{"id":538,"date":"2017-01-10T09:12:29","date_gmt":"2017-01-10T13:12:29","guid":{"rendered":"http:\/\/noticias.arquidiocesisd.org\/?p=538"},"modified":"2026-04-17T15:04:02","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:02","slug":"papa-francisco-explica-los-3-pilares-la-autoridad-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/01\/10\/papa-francisco-explica-los-3-pilares-la-autoridad-jesus\/","title":{"rendered":"Papa Francisco explica los 3 pilares de la autoridad de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>En su homil\u00eda en la Misa celebrada esta ma\u00f1ana en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco explic\u00f3 cu\u00e1les eran los pilares sobre los que se sostiene la autoridad de Jes\u00fas: su actitud de servicio a las personas, su cercan\u00eda al pueblo y su coherencia.<\/p>\n<p>Estas caracter\u00edsticas de Jes\u00fas, dijo el Papa, se contrapon\u00edan a la actitud de los fariseos y doctores de la ley, que carec\u00edan de autoridad ante el pueblo precisamente por su comportamiento hip\u00f3crita y principesco.<\/p>\n<p>1.- El servicio<\/p>\n<p>Seg\u00fan informa Radio Vaticana, en su homil\u00eda el Santo Padre explic\u00f3 que \u201cJes\u00fas serv\u00eda a la gente, explicaba las cosas de forma que la gente las entendiera bien. Estaba al servicio de las personas. Ten\u00eda una actitud de servidor, y eso le daba autoridad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPor el contrario, las personas escuchaban y respetaban a los doctores de la ley, pero no sent\u00edan que tuvieran autoridad sobre ellos, porque ten\u00edan unas maneras de pr\u00edncipes: \u2018Nosotros somos los maestros, los pr\u00edncipes, y nosotros les ense\u00f1amos a ustedes. No somos sus servidores: nosotros mandamos, ustedes obedecen\u2019. Jes\u00fas nunca se hizo pasar por un pr\u00edncipe, siempre era el servidor de todos, y esto es lo que le daba autoridad\u201d.<\/p>\n<p>2.- La cercan\u00eda<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice destac\u00f3 que \u201cJes\u00fas no ten\u00eda alergia a la gente: tocaba a los leprosos, a los enfermos\u2026, no le produc\u00eda rechazo\u201d. Por el contrario, los fariseos despreciaban a \u201cla pobre gente ignorante\u201d.<\/p>\n<p>Estos fariseos y doctores de la ley \u201cestaban apartados de la gente, no eran cercanos a las personas; Jes\u00fas permanec\u00eda cercano a la gente, y eso le daba autoridad. Aquellos doctores ten\u00edan una autoridad clerical, es decir, su autoridad se basaba en el clericalismo\u201d.<\/p>\n<p>Francisco se refiri\u00f3 luego al ejemplo de uno de sus predecesores: \u201cme gusta mucho cuando leo la cercan\u00eda con la gente que mostraba el Beato Pablo VI. En el n\u00famero 48 de Evangelli Nuntiandi se muestra el coraz\u00f3n del pastor cercano: esa era la autoridad de aquel Papa, la cercan\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>La Evangelii Nuntiandi es una exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica de 1975, escrita por el Papa Pablo VI, sobre la evangelizaci\u00f3n en el mundo contempor\u00e1neo, que mantiene su vigencia hasta hoy.<\/p>\n<p>En el n\u00famero 48 de este documento, el Papa Pablo VI hace una aguda\u00a0reflexi\u00f3n sobre la religiosidad popular y sus expresiones, explicando tambi\u00e9n su importancia y desaf\u00edos.<\/p>\n<p>Pablo VI se\u00f1ala, entre otras cosas, que \u201chay que ser sensible a ella, saber percibir sus dimensiones interiores y sus valores innegables, estar dispuesto a ayudarla a superar sus riesgos de desviaci\u00f3n. Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez m\u00e1s, para nuestras masas populares, un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo\u201d.<\/p>\n<p>3.- La coherencia<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el Papa Francisco contrapuso la coherencia de Jes\u00fas con la hipocres\u00eda de los fariseos: \u201cJes\u00fas viv\u00eda aquello que predicaba. Era como una unidad, una armon\u00eda que hac\u00eda lo que pensaba y mostraba una armon\u00eda plena entre aquello que pensaba, sent\u00eda y hac\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn cambio -prosigui\u00f3 el Pont\u00edfice- los fariseos y doctores no eran coherentes, y su personalidad estaba dividida hasta el punto de que Jes\u00fas recomienda a sus disc\u00edpulos: \u2018Haced lo que os dicen, pero no lo que hacen\u2019. Les recomienda eso porque dec\u00edan una cosa y hac\u00edan otra. \u00a1Incoherencia! Eran incoherentes\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY el adjetivo que Jes\u00fas les dedica tantas veces es el de hip\u00f3critas. \u00a1Y se entiende que uno que se considera pr\u00edncipe, que tiene una actitud clerical, que es un hip\u00f3crita, no tiene autoridad! Y esta otra, la de Jes\u00fas, es la autoridad que reconoce el pueblo de Dios\u201d, subray\u00f3 Francisco.<\/p>\n<p>Evangelio comentado por el Papa Francisco en su homil\u00eda:<\/p>\n<p>Marcos 1:21-28<br \/>\n21 Llegan a Cafarna\u00fam. Al llegar el s\u00e1bado entr\u00f3 en la sinagoga y se puso a ense\u00f1ar.<br \/>\n22 Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.<br \/>\n23 Hab\u00eda precisamente en su sinagoga un hombre pose\u00eddo por un esp\u00edritu inmundo, que se puso a gritar:<br \/>\n24 \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos nosotros contigo, Jes\u00fas de Nazaret? \u00bfHas venido a destruirnos? S\u00e9 qui\u00e9n eres t\u00fa: el Santo de Dios.\u00bb<br \/>\n25 Jes\u00fas, entonces, le conmin\u00f3 diciendo: \u00abC\u00e1llate y sal de \u00e9l.\u00bb<br \/>\n26 Y agit\u00e1ndole violentamente el esp\u00edritu inmundo, dio un fuerte grito y sali\u00f3 de \u00e9l.<br \/>\n27 Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los esp\u00edritus inmundos y le obedecen.\u00bb<br \/>\n28 Bien pronto su fama se extendi\u00f3 por todas partes, en toda la regi\u00f3n de Galilea.<\/p>\n<p>Fuente: ACI Prensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su homil\u00eda en la Misa celebrada esta ma\u00f1ana en la Casa Santa Marta, el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":556,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-538","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}