{"id":48985,"date":"2020-01-24T09:27:39","date_gmt":"2020-01-24T13:57:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=48985"},"modified":"2026-04-17T15:04:13","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:13","slug":"hoy-es-la-fiesta-de-san-francisco-de-sales-patrono-de-la-prensa-catolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/01\/24\/hoy-es-la-fiesta-de-san-francisco-de-sales-patrono-de-la-prensa-catolica\/","title":{"rendered":"Hoy es la fiesta de San Francisco de Sales, patrono de la prensa cat\u00f3lica"},"content":{"rendered":"<div class=\"SaintDetail-header\">\n<h1 class=\"SaintDetail-name\">San Francisco de Sales<\/h1>\n<h3 class=\"SaintDetail-celebration\">Celebrado El 24 De Enero<\/h3>\n<\/div>\n<section class=\"mt30\">\n<h6><strong style=\"font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; color: #222222;\">\u201cEl amor es la perfecci\u00f3n del esp\u00edritu y la caridad es la perfecci\u00f3n del amor\u201d<\/strong><span style=\"font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; color: #222222;\">, dec\u00eda San Francisco de Sales. Conocido como el santo de la amabilidad, luch\u00f3 varios a\u00f1os de su vida para dominar su ira y logr\u00f3 la conversi\u00f3n de muchos. La fiesta de este Doctor de la Iglesia y patrono de la prensa cat\u00f3lica.<\/span><\/h6>\n<h6><strong><span style=\"color: #333300;\">San Francisco de Sales,\u00a0<em>obispo y doctor de la Iglesia<\/em><\/span><\/strong><\/h6>\n<\/section>\n<section class=\"mt30\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Memoria de san Francisco de Sales, obispo de Ginebra y doctor de la Iglesia. Verdadero pastor de almas, consigui\u00f3 volver a la comuni\u00f3n cat\u00f3lica a muchos hermanos que se hab\u00edan separado, y con sus escritos ense\u00f1\u00f3 a los cristianos la devoci\u00f3n y el amor a Dios. Fund\u00f3, junto con santa Juana de Chantal, la Orden de la Visitaci\u00f3n, y en Lyon entreg\u00f3 humildemente su alma a Dios el veintiocho de diciembre de 1622. Fue sepultado en Annecy, en Francia, el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Francisco naci\u00f3 en el castillo de Sales, en Saboya, el 21 de agosto de 1567. Al d\u00eda siguiente, fue bautizado en la iglesia parroquial de Thorens, con el nombre de Francisco Buenaventura. San Francisco de As\u00eds hab\u00eda de ser su patrono durante toda la vida. El cuarto en que naci\u00f3 san Francisco de Sales se llamaba \u00abel cuarto de San Francisco\u00bb, porque hab\u00eda en \u00e9l una imagen del \u00abPoverello\u00bb predicando a los p\u00e1jaros y a los peces. Francisco de Sales fue muy fr\u00e1gil y delicado en sus primeros a\u00f1os, debido a su nacimiento prematuro; pero, gracias al cuidado que tuvo de su salud, se fue fortaleciendo con los a\u00f1os, de suerte que, si bien nunca fue robusto, pudo desplegar una en\u00e9rgica actividad durante su vida. La madre del santo se encarg\u00f3 de su educaci\u00f3n, ayudada por el P. D\u00e9age, quien fue tutor de Francisco y le acompa\u00f1\u00f3 en todos los viajes de sus primeros a\u00f1os. Durante su infancia se distingui\u00f3 por su obediencia y sentido de responsabilidad, y parece haber sido muy amante de la lectura. A los ocho a\u00f1os entr\u00f3 al colegio de Annecy donde hizo su primera comuni\u00f3n. En la iglesia de Santo Domingo (actualmente San Mauricio), recibi\u00f3 la confirmaci\u00f3n y, un a\u00f1o m\u00e1s tarde, la