{"id":50498,"date":"2020-02-13T10:08:37","date_gmt":"2020-02-13T14:38:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=50498"},"modified":"2026-04-17T15:04:14","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:14","slug":"50498","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/02\/13\/50498\/","title":{"rendered":"Resbalar hacia la mundanidad es la lenta apostas\u00eda del coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En su homil\u00eda de la misa celebrada esta ma\u00f1ana en la Casa de Santa Marta el Papa Francisco exhort\u00f3 a prestar atenci\u00f3n a la &#8220;ca\u00edda con anestesia&#8221; cuando poco a poco se pierde la fidelidad a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejarse deslizar lentamente en el pecado, relativizando las cosas y entrando &#8220;en negociaci\u00f3n&#8221; con los dioses del dinero, de la vanidad y del orgullo. Es cuanto advirti\u00f3 Francisco ante lo que \u00e9l mismo defini\u00f3 como una &#8220;ca\u00edda con anestesia&#8221;. Y lo hizo esta ma\u00f1ana en su homil\u00eda de la misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en que reflexion\u00f3 sobre la historia del Rey Salom\u00f3n. \u00a0El Papa destac\u00f3 que la Primera Lectura de la liturgia de hoy (<i>1 Reyes<\/i>\u00a011, 4-13) relata\u00a0 &#8220;la apostas\u00eda\u201d, por decirlo de alguna manera, de Salom\u00f3n&#8221;, que no fue fiel al Se\u00f1or. Cuando era anciano, sus mujeres, en efecto, hicieron que su coraz\u00f3n &#8220;se desviara\u201d para seguir a otros dioses. Al principio fue un &#8220;buen muchacho&#8221;, que s\u00f3lo ped\u00eda sabidur\u00eda al Se\u00f1or. Y Dios lo hizo sabio, hasta el punto de que los jueces se le acercaron, y tambi\u00e9n la Reina de Saba, de \u00c1frica, con regalos, porque hab\u00eda o\u00eddo hablar de su sabidur\u00eda. &#8220;Se ve que esta mujer era un poco fil\u00f3sofa y le hizo preguntas dif\u00edciles&#8221; \u2013 dijo el Papa \u2013 se\u00f1alando que &#8220;Salom\u00f3n sali\u00f3 victorioso de aquellas preguntas&#8221;, porque sab\u00eda c\u00f3mo responderlas.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>La lenta apostas\u00eda<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquella \u00e9poca \u2013 prosigui\u00f3 diciendo el Papa \u2013 se pod\u00eda tener m\u00e1s de una esposa, lo que no significa \u2013 explic\u00f3 \u2013 que fuera l\u00edcito ser &#8220;mujeriego&#8221;. El coraz\u00f3n de Salom\u00f3n, sin embargo, se debilit\u00f3, no porque se hubiera casado con estas mujeres \u2013 \u00e9l pod\u00eda hacerlo \u2013 sino porque las hab\u00eda elegido de otro pueblo, con otros dioses. Y Salom\u00f3n, por lo tanto, cay\u00f3 en la &#8220;trampa&#8221; y dej\u00f3 que sucediera cuando una de sus esposas le dec\u00eda que fuera a adorar a Camos o a Moloc. Y as\u00ed lo hizo con todas sus mujeres extranjeras que ofrec\u00edan sacrificios a sus dioses. En una palabra, &#8220;permiti\u00f3 todo y dej\u00f3 de adorar al \u00fanico Dios&#8221;. Con un coraz\u00f3n debilitado por su excesivo afecto a las mujeres, &#8220;el paganismo entr\u00f3 en su vida&#8221;. Y Francisco enfatiz\u00f3 que aquel muchacho sabio que hab\u00eda rezado bien pidiendo la sabidur\u00eda, cay\u00f3 hasta el punto de ser rechazado por el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;No fue una apostas\u00eda de un d\u00eda para otro, fue una apostas\u00eda lenta&#8221; \u2013 explic\u00f3 el Santo Padre \u2013 y agreg\u00f3 que tambi\u00e9n el rey David, su padre, de hecho, hab\u00eda pecado \u2013 de manera fuerte al menos dos veces \u2013 pero inmediatamente se arrepinti\u00f3 y pidi\u00f3 perd\u00f3n. De modo que hab\u00eda permanecido fiel al Se\u00f1or que lo protegi\u00f3 hasta el final. David llor\u00f3 por ese pecado y por la muerte de su hijo Absal\u00f3n y cuando, antes, hu\u00eda de \u00e9l, se humill\u00f3 pensando en su pecado, cuando la gente lo insultaba. &#8220;Era santo. Salom\u00f3n no es santo&#8221;, afirm\u00f3 Francisco. El Se\u00f1or le hab\u00eda dado muchos dones pero