{"id":51557,"date":"2020-02-28T09:14:18","date_gmt":"2020-02-28T13:44:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=51557"},"modified":"2026-04-17T15:04:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:20","slug":"primer-domingo-de-cuaresma-si-eres-hijo-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/02\/28\/primer-domingo-de-cuaresma-si-eres-hijo-de-dios\/","title":{"rendered":"Primer domingo de Cuaresma: \u201cSi eres hijo de Dios&#8230;\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Una de las frases que m\u00e1s se repite en el texto del Evangelio (Mt. 4,1-11) correspondiente al primer domingo de Cuaresma es \u201cSi eres hijo de Dios\u201d. Una frase con la que el diablo invita a Jes\u00fas a vivir con ventaja, a aprovecharse de su condici\u00f3n.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato de Mateo 4,1-11 no puede ser interpretado a la ligera. No se trata de proponer un modelo de conducta, sino que plantea c\u00f3mo no desviarse del camino que sigue Jes\u00fas.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Primera tentaci\u00f3n: Poner a Dios al servicio de su hambre<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En apariencia, a Jes\u00fas se le ofrece algo bueno, que raya con la ingenuidad: \u201cSi eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 pasar hambre si eres hijo de Dios? El diablo lo invita a aprovecharse de su condici\u00f3n de Hijo de Dios y as\u00ed no pasar las penas que pasan millones de personas para conseguir el pan de cada d\u00eda. Sin embargo, Jes\u00fas reflexiona: \u00bfC\u00f3mo se ganan el pan los pobres? Sudando, bajo el sol. As\u00ed opta ser como sus hermanos. Se niega a las ventajas, a las recomendaciones, a los privilegios. Jes\u00fas pas\u00f3 su vida trabajando en un taller de carpinter\u00eda, c\u00f3mo lo hac\u00edan las gentes del pueblo. Tambi\u00e9n es verdad que multiplic\u00f3 los panes en el desierto, pero no para su beneficio, sino para dar de comer a la gente que estaba con hambre, para que no desfallecieran en el camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran peligro al que nos enfrentamos hoy en nuestra sociedad es querer convertirlo todo en pan, es decir, buscar en el bienestar y en el consumo ilimitado, el ideal de nuestras vidas. Es un enga\u00f1o creer que este es el camino hacia el progreso y la liberaci\u00f3n. \u00bfAcaso no vemos lo que nuestra sociedad ha creado al empujar a las personas hacia el consumismo sin l\u00edmites y a la b\u00fasqueda incesante de la autosatisfacci\u00f3n? El resultado: personas ego\u00edstas, vac\u00edas, que no se sienten responsables de lo que sucede fuera de su peque\u00f1o mundo, encerradas, carentes de solidaridad.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Segunda tentaci\u00f3n: un mes\u00edas liviano, pero famoso<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl diablo llev\u00f3 a Jes\u00fas a la ciudad santa, y lo puso en el alero del Templo\u201d. A continuaci\u00f3n, la invitaci\u00f3n del diablo, que se tire para que lo recojan los \u00e1ngeles. La propuesta es creer que vino a este mundo para aprovechar sus privilegios de Hijos de Dios. De esta manera llegar\u00e1 a ser famoso por realizar actos que contradicen las leyes de la naturaleza. Sin dudarlo, podemos decir que la reflexi\u00f3n de Jes\u00fas nuevamente tiene como referente a los sencillos y humildes. \u00bfCu\u00e1ntas personas pasan por la vida y han hecho el bien y no han aparecido en los medios de comunicaci\u00f3n, ni han sido famosos? La opci\u00f3n de Jes\u00fas fue: no quiero vivir de milagros. Ser\u00e9 hermano con los dem\u00e1s, viviendo como ellos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Tercera tentaci\u00f3n: No te compliques la vida<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diablo hace su oferta a Jes\u00fas: \u201cTodo esto te dar\u00e9 si te postras y me adoras\u201d. Pareciera que el demonio ha olvidado algo elemental. \u00bfDe qui\u00e9n es el mundo? \u00bfAcaso no est\u00e1 ofreciendo algo que \u00e9l no ha creado, que no le pertenece? Es m\u00e1s, el diablo est\u00e1 buscando suplantar al mismo Dios, convirti\u00e9ndose en sujeto de adoraci\u00f3n. En el fondo, la invitaci\u00f3n del maligno es a olvidarse del camino propuesto por el Padre: camino de sacrificio, entrega, servicio desinteresado. Todo esto pasa por la muerte en la cruz. Jes\u00fas rechaza esta tentaci\u00f3n dejando en claro que debe seguir la senda que le ha se\u00f1alado el Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace un a\u00f1o, el p. Jos\u00e9 Pagola escrib\u00eda comentando este texto evang\u00e9lico: \u201cLa llamada de Jes\u00fas nos puede ayudar a tomar m\u00e1s conciencia de que no s\u00f3lo de bienestar vive el hombre. El ser humano necesita tambi\u00e9n cultivar el esp\u00edritu, conocer el amor y la amistad, desarrollar la solidaridad con los que sufren, escuchar su conciencia con responsabilidad, abrirse al Misterio \u00faltimo de la vida con esperanza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Escuche el comentario al Evangelio del primer domingo de Cuaresma:<\/strong><\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-51557-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Reflexi\u00f3n.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Reflexi\u00f3n.mp3\">https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Reflexi\u00f3n.mp3<\/a><\/audio>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las frases que m\u00e1s se repite en el texto del Evangelio (Mt. 4,1-11)&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51559,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-51557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51557"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51557\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}