{"id":51376,"date":"2020-02-26T05:01:39","date_gmt":"2020-02-26T09:31:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=51376"},"modified":"2026-04-17T15:04:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:20","slug":"hoy-miercoles-de-ceniza-la-iglesia-catolica-comienza-la-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/02\/26\/hoy-miercoles-de-ceniza-la-iglesia-catolica-comienza-la-cuaresma\/","title":{"rendered":"Hoy Mi\u00e9rcoles de Ceniza: La Iglesia Cat\u00f3lica comienza la Cuaresma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La\u00a0Iglesia Cat\u00f3lica\u00a0inicia hoy, con el\u00a0<strong>Mi\u00e9rcoles de Ceniza, el tiempo lit\u00fargico de la\u00a0<\/strong><strong>Cuaresma<\/strong>\u00a0en el que, durante 40 d\u00edas y a trav\u00e9s de la vivencia del ayuno, la\u00a0oraci\u00f3n\u00a0y la limosna, los fieles se preparan para la\u00a0Semana Santa\u00a0en la que se actualizan los misterios de\u00a0la Pasi\u00f3n, Muerte y\u00a0Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or\u00a0Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este tiempo los fieles est\u00e1n llamados a trabajar de manera especial en la conversi\u00f3n personal, exhortaci\u00f3n que durante la imposici\u00f3n de las cenizas expresa el celebrante con las palabras: &#8220;Convert\u00edos y creed en el Evangelio&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, con la expresi\u00f3n &#8220;Acu\u00e9rdate que eres polvo y al polvo volver\u00e1s&#8221; se recuerda la caducidad y fragilidad de la\u00a0vida\u00a0humana en la que la muerte es un destino inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Roma antigua, los fieles comenzaban con una penitencia p\u00fablica el primer d\u00eda de Cuaresma en el que eran salpicados de cenizas, se vest\u00edan con un sayal y estaban obligados a mantenerse alejados hasta que se reconciliaran con la\u00a0Iglesia\u00a0el\u00a0Jueves Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estas pr\u00e1cticas cayeron en desuso entre los siglos VIII y X se comenz\u00f3 a colocar las cenizas en las cabezas de todos los miembros de la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente los fieles son marcados con una\u00a0cruz\u00a0en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el\u00a0Domingo de Ramos\u00a0anterior.<\/p>\n<p>Lea el <a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Mensaje-del-Papa-Francisco-Cuaresma-2020.pdf\">Mensaje del Papa Francisco Cuaresma 2020<\/a><\/p>\n<p><strong>MAS SOBRE EL MI\u00c9RCOLES DE CENIZA:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la imposici\u00f3n de las cenizas, se inicia una estaci\u00f3n espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tiempo vigoroso del A\u00f1o Lit\u00fargico se caracteriza por el mensaje b\u00edblico que puede ser resumido en una sola palabra: &#8220;metanoeiete&#8221;, es decir &#8220;Convert\u00edos&#8221;. Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposici\u00f3n de ceniza, el cual, con las palabras &#8220;Convert\u00edos y creed en el Evangelio&#8221; y con la expresi\u00f3n &#8220;Acu\u00e9rdate que eres polvo y al polvo volver\u00e1s&#8221;, invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversi\u00f3n, recordando la inexorable caducidad y ef\u00edmera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jam\u00e1s, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversi\u00f3n no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoraci\u00f3n que implica una conciencia cada vez m\u00e1s di\u00e1fana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin\u00f3nimo de &#8220;conversi\u00f3n&#8221; es as\u00ed mismo la palabra &#8220;penitencia&#8221;&#8230; Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresi\u00f3n de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tradici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia primitiva, variaba la duraci\u00f3n de la Cuaresma, pero eventualmente comenzaba seis semanas (42 d\u00edas) antes de la Pascua. Esto s\u00f3lo daba por resultado 36 d\u00edas de ayuno (ya que se excluyen los domingos). En el siglo VII se agregaron cuatro d\u00edas antes del primer domingo de Cuaresma estableciendo los cuarenta d\u00edas de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era pr\u00e1ctica com\u00fan en Roma que los penitentes comenzaran su penitencia p\u00fablica el primer d\u00eda de Cuaresma. Ellos eran salpicados de cenizas, vestidos en sayal y obligados a mantenerse lejos hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua. Cuando estas pr\u00e1cticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada penitencial de la Cuaresma fu\u00e9 simbolizada colocando ceniza en las cabezas de toda la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda en la Iglesia, el Mi\u00e9rcoles de Ceniza, el cristiano recibe una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos previo. Esta tradici\u00f3n de la Iglesia ha quedado como un simple servicio en algunas Iglesias protestantes como la anglicana y la luterana. La Iglesia Ortodoxa comienza la cuaresma desde el lunes anterior y no celebra el Mi\u00e9rcoles de Ceniza.<\/p>\n<p><strong>Significado simb\u00f3lico de la Ceniza<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ceniza, del lat\u00edn &#8220;cinis&#8221;, es producto de la combusti\u00f3n de algo por el fuego. Muy f\u00e1cilmente adquiri\u00f3 un sentido simb\u00f3lico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia. En Jon\u00e1s 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversi\u00f3n de los habitantes de N\u00ednive. Muchas veces se une al &#8220;polvo&#8221; de la tierra: &#8220;en verdad soy polvo y ceniza&#8221;, dice Abraham en G\u00e9n. 18,27. El Mi\u00e9rcoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma (muchos lo entender\u00e1n mejor diciendo que es le que sigue al carnaval), realizamos el gesto simb\u00f3lico de la imposici\u00f3n de ceniza en la frente (fruto de la cremaci\u00f3n de las palmas del a\u00f1o pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversi\u00f3n, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparaci\u00f3n a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: &#8220;Arrepi\u00e9ntete y cree en el Evangelio&#8221; (Cf Mc1,15) y &#8220;Acu\u00e9rdate de que eres polvo y al polvo has de volver&#8221; (Cf G\u00e9n 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversi\u00f3n y aceptaci\u00f3n del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada a\u00f1o quiere comunicarnos en la Pascua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Aciprensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La\u00a0Iglesia Cat\u00f3lica\u00a0inicia hoy, con el\u00a0Mi\u00e9rcoles de Ceniza, el tiempo lit\u00fargico de la\u00a0Cuaresma\u00a0en el que, durante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51378,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-51376","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}