tonsura. Un gran deseo de consagrarse a Dios consum\u00eda al joven, que hab\u00eda cifrado en ello la realizaci\u00f3n de su ideal; pero su padre (que al casarse hab\u00eda tomado el nombre de Boisy) ten\u00eda destinado a su primog\u00e9nito a una carrera secular, sin preocuparse de sus inclinaciones. A los catorce a\u00f1os, Francisco fue a estudiar a la Universidad de Par\u00eds que, con sus cincuenta y cuatro colegios, era uno de los grandes centros de ense\u00f1anza de la \u00e9poca. Su padre le hab\u00eda enviado al Colegio de Navarra, a donde iban los hijos de las familias nobles de Saboya; pero Francisco, que tem\u00eda por su vocaci\u00f3n, consigui\u00f3 que consintiera en dejarle ir al Colegio de Clermont, dirigido por los jesuitas y conocido por la piedad y el amor a la ciencia que reinaban en \u00e9l. Acompa\u00f1ado por el P. D\u00e9age, Francisco se instal\u00f3 en el Hotel de la Rosa Blanca de la calle de St. Jacques, a unos pasos del Colegio de Clermont.<\/p>\n<\/section>\n<p><!--more--><\/p>\n<section class=\"mt30\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto se distingui\u00f3 en ret\u00f3rica y en filosof\u00eda; despu\u00e9s se entreg\u00f3 apasionadamente al estudio de la teolog\u00eda. Para dar gusto a su padre, tom\u00f3 tambi\u00e9n lecciones de equitaci\u00f3n, danza y esgrima, pero sin poner en ello gran empe\u00f1o. Cada d\u00eda estaba m\u00e1s decidido a consagrarse a Dios y acab\u00f3 por hacer voto de castidad perpetua, poni\u00e9ndose bajo la protecci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen. Pero no por ello le faltaron las pruebas. Hacia los dieciocho a\u00f1os le asalt\u00f3 una angustiosa tentaci\u00f3n de desesperaci\u00f3n. El amor de Dios hab\u00eda sido siempre lo m\u00e1s importante para \u00e9l, y ten\u00eda la impresi\u00f3n de haber perdido la gracia divina y estaba destinado a odiar eternamente a Dios junto con los condenados. Esa obsesi\u00f3n le persegu\u00eda d\u00eda y noche, y su salud empez\u00f3 a resentirse. Finalmente, un acto heroico de amor de Dios le salv\u00f3 de la tentaci\u00f3n: \u00ab\u00a1Se\u00f1or -grit\u00f3 el santo-, haz que jam\u00e1s blasfeme yo de Tu nombre, aun en el caso de que no est\u00e9 predestinado a verte en el cielo! \u00a1Y si no he de amarte en el otro mundo, porque en el infierno los condenados no te alaban, conc\u00e9deme que, por lo menos, en esta vida te ame con todas mis fuerzas!\u00bb Inmediatamente despu\u00e9s, cuando se hallaba todav\u00eda arrodillado ante\u00a0<strong>su imagen favorita de Nuestra Se\u00f1ora<\/strong>, en la iglesia de St. Etienne des Gr\u00e9s, recitando humildemente el \u00abAcord\u00e1os\u00bb, el temor y la desesperaci\u00f3n se esfumaron y una gran paz invadi\u00f3 su alma. Esta prueba le ense\u00f1\u00f3 a comprender y tratar con bondad a quienes sufr\u00edan las tentaciones y dificultades espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los veinticuatro a\u00f1os, Francisco obtuvo el doctorado en leyes en Padua, y fue a reunirse con su familia en el castillo de Thuille, a orillas del lago de Annecy. All\u00ed llev\u00f3 durante dieciocho meses, por lo menos en apariencia, la vida ordinaria de un joven de la nobleza. El padre de Francisco ten\u00eda gran deseo de que su hijo se casara cuanto antes y hab\u00eda escogido para \u00e9l a una encantadora muchacha, heredera de una de las familias del lugar. Sin embargo, el trato cort\u00e9s, pero