{"id":54832,"date":"2020-04-08T12:45:30","date_gmt":"2020-04-08T17:15:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=54832"},"modified":"2026-04-17T15:04:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:24","slug":"el-triduo-pascual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/08\/el-triduo-pascual\/","title":{"rendered":"El Triduo Pascual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La palabra triduo en la pr\u00e1ctica devocional cat\u00f3lica sugiere la idea de preparaci\u00f3n. A veces nos preparamos para la fiesta de un santo con tres d\u00edas de oraci\u00f3n en su honor, o bien pedimos una gracia especial mediante un triduo de plegarias de intercesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El triduo pascual se consideraba como tres d\u00edas de preparaci\u00f3n a la fiesta de pascua; comprend\u00eda el jueves, el viernes y el s\u00e1bado de la semana santa. Era un triduo de la pasi\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el nuevo calendario y en las normas lit\u00fargicas para la semana santa, el enfoque es diferente. El triduo se presenta no como un tiempo de preparaci\u00f3n, sino como una sola cosa con la pascua. Es un triduo de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n, que abarca la totalidad del misterio pascual. As\u00ed se expresa en el calendario:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo redimi\u00f3 al g\u00e9nero humano y dio perfecta gloria a Dios principalmente a trav\u00e9s de su misterio pascual: muriendo destruy\u00f3 la muerte y resucitando restaur\u00f3 la vida. El triduo pascual de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Cristo es, por tanto, la culminaci\u00f3n de todo el a\u00f1o lit\u00fargico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego establece la duraci\u00f3n exacta del triduo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El triduo comienza el Jueves Santo con la misa vespertina de la cena del Se\u00f1or, alcanza su cima el Viernes con la celebraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n de Cristo y cierra con las v\u00edsperas del domingo de pascua (Vigilia Pascual en S\u00e1bado).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta unificaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n pascual es m\u00e1s acorde con el esp\u00edritu del Nuevo Testamento y con la tradici\u00f3n cristiana primitiva. El mismo Cristo, cuando alud\u00eda a su pasi\u00f3n y muerte, nunca las disociaba de su resurrecci\u00f3n. En el evangelio del mi\u00e9rcoles de la segunda semana de cuaresma (Mt 20,17-28) habla de ellas en conjunto: &#8220;Lo condenar\u00e1n a muerte y lo entregar\u00e1n a los gentiles para que se burlen de \u00e9l, lo azoten y lo crucifiquen, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es significativo que los padres de la Iglesia, tanto san Ambrosio como san Agust\u00edn, conciban el triduo pascual como un todo que incluye el sufrimiento de Jes\u00fas y tambi\u00e9n su glorificaci\u00f3n. El obispo de Mil\u00e1n, en uno de sus escritos, se refiere a los tres santos d\u00edas (triduum illud sacrum) como a los tres d\u00edas en los cuales sufri\u00f3, estuvo en la tumba y resucit\u00f3, los tres d\u00edas a los que se refiri\u00f3 cuando dijo: &#8220;Destruid este templo y en tres d\u00edas lo reedificar\u00e9&#8221;. San Agust\u00edn, en una de sus cartas, se refiere a ellos como &#8220;los tres sacrat\u00edsimos d\u00edas de la crucifixi\u00f3n, sepultura y resurrecci\u00f3n de Cristo&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos tres d\u00edas, que comienzan con la misa vespertina del jueves santo y concluyen con la oraci\u00f3n de v\u00edsperas del domingo de pascua, forman una unidad, y como tal deben ser considerados. Por consiguiente, la pascua cristiana consiste esencialmente en una celebraci\u00f3n de tres d\u00edas, que comprende las partes sombr\u00edas y las facetas brillantes del misterio salv\u00edfico de Cristo. Las diferentes fases del misterio pascual se extienden a lo largo de los tres d\u00edas como en un tr\u00edptico: cada uno de los tres cuadros ilustra una parte de la escena; juntos forman un todo. Cada cuadro es en s\u00ed completo, pero debe ser visto en relaci\u00f3n con los otros dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesa saber que tanto el viernes como el s\u00e1bado santo, oficialmente, no forman parte de la cuaresma. Seg\u00fan el nuevo calendario, la cuaresma comienza el mi\u00e9rcoles de ceniza y concluye el jueves santo, excluyendo la misa de la cena del Se\u00f1or 1. El viernes y el s\u00e1bado de la semana santa no son los \u00faltimos dos d\u00edas de cuaresma, sino los primeros dos d\u00edas del &#8220;sagrado triduo&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pensamientos para el triduo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La unidad del misterio pascual tiene algo importante que ense\u00f1arnos. Nos dice que el dolor no solamente es seguido por el gozo, sino que ya lo contiene en s\u00ed. Jes\u00fas expres\u00f3 esto de diferentes maneras. Por ejemplo, en la \u00faltima cena dijo a sus ap\u00f3stoles: &#8220;Vosotros os entristecer\u00e9is, pero vuestra tristeza se cambiar\u00e1 en alegr\u00eda&#8221; (Jn 16,20). Parece como si el dolor fuese uno de los ingredientes imprescindibles para forjar la alegr\u00eda. La met\u00e1fora de la mujer con dolores de parto lo expresa maravillosamente. Su dolor, efectivamente, engendra alegr\u00eda, la alegr\u00eda &#8220;de que al mundo le ha nacido un hombre&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras im\u00e1genes acuden a la memoria. Todo el ciclo de la naturaleza habla de vida que sale de la muerte: &#8220;Si el grano de trigo, que cae en la tierra, no muere, queda solo; pero si muere, produce mucho fruto&#8221; (Jn 12,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resurrecci\u00f3n es nuestra pascua; es un paso de la muerte a la vida, de la oscuridad a la luz, del ayuno a la fiesta. El Se\u00f1or dijo: &#8220;T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, \u00fangete la cabeza y l\u00e1vate la cara&#8221; (Mt 6,17). El ayuno es el comienzo de la fiesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sufrimiento no es bueno en s\u00ed mismo; por tanto, no debemos buscarlo como tal. La postura cristiana referente a \u00e9l es positiva y realista. En la vida de Cristo, y sobre todo en su cruz, vemos su valor redentor. El crucifijo no debe reducirse a un doloroso recuerdo de lo mucho que Jes\u00fas sufri\u00f3 por nosotros. Es un objeto en el que podemos gloriarnos porque est\u00e1 transfigurado por la gloria de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestras vidas est\u00e1n entretejidas de gozo y de dolor. Huir del dolor y las penas a toda costa y buscar gozo y placer por s\u00ed mismos son actitudes equivocadas. El camino cristiano es el camino iluminado por las ense\u00f1anzas y ejemplos de Jes\u00fas. Es el camino de la cruz, que es tambi\u00e9n el de la resurrecci\u00f3n; es olvido de s\u00ed, es perderse por Cristo, es vida que brota de la muerte. El misterio pascual que celebramos en los d\u00edas del sagrado triduo es la pauta y el programa que debemos seguir en nuestras vidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Aciprensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra triduo en la pr\u00e1ctica devocional cat\u00f3lica sugiere la idea de preparaci\u00f3n. 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