{"id":54973,"date":"2020-04-10T15:40:46","date_gmt":"2020-04-10T20:10:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=54973"},"modified":"2026-04-17T15:04:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:24","slug":"viernes-santo-de-la-pasion-del-senor-sermon-de-las-siete-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/10\/viernes-santo-de-la-pasion-del-senor-sermon-de-las-siete-palabras\/","title":{"rendered":"VIERNES SANTO DE LA PASI\u00d3N DEL SE\u00d1OR | SERM\u00d3N DE LAS SIETE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong>1ra. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p><b>\u201cPADRE, PERD\u00d3NALOS\u00a0PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN\u201d<\/b><br \/>\n<strong><em>(Lucas. 23 ,34)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Rvdo. Fr. Jos\u00e9 Hernanado, OP<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de una Cuaresma inesperada, (Cuaresma en cuarentena), estamos celebrando el Viernes Santo, y la Iglesia, como siempre, acompa\u00f1a a Jes\u00fas, que sube al calvario, y crucificado, ofrece su vida por nuestra salvaci\u00f3n. Hacemos hoy, Viernes Santo, memoria de su muerte en la cruz, pero sabiendo que el final no es la muerte, sino la resurrecci\u00f3n y la vida.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos imaginar que, desde la cruz, Jes\u00fas mira a sus acompa\u00f1antes, a las mujeres que han estado a su lado, a los militares romanos que cumplen\u00a0 \u00f3rdenes, tal vez a algunos disc\u00edpulos, al pueblo en general que han ido a contemplar la ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y podemos imaginar tambi\u00e9n que desde la cruz nos contempla hoy a nosotros, temerosos, desorientados y desprotegidos, mirando el futuro con angustia y sin saber qu\u00e9 hacer. Nos encontramos, como dec\u00eda el Papa hace unas semanas, asustados y perdidos. Al igual que a los disc\u00edpulos del Evangelio, nos sorprendi\u00f3 una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que est\u00e1bamos en la misma barca, todos fr\u00e1giles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos. Como esos disc\u00edpulos, que hablan con una \u00fanica voz y con angustia dicen: \u201cperecemos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante esta Cuaresma hemos acompa\u00f1ado a Jes\u00fas, este a\u00f1o de forma nueva y creativa, en su subida a Jerusal\u00e9n. Y hoy, desde la cruz, Jes\u00fas mira a su alrededor y mira tambi\u00e9n al cielo\u2026 y su primera palabra es, no pod\u00eda ser de otra manera, de perd\u00f3n:\u00a0 Padre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen. Aquel que hab\u00eda pasado toda su vida y de forma especial sus \u00faltimos a\u00f1os hablando y ejerciendo la misericordia y el amor de Dios, asume la muerte sin renunciar a lo que ha predicado en su vida, o mejor, recibe la muerte precisamente por no renunciar a lo que ha predicado y vivido antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la cruz, tal vez recuerda sus tres a\u00f1os de intensa actividad predicando el Reino, anunciando la cercan\u00eda y las preferencias de Dios, curando a los enfermos, reinsertando en la sociedad a los marginados, rechazando divisiones y echando por tierra prejuicios sociales y religiosos, repitiendo con palabras y hechos que Dios nos ama, que es nuestro padre, que nos quiere hermanos y que nos ha creado iguales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clavado en la cruz nos invita hoy a reflexionar sobre qu\u00e9 hemos hecho con su legado, qu\u00e9 hemos hecho de su herencia\u2026\u00a0\u00a0 y por sus palabras, \u201cPadre perd\u00f3nalos\u2026\u201d\u00a0 tenemos que concluir que no hemos hecho todo lo que \u00e9l espera de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 le pide perd\u00f3n al Padre por nosotros, qu\u00e9 pecados cometemos que necesitan perd\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellas personas que estuvieron presentes f\u00edsicamente en el Calvario no fueron capaces de reconocerle y aceptarle como el Hijo amado de Dios, su Mes\u00edas Salvador. Tampoco nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, sabemos reconocerle ni aceptarle como es, aunque nos llamemos cristianos. Tampoco nosotros somos capaces de dar la cara por \u00e9l todos los d\u00edas, y en todas las circunstancias de nuestra vida. Tampoco nosotros nos identificamos plenamente con sus ense\u00f1anzas de amor, de perd\u00f3n, de humildad, de servicio, de verdad, de libertad, de justicia y de paz. Muchas veces, m\u00e1s de las que creemos, vivimos como verdaderos paganos, e hip\u00f3critamente tratamos de hacer compatible su Evangelio con la sociedad de consumo, materialista y atea, de la cual somos parte. Una sociedad que es injusta y ego\u00edsta. Una sociedad que margina, que excluye, que discrimina. Una sociedad en la que los pobres, los minusv\u00e1lidos, los ancianos, los que tienen poca educaci\u00f3n, los que no tienen una apariencia bella, los que son diferentes en cualquier aspecto, tiene muy poco o nada que hacer y qu\u00e9 decir. Una sociedad que sacrifica el ser por el tener, la bondad por la apariencia, el saber por la eficiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace bien Jes\u00fas en pedir a Dios el perd\u00f3n para nosotros. Padre, perd\u00f3nalos\u2026 Padre, perd\u00f3nanos\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas nos recordaba con su vida y su actuaci\u00f3n que somos la \u00fanica criatura a la que Dios ha amado por s\u00ed misma (GS24,3) y que estamos llamados a participar, por conocimiento y por amor, en la vida del mismo Dios. Y que para eso hemos sido creados y que esta es la raz\u00f3n fundamental de nuestra dignidad (CIC356).