distante, de Francisco hicieron pronto comprender a la joven que \u00e9ste no estaba dispuesto a secundar los deseos de su padre. El santo declin\u00f3, por la misma raz\u00f3n, la dignidad de miembro del senado que le hab\u00eda sido propuesta, a pesar de su juventud. Hasta entonces Francisco s\u00f3lo hab\u00eda confiado a su madre, a su primo Luis de Sales y a algunos amigos \u00edntimos, su deseo de consagrarse al servicio de Dios. Pero hab\u00eda llegado el momento de hablar de ello con su padre. El Sr. de Boisy lamentaba que su hijo se negara a aceptar el puesto en el senado y que no hubiese querido casarse, pero ello no le hab\u00eda hecho sospechar, ni por un momento, que Francisco pensara en hacerse sacerdote. La muerte del de\u00e1n del cap\u00edtulo de Ginebra hizo pensar al can\u00f3nigo Luis de Sales en la posibilidad de nombrar a Francisco para sustituirle, lo cual har\u00eda menos duro el golpe para el padre del santo. Con la ayuda de Claudio de Granier, obispo de Ginebra, pero sin consultar a ning\u00fan miembro de la familia, el can\u00f3nigo explic\u00f3 el asunto al Papa, quien deb\u00eda hacer el nombramiento y, a vuelta de correo, lleg\u00f3 la respuesta del Sumo Pont\u00edfice que daba a Francisco el puesto. Este qued\u00f3 muy sorprendido ante la dignidad con que le distingu\u00eda el Papa, pero se resign\u00f3 a aceptar ese honor que no hab\u00eda buscado, con la esperanza de que su padre acceder\u00eda as\u00ed m\u00e1s f\u00e1cilmente a su ordenaci\u00f3n. Pero el Sr. de Boisy era un hombre muy decidido, con el principio de que sus hijos deb\u00edan una obediencia absoluta a sus deseos, y Francisco tuvo que recurrir a toda su respetuosa paciencia y su poder de persuasi\u00f3n para convencerle de que deb\u00eda ceder. Por fin visti\u00f3 la sotana el d\u00eda mismo en que obtuvo el consentimiento de su padre, y fue ordenado sacerdote seis meses despu\u00e9s, el 18 de diciembre de 1593. A partir de ese momento, se entreg\u00f3 al cumplimiento de sus nuevos deberes con un celo que nunca decay\u00f3. Ejercitaba los ministerios sacerdotales entre los pobres, con especial cari\u00f1o; sus penitentes predilectos eran los de cuna humilde. Su predicaci\u00f3n no se limit\u00f3 a Annecy \u00fanicamente, sino a muchas otras ciudades. Hablaba con palabras tan sencillas, que los oyentes le escuchaban encantados, pues no hab\u00eda en sus sermones todo ese ornato de citas griegas y latinas tan com\u00fan en aquellos tiempos, a pesar de que Francisco era doctor. Pero Dios ten\u00eda destinado al santo a emprender, en breve, un trabajo mucho m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las condiciones religiosas de los habitantes del Chablais, en la costa sur del lago de Ginebra, eran deplorables debido a los constantes ataques de los ej\u00e9rcitos protestantes, y el duque de Saboya rog\u00f3 al obispo Claudio de Granier que mandase algunos misioneros a evangelizar de nuevo la regi\u00f3n. El obispo envi\u00f3 un sacerdote a Thonon, capital del Chablais; pero sus intentos fracasaron. El enviado tuvo que retirarse muy pronto. Entonces el obispo present\u00f3 el asunto a la consideraci\u00f3n de su cap\u00edtulo, sin ocultar sus dificultades y peligros. De todos los presentes, el de\u00e1n fue quien mejor comprendi\u00f3 la gravedad del problema, y se ofreci\u00f3 a desempe\u00f1ar ese duro trabajo, diciendo sencillamente: \u00abSe\u00f1or, si cre\u00e9is que yo