{"id":51422,"date":"2020-02-26T10:14:55","date_gmt":"2020-02-26T14:44:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=51422"},"modified":"2026-04-17T15:04:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:20","slug":"el-papa-cuaresma-tiempo-para-desconectar-el-celular-y-conectarse-al-evangelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/02\/26\/el-papa-cuaresma-tiempo-para-desconectar-el-celular-y-conectarse-al-evangelio\/","title":{"rendered":"El Papa: Cuaresma, tiempo para desconectar el celular y conectarse al Evangelio"},"content":{"rendered":"<p>En medio del rumor de la mundanidad \u201cnos cuesta escuchar la voz del Se\u00f1or\u201d, pero en cambio \u201cnecesitamos\u201d hablar con Dios \u201ccomo el pan, m\u00e1s que el pan\u201d. Por eso en la catequesis del mi\u00e9rcoles 26 de febrero el Papa exhorta a entrar en el desierto con el Se\u00f1or y dejar que transforme nuestros corazones para redescubrir lo que verdaderamente importa y reencontrar los rostros de los que est\u00e1n a nuestro lado. Porque la Cuaresma, adem\u00e1s, es un viaje de caridad.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Vivimos en un tiempo \u201ccontaminado\u201d por demasiada violencia verbal, por palabras ofensivas y da\u00f1inas, \u201cinundados de palabras vac\u00edas\u201d, y en medio de este rumor \u201cnos cuesta escuchar la voz del Se\u00f1or\u201d. La Cuaresma, en cambio, \u201ces tiempo para apagar la televisi\u00f3n\u201d, para \u201cdesconectarnos del celular y conectarnos al Evangelio\u201d, es tiempo para entrar en el desierto con Jes\u00fas, porque \u201cdialogar en silencio con el Se\u00f1or nos devuelve la vida\u201d. En el Mi\u00e9rcoles de Ceniza el Papa Francisco dedic\u00f3 su catequesis a reflexionar sobre el significado espiritual del desierto, llamando a todos a recorrer el camino cuaresmal a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, el ayuno y las obras de misericordia.<\/p>\n<p><i>Imaginemos que estamos en un desierto: nos alejamos de los ruidos, de todo lo que nos rodea habitualmente y nos envuelve un gran silencio. En el desierto hay ausencia de palabras, y as\u00ed podemos hacer espacio para que el Se\u00f1or nos hable al coraz\u00f3n:\u00a0<b>es el lugar de la Palabra de Dios<\/b>.\u00a0<b>En el desierto, tambi\u00e9n nos alejamos de tantas realidades superfluas que nos rodean<\/b>, aprendemos a \u201cayunar\u201d, que es renunciar a cosas vanas para ir a lo esencial. Por \u00faltimo, e<b>l desierto es un lugar de soledad.\u00a0<\/b>All\u00ed podemos encontrar y ayudar a tantos hermanos descartados por la sociedad, tantos hermanos solos que viven en el silencio y en la marginalidad.<\/i><\/p>\n<h2><b>Hacer lugar a la Palabra de Dios<\/b><\/h2>\n<p>En un mundo contaminado por palabras ofensivas que \u201cla red amplifica\u201d, el Papa Francisco invita en esta Cuaresma a hacer \u201csilencio en el coraz\u00f3n\u201d, porque &#8220;solamente en el silencio&#8221; se puede escuchar la voz de Dios. En medio del rumor de la mundanidad, el\u00a0 Santo Padre constata la dificultad de escuchar la voz del Se\u00f1or cuando, en cambio, necesitamos hablar con Dios \u201ccomo el pan, m\u00e1s que el pan&#8221;, porque \u201cs\u00f3lo ante \u00c9l salen a la luz las inclinaciones del coraz\u00f3n y caen los dobleces del alma\u201d.\u00a0<\/p>\n<p><i>El camino a trav\u00e9s del desierto cuaresmal es un tiempo propicio en nuestra vida para apagar la televisi\u00f3n y abrir la Biblia; para desconectarnos del celular y conectarnos al Evangelio; para renunciar a tantas palabras y cr\u00edticas in\u00fatiles para estar m\u00e1s tiempo con el Se\u00f1or, \u00a0y dejar que transforme nuestro coraz\u00f3n.