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, creados a imagen y semejanza de Dios, el rostro de todo hombre ante su Creador es, tambi\u00e9n, el fundamento de la dignidad de las personas ante las dem\u00e1s personas y el m\u00f3vil para la radical fraternidad entre todos, independientemente de la raza, naci\u00f3n, sexo, origen, cultura y clase (Doctrina Social de la Iglesia, 144). La misma Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios manifiesta la igualdad de todas las personas en cuanto a su dignidad: \u00abYa no hay jud\u00edo ni griego, ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos ustedes son uno en Jes\u00fas\u00bb. (Ga 3, 28; Rm 10, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los creyentes, la dignidad de la persona tiene su ra\u00edz y raz\u00f3n de ser en la palabra de Dios, manifestada en la creaci\u00f3n y revelada en la historia de la salvaci\u00f3n y de modo definitivo, en la palabra hecha vida; Jesucristo, que nos ha revelado el verdadero rostro de Dios y del ser humano. La ra\u00edz \u00faltima de la dignidad de la persona est\u00e1 en el hecho de haber sido creada a imagen y semejanza de Dios y haber sido redimida por Jes\u00fas que nos hace a todos hermanos e hijos del mismo Padre. El ser humano fue puesto por Dios por encima de todo lo creado y recibi\u00f3 de Dios el encargo de dominar y cuidar la naturaleza, poni\u00e9ndola al servicio de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEst\u00e1n nuestras vidas y nuestras acciones cotidianas orientadas en este sentido? Cada uno puede responder personalmente, pero mucho me temo que no. Y desgraciadamente esta situaci\u00f3n no es nueva. Hace cinco siglos, en este mismo lugar, en el contexto de todos conocido, un fraile levant\u00f3 su voz exigiendo el culto y la gloria de Dios en el respeto a la vida y a la dignidad humana.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Estos \u00bfno son hombres\u2026 no tienen animas racionales, es decir, no tienen raz\u00f3n y alma, no tienen dignidad?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros obispos, en 2011, quinientos a\u00f1os despu\u00e9s del serm\u00f3n de Montesino, hicieron una magn\u00edfica relectura de dicho serm\u00f3n, actualiz\u00e1ndolo y reconstruy\u00e9ndolo para el momento actual. Les invito a recuperarlo hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en este Viernes Santo 2020, pedimos al Cristo Crucificado que pida perd\u00f3n a Dios por nosotros reconociendo que necesitamos el\u00a0 perd\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>1<\/strong>.Por los que discriminan y marginan a hombres y mujeres por su condici\u00f3n, sexo, color, nacionalidad, enfermedad, decimos, Padre, perd\u00f3nalos\u2026.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfestamos seguros de que nuestro accionar diario no lleva una alta carga de estos ingredientes? Por tantas ocasiones que nosotros somos portadores y causantes de la <strong>discriminaci\u00f3n y la marginaci\u00f3<\/strong><strong>n, <\/strong>\u00a0Padre, perd\u00f3nanos\u2026.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><strong> Pobreza<\/strong>: Hablamos de falta de trabajo digno y trabajo informal, desempleo, ausencia de servicios b\u00e1sicos, barrios marginales, viviendas precarias, hacinamiento, falta de oportunidades\u2026 Echamos la culpa al capitalismo salvaje y a la globalizaci\u00f3n. Y la tienen. Padre perd\u00f3nalos\u2026<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfhacemos todo lo posible en nuestros hogares y peque\u00f1os negocios para que vaya disminuyendo la pobreza de quienes trabajan para nosotros y con nosotros o los explotamos de manera sistem\u00e1tica, inmisericorde y disimulada? Padre, perd\u00f3nanos..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3.- Violencia\/inseguridad\/Delincuencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es otro de los indicadores de c\u00f3mo marcha el respeto a la dignidad y los derechos\u2026 Es, o era hace unos meses, una de las preocupaciones fundamentales de los dominicanos. Hay factores estructurales que provocan esta situaci\u00f3n de violencia, inseguridad y delincuencia\u2026 Pero detr\u00e1s de las estructuras hay personas\u00a0 manteni\u00e9ndolas y afianz\u00e1ndolas\u2026 Padre perd\u00f3nalos\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, no podemos ignorar la violencia que nos toca m\u00e1s de cerca, la violencia\u00a0 intrafamiliar,-tantas mujeres asesinadas-, la violencia\u00a0 al interior de nuestros trabajos y relaciones sociales, violencia que se traduce en palabras, gestos y actitudes hacia los m\u00e1s cercanos. Porque no somos pac\u00edficos, sino violentos, Padre perd\u00f3nanos\u2026<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li><strong> -Corrupci\u00f3n\/clientelismo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tradici\u00f3n vieja que se hace nueva cada d\u00eda y de forma especial en momentos de emergencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Codiciosos de ganancias, aprovechamos cualquier situaci\u00f3n, aunque sea de emergencia, para ganar dinero, nosotros o nuestro grupo, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos detenido ante los consejos y sugerencias, no nos hemos despertado ante las injusticias de nuestra sociedad, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo. Padre, perd\u00f3nalos\u2026 Padre, perd\u00f3nanos\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5.- La tierra y el planeta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contaminaci\u00f3n de aire, tierra, agua, por basura, desechos t\u00f3xicos, emanaci\u00f3n de gases , la \u2018cultura del descarte\u2019, que excluye personas y convierte a las cosas en basura, calentamiento global y sus efectos, desigual acceso al agua potable; la destrucci\u00f3n y desaparici\u00f3n de especies animales y vegetales\u2026 Padre perd\u00f3nalos, Padre, perd\u00f3nanos<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>La pol\u00edtica<\/strong>. El uso excesivo del poder y del manejo p\u00fablico, cuando la pol\u00edtica ha de ser la animaci\u00f3n interior hacia la justicia, que conlleva un comportamiento \u00e9tico y espiritual cuyo resultado es gobernar en funci\u00f3n de la igualdad, del respeto a los derechos de todos y del crecimiento econ\u00f3mico y el desarrollo orientados sobre todo a los m\u00e1s vulnerables de la sociedad\u2026 Padre perd\u00f3nalos\u2026 Padre, perd\u00f3nanos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><u>CONCLUSI\u00d3N: <\/u><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo revela a Dios como Padre de la misericordia y esto nos permite verlo especialmente cercano a nosotros, sobre todo cuando necesitamos el perd\u00f3n, o cuando sufrimos o estamos amenazados en el n\u00facleo mismo de nuestra existencia y nuestra dignidad, como nos sucede en estos d\u00edas. La situaci\u00f3n que vivimos es un aut\u00e9ntico v\u00eda crucis para nuestra sociedad y en este v\u00eda crucis hemos sido humillados y cargados con una pesada cruz. Ha ca\u00eddo nuestro orgullo occidental de ser omnipotentes protagonistas del mundo moderno, se\u00f1ores de la ciencia y del progreso. En plena cuarentena dom\u00e9stica y sin poder salir a la calle, comenzamos a valorar la realidad de la vida familiar. Nos sentimos m\u00e1s interdependientes, todos dependemos de todos, todos somos vulnerables, necesitamos unos de otros, estamos interconectados