pueda ser \u00fatil en esa misi\u00f3n, dadme la orden de ir, que yo estoy pronto a obedecer y me considerar\u00e9 dichoso de haber sido elegido para ella\u00bb. El obispo acept\u00f3 al punto, con gran alegr\u00eda de Francisco. Pero el se\u00f1or de Boisy ve\u00eda las cosas de distinta manera, y se dirigi\u00f3 a Annecy para impedir lo que \u00e9l llamaba \u00abuna especie de locura\u00bb. Seg\u00fan \u00e9l, la misi\u00f3n equival\u00eda a enviar a su hijo a la muerte. Arrodill\u00e1ndose, a los pies del obispo, le dijo: \u00abSe\u00f1or, yo permit\u00ed que mi primog\u00e9nito, la esperanza de mi casa, de mi avanzada edad y de mi vida, se consagrara al servicio de la Iglesia; pero yo quiero que sea un confesor y no un m\u00e1rtir\u00bb. Cuando el obispo, impresionado por el dolor y las s\u00faplicas de su amigo, se dispon\u00eda a ceder, el mismo Francisco le rog\u00f3 que se mantuviese firme: \u00ab\u00bfVais a hacerme indigno del Reino de los Cielos?\u00bb -pregunt\u00f3- \u00abYo he puesto ya mi mano en el arado, no me hag\u00e1is volver atr\u00e1s\u00bb. El obispo emple\u00f3 todos los argumentos posibles para disuadir al Sr. de Boisy, pero \u00e9ste se despidi\u00f3 con las siguientes palabras: \u00abNo quiero oponerme a la voluntad de Dios, pero tampoco quiero ser el asesino de mi hijo permitiendo su participaci\u00f3n en esta empresa descabellada. Que Dios haga lo que su Providencia le dicte, pero yo jam\u00e1s autorizar\u00e9 esta misi\u00f3n\u00bb. Francisco tuvo que emprender el viaje, sin la bendici\u00f3n de su padre, el 14 de septiembre de 1594, d\u00eda de la Santa Cruz. Parti\u00f3 a pie, acompa\u00f1ado solamente por su primo, el can\u00f3nigo Luis de Sales, a la reconquista del Chablais. El gobernador de la provincia se hab\u00eda hecho fuerte con un piquete de soldados en el castillo de Allinges, donde los dos misioneros se las ingeniaron para pasar las noches a fin de evitar sorpresas desagradables. En Thonon quedaban apenas unos veinte cat\u00f3licos, a quienes el miedo imped\u00eda profesar abiertamente sus creencias. Francisco entr\u00f3 en contacto con ellos y les exhort\u00f3 a perseverar valientemente. Los misioneros predicaban todos los d\u00edas en Thonon, y poco a poco, fueron extendiendo sus fuerzas a las regiones circundantes. El camino al castillo de Allinges, que estaban obligados a recorrer, ofrec\u00eda muchas dificultades y, particularmente en invierno, resultaba peligroso. Una noche, Francisco fue atacado por los lobos y tuvo que trepar a un \u00e1rbol y p\u00e9rmanecer all\u00ed en vela para escapar con vida. A la ma\u00f1ana siguiente, unos campesinos le encontraron en tan lastimoso estado que, de no haberle trasportado a su casa para darle de comer y hacerle entrar en calor, el santo habr\u00eda muerto seguramente. Los buenos campesinos eran calvinistas. Francisco les dio las gracias en t\u00e9rminos tan llenos de caridad, que se hizo amigo de ellos y muy pronto los convirti\u00f3 al catolicismo. En el mes de enero de 1595, un grupo de asesinos se puso al acecho de Francisco en dos ocasiones, pero el cielo preserv\u00f3 la vida del santo en forma casi milagrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo pasaba y el fruto del trabajo de los misioneros era muy escaso. Por otra parte, el Sr. de Boisy enviaba constantemente cartas a su hijo, rog\u00e1ndole y orden\u00e1ndole que abandonase aquella misi\u00f3n desesperada. Francisco