<\/i><\/p>\n<h2><b>Ir a lo esencial<\/b><\/h2>\n<p>La reflexi\u00f3n del Papa de este mi\u00e9rcoles se detiene en las muchas cosas in\u00fatiles que rodean nuestras vidas, y en la carrera en la b\u00fasqueda de cosas que \u201cparecen necesarias pero en realidad no lo son\u201d. En su lugar, observa cu\u00e1nto bien nos har\u00eda &#8220;deshacernos de tantas realidades superfluas, para redescubrir lo que importa, para reencontrar los rostros de los que est\u00e1n a nuestro lado\u201d. Y el ejemplo de esto, se\u00f1ala, &#8220;nos lo da Jes\u00fas al ayunar&#8221;:<\/p>\n<p><i>Ayunar es saber renunciar a las cosas vanas, a lo superfluo, para ir a lo esencial. Ayunar no es solamente para adelgazar, ayunar es ir precisamente a lo esencial, es buscar la belleza de una vida m\u00e1s simple.<\/i><\/p>\n<h2><b>Caridad hacia los m\u00e1s d\u00e9biles<\/b><\/h2>\n<p>El desierto, \u201clugar de soledad\u201d, explica el Pont\u00edfice, nos conduce tambi\u00e9n a encontrar muchos otros \u201cdesiertos\u201d: son las personas solas y abandonadas, los pobres y los ancianos que est\u00e1n a nuestro lado y que viven en el silencio, &#8220;marginalizados y descartados&#8221;. El desierto cuaresmal, afirma el Papa, \u201ces un viaje de caridad hacia los m\u00e1s d\u00e9biles\u201d.<\/p>\n<p><i>El desierto nos conduce a aquellos que, silenciados, piden en silencio nuestra ayuda.<\/i><\/p>\n<h2><b>Oraci\u00f3n, ayuno, obras de misericordia<\/b><\/h2>\n<p>En el inicio del tiempo de Cuaresma el Papa Francisco hace presente que \u201cen el desierto se abre el camino que nos lleva de la muerte a la vida\u201d. Y es por eso que invita a entrar en el desierto &#8220;con coraje&#8221;, porque saldremos de \u00c9l &#8220;saboreando la Pascua, la potencia del amor de Dios que renueva la vida&#8221;:\u00a0<\/p>\n<p><i>Que el Se\u00f1or nos ayude a entrar en el desierto cuaresmal, que lo sepamos recorrer a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, el ayuno y las obras de misericordia, para que podamos gustar la Pascua, la fuerza del amor de Dios que hace florecer los desiertos de nuestra vida.<\/i><\/p>\n<h2><b>Rezo por Irak<\/b><\/h2>\n<p>Durante sus saludos a los fieles en los distintos idiomas, dirigi\u00e9ndose a los peregrinos de lengua \u00e1rabe, el Sumo Pont\u00edfice tuvo palabras en particular hacia aquellos provenientes de Irak, a quienes quiso expresar su cercan\u00eda y oraci\u00f3n:\u00a0<\/p>\n<p><i>\u201cUstedes est\u00e1n en un campo de batalla, ustedes sufren una guerra de un lado y del otro. Rezo por ustedes y por la paz en su Pa\u00eds, que ten\u00eda programado visitar este a\u00f1o. Rezo por ustedes\u201d.<\/i><\/p>\n<h2><b>Cercan\u00eda del Papa a los enfermos por el Coronavirus<\/b><\/h2>\n<p>Finalmente, en la conclusi\u00f3n de la Audiencia, manifest\u00f3 nuevamente su cercan\u00eda a los enfermos a causa del Coronavirus, a los operadores de salud que cuidan de los enfermos, a las autoridades civiles y a todos los que se est\u00e1n empe\u00f1ando para asistir a los pacientes y detener el contagio.<\/p>\n<p>Resumen de la catequesis del Papa en espa\u00f1ol:<\/p>\n<p><iframe title=\"Resumen de la catequesis del Papa en espa\u00f1ol, 26 de febrero de 2020\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/VHgURH7DUDc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio del rumor de la mundanidad \u201cnos cuesta escuchar la voz del Se\u00f1or\u201d, pero&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51025,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-51422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}