globalmente, para el bien y el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La pandemia que sufrimos ha destapado con crudeza el viejo sistema de desigualdad que rige nuestro mundo. Un sistema que ha terminado fallando. Aunque esta misma situaci\u00f3n nos da la oportunidad de reorganizarnos de cara al futuro y ver qu\u00e9 priorizar, d\u00f3nde tenemos que enfocar la atenci\u00f3n, c\u00f3mo arreglar nuestras vulnerabilidades\u2026 Algunos pensadores se\u00f1alan que esta crisis es una especie de \u201ccuaresma secular\u201d que nos concentra en los valores esenciales, como la vida, el amor y la solidaridad, y nos obliga a relativizar muchas cosas que hasta ahora cre\u00edamos indispensables e intocables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, en esta situaci\u00f3n, los creyentes, guiados por un vivo sentido de fe, nos dirigimos, casi espont\u00e1neamente, a la misericordia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cruz de Cristo que hoy adoraremos es, en cierto sentido, la \u00faltima palabra de la misi\u00f3n y del mensaje. Pero Dios nos dice que no, que la \u00faltima palabra la tiene \u00c9l, y su \u00faltima palabra es LA VIDA, porque \u00c9l es fiel a su amor y su Hijo no ha venido al mundo para condenar ni para matar, sino para salvar y que vivamos plenamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa vida que \u00c9l nos promete, amenazada hoy por la enfermedad y por el miedo y por todas las circunstancias negativas y pecaminosas de las que nos hemos rodeado y en las que participamos, esa vida es la que tenemos que rescatar, a la que tenemos que aspirar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creer en el Hijo crucificado significa \u00abver al Padre\u00bb,\u00a0significa creer que el amor est\u00e1 presente en el mundo y que este amor es m\u00e1s fuerte que toda clase de mal, en que el hombre, la humanidad, el mundo est\u00e1n metidos. Creer en ese amor significa\u00a0<em>creer en la misericordia y en el perd\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2da. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cHOY\u00a0 ESTAR\u00c1S CONMIGO EN EL PARAISO\u201d<br \/>\n<\/strong><strong><em>(Lucas 23,43) \u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Rvdo. P. Nelson Clark <\/strong><\/p>\n<p>Rector Catedral Primada de Am\u00e9rica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condena que le hicieron a Jes\u00fas, junto a dos malhechores, bandidos o ladrones, fue para justificar que estaban cumpliendo la ley. Aunque el supuesto pecado de Jes\u00fas era la blasfemia, lo trataron como un malhechor. La ley jud\u00eda prohib\u00eda el hurto: No robar\u00e1s (Ex, 20,15), s\u00e9ptimo mandamiento de la Tor\u00e1. Asumido por el cristianismo, porque, como dice San Pablo, \u201cni los ladrones, ni los avaros, ni los rapaces heredar\u00e1n el Reino de Dios.\u201d (1Co 6,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica afirma que \u201cEl s\u00e9ptimo mandamiento proh\u00edbe tomar o retener el bien del pr\u00f3jimo injustamente y perjudicar de cualquier manera al pr\u00f3jimo en sus bienes. Prescribe la justicia y la caridad en la gesti\u00f3n de los bienes terrenos y de los frutos del trabajo de los hombres. Con miras al bien com\u00fan exige el respeto del destino universal de los bienes y del derecho de propiedad privada.\u201d (CIC, 2401).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00e9ptimo mandamiento proh\u00edbe la usurpaci\u00f3n del bien ajeno contra la voluntad de su due\u00f1o. De ah\u00ed que la Doctrina Social de la Iglesia relaciona el robo con tocar el bien com\u00fan, porque los bienes de la creaci\u00f3n son de todos y para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas est\u00e1 junto a dos ladrones. Se cree que ellos dos estaban por los caminos acechando a la gente; es probable que hayan robado a la familia de Jos\u00e9 y Mar\u00eda; y a lo mejor eran rebeldes al poder romano. Ellos robaban cosas peque\u00f1as, pero eran bandidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy hay ladrones que roban gallinas y van presos; otros roban millones y no les pasa nada; otros son asesinos, porque matan para robar un celular. A estos se asemejan los que roban millones: los dos tipos de ladrones matan, unos en el momento, otros a largo plazo. El que se roba la pensi\u00f3n de un empleado, oblig\u00e1ndolo a implorar la providencia cada d\u00eda para vivir; el que se roba el<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">dinero dedicado a la educaci\u00f3n, que condena a muchos a no tener la oportunidad de prepararse y hacer una carrera; el que roba el dinero dedicado a la energ\u00eda. \u00bfAlguna vez hemos evaluado el da\u00f1o psicol\u00f3gico que provocan a las familias los apagones constantes, las precariedades constantes, el diario vivir en la estrechez, que siempre les falta algo? \u00a1Cu\u00e1ntos millones en los bancos!, \u00a1Cu\u00e1ntos lingotes de oro! Ahora mismo, no valen nada guardados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los ladrones que est\u00e1n junto a Jes\u00fas, a uno se le llama el buen ladr\u00f3n y al otro el mal ladr\u00f3n. Seg\u00fan una fuente ap\u00f3crifa, es decir, no can\u00f3nica, los nombres eran: Dimas y Gestas. Dimas era el buen ladr\u00f3n y Gestas el malo. Ellos comparten la misma profesi\u00f3n, la misma condena, pero no tienen la misma idea de Jes\u00fas y lo interpretan de un modo diverso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mal ladr\u00f3n lo interpreta como Cristo, por eso dec\u00eda: \u201c\u00bfNo eres el Cristo? Pues<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1s\u00e1lvate a ti y a nosotros!\u201d (Lc 23, 39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El buen ladr\u00f3n lo interpreta como rey, se preocupa por el otro, lo corrige y le dice: \u201cNosotros nos lo hemos merecidos con nuestros hechos; en cambio, \u00e9ste nada malo ha hecho \u00bfEs que no temes a Dios?\u201d (Lc 23, 41). Es curioso que un ladr\u00f3n que se pas\u00f3 la vida entera robando diga eso. Pero ah\u00ed se ve su preocupaci\u00f3n por el otro. Est\u00e1 confiado que su rey lo puede perdonar y lo puede llevar a su reino. Por eso, hace una oraci\u00f3n: \u201cJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando est\u00e9s en tu reino\u201d (Lc 23, 42).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta s\u00faplica la encontramos en Jos\u00e9 de Egipto cuando interpretando los sue\u00f1os de dos cortesanos, a uno le profetiz\u00f3 que le iba a ir bien, y que se acordara de \u00e9l (de Jos\u00e9) hablando con el Fara\u00f3n para que lo sacara del calabozo donde lo hab\u00edan llevado injustamente (Cf. Gn 49,14). De hecho, el cortesano una vez nombrado, se olvid\u00f3 de Jos\u00e9. As\u00ed somos los humanos. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos hemos olvidado de lo que le prometemos a Dios, en los momentos de aprietos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pasi\u00f3n de Jos\u00e9 prefigura la de Cristo. Solo Cristo no se olvida de interceder por los pecadores, porque como dice el profeta Isa\u00edas \u201cse entreg\u00f3 y fue tenido por un rebelde, cuando \u00e9l soport\u00f3 la culpa de muchos e intercedi\u00f3 por los rebeldes\u201d (Is 53,12). \u00bfC\u00f3mo Cristo no va a escuchar a este ladr\u00f3n arrepentido?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo Cristo no te va a perdonar a ti que, a lo mejor, est\u00e1 preocupado, asustado en tu casa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, le responde con el \u00faltimo gesto de amor que hace como el Cristo terreno, pero tambi\u00e9n como Dios: \u201cTe aseguro que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d. Esta no es una palabra de condena sino del perd\u00f3n. La fe de este ladr\u00f3n le lleva a discernir, a\u00fan estando condenado a morir, que est\u00e1 delante del rey y la instauraci\u00f3n de su reino. Dice San Juan Cris\u00f3stomo, en una homil\u00eda: \u201cCuando todo el pueblo, los magistrados, los soldados, se burlan de \u00c9l, este ladr\u00f3n no se para a mirar el estado humillado del crucificado: con los ojos de la fe, sobrepasa todo eso, y reconoce al maestro de los cielos. En su coraz\u00f3n se inclin\u00f3 y dijo: Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando est\u00e9s en tu reino. No nos de verg\u00fcenza de recibir como m\u00e9dico al que el Se\u00f1or no se avergonz\u00f3 de presentar primero en su para\u00edso\u201d (1\u00aa. hom. De cruce et latrone). Hermanos, un ladr\u00f3n estrena el para\u00edso, no un sacerdote, o un escriba. Dicen algunos, que era tan ladr\u00f3n que se rob\u00f3 el para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace caso omiso de este tribunal inferior (de aqu\u00ed abajo, que se equivoca, que se vende); \u00e9l sabe que hay otro juez que es invisible; que hay otro tribunal incorruptible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Agust\u00edn, comentando este texto dice que el buen ladr\u00f3n hizo una doble confesi\u00f3n: la de su pecado y la de su fe, logrando as\u00ed lo que puede salvar seg\u00fan San Pablo: \u201cSi confiesa con tu boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or y crees en tu coraz\u00f3n que Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvado. Pues con el coraz\u00f3n se cree para conseguir la justicia y con la boca se confiesa para conseguir la salvaci\u00f3n\u201d (Rm 10, 9-10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n el buen ladr\u00f3n es una aplicaci\u00f3n de la \u201cPar\u00e1bola de los obreros de la Vi\u00f1a\u201d (Mt 20, 1-16), que, siendo contratado por propietario a diferentes horas, recibieron la misma paga. El buen ladr\u00f3n pertenece a los de la hora und\u00e9cima, los \u00faltimos, lo que muestra que nunca es demasiado tarde. Hermano nunca es demasiado tarde para encontrar a Cristo y reconocerlo como rey. Es hoy el tiempo para nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ese momento se abre para el malhechor el horizonte luminoso del Reino de Dios, el para\u00edso, que significa lugar de paz. El perd\u00f3n transforma la existencia, cancela el pasado y uni\u00e9ndose a la conversi\u00f3n del hombre, inaugura una vida insospechada de plenitud de vida y de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encuentro con Cristo transform\u00f3 a Mateo y a Zaqueo, que eran ricos, recaudadores de impuestos y el imperio le permit\u00eda cobrar un poco m\u00e1s para ellos. Hoy, hay personas que creen que tienen licencia para robar. Claro, no se sabe qui\u00e9n se las ha dado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zaqueo, al encontrase con Cristo va m\u00e1s all\u00e1 de la retribuci\u00f3n que establec\u00eda la ley jud\u00eda de un cu\u00e1druple en un solo caso, y de la ley romana que la impon\u00eda la retribuci\u00f3n para todos los robos, extendiendo para s\u00ed a todas las injusticias que haya podido ocasionar: \u201cSe\u00f1or, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraud\u00e9 a alguien, le devolver\u00e9 cuatro veces m\u00e1s\u201d (Lc 19, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos, que buena noticia, al para\u00edso pueden ir los pecadores que se arrepienten. Imitemos a este ladr\u00f3n, imitemos la conversi\u00f3n de Zaqueo, en este momento en que estamos en \u201cuna cuaresma mundial\u201d, en la que Dios nos ha puesto, y nos dice a trav\u00e9s del Ap\u00f3stol Pablo: \u201cEl que robaba, que ya no robe; que trabaje con sus manos haciendo algo \u00fatil, para que pueda socorrer as\u00ed al que lo necesite\u201d. (Ef., 4,28)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconozcamos que Jes\u00fas reina, que tiene poder. Puedes enfermarte con el Coronavirus, pero te vas al cielo; puede ser que hayas sido se\u00f1alado de robo, si es verdad \u00a1devu\u00e9lvelo! Te vamos a perdonar, no te vamos a condenar, Cristo te perdona, haz un tesoro en el cielo repartiendo eso a los pobres, los bienes son de todos, r\u00f3bate el para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos, los dos ladrones reflejan el misterio de la libertad que tiene cada hombre para elegir el bien o el mal. Hoy, de frente a un Cristo crucificado, de frente a esta Pandemia, tenemos que elegir entre la incredulidad, la desesperaci\u00f3n, o elegir la fe y la esperanza. Nunca es demasiado tarde, hoy podemos entrar al para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3ra. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cHE AH\u00cd A TU MADRE\u201d<br \/>\n<\/strong>(Juan 19,27)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rvdo. P. Abraham Apolinario <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vicario General de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Jes\u00fas, al ver a la Madre y junto a ella a su disc\u00edpulo m\u00e1s querido, dijo a la Madre: \u201cMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo.\u201d <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Despu\u00e9s dijo al disc\u00edpulo: \u201cAh\u00ed tienes a tu madre.\u201d Despu\u00e9s de ese momento el disc\u00edpulo se la llev\u00f3 a su casa.