hab\u00eda desperdiciado todo porque hab\u00eda dejado que su coraz\u00f3n se debilitara. No se trata \u2013 se\u00f1al\u00f3 el Papa \u2013 del &#8220;pecado de anta\u00f1o&#8221;, sino del &#8220;deslizamiento&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Las mujeres hicieron que su coraz\u00f3n se desviara y el Se\u00f1or se lo reprocha: &#8220;Has desviado el coraz\u00f3n&#8221;. Y esto sucede en nuestra vida. Ninguno de nosotros es un criminal, ninguno de nosotros comete grandes pecados como hab\u00eda hecho David con la esposa de Ur\u00edas, ninguno. \u00bfPero d\u00f3nde est\u00e1 el peligro? Dejarse deslizar lentamente porque es una ca\u00edda con anestesia, no te das cuenta, pero lentamente se resbala, se relativizan las cosas y se pierde la fidelidad a Dios. Estas mujeres eran de otros pueblos, ten\u00edan otros dioses, y cu\u00e1ntas veces nosotros olvidamos al Se\u00f1or y entramos en negociaciones con otros dioses: el dinero, la vanidad, el orgullo. Pero esto se hace lentamente y si no est\u00e1 la gracia de Dios, se pierde todo.<\/i><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>Atenci\u00f3n a la mundanidad, no se puede estar bien con Dios y con el diablo<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente el Papa se refiri\u00f3 al Salmo 105 (106) para subrayar que este mezclarse con la gente y aprender a actuar como ella significa volverse mundanos, paganos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Y para nosotros este lento deslizamiento en la vida es hacia la mundanidad, \u00e9ste es el pecado grave: &#8220;Todos lo hacen, pero s\u00ed, no hay ning\u00fan problema, s\u00ed, no es realmente lo ideal, pero&#8230;&#8221;. Estas palabras que nos justifican al precio de perder la fidelidad en el \u00fanico Dios. Son los \u00eddolos modernos. Pensemos en este pecado de la mundanidad. De perder la autenticidad del Evangelio. Lo genuino de la Palabra de Dios, de perder el amor de este Dios que dio su vida por nosotros. No se puede estar bien con Dios y con el diablo. Esto lo decimos todos nosotros cuando hablamos de una persona que es un poco as\u00ed: &#8220;Est\u00e1 bien con Dios y con el diablo&#8221;. Perdi\u00f3 su fidelidad.<\/i><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>El amor de Dios nos detendr\u00e1<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en la pr\u00e1ctica \u2013 dijo tambi\u00e9n el Santo Padre \u2013 significa no ser fiel &#8220;ni a Dios ni al diablo&#8221;. En conclusi\u00f3n, el Papa exhort\u00f3 a pedir al Se\u00f1or la gracia de detenernos cuando entendemos que el coraz\u00f3n comienza a resbalar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Pensemos en este pecado de Salom\u00f3n, pensemos en c\u00f3mo cay\u00f3 el sabio Salom\u00f3n, bendecido por el Se\u00f1or, con toda la herencia de su padre David, c\u00f3mo cay\u00f3 lentamente, anestesiado, hacia esta idolatr\u00eda, hacia esta mundanidad y se le quit\u00f3 el reino. Pidamos al Se\u00f1or la gracia de comprender cu\u00e1ndo nuestro coraz\u00f3n comienza a debilitarse y a resbalar, para detenernos. Ser\u00e1 su gracia y su amor lo que nos detenga si nosotros as\u00ed lo rezamos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a class=\"ytp-title-link yt-uix-sessionlink\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=WI6kwB0ZQ8w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-sessionlink=\"feature=player-title\">Homil\u00eda del Papa Francisco en Santa Marta 13.02.2020<\/a><\/p>\n<p><iframe title=\"Homil\u00eda del Papa Francisco en Santa Marta 13.02.2020\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WI6kwB0ZQ8w?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su homil\u00eda de la misa celebrada esta ma\u00f1ana en la Casa de Santa Marta&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":50499,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-50498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50498"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50498\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}