respond\u00eda siempre que si su obispo no le daba una orden formal de volver, no abandonar\u00eda su puesto. El santo escrib\u00eda a un amigo de Evi\u00e1n en estos t\u00e9rminos: \u00abEstamos apenas en los comienzos. Estoy decidido a seguir adelante con valor, y mi esperanza contra toda esperanza est\u00e1 puesta en Dios\u00bb. San Francisco hac\u00eda todos los intentos para tocar los corazones y las mentes del pueblo. Con ese objeto, empez\u00f3 a escribir una serie de panfletos en los que expon\u00eda la doctrina de la Iglesia y refutaba la de los calvinistas. Aquellos escritos, redactados en plena batalla, que el santo hac\u00eda copiar a mano por los fieles, para distribuirlos, formaron m\u00e1s tarde el volumen de las \u00abcontroversias\u00bb. Los originales se conservan todav\u00eda en el convento de la Visitaci\u00f3n de Annecy. As\u00ed empez\u00f3 la carrera de escritor de san Francisco de Sales, que a este trabajo a\u00f1ad\u00eda el cuidado espiritual de los soldados de la guarnici\u00f3n del castillo de Allinges, que eran cat\u00f3licos de nombre pero formaban una tropa ignorante y disoluta. En el verano de 1595, cuando san Francisco se dirig\u00eda al monte Voiron a restaurar un oratorio de Nuestra Se\u00f1ora, destruido por los habitantes de Berna, una multitud se ech\u00f3 sobre \u00e9l, despu\u00e9s de insultarle, y le maltrat\u00f3. Poco a poco el auditorio de sus sermones en Thonon fue m\u00e1s numeroso, al tiempo que los panfletos hac\u00edan efecto en el pueblo. Por otra parte, aquellas gentes sencillas admiraban la paciencia del santo en las dificultades y persecuciones, y le otorgaban sus simpat\u00edas. El n\u00famero de conversiones empez\u00f3 a aumentar y lleg\u00f3 a formarse una corriente continua de ap\u00f3statas que volv\u00edan a reconciliarse con la Iglesia. Cuando el obispo Granier fue a visitar la misi\u00f3n, tres o cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, los frutos de la abnegaci\u00f3n y celo de san Francisco de Sales eran visibles. Muchos cat\u00f3licos salieron a recibir al obispo, quien pudo administrar una buena cantidad de confirmaciones, y aun presidir la adoraci\u00f3n de las cuarenta horas, lo que habr\u00eda sido inconcebible unos a\u00f1os antes, en Thonon. San Francisco hab\u00eda restablecido la fe cat\u00f3lica en la provincia y merec\u00eda, en justicia, el t\u00edtulo de \u00abAp\u00f3stol del Chablais\u00bb. Mario Besson, un posterior obispo de Ginebra ha resumido la obra apost\u00f3lica de su predecesor en una frase del mismo san Francisco de Sales a santa Juana de Chantal: \u00abYo he repetido con frecuencia que la mejor manera de predicar contra los herejes es el amor, aun sin decir una sola palabra de refutaci\u00f3n contra sus doctrinas\u00bb. El mismo obispo Mons. Besson, cita al cardenal du Perron: \u00abEstoy convencido de que, con la ayuda divina, la ciencia que Dios me ha dado es suficiente para demostrar que los herejes est\u00e1n en el error; pero si lo que quer\u00e9is es convertirles, llevadles al obispo de Ginebra, porque Dios le ha dado la gracia de convertir a cuantos se le acercan\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mons. de Granier, quien siempre hab\u00eda visto en Francisco un posible coadjutor y sucesor, pens\u00f3 que hab\u00eda llegado el momento de poner en obra sus proyectos. El santo se neg\u00f3 a aceptar, al principio, pero finalmente se rindi\u00f3 a las s\u00faplicas