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda, es la mujer que est\u00e1 junto al hombre nuevo. En el relato del G\u00e9nesis, en el momento de la ca\u00edda, junto a Ad\u00e1n, se encontraba Eva, su mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a Jes\u00fas, el nuevo Ad\u00e1n, quien inicia la nueva creaci\u00f3n, est\u00e1 Mar\u00eda, la nueva Eva. Ella participa de la creaci\u00f3n del cielo nuevo y la tierra nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan, el disc\u00edpulo m\u00e1s querido, recibe en su casa a Mar\u00eda. Jes\u00fas, como buen jud\u00edo sab\u00eda lo que significaba para una mujer quedarse sola, sin un esposo o un hijo. Mar\u00eda era una madre soltera, igual que muchas de nuestras mujeres. Jes\u00fas quiere que no se quede sola y le pide a su disc\u00edpulo preferido que la acompa\u00f1e.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos hemos continuado recibiendo a Mar\u00eda en nuestras casas, ella forma parte de la familia. Tenemos a Dios como padre y a Mar\u00eda como madre. Ella completa nuestra familia de fe. Mar\u00eda es bienvenida en los hogares dominicanos. Tenemos una pintura suya, hecha con cari\u00f1o, para recordarnos que ella es nuestra madre y que nos cuida. Mar\u00eda de la Altagracia est\u00e1 en nuestros hogares y en nuestros corazones. A ella le pedimos que ruegue por nosotros \u201cahora y en la hora de nuestra muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Mar\u00eda le rogamos que interceda por su pueblo en este tiempo de sufrimiento, inseguridad, temor y muerte. A Mar\u00eda le rogamos vivir esta crisis como verdaderos cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le pedimos a Mar\u00eda que nunca olvidemos, lo que nos dec\u00eda nuestro Arzobispo Ozoria, en la fiesta de La Anunciaci\u00f3n, en este mismo templo sagrado: \u201cTodo lo que tenemos, es de todos.\u201d Dios as\u00ed lo quiso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci\u00f3n, obra de Dios, est\u00e1 al servicio de toda la humanidad. La Iglesia nos ense\u00f1a que <strong><em>\u201clos bienes, aun cuando son pose\u00eddos leg\u00edtimamente, conservan siempre un destino universal. Toda forma de acumulaci\u00f3n indebida es inmoral, porque se halla en abierta contradicci\u00f3n con el destino universal que Dios creador asign\u00f3 a todos los bienes&#8221;.<\/em><\/strong> (<em>CDSI<\/em>, n\u00fam. 328).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, queda claro que no basta cumplir la ley, para enfrentar el Coronavirus. Legalmente se podr\u00e1 argumentar que es un derecho cobrar deudas y cumplir los contratos, pero en una situaci\u00f3n como la estamos viviendo la moral invita a mirar m\u00e1s all\u00e1, a mirar lo que es justo. Es el momento de pensar en los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan recibe a Mar\u00eda en su casa, porque ahora ella lo necesita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros hospitales y servicios de salud deben acoger primero a quienes m\u00e1s lo necesitan. Hay mucha gente buscando servicios de salud, pruebas, ex\u00e1menes, medicamentos y no aparecen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado y las Organizaciones deben estar claros en que los bienes que administran y poseen tienen un destino universal. Deben estar al servicio de todos, especialmente de los m\u00e1s fr\u00e1giles y d\u00e9biles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en una Emergencia. Se ha prolongado el Toque de queda, para cuidar la salud. Pero es tiempo de proteger la vida de las personas, tomando las medidas necesarias por duras que sean, para asegurar la alimentaci\u00f3n y los servicios b\u00e1sicos a todos los dominicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Covid-19 no es el \u00fanico causante de lo que estamos viviendo en Rep\u00fablica Dominicana. \u201cLe quit\u00f3 la s\u00e1bana al enfermo\u201d, ha destapado, para que todos lo veamos, en qu\u00e9 condici\u00f3n vive la mayor\u00eda de nuestro pueblo: El hacinamiento, la falta de agua y servicios sanitarios. Carecemos de un servicio de salud primario. Eso no lo trajo el virus, ya estaba aqu\u00ed. Dedicamos una parte rid\u00edcula del Presupuesto Nacional al sistema de Salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como parte de esta Iglesia, queremos seguir la tradici\u00f3n B\u00edblica del a\u00f1o Sab\u00e1tico, tal como nos relata el libro del Deuteronomio: <strong><em>\u201cSi se encuentra alg\u00fan pobre entre tus hermanos, que viven en tus ciudades, en la tierra que Yav\u00e9 te ha de dar, no endurezcas el coraz\u00f3n ni le cierres la mano, sino \u00e1brela y pr\u00e9stale lo que necesita\u201d.<\/em><\/strong> (15, 1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deseo animar a los empresarios, como ya lo han hecho algunos, a aportar recursos <u>significativos<\/u>, a la altura de la Emergencia Nacional en que vivimos. No es momento de hacer aportes simb\u00f3licos. Es momento de sacrificios y los que pueden m\u00e1s deben sacrificarse m\u00e1s. As\u00ed nos ense\u00f1aron nuestros padres: <strong><em>\u201cEl m\u00e1s fuerte que cargue lo m\u00e1s pesado.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hago un llamado a los hombres y mujeres de fe, que poseen peque\u00f1as o grandes fortunas, a aportar a la patria dominicana. Espero que nuestros deportistas y nuestros artistas se comporten a la altura de la situaci\u00f3n que vivimos. Mientras m\u00e1s discreto sea el aporte, m\u00e1s valor tendr\u00e1 ante Dios. Eso dice el evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos unimos al grito de nuestra Iglesia latinoamericana, que llama a optar preferencialmente por los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igual que Juan acogi\u00f3 a Mar\u00eda en su casa, ens\u00e9\u00f1anos, Se\u00f1or a acoger a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>POSITIVO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a04<\/em><\/strong><strong>ta. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cDIOS MIO, DIOS MIO, \u00bfPOR QU\u00c9 ME HAS ABANDONADO?