{"id":51995,"date":"2020-03-04T13:40:29","date_gmt":"2020-03-04T18:10:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=51995"},"modified":"2026-04-17T15:04:20","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:20","slug":"la-falta-de-fe-fue-el-punto-central-de-la-quinta-meditacion-del-padre-pietro-bovati-en-el-retiro-de-cuaresma-de-la-curia-romana-reunida-en-ariccia-hasta-el-proximo-viernes-mientras-tanto-la-ofi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/03\/04\/la-falta-de-fe-fue-el-punto-central-de-la-quinta-meditacion-del-padre-pietro-bovati-en-el-retiro-de-cuaresma-de-la-curia-romana-reunida-en-ariccia-hasta-el-proximo-viernes-mientras-tanto-la-ofi\/","title":{"rendered":"La &#8220;falta de fe&#8221; fue el punto central de la quinta meditaci\u00f3n del Padre Pietro Bovati en el retiro de Cuaresma de la Curia Romana, reunida en Ariccia hasta el pr\u00f3ximo viernes. Mientras tanto, la Oficina de Prensa de la Santa Sede anuncia que el resfriado diagnosticado al Papa &#8220;est\u00e1 siguiendo su curso, sin s\u00edntomas atribuibles a otras patolog\u00edas&#8221; y que Francisco &#8220;celebra la Santa Misa diariamente y sigue los Ejercicios Espirituales&#8221;."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La &#8220;falta de fe&#8221; fue el punto central de la quinta meditaci\u00f3n del Padre Pietro Bovati en el retiro de Cuaresma de la Curia Romana, reunida en Ariccia hasta el pr\u00f3ximo viernes. Mientras tanto, la Oficina de Prensa de la Santa Sede anuncia que el resfriado diagnosticado al Papa &#8220;est\u00e1 siguiendo su curso, sin s\u00edntomas atribuibles a otras patolog\u00edas&#8221; y que Francisco &#8220;celebra la Santa Misa diariamente y sigue los Ejercicios Espirituales&#8221;.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Tambi\u00e9n en nosotros hay fen\u00f3menos de ceguera, de idolatr\u00eda, que son esencialmente una falta de fe en el Se\u00f1or Jes\u00fas, la incapacidad de vivir verdaderamente confi\u00e1ndonos a \u00c9l&#8221;. Con estas palabras el sacerdote jesuita Pietro Bovati inici\u00f3 su meditaci\u00f3n vespertina del 3 de marzo, en estos Ejercicios Espirituales celebrados en Ariccia, partiendo del episodio del becerro de oro, narrado en el \u00c9xodo, y recordando, al igual que en otras meditaciones, la historia de Mois\u00e9s, el Evangelio de Mateo y los Salmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, desde el Vaticano llega la noticia difundida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, de que Francisco sigue las meditaciones diarias del predicador jesuita y que el resfriado &#8220;sigue su curso, sin s\u00edntomas atribuibles a otras patolog\u00edas&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al centro de la reflexi\u00f3n de esta tarde, el religioso profundiz\u00f3 sobre el pecado, no como se presenta mayormente como una transgresi\u00f3n de la ley de Dios, sino como una &#8220;falta de fe&#8221;. El primero de los preceptos del Dec\u00e1logo se refiere, de hecho, a no tener otros dioses en lugar del Dios \u00fanico y no hacer im\u00e1genes de la divinidad. Esta \u00faltima especificaci\u00f3n, explic\u00f3 el padre Bovati, ha sido considerada anticuada por el pueblo cristiano: consideran el \u00eddolo, el fetiche, un legado del pasado. En cambio, el pueblo ha considerado \u00fatil, &#8220;tambi\u00e9n contra las tendencias iconoclastas&#8221;, recurrir a las im\u00e1genes de la divinidad para aumentar la fe. Pero la idolatr\u00eda sigue siendo &#8220;un pecado capital denunciado en toda la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Pecado no reconocido<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, por tanto, &#8220;una ceguera muy grave&#8221; que aflige a la conciencia, precisamente porque no se reconoce. Como cuando en el Evangelio de Juan Jes\u00fas observa: \u00abAs\u00ed como ustedes dicen &#8220;nosotros vemos&#8221;, vuestro\u00a0pecado permanece\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Es un pecado que no puede ser curado, porque no se reconoce&#8221;, es m\u00e1s, se niega &#8220;y