de su obispo, someti\u00e9ndose a lo que consideraba como una manifestaci\u00f3n de la voluntad de Dios. Al poco tiempo, le atac\u00f3 una grave enfermedad que le puso entre la vida y la muerte. Al restablecerse fue a Roma, donde el papa Clemente VIII, que hab\u00eda o\u00eddo muchas alabanzas sobre la virtud y cualidades del joven de\u00e1n, pidi\u00f3 que se sometiese a un examen en su presencia. El d\u00eda se\u00f1alado se reunieron muchos te\u00f3logos y sabios. El mismo Sumo Pont\u00edfice, as\u00ed como Baronio, Belarmino, el cardenal Federico Borromeo (primo de san Carlos) y otros, interrogaron al santo sobre treinta y cinco puntos dif\u00edciles de teolog\u00eda. San Francisco respondi\u00f3 con sencillez y modestia, pero sin ocultar su ciencia. El Papa confirm\u00f3 su nombramiento de coadjutor de Ginebra, y Francisco volvi\u00f3 a su di\u00f3cesis, a trabajar con mayor ahinco y energ\u00eda que nunca. En 1602 fue a Par\u00eds donde le invitaron a predicar en la capilla real, que pronto result\u00f3 peque\u00f1a para la multitud que acud\u00eda a o\u00edr la palabra del santo, tan sencilla, tan conmovedora y tan valiente. Enrique IV concibi\u00f3 una gran estima por el coadjutor de Ginebra y trat\u00f3 en vano de retenerle en Francia. A\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando san Francisco de Sales fue de nuevo a Par\u00eds, el rey redobl\u00f3 sus instancias; pero el joven obispo se rehus\u00f3 a cambiar su di\u00f3cesis de la monta\u00f1a, su \u00abpobre esposa\u00bb, como \u00e9l la llamaba, por la importante di\u00f3cesis -la \u00abesposa rica\u00bb- que el rey le ofrec\u00eda. Enrique IV exclam\u00f3: \u00abEl obispo de Ginebra tiene todas las virtudes, sin un solo defecto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la muerte de Claudio de Granier, acaecida en el oto\u00f1o de 1602, Francisco le sucedi\u00f3 en el gobierno de la di\u00f3cesis. Fij\u00f3 su residencia en Annecy, donde organiz\u00f3 su casa con la m\u00e1s estricta econom\u00eda, y se consagr\u00f3 a sus deberes pastorales con enorme generosidad y devoci\u00f3n. Adem\u00e1s del trabajo administrativo, que llevaba hasta en los menores detalles del gobierno de su di\u00f3cesis, el santo encontraba todav\u00eda tiempo para predicar y confesar con infatigable celo. Organiz\u00f3 la ense\u00f1anza del catecismo; \u00e9l mismo se encargaba de la instrucci\u00f3n en Annecy, y lo hac\u00eda en forma tan interesante y fervorosa, que las gentes del lugar recordaban todav\u00eda, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, \u00abel catecismo del obispo\u00bb. La generosidad y caridad, la humildad y clemencia del santo eran inagotables. En su trato con las almas fue siempre bondadoso, sin caer en la debilidad; pero sab\u00eda emplear la firmeza cuando no bastaba la bondad. En su maravilloso \u00abtratado del amor de Dios\u00bb, escribi\u00f3: \u00abLa medida del amor es amar sin medida\u00bb. Y supo vivir sus palabras. Con su abundante correspondencia alent\u00f3 y gui\u00f3 a innumerables personas que necesitaban de su ayuda. Entre los que dirig\u00eda espiritualmente,\u00a0<strong>santa Juana Francisca de Chantal<\/strong>\u00a0ocupa un sitio especial. San Francisco la conoci\u00f3 en 1604, cuando predicaba un serm\u00f3n de cuaresma en Dij\u00f3n. La fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Visitaci\u00f3n, en 1610, fue el resultado del encuentro de los dos