hig\u00fcey, desde 1508. Hay siete u ocho documentos que lo confirman, pero en Espa\u00f1a no hay ni la m\u00e1s m\u00ednima pista de su existencia: es un misterio.<\/p>\n<p><strong>El Misterio<\/strong><\/p>\n<p>Al fin y al cabo, despu\u00e9s de seguir cada pista hasta un &#8220;callej\u00f3n sin salida&#8221;, hay que decir que casi todo lo que se refiere al cuadro de la Altagracia es un misterio.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n lo pint\u00f3? \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a Hig\u00fcey? \u00bfPor qu\u00e9 Dios quiso que estuviera en Hig\u00fcey? \u00bfPor qu\u00e9 es milagroso? S\u00f3lo Dios sabe.<\/p>\n<p>A nosotros nos queda arrodillarnos humildemente y adorar a nuestro Se\u00f1or y Salvador, junto con Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia, Protectora de los dominicanos.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Hay miles de peregrinos que visitan la Bas\u00edlica de la Altagracia en Hig\u00fcey cada a\u00f1o. Vienen con todo tipo de ideas. Algunos tienen la fe para mover monta\u00f1as. Otros no entienden demasiado. Pero todos tienen tanta fe que han tomado la decisi\u00f3n de viajar, gastando dinero y tiempo, para visitar a la Virgen.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es tan popular esta &#8220;Protectora del Pueblo Dominicano&#8221;? La respuesta es muy sencilla: Porque es &#8220;milagrosa&#8221;. \u00bfY por qu\u00e9 es &#8220;milagrosa?&#8221; La segunda respuesta necesita algo m\u00e1s de tiempo:<\/p>\n<p>Todo milagro es la respuesta de Dios a la fe. Jes\u00fas nos dice: \u00abY todo cuanto pid\u00e1is con fe en la oraci\u00f3n, lo recibir\u00e9is\u00bb (Mateo 21, 22). Dios es amor. Jam\u00e1s se ha metido donde no haya sido invitado. Sin embargo, \u00e9l quiere ayudarnos, y solamente hace falta que le pidamos &#8220;con fe en la oraci\u00f3n&#8221; para que intervenga en las formas m\u00e1s inveros\u00edmiles y asombrosas. \u00c9l sabe que los m\u00e1s genuinos en su pueblo son muchas veces los m\u00e1s sencillos, as\u00ed que est\u00e1 contento de simplificar las cosas, permitiendo que una imagen enfoque su fe. Claro est\u00e1: el buen cat\u00f3lico adora solamente a Dios y reserva su veneraci\u00f3n para los santos representados en las im\u00e1genes.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un error si s\u00f3lo nos quedamos asombrados frente a los milagros, con la boca abierta y la mente corriendo tras explicaciones f\u00e1ciles. Es cierto que los milagros son ins\u00f3litos y llamativos, pero a Dios no le gusta el &#8220;figureo&#8221;. Cada vez que \u00e9l interviene en la vida de alguien es porque quiere atraerlo hacia \u00e9l. Dios no quiere perder a ninguno de nosotros. Por eso nos llama la atenci\u00f3n para que nos paremos en el camino y consideremos la vida y nuestro lugar en ella. Su deseo es que -por nuestra propia voluntad- tomemos la decisi\u00f3n de enmendar nuestras vidas, y buscar a Dios.<\/p>\n<p>Efectivamente, jam\u00e1s he o\u00eddo de un milagro conseguido por intercesi\u00f3n de la Virgen de la Altagracia que no trajera -como consecuencia- la conversi\u00f3n de la persona (o alguien cercano a la persona) que la recibi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Volvamos a contemplar el cuadro de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia:<\/strong><\/p>\n<p>Lo que nos llama la atenci\u00f3n a primera vista es la figura central de Mar\u00eda. Sin embargo, al acercarse m\u00e1s, es evidente que el gesto de su cabeza nos llama a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n todav\u00eda al que est\u00e1 en el primer plano: Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Este gesto -lleno de ternura- nos hace recordar que, a pesar del papel principal dado a Mar\u00eda en esta obra, la Iglesia existe para evangelizar, es decir, proclamar la Buena Nueva: \u00a1Hay salvaci\u00f3n en el nombre de Jes\u00fas! Al final, todos nuestros esfuerzos tienen que tender hacia Jes\u00fas, hacia el Amor.<\/p>\n<p>Los que hemos sido atra\u00eddos por las dulces redes de la Madre de Dios tenemos el privilegio y el deber de llevar nuestros pr\u00f3jimos &#8220;a Jes\u00fas por Mar\u00eda&#8221;: a trav\u00e9s de la Madre hacia el Hijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada 21 de enero en Rep\u00fablica Dominicana celebramos con gran devoci\u00f3n la fiesta de nuestra&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48750,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-48744","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}