por lo tanto se asemeja -se\u00f1ala el padre Bovati- al pecado contra el esp\u00edritu, sin remedio&#8221;. Hay una fuerte cr\u00edtica a la hipocres\u00eda de los escribas del Evangelio de Mateo, en el cap\u00edtulo 23, y tambi\u00e9n a la de los fariseos, &#8220;los observadores de la ley que se presentaron al pueblo como modelos a imitar&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La hipocres\u00eda es una mentira, porque sustituye las buenas acciones por la apariencia de bondad, distorsiona la pr\u00e1ctica devota porque en lugar de ser &#8220;para la gloria de Dios&#8221;, se dirige a la exaltaci\u00f3n y el honor del hombre. La hipocres\u00eda no sabe juzgar, no sabe lo que es el verdadero discernimiento; es ciega, no conoce la justicia, la misericordia, la fidelidad, identifica la bondad con las pr\u00e1cticas y los cumplimientos materiales.<\/i><\/p>\n<h2><b>Escuchar no poseer<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, a partir del texto del \u00c9xodo, cap\u00edtulo 32 que narra c\u00f3mo el pueblo adoraba al becerro de oro, el\u00a0 predicador reflexiona sobre el fen\u00f3meno de la idolatr\u00eda poniendo de relieve varios aspectos: c\u00f3mo surge el deseo de certezas, de la preferencia por &#8220;ver&#8221; en lugar de escuchar la voz del Dios invisible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el talism\u00e1n puede tomar la forma de una constituci\u00f3n doctrinal o disciplinaria. Su rigidez, que se considera sin\u00f3nimo de solidez y perennidad, el aspecto claro y controlable de la doctrina, incluso su calidad intelectual, son apariencias enga\u00f1osas, si tal construcci\u00f3n reemplaza la escucha humilde y permanente de la voz de Dios que habla como esp\u00edritu. Si uno sustituye la creencia por el conocimiento, si uno deja de adherirse a Dios, termina creyendo que posee la verdad, en lugar de buscarla y escucharla con humilde docilidad.<\/p>\n<h2><b>Jes\u00fas venci\u00f3 al mundo<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen del becerro de oro aplicada a nuestros d\u00edas, llev\u00f3 al padre Bovati a hablar sobre la importancia que se da a la imagen p\u00fablica en el mundo virtual en el que vivimos y en el que con frecuencia nos convertimos en seguidores de un objeto id\u00f3latra.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, el religioso tambi\u00e9n advirti\u00f3 contra el riesgo de practicar un culto que, aunque en teor\u00eda sea devoto y espl\u00e9ndido, en su ejecuci\u00f3n no sea capaz de acoger la Palabra de Dios que es transformadora. &#8220;Las ceremonias bien hechas no son suficientes si no se basan en la aut\u00e9ntica oraci\u00f3n que es ante todo escuchar a Dios&#8221;.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Central, por \u00faltimo, es la llamada al Evangelio de Mateo, en particular a las tentaciones en el desierto.&#8221;Jes\u00fas sale victorioso y nos ense\u00f1a el camino para superar nuestra ceguera, se\u00f1ala el biblista. Jes\u00fas muestra el camino del siervo. Y el Salmo 106 tambi\u00e9n recuerda que en la historia de Israel, Dios siempre interviene con gestos de salvaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Esto es lo que agranda nuestros corazones, que entre nosotros entramos en la acci\u00f3n de la gracia por la bondad del Se\u00f1or, porque su amor es eterno. Jes\u00fas dice: &#8220;Ten valor. Yo he vencido al mundo&#8221;. Y lo ha vencido tambi\u00e9n por nosotros, para que en el reconocimiento de nuestra poca fe podamos todav\u00eda entonar el himno de alabanza, volviendo nuestra mirada amorosa hacia \u00c9l, nuestro \u00fanico Dios, nuestro Salvador.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La &#8220;falta de fe&#8221; fue el punto central de la quinta meditaci\u00f3n del Padre Pietro&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":51996,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-51995","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51995"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51995\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}