santos. La \u00abIntroducci\u00f3n a la Vida Devota\u00bb -la m\u00e1s conocida de las obras del santo- naci\u00f3 de las notas que el santo conservaba de las instrucciones y consejos enviados a su prima pol\u00edtica, la Sra. de Chamoisy, que se hab\u00eda confiado a su direcci\u00f3n. San Francisco se decidi\u00f3, en 1608, a publicar dichas notas, con algunas adiciones. El libro fue recibido como una de las obras maestras de la asc\u00e9tica, y pronto se tradujo a muchos idiomas. En 1610, Francisco de Sales tuvo la pena de perder a su madre (su padre hab\u00eda muerto nueve a\u00f1os antes). El santo escribi\u00f3 m\u00e1s tarde a santa Juana de Chantal: \u00abMi coraz\u00f3n estaba desgarrado y llor\u00e9 por mi buena madre como nunca hab\u00eda llorado, desde que soy sacerdote\u00bb. San Francisco hab\u00eda de sobrevivir nueve a\u00f1os a su madre, nueve a\u00f1os de inagotable trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1622, el duque de Saboya, que iba a ver a Luis XIII en Avi\u00f1\u00f3n, invit\u00f3 al santo a reun\u00edrseles en aquella ciudad. Movido por el deseo de conseguir ciertos privilegios para la parte francesa de su di\u00f3cesis, el obispo acept\u00f3 al punto la invitaci\u00f3n, aunque arriesgaba su d\u00e9bil salud en un viaje tan largo, en pleno invierno. Pero parece que el santo present\u00eda que su fin se acercaba. Antes de partir de Annecy puso en orden todos los asuntos, y emprendi\u00f3 el viaje, como si no tuviera esperanza de volver a ver a su grey. En Avi\u00f1\u00f3n hizo todo lo posible por llevar su acostumbrada vida de austeridad; pero las multitudes se api\u00f1aban para verle y todas las comunidades religiosas quer\u00edan que el santo obispo les predicara. En el viaje de regreso, san Francisco se detuvo en Lyon, hosped\u00e1ndose en la casita del jardinero del convento de la Visitaci\u00f3n. Aunque estaba muy fatigado, pas\u00f3 un mes entero atendiendo a las religiosas. Una de ellas le rog\u00f3 que le dijese qu\u00e9 virtud deb\u00eda practicar especialmente; el santo escribi\u00f3 en una hoja de papel, con grandes letras: \u00abHumildad\u00bb. Durante el Adviento y la Navidad, bajo los rigores de un crudo invierno, prosigui\u00f3 su viaje, predicando y administrando los sacramentos a todo el que se lo pidiera. El d\u00eda de San Juan le sobrevino una par\u00e1lisis; pero recuper\u00f3 la palabra y el pleno conocimiento. Con admirable paciencia, soport\u00f3 las penosas curaciones que se le administraron con la intenci\u00f3n de prolongarle la vida, pero que no hicieron m\u00e1s que acort\u00e1rsela. En su lecho repet\u00eda: \u00abExspectans exspectavi Dominum et intendit mihi, et exaudivit preces meas, et eduxit me de lacu miseriae et de luto faecis\u00bb (\u00abPuse toda mi esperanza en el Se\u00f1or, y me oy\u00f3 y escuch\u00f3 mis s\u00faplicas y me sac\u00f3 del foso de la miseria y del pantano de la inquidad\u00bb, salmo 39 (40),2-3). En el \u00faltimo momento, apretando la mano de uno de los que le asist\u00edan sol\u00edcitamente murmur\u00f3: \u00abAdvesperascit et inclinata est jam dies\u00bb (\u00abEmpieza a anochecer y el d\u00eda se va alejando\u00bb, la frase de los peregrinos de Ema\u00fas, Lc. 24,29). Su \u00faltima palabra fue el nombre de Jes\u00fas. Mientras los circunstantes recitaban de rodillas las letan\u00edas de los agonizantes, san Francisco expir\u00f3 dulcemente, a los cincuenta y seis