{"id":54183,"date":"2020-03-29T17:40:23","date_gmt":"2020-03-29T22:10:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=54183"},"modified":"2026-04-17T15:04:23","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:23","slug":"el-papa-en-el-angelus-quiten-la-piedra-de-su-corazon-dejen-que-dios-devuelva-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/03\/29\/el-papa-en-el-angelus-quiten-la-piedra-de-su-corazon-dejen-que-dios-devuelva-la-vida\/","title":{"rendered":"El Papa en el \u00c1ngelus: \u201c\u00a1Quiten la piedra de su coraz\u00f3n! Dejen que Dios devuelva la vida\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEstamos llamados a quitar las piedras de todo lo que sabe a muerte\u201d. Alocuci\u00f3n del Santo Padre antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus de este 29 de marzo, V Domingo de Cuaresma.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cQue la Virgen Mar\u00eda nos ayude a ser compasivos como su Hijo Jes\u00fas, que ha hecho suyo nuestro dolor. Que cada uno de nosotros est\u00e9 cerca de los que est\u00e1n en la prueba, convirti\u00e9ndose para ellos en un reflejo del amor y la ternura de Dios, que libera de la muerte y hace vencer la vida\u201d, lo dijo el Papa Francisco en su alocuci\u00f3n antes de rezar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus de este 29 de marzo, V Domingo de Cuaresma.<\/p>\n<h2><b>\u00abEl que crea en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1\u00bb<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre, comentando el Evangelio de este Domingo (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a011, 1-45), que narra la Resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro record\u00f3 que, Jes\u00fas era muy amigo de L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda. Y cuando \u00c9l llega a Betania, L\u00e1zaro llevaba ya cuatro d\u00edas muerto; Marta corre al encuentro del Maestro y le dice: \u00ab\u00a1Si t\u00fa hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto!\u00bb. Jes\u00fas responde a Marta: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb; \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida; el que crea en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1\u00bb. Luego Jes\u00fas \u00abconmovido profundamente se ech\u00f3 a llorar\u00bb por la muerte del amigo. Con esta perturbaci\u00f3n en su coraz\u00f3n, fue al sepulcro, agradece al Padre que siempre le escucha, hace abrir la tumba y grita en voz alta: \u00ab\u00a1L\u00e1zaro, ven afuera!\u00bb. Y L\u00e1zaro sali\u00f3 con \u00ablos pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario\u00bb.<\/p>\n<p>\u201cTu hermano resucitar\u00e1; Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida; el que crea en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1\u201d<\/p>\n<h2><b>\u00a1Quiten la piedra de su coraz\u00f3n!<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de relatar los momentos m\u00e1s sobresaliente de la narraci\u00f3n del Evangelio, el Papa Francisco dijo que, \u201caqu\u00ed tocamos con la mano que Dios es vida y dona vida, pero asume el drama de la muerte. Jes\u00fas habr\u00eda podido evitar la muerte de su amigo L\u00e1zaro, pero ha querido hacer suyo nuestro dolor por la muerte de nuestros seres queridos, y sobre todo ha querido mostrar el dominio de Dios sobre la muerte\u201d. En el Evangelio, precisa el Pont\u00edfice, vemos que la fe del hombre y la omnipotencia del amor de Dios se buscan y finalmente se encuentran. Lo vemos en el grito de Marta y Mar\u00eda y todos nosotros con ellas: \u00ab\u00a1Si hubieras estado aqu\u00ed!&#8230;\u00bb. Y la respuesta de Dios no es un discurso, es Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida&#8230; \u00a1Tengan fe! En medio del llanto sigan teniendo fe, aunque la muerte parezca haber ganado. \u00a1Quiten la piedra de su coraz\u00f3n! Dejen que la Palabra de Dios devuelva la vida donde hay muerte\u201d<\/p>\n<h2><b>Quitar las piedras de todo lo que sabe a muerte<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hoy, afirma el Santo Padre, Jes\u00fas nos repite: &#8220;Quiten la piedra&#8221;. Dios no nos ha creado para la tumba, nos ha creado para la vida, hermosa, buena, gozosa, a pesar que \u00abla muerte ha entrado en el mundo por envidia del diablo\u00bb como dice el Libro de la Sabidur\u00eda, y Jesucristo ha venido a liberarnos de sus ataduras. Por lo tanto, subraya el Papa, estamos llamados a quitar las piedras de todo lo que sabe a muerte: la hipocres\u00eda con la que vivimos la fe, es muerte; la cr\u00edtica destructiva a los dem\u00e1s es muerte; la ofensa, la calumnia, es muerte; la marginaci\u00f3n de los pobres es muerte. \u201cEl Se\u00f1or nos pide que quitemos estas piedras de nuestros corazones, y la vida entonces volver\u00e1 a florecer a nuestro alrededor. Cristo vive, y quien lo acoge y se adhiere a \u00c9l entra en contacto con la vida. Sin Cristo, o fuera de Cristo, no s\u00f3lo no hay vida, sino que se vuelve a caer en la muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es tambi\u00e9n un signo de la regeneraci\u00f3n que se act\u00faa en el creyente a trav\u00e9s del Bautismo, con la plena inserci\u00f3n en el Misterio Pascual de Cristo. Por la acci\u00f3n y la fuerza del Esp\u00edritu Santo, el cristiano es una persona que camina en la vida como una nueva criatura: una criatura para la vida\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstamos llamados a quitar las piedras de todo lo que sabe a muerte\u201d. 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