{"id":49276,"date":"2020-01-28T11:08:30","date_gmt":"2020-01-28T15:38:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=49276"},"modified":"2026-04-17T15:04:13","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:13","slug":"el-papa-en-santa-marta-no-a-cristianos-sin-alegria-prisioneros-de-las-formalidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/01\/28\/el-papa-en-santa-marta-no-a-cristianos-sin-alegria-prisioneros-de-las-formalidades\/","title":{"rendered":"El Papa en Santa Marta: no a cristianos sin alegr\u00eda, prisioneros de las formalidades"},"content":{"rendered":"<div class=\"article__subTitle\">No avergonzarse de expresar la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or, no estar separados de la fiesta que hace el pueblo cuando siente a Dios cerca de ellos: es esta la reflexi\u00f3n del Papa en la Misa de esta ma\u00f1ana en la Casa Santa Marta. El Evangelio, afirma, s\u00f3lo seguir\u00e1 adelante con evangelizadores llenos de vida y alegr\u00eda. Una alegr\u00eda que tambi\u00e9n contin\u00faa &#8220;en la mesa juntos con la familia&#8221;.<\/div>\n<div>\n<p>s el sentimiento de alegr\u00eda de ser cristiano que el Papa Francisco puso al centro de su homil\u00eda en la Misa de esta ma\u00f1ana en la Casa Santa Marta. La inspiraci\u00f3n la tom\u00f3 de la primera lectura de hoy, del Segundo Libro de Samuel, que habla de David y de todo el pueblo de Israel celebrando el regreso del Arca de la Alianza a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><b style=\"color: #111111; font-family: Roboto, sans-serif; font-size: 27px;\">El Pueblo festeja porque Dios est\u00e1 cerca<\/b><\/p>\n<div>\n<p>El Arca hab\u00eda sido secuestrada, recuerda el Papa, y su regreso &#8220;es una gran alegr\u00eda para el pueblo&#8221;. La gente siente que Dios est\u00e1 cerca de ellos y lo celebran. Y el rey David est\u00e1 con \u00e9l, se pone a la cabeza de la procesi\u00f3n, hace un sacrificio inmolando un novillo y un carnero gordo. Con el pueblo entonces grita, canta y baila &#8220;con todas sus fuerzas&#8221;.<\/p>\n<p><i>\u201cHab\u00eda una fiesta: la alegr\u00eda del pueblo de Dios porque Dios estaba con ellos. \u00bfY David? Baila. Baila ante el pueblo, expresa su alegr\u00eda sin verg\u00fcenza; es la alegr\u00eda espiritual del encuentro con el Se\u00f1or: Dios ha regresado entre nosotros. Y esto nos da mucha alegr\u00eda. \u00bfDavid no piensa que \u00e9l es el rey y que el rey debe estar separado de la gente, su majestad, no? -, con la distancia&#8230; David ama al Se\u00f1or, es feliz por este evento de traer el arca del Se\u00f1or. Expresa esta felicidad, esta alegr\u00eda, bailando e incluso cantando seguramente como todo el pueblo. Haciendo fiesta\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Francisco se\u00f1ala entonces que esto tambi\u00e9n nos sucede, sentir alegr\u00eda &#8220;cuando estamos con el Se\u00f1or&#8221; y, tal vez en la parroquia o en los pueblos, la gente celebra. Luego menciona otro episodio de la historia de Israel, cuando se encontr\u00f3 el libro de la ley en el tiempo de Nehem\u00edas y a\u00fan entonces &#8220;el pueblo lloraba de alegr\u00eda&#8221;, continuando la celebraci\u00f3n en casa.\u00a0<\/p>\n<h2><b>Desprecio por la espontaneidad de la alegr\u00eda<\/b><\/h2>\n<p>El texto del profeta Samuel contin\u00faa describiendo el regreso de David a su hogar donde encuentra a una de sus esposas, Mical, la hija de Sa\u00fal. Ella lo recibe con desprecio. Al ver al rey danzando se averg\u00fcenza de \u00e9l y le reprocha diciendo: &#8220;\u00bfPero te avergonzaste de bailar como un vulgar, como uno del pueblo?\u00a0 Y el Papa Francisco observa:<\/p>\n<p><i>\u201cEs el desprecio de la religiosidad exquisita hacia la espontaneidad de la alegr\u00eda con el Se\u00f1or.\u00a0 Y David le explica: \u201cPero mira, esto era motivo de alegr\u00eda. \u00a1La alegr\u00eda en el Se\u00f1or, porque hemos tra\u00eddo el arca a casa!\u201d. Ella desprecia. Y dice en la Biblia que esta se\u00f1ora \u2013 se llamaba Mical \u2013 no tuvo hijos por esto. El Se\u00f1or la ha castigado. Cuando falta la alegr\u00eda en un cristiano, ese cristiano no es fecundo; cuando falta la alegr\u00eda en nuestro coraz\u00f3n, no hay fecundidad\u201d.<\/i><\/p>\n<h2><b>Necesitamos evangelizadores alegres para ir adelante<\/b><\/h2>\n<p>El Papa Francisco se\u00f1ala entonces que la fiesta no s\u00f3lo se expresa espiritualmente, sino que se convierte en un compartir. David, ese d\u00eda, despu\u00e9s de la bendici\u00f3n, hab\u00eda distribuido &#8220;un pan para todos, una porci\u00f3n de carne asada y un pur\u00e9 de pasas&#8221;, para que todos pudieran celebrar en su propia casa. &#8220;La Palabra de Dios no se averg\u00fcenza de la fiesta&#8221;, dijo Francisco, y luego continu\u00f3: &#8220;Es verdad, a veces el peligro de la alegr\u00eda es ir m\u00e1s all\u00e1 y creer que esto es todo. No: este es el aire de la celebraci\u00f3n&#8221;. Luego record\u00f3 que San Pablo VI, en su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica &#8220;Evangelii Nuntiandi&#8221;, habl\u00f3 de este aspecto y exhort\u00f3 a la alegr\u00eda. Francisco concluye recogiendo sus pensamientos:<\/p>\n<p><i>\u201cLa Iglesia no ir\u00e1 adelante. El Evangelio no ir\u00e1 adelante con evangelizadores aburridos y amargados. No. S\u00f3lo ira adelante con evangelizadores alegres, llenos de vida. El gozo de recibir la Palabra de Dios, el gozo de ser cristianos, el gozo de ir adelante, la capacidad de hacer fiesta sin avergonzarse y no ser como esta se\u00f1ora, Mical, cristianos formales, cristianos prisioneros de las formalidades\u201d.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p><strong>Ver video:<\/strong><\/p>\n<p><iframe title=\"Intenciones del Papa en Santa Marta, 28 enero 2020, Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/AD1Yg5p6Y1Y?start=74&amp;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Vatican News<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No avergonzarse de expresar la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or, no estar separados de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49235,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-49276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}