a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La beatificaci\u00f3n de san Francisco de Sales fue la primera llevada a cabo con solemnidad en San Pedro de Roma. La canonizaci\u00f3n tuvo lugar en la misma bas\u00edlica, tres a\u00f1os despu\u00e9s. La fiesta del santo se celebraba el 29 de enero, d\u00eda de la translaci\u00f3n de sus restos al convento de la Visitaci\u00f3n de Annecy, aunque en la reforma lit\u00fargica se ha movido al 24 de enero, aniversario de su sepultura. En 1877 fue declarado Doctor de la Iglesia, y el Papa P\u00edo XI le nombr\u00f3 patrono de los periodistas. Cuando san Francisco muri\u00f3, un sacerdote llamado\u00a0<strong>Vicente de Paul<\/strong>\u00a0viv\u00eda en Par\u00eds. El santo obispo le hab\u00eda confiado el cuidado del primer convento de la Visitaci\u00f3n. San Vicente dijo de san Francisco: \u00abEl siervo de Dios se conformaba de tal modo al molde que Dios le hab\u00eda fijado, que muchas veces me pregunt\u00e9 admirado c\u00f3mo una criatura pod\u00eda alcanzar tan alto grado de perfecci\u00f3n, dada la fragilidad de nuestra naturaleza&#8230; Meditando sus palabras me he sentido tan lleno de admiraci\u00f3n, que creo que Francisco de Sales es el hombre que ha reproducido m\u00e1s fielmente sobre la tierra el amor del Hijo de Dios\u00bb. Algunas personas, considerando que el santo era demasiado indulgente con los pecadores, se lo dijeron francamente cierta vez. El obispo respondi\u00f3: \u00abSi existiera una virtud m\u00e1s alta que la bondad, Dios nos la habr\u00eda ense\u00f1ado. Pues bien, a nada nos exhort\u00f3 tanto Jesucristo como a ser mansos y humildes de coraz\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 os opon\u00e9is a que obedezca al mandato de mi Se\u00f1or? \u00bfQui\u00e9n mejor que Dios puede indicarnos el camino en este punto?\u00bb La ternura de san Francisco se mostraba especialmente con los ap\u00f3statas y los pecadores. Cuando esos pr\u00f3digos volv\u00edan a la casa paterna, el santo les acog\u00eda con la bondad de un padre, dici\u00e9ndoles: \u00abDios y yo estamos dispuestos a ayudaros. Todo lo que os pido es que no desesper\u00e9is; del resto yo me encargo\u00bb. Su solicitud por ellos se extend\u00eda tambi\u00e9n a sus dificultades materiales, y les abr\u00eda su bolsa tan ampliamente como su coraz\u00f3n. Como algunos murmurasen de que eso alentaba a los pecadores en sus malos h\u00e1bitos, el santo respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo forman acaso parte de mi grey? \u00bfO acaso el Se\u00f1or no derram\u00f3 su sangre por ellos? Estos lobos se transformar\u00e1n en mansos corderos y un d\u00eda valdr\u00e1n m\u00e1s ante los ojos de Dios que todos nosotros. Si Dios no hubiese usado de misericordia con Saulo, san Pablo no hubiera existido\u00bb.<\/p>\n<\/section>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-48986\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/San_Francesco_di_Sales_AA-195x300.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"348\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Francisco de Sales Celebrado El 24 De Enero \u201cEl amor es la perfecci\u00f3n del&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48987,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-48985","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48985"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48985\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}