{"id":51795,"date":"2020-03-02T09:09:30","date_gmt":"2020-03-02T13:39:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=51795"},"modified":"2026-04-17T15:04:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:20","slug":"francisco-sigue-desde-el-vaticano-el-retiro-cuaresmal-en-ariccia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/03\/02\/francisco-sigue-desde-el-vaticano-el-retiro-cuaresmal-en-ariccia\/","title":{"rendered":"Francisco sigue desde el Vaticano el retiro cuaresmal en Ariccia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Padre Pietro Bovati predica los Ejercicios Espirituales de la Cuaresma en Ariccia |<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una carta al predicador de los Ejercicios Espirituales, que comenzaron ayer por la tarde en Ariccia, el Papa reza y bendice a la Curia all\u00ed reunida y reitera que seguir\u00e1 desde su habitaci\u00f3n los sermones del jesuita Padre Pietro Bovati. Protagonista de las reflexiones es Mois\u00e9s, el hombre que experimenta la amistad de Dios.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno puede ser un artesano de lo sagrado o amigo de Dios, la clave est\u00e1 en c\u00f3mo se vive la oraci\u00f3n, el \u00fanico &#8220;ejercicio&#8221; que lleva a la criatura a la intimidad con el Creador. El Padre Pietro Bovati, te\u00f3logo de la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica y durante una semana predicador en el retiro cuaresmal de la Curia Romana en Ariccia, inaugura el domingo por la tarde el ciclo de meditaciones que traza el camino espiritual que seguir\u00e1 hasta el viernes 6 de marzo. &#8220;Ruta&#8221; que el Papa sigue desde la Casa de Santa Marta, como sucedi\u00f3 para los compromisos de los \u00faltimos d\u00edas. Ayer, en la apertura de los Ejercicios, el Padre Bovati ley\u00f3 las l\u00edneas de un breve mensaje en el que Francisco, luchando con un resfriado, escribe: &#8220;Los acompa\u00f1o desde aqu\u00ed. Har\u00e9 los Ejercicios en mi habitaci\u00f3n, siguiendo las predicaciones del Padre Bovati, a quien agradezco mucho. Rezo por ustedes: por favor, h\u00e1ganlo por m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<h2><b>El movimiento del silencio<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n, dice y reitera el padre Bovati, es un &#8220;camino&#8221;, que sigue &#8220;huellas divinas&#8221;, y el emblema de este dinamismo es Mois\u00e9s. Cuando el Patriarca, como relata el libro del \u00c9xodo, va a la tienda del congreso, situada fuera del campamento, ese, subraya el predicador, &#8220;es el trayecto del deseo&#8221;, de dejarlo todo para ir al encuentro de Dios, y la nube que desciende sobre la tienda cuando Mois\u00e9s se acerca es el signo del Alt\u00edsimo que &#8220;va a su encuentro&#8221;. Esto, observa el Padre Bovati, &#8220;invierte una idea bastante extendida que identifica la oraci\u00f3n con una palabra que el hombre dirige al Se\u00f1or&#8221;, casi una &#8220;forma de recitaci\u00f3n&#8221;, mientras que &#8220;la aut\u00e9ntica oraci\u00f3n es, en cambio, fundamentalmente una experiencia prof\u00e9tica, aquella por la que la criatura humana puede escuchar en silencio la voz del Se\u00f1or&#8221;. Es un &#8220;cara a cara&#8221; en el que, seg\u00fan la Biblia, Dios le habla a Mois\u00e9s &#8220;como a un amigo&#8221;.\u00a0<\/p>\n<h2><b>Una cuesti\u00f3n de alma<\/b><\/h2>\n<p>He aqu\u00ed un primer valor de la oraci\u00f3n, que gana lo que el te\u00f3logo jesuita define &#8220;familiaridad prodigiosa&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La familiaridad con Dios no tiene nada que ver con la experiencia en los asuntos religiosos, ni siquiera con una buena cultura teol\u00f3gica o b\u00edblica. Por el contrario, es el fruto exclusivo de la aut\u00e9ntica oraci\u00f3n, en la que el hombre ve y gusta el plan amoroso de Dios, su voluntad ben\u00e9fica para ser llevada a cabo de manera concreta, pronta y generosa. Sin esta experiencia de familiaridad no hay vida aut\u00e9nticamente religiosa sino s\u00f3lo &#8211; en el mejor de los casos &#8211; el arte de las cosas sagradas.<\/i><\/p>\n<h2><b>La necesidad de la zarza<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente esta confianza no es improvisada, &#8220;es el punto final de un proceso&#8221;. Es en cierto modo una transfiguraci\u00f3n similar a la que vivi\u00f3 Mois\u00e9s a trav\u00e9s de la experiencia de la zarza. Para alcanzar esta intimidad con Dios, sostiene el padre Bovati, &#8220;es necesario tener una experiencia repetida del fuego&#8221; y en esto la zarza puede &#8220;representar -afirma- a la persona humana en su fragilidad, debilidad y miseria como la de una zarza, que es investida de un poder perenne de vida: el fuego&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>No se trata simplemente de refrescar un poco el fervor de nuestra alma a trav\u00e9s de alg\u00fan ejercicio apropiado de devoci\u00f3n, sino m\u00e1s bien de asumir con\u00a0 renovado compromiso de verdad, con una sincera apertura de coraz\u00f3n, el don que Jes\u00fas vino a traer al mundo. Cuando exclam\u00f3: &#8220;He venido a echar fuego sobre la tierra, \u00a1y c\u00f3mo desear\u00eda que ya estuviera encendido!<\/i><\/p>\n<h2><b>&#8220;Subir al piso superior&#8221;<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el fuego que el mundo de hoy necesita constantemente, en el que, para el predicador, hay &#8220;condiciones de necesidades espirituales urgentes e incluso dram\u00e1ticas, que requieren fuerzas espirituales de curaci\u00f3n que s\u00f3lo Dios puede dispensar&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La Iglesia est\u00e1 siempre deseosa de renovarse espiritualmente, est\u00e1 llamada a un proceso de reforma que ciertamente no puede limitarse a medidas disciplinarias y administrativas, porque el Esp\u00edritu solicita impulsos y martirios que s\u00f3lo los santos pueden asumir. Lo que podemos hacer ahora, conscientes de nuestra responsabilidad como creyentes, es &#8220;subir a la habitaci\u00f3n del piso superior&#8221;, como se narra en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, y en secreto, perseverando y acordando en la oraci\u00f3n, esperar humildemente el pod<\/i><i>er del Esp\u00edritu Santo que descender\u00e1, seg\u00fan la promesa, sobre todos los que oren.<\/i><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><b>Tierra sagrada<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un viaje meditativo que entrelazar\u00e1 el Libro del \u00c9xodo con el Evangelio de Mateo, as\u00ed como la lectura de los Salmos, el \u00faltimo &#8220;icono&#8221; que el Padre Bovati indica es el de Mois\u00e9s quit\u00e1ndose las sandalias al acercarse a la zarza ardiente.\u00a0 La parada ante lo divino es la invitaci\u00f3n &#8220;a hacer una pausa, no para distraer el coraz\u00f3n de otros pensamientos&#8221; sino a concentrar en el encuentro con Dios &#8220;todas las energ\u00edas del coraz\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-51797\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/popeF-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-51798\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/ejercicios-de-cuaresma-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-51771\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/blaquezadios-1-300x141.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"141\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Padre Pietro Bovati predica los Ejercicios Espirituales de la Cuaresma en Ariccia | En una&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51796,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-51795","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51795\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}