{"id":50665,"date":"2020-02-16T09:56:27","date_gmt":"2020-02-16T14:26:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=50665"},"modified":"2026-04-17T15:04:19","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:19","slug":"el-papa-quien-hace-la-guerra-no-sabe-dominar-las-propias-pasiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/02\/16\/el-papa-quien-hace-la-guerra-no-sabe-dominar-las-propias-pasiones\/","title":{"rendered":"El Papa: Quien hace la guerra no sabe dominar las propias pasiones"},"content":{"rendered":"<p>Vivir los mandamientos de la Ley de Dios como un instrumento de libertad, que nos ayuda a no ser esclavos de las pasiones y el pecado. La gente que hace las guerras no sabe dominar sus propias pasiones. Con estas palabras el Papa Francisco dedic\u00f3 su alocuci\u00f3n previa al rezo mariano de este domingo.<\/p>\n<p>El Papa dedic\u00f3 su alocuci\u00f3n previa al rezo mariano sobre el Evangelio de hoy, que habla del\u00a0 &#8220;Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a&#8221; y del cumplimiento de la Ley. Jes\u00fas quiere ayudar a sus oyentes a tener un acercamiento justo con las prescripciones de los Mandamientos dados a Mois\u00e9s, exhort\u00e1ndolos a estar disponibles para Dios que nos educa a la verdadera libertad y responsabilidad a trav\u00e9s de la Ley.\u00a0<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&#8220;Cuando cedemos a las tentaciones y pasiones, no somos se\u00f1ores y protagonistas de nuestra propia vida, sino que nos volvemos incapaces de manejarla con voluntad y responsabilidad&#8221;.<\/p>\n<p>La ley dijo, hay que vivirla como un instrumento de libertad.\u00a0 Es importante, entender esto, asever\u00f3 el Pont\u00edfice: vivir la ley como un instrumento de libertad que nos ayuda a ser m\u00e1s libres, a no ser esclavos de las pasiones y del pecado. Las guerras y las calamidades, son fruto de las pasiones afirm\u00f3, y la gente que hace las guerras no sabe dominar sus propias pasiones. Cuando se cede a las pasiones no somos protagonistas de la propia vida, somo incapaces de manejarla con voluntad y responsabilidad.\u00a0<\/p>\n<h2><b>Las cuatro ant\u00edtesis\u00a0<\/b><\/h2>\n<p>El discurso de Jes\u00fas est\u00e1 estructurado en cuatro ant\u00edtesis, expresadas con la f\u00f3rmula &#8220;Hab\u00e9is entendido que se dijo&#8230; pero yo os digo&#8221;. Estas ant\u00edtesis se refieren a otras tantas situaciones de la vida cotidiana: asesinato, adulterio, divorcio, juramentos.\u00a0Jes\u00fas, afirm\u00f3 el Pont\u00edfice, nos anima a pasar de una observancia formal de la Ley a una observancia sustancial, aceptando la Ley en nuestro coraz\u00f3n, que es el centro de las intenciones, decisiones, palabras y gestos de cada uno de nosotros. Del coraz\u00f3n salen las buenas y las malas acciones.<\/p>\n<h2><b>Aceptar la ley de Dios en nuestro coraz\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>El Papa dijo que si aceptamos la Ley de Dios en nuestros corazones entendemos que cuando no amamos a nuestro pr\u00f3jimo, hasta cierto punto, nos matamos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s, porque el odio, la rivalidad y la divisi\u00f3n matan la caridad fraternal que es la base de las relaciones interpersonales. Y esto vale, a\u00f1adi\u00f3, por\u00a0 lo que dije de las guerras, porque la lengua mata.\u00a0<\/p>\n<p>Si aceptamos la Ley de Dios en el coraz\u00f3n, podremos guiar nuestros deseos, comprenderemos que \u201chay que abandonar un estilo de vida de promesas rotas, no mantenidas, as\u00ed como pasar de la prohibici\u00f3n del perjurio a la decisi\u00f3n de no jurar en absoluto, asumiendo la actitud de plena sinceridad con todos\u201d.<\/p>\n<h2><b>Jes\u00fas nos ama y nos tiende su mano cada d\u00eda<\/b><\/h2>\n<p>\u201cPero Jes\u00fas es consciente de que no es f\u00e1cil vivir los Mandamientos de una manera total y tan profundamente. Por eso nos ofrece la ayuda de su amor: vino al mundo no s\u00f3lo para cumplir la Ley, sino tambi\u00e9n para darnos su gracia, para que podamos hacer la voluntad de Dios, am\u00e1ndolo a \u00e9l y a nuestros hermanos y hermanas\u201d. Porque, como afirm\u00f3, todo podemos hacer con la gracia de Dios, la santidad no es m\u00e1s que el custodiar esta gratuidad que Dios nos ha dado, esta gracia.\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el Santo Padre nos dijo que confiemos en Jes\u00fas, acojamos su mano que nos tiende constantemente, para que nuestros esfuerzos y nuestro compromiso puedan ser sostenidos por su ayuda, llena de bondad y misericordia.<\/p>\n<p>\u201cHoy Jes\u00fas nos pide que avancemos en el camino del amor que nos ha mostrado y que comienza desde el coraz\u00f3n. Esta es la manera de vivir como cristianos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escuche la reflexi\u00f3n del Papa a la hora del \u00c1ngelus:<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-50665-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/audio-feb16.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/audio-feb16.mp3\">https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/audio-feb16.mp3<\/a><\/audio>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivir los mandamientos de la Ley de Dios como un instrumento de libertad, que nos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":50667,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-50665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}