\u201d<br \/>\n<\/strong><strong><em>(Marcos 15,34)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rvdo. P. Juan B. CorderO, CARM<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>Te queda lejos mi clamor, el rugido de mis palabras no te alcanza (Sal 22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este grito del salmista, rezado por incontables generaciones, hasta alcanzar todo su sentido y fuerzas desgarradoras, cuando es rezado por Jes\u00fas, desde la cruz, no es una protesta ni mucho menos un gesto de rebeli\u00f3n contra Dios, a quien sabemos, Jes\u00fas reza, sino que es la oraci\u00f3n-s\u00edntesis, de otras tantas suplicas que han precedido a esta y que, al parecer, no han sido escuchadas. Es dir\u00edamos, un ultim\u00e1tum hecho suplica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el grito de las v\u00edctimas de la historia. Historia de injusticias, violencias, torpezas, excesos y muertes sangrientas perpetradas por unos contra otros\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el grito de Abel, a manos de Ca\u00edn. Es el grito del Profeta El\u00edas a manos del corrupto rey Ajax y la infame Jezabel, cuando el profeta, tiene que huir de esta \u00faltima al amenazarlo de muerte. Es el grito Nabot, a quien despu\u00e9s de hab\u00e9rsele calumniado y matado por orden de Jezabel, le fue incautada la propiedad que hab\u00eda heredado de sus padres, por haberse negado a cederla al d\u00e9spota rey Ajax. Es el grito de Jerem\u00edas y otros tantos profetas por mantenerse fieles a la misi\u00f3n que Dios les encomend\u00f3.\u00a0 En fin, estas palabras del salmista rezadas por Jes\u00fas con toda su fuerza y su crudeza, son el resumen antiguo y lamentablemente siempre nuevo del dolor y el sufrimiento humano y de toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie como Cristo desde la cruz, pod\u00eda lanzar estas palabras en su suplica al Padre. El, que paso haciendo el bien, que escucho como nadie esta suplica en la tragedia, la exclusi\u00f3n y la miseria de tanta gente de su \u00e9poca, a las que les devolvi\u00f3 la dignidad de hijos de Dios. \u00c9l no se cerr\u00f3 a la carne de cuantos, apaleados por sus sufrimientos, acud\u00edan a \u00e9l a que los sanara y los restituyera a su dignidad. Siendo el mes\u00edas y siervo sufriente del Se\u00f1or, se hizo todo con todos, especialmente con el desheredado y el excluido. Por esta raz\u00f3n pod\u00eda proferir esta suplica y como nadie darle, todo su sentido. Pues \u00e9l era el justo de Dios que sin haber cometido nada que le mereciese tal final, am\u00f3 con la misma fuerza amorosa de Dios su Padre, hasta las \u00faltimas consecuencias. Por eso mereci\u00f3 ser escuchado, y Dios lo resucito al tercer d\u00eda, arranc\u00e1ndolo de las garras de la muerte eterna y con \u00e9l a todo al que cree en su nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios nos redimi\u00f3 y nos perdon\u00f3 en su Hijo. El Escuch\u00f3 ese mismo grito ya desde los albores de la creaci\u00f3n, cuando la desobediencia de nuestros primeros padres, produjera una fractura en nuestra relaci\u00f3n con Dios, con nosotros y con la creaci\u00f3n. Dios, ajust\u00f3 las cuentas con la humanidad, pero lo hizo de la manera m\u00e1s singular y \u00fanica, que a Dios solo se le pod\u00eda haber ocurrido. Y es que, todav\u00eda siendo el hombre enemigo suyo por la arrogancia y la soberbia, por haber desterrado a Dios de su vida, no se dej\u00f3 vencer de la maldad humana y en cambio, envi\u00f3 a su hijo, haci\u00e9ndolo expiaci\u00f3n por todos. Tom\u00f3 el recibo de nuestra deuda y rompi\u00e9ndolo en el cuerpo de su Hijo, nos liber\u00f3, es como si no dijera: no me deben nada mientras rompe el recibo de nuestra culpa&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de entonces, y de esa actitud de Dios para con todos, se esperaba que tambi\u00e9n hici\u00e9ramos lo mismo, los unos con los otros, que de la misa manera que Dios nos am\u00f3 y nos perdon\u00f3 en su Hijo, de igual forma lo hici\u00e9ramos, a lo largo de nuestra historia. Que tambi\u00e9n nosotros igual que el siervo perdonado de la par\u00e1bola, ante la respuesta de su hermano deudor que le dijo, \u201cten paciencia conmigo y te lo pagare todo\u201d le condonase la deuda como lo hizo su Se\u00f1or con \u00e9l, mas en lugar de emular a su Se\u00f1or en la generosidad, encerr\u00f3 a su hermano, deudor de minucias, en comparaci\u00f3n con lo que al siervo indolente se le hab\u00eda perdonado, en la mazmorra de su coraz\u00f3n p\u00e9treo e insensible. No escuch\u00f3 el grito de su hermano. Sabemos cu\u00e1l fue el desenlace de esta historia contada por Jes\u00fas. \u00a0No puede esperar misericordia de parte de Dios, quien no la practica haci\u00e9ndose consciente de que el mismo, ha sido objeto de ella por parte de Dios. No puede proferir ese mismo grito de Cristo, en la hora aciaga, sino es capaz, o m\u00e1s bien, no quiere escuchar ese grito porque ello significar\u00eda, anteponer sus intereses y decide, por tanto, cerrar sus entra\u00f1as al hermano que sufre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Mucho tiempo hemos estado cerrados al mundo que sufre la degradaci\u00f3n por el maltrato a la creaci\u00f3n de Dios. Y Principalmente hemos estado aislados y muy atrincherados de nuestro pr\u00f3jimo, encerrados en nuestro individualismo, nuestra indiferencia, arrogancia y delirio de grandeza y de autosuficiencia que nos ha llevado calificar a unos y otros de primer mundistas, tercer mundistas, etc. Ahora sin temor a exagerar y equivocarnos al proferir esta afirmaci\u00f3n; nos hemos igualado en estos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace poco, en muchos pa\u00edses, asustaba la idea de ser invadidos por los migrantes que sal\u00edan en verdaderas hordas, por diversas razones, de sus pa\u00edses en busca de mejor suerte para poder vivir. Empezaron proyectos de mega-ingenier\u00eda para levantar muros, para no ser invadidos. Resulta, que hemos sido invadidos y sometidos por algo que no esper\u00e1bamos, un enemigo, invisible a simple vista y que verdaderamente es lo \u00fanico que ahora mismo, se ha constituido m\u00e1s que una amenaza, en un verdugo inmisericorde e impredecible y de consecuencias inabarcables e insospechadas por mucho que hagan c\u00e1lculos probabil\u00edsticos y proyecciones a corto y largo plazo para ponerlo a raya. La pandemia, nos ha igualado a todos, y es triste ver como caen, tantas personas, que incluso ya no distinguimos entre el honrado y el tunante embaucador. Caen todos como reza el salmo, por igual pr\u00edncipes, jefes y siervos, caen como uno de tantos. Si algo nos est\u00e1 haciendo ver toda esta situaci\u00f3n, es nuestra vulnerabilidad y nuestra peque\u00f1ez. \u00a1Cu\u00e1n peque\u00f1os somos! Toda una lecci\u00f3n de realismo y humildad. Esta situaci\u00f3n mundial, nos est\u00e1 llevando a sacar ese poquito de mejor, que tiene el ser humano, echado en alg\u00fan rinc\u00f3n del coraz\u00f3n y que vale m\u00e1s que todo. La solidaridad, ser solidarios hasta el forro de nuestra piel.\u00a0 El reconocimiento, de que and\u00e1bamos fren\u00e9ticos y pose\u00eddos por una prisa neur\u00f3tica, por una arrogancia y autosuficiencias insufribles, ese reconocimiento de que la vida, no es ganancia a costa de la lealtad, la sinceridad y la fidelidad, ese reconocimiento de haber incurrido en competencias desleales, prisas enfermizas, segundas intenciones, nos ha llevado a replantearnos, quienes somos y que somos en el mundo y en el universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Somos comunidad, somos una familia global, c\u00e9lulas de un \u00fanico y solo tejido. Por eso, nos damos cuenta de que no se trata en esta situaci\u00f3n, de salvar mi piel, sino de hacerlo juntos. A esto nos invita el amor. Jes\u00fas ayudo a todo el que se acerc\u00f3 a \u00e9l en busca de consuelo y salud. Promovi\u00f3 a las personas a quien ayudaba, reconociendo su val\u00eda y su dignidad. No los hacia dependientes de su persona: lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa. Dijo al paralitico de la camilla bajada por el techo. Al leproso, si quiero, queda limpio. Al endemoniado de Gerasa, vuelve a tu casa y cu\u00e9ntale a los tuyos, como el Se\u00f1or ha tenido misericordia de ti. As\u00ed estamos llamados a ser y a hacer los cristianos principalmente. Ayudar al hermano a descubrir su dignidad, su val\u00eda, y a abrirse camino en la vida, tomando su camilla, que es hacerse cargo por s\u00ed mismo de su vida. As\u00ed tambi\u00e9n el tejido o estructura estatal, como instancia mayor est\u00e1 llamado a estar atento del cuidado de las instancias menores. Hay que ayudar a desarrollar a la familia, y a las diversas agrupaciones y asociaciones de las que la familia forma parte. El descuido de estas instancias menores por parte de las instancias mayores, atenta contra el desarrollo de las primeras y les hace dependientes al mismo tiempo que les atrofia su capacidad de respuesta, originalidad y de aporte a la sociedad. Pensemos en el centralismo excesivo del aparato estatal y las funciones p\u00fablicas, que hace que muchas instancias menores solo cuenten, a partir de ciertos intereses, no siempre potables. La subsidiariedad se nos impone y se nos exige ahora m\u00e1s que nunca. Y sobre todo en forma de solidaridad. El principio de subsidiariedad, pide urgentemente que las instancias estatales, velen en todo momento, con total determinaci\u00f3n para que no se comentan abusos contra la poblaci\u00f3n, que es el capital humano y el principal de una naci\u00f3n. As\u00ed en estos d\u00edas hemos tenido, en medio de esta crisis, que escuchar, como ciertos elementos haciendo gala de todo tigueraje y marruller\u00eda, no se les ha apretado el pecho para procurarse s\u00f3rdidas ganancias a partir del sufrimiento de quienes est\u00e1n postrados ante esta pandemia. \u00bfC\u00f3mo es posible que existan alima\u00f1as como estas y que no se les pare los pies a tiempo? \u00bfC\u00f3mo es posible que haya gente obtusa, que tenga tiempo y espacio para llenar sus arcas, a costa de la necesidad de la poblaci\u00f3n en riesgo de enfermar en gran n\u00famero? Les cabe la sentencia dictada por el mismo Dios, por labios del profeta Oseas (Oseas 8, 4-7), ante la corrupci\u00f3n y la maldad de los dirigentes de su pueblo, que compraban al pobre por un par de sandalias y vend\u00edan hasta la paja del trigo:\u00a0 Sean quienes sean, de las altas instancias que sean, jura el Se\u00f1or, que no olvidara esta injustica. No olvidara el dispendio y el despilfarro, la groser\u00eda costumbre de sacar todo lo que pueda de las arcas publica, dejando al pa\u00eds, siempre sumido en deudas por mucho que hablen de crecimiento mega o macroecon\u00f3mico. Invitamos pues, a quienes tienen la responsabilidad de dirigir la cosa p\u00fablica, que escuchen el grito que surge ahora en medio de esta crisis. Que nadie quede desamparado en manos del agiotista, el avivato y el ladr\u00f3n de turno. Pero no todo es negativo, est\u00e1n los ciudadanos que acatan las leyes, que se cuidan y as\u00ed cuidan a los dem\u00e1s. Esta el ingente cuerpo de salud integrado por los m\u00e9dicos tanto hombres como mujeres, las enfermeras y enfermeros, los voluntarios, empresarios y particulares que dan de su tiempo de su saber hacer para enfrentar juntos esta situaci\u00f3n dif\u00edcil. Es tiempo de arrimar todo el cuerpo y juntos ayudarnos sabiendo que todo cuanto nos hacemos, se lo hacemos al mismo Jesucristo, que dijo: lo que haces a uno de estos mis humildes hermanos, a m\u00ed me lo haces\u2026\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo quien escucha el grito de Jes\u00fas en los otros, puede proferirlo a su vez.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5ta. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cTENGO SED\u201d<br \/>\n<\/strong>(Juan 19, 28)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rvdo. P. \u00a0Pablo de la Cruz, CARM<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDespu\u00e9s de esto, sabiendo Jes\u00fas que todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliera \u201cTengo Sed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos, en esta breve palabra, se manifiesta un ansia intensa de Jes\u00fas en el suplicio de la Cruz, y esto nos recuerda que Cristo era ciertamente hombre, y, como tal, sinti\u00f3 la necesidad fisiol\u00f3gica de la sed, uno de los mayores tormentos de los crucificados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo sed, es la palabra m\u00e1s radicalmente humana que Cristo pronuncia en la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este Cristo, cien por ciento hombre, en su aflicci\u00f3n y su sufrimiento, siente necesidad de ser escuchado para as\u00ed, poder saciar su sed. Pero vemos, que la cerraz\u00f3n y la indiferencia de sus verdugos, que ten\u00edan el coraz\u00f3n embotado en las dadivas de este mundo y en las secuelas del pecado, no escucharon el clamor de su necesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente esta necesidad de Cristo de saciar su sed continua estando vigente hoy, en nuestra sociedad, en cada dominicano que, herido y frustrado en su d\u00eda a d\u00eda ante la falta de una verdadera democracia que nos represente a todos con igualdad y transparencia, no dejan de clamar por una mejor\u00eda real que garantice sus necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alimentaci\u00f3n, Educaci\u00f3n, Justicia, Vivienda digna, empleo e igualdad\u2026 que sean emanados de un verdadero desarrollo solidario con la mirada puesta a corto, mediano y largo plazo en el bien com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, si bien es cierto, que la humanidad est\u00e1 viviendo momentos muy dif\u00edciles, no menos cierto es que aquel que se despoj\u00f3 de su categor\u00eda divina haci\u00e9ndose uno como nosotros, sigue sufriendo junto a cada uno de sus hijos y, desde la cruz nos muestra y nos ense\u00f1a que su solidaridad tiene como centro, la humanidad. Por eso dijo en una ocasi\u00f3n, \u201cVengan a mi todos los que est\u00e1n fatigados y agobiados que yo los aliviare\u201d, (Mt 11,28-30)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la realidad que acontece y se cierne en nuestra Rep\u00fablica Dominicana, de gran impacto social, ahora, motivada por el Covid-19; sin olvidar que antes de esta pandemia, que nos invita a todos a ser responsables y acatar el llamado de salud p\u00fablica; ya ten\u00edamos la gran incertidumbre provocada por el ambiente pol\u00edtico, donde la lucha desmedida por el poder, la lisonjas de unos cuantos que no han entendido que la pol\u00edtica se ejerce sirviendo, no para ser servidos y las dadivas de otros ante la carencia de muchos, desnudan y dan al traste de por qu\u00e9 ocupamos uno de los \u00faltimos lugares en educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Iglesia nos preocupan esas realidades que por a\u00f1os se repiten y que vienen siendo ese vinagre moderno mezclado con hiel, que pretende seguir anestesiando a un pueblo que agoniza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no todo est\u00e1 perdido, pues, desde aqu\u00ed vemos el despertar de una ciudadan\u00eda que a\u00fan tiene esperanza y cree conscientemente que por el camino que nos conducen quienes nos han dirigido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, no es el camino correcto y, por lo tanto, tienen necesariamente que cambiar, y revisar el concepto de desarrollo que no coincide ciertamente con el que se limita a satisfacer los deseos materiales mediante el crecimiento de los bienes, sin presta la urgente atenci\u00f3n al sufrimiento y la sed de tantos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a esta pandemia, el tiempo es apremiante y m\u00e1s que oportuno para que entre todos como sociedad, como dominicanos, logremos alcanzar la patria que queremos, enarbolando los valores que nuestros padres fundadores so\u00f1aron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese orden, \u00a1Basta ya de oprimir al pobre!, \u00a1basta ya de comprar conciencias y de aprovecharse de la ignorancia del marginado!, fruto de sus malas acciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos conciencia plena de que todos somos hermanos y salgamos de nuestros ego\u00edsmos, de nuestra desidia y con arrojo, coraje y mucha valent\u00eda, comencemos a vivir nuestras responsabilidades con coherencia entre nuestro hablar y actuar, pues como dec\u00eda Alejandro Magno \u201cde la conducta de cada uno, depende el destino de todos\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso reflexionemos con humildad, acerca de c\u00f3mo anda nuestra solidaridad, con ese otro Cristo sediento, representado en nuestro pueblo sufriente, y que todos vemos a nuestro alrededor y, antes quienes a diario nos hacemos de forma f\u00e1cil, los indiferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pidamos la gracia al Esp\u00edritu Santo, de poder ser solidarios con el hermano que se encuentra envuelto en tantas vicisitudes y que no le permiten tener una vida digna como ser humano \u00fanico e irrepetible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exhortamos a todo el pueblo de Dios a no perder la fe y la esperanza en un mundo nuevo, que debe comenzar aqu\u00ed y ahora; a pesar de las dificultades, mantengamos la unidad como un solo cuerpo, desterrando de nuestros corazones el ego\u00edsmo, el orgullo y la vanidad; seamos solidarios en todo momento con los dem\u00e1s, especialmente los desfavorecidos, los que viven en situaciones de vulnerabilidad, los que est\u00e1n marginados por el sistema imperante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es tiempo de aunar esfuerzos para alcanzar una sociedad mejor, tomando el ejemplo de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, modelo de servicio, \u00e9l mismo lo dice en su palabra: no he venido a ser servido, sino a servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el legado m\u00e1s grande del cual nosotros los cristianos debemos de ostentar y ha de ser el ejemplo vivo y eficaz que direccione nuestra coherencia de vida, ya que como dice San Pablo: una fe sin obras es una fe muerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el sacrificio redentor de Cristo nos ilumine a todos con su gracia y nos infunda un esp\u00edritu m\u00e1s d\u00f3cil a las necesidades de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6ta. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cTODO ESTA CONSUMADO\u201d<br \/>\n<\/strong><strong><em>(Juan 19,30)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rvdo. P. Nelkys Acevedo <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Plegaria Eucar\u00edstica n\u00famero II, el Sacerdote reza as\u00ed: \u00c9l en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrecci\u00f3n, extendi\u00f3 sus brazos en la Cruz y as\u00ed adquiri\u00f3 para ti un pueblo Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta frase es dicha por Jes\u00fas como quien ha llegado a este momento de la Cruz con una decisi\u00f3n clara y profunda, con la convicci\u00f3n de quien sabe cu\u00e1l es su misi\u00f3n. Para Juan, Jes\u00fas no llega derrotado a la Cruz sino con la claridad de que todo esto tiene un sentido en su vida, pero sobretodo en el plan de Dios; es decir, Jes\u00fas exclama \u201ctodo est\u00e1 cumplido\u201d como quien dice que ha cumplido la tarea encomendada, la misi\u00f3n que se le ha dado; llega al final de su vida habiendo cumplido \u201cla misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, en la vida de Cristo todo lo que las Escrituras proclaman y lo que los profetas anunciaban encuentra cumplimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Melit\u00f3n, Obispo de Sardis y escritor eclesi\u00e1stico prominente de la segunda mitad del siglo II, lo explica con las siguientes palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Muchas predicciones nos dejaron los profetas en torno al misterio de Pascua, que es Cristo; \u00c9l vino desde los cielos a la tierra a causa de los sufrimientos humanos; se revisti\u00f3 de la naturaleza humana en el vientre virginal y apareci\u00f3 como hombre; hizo suyas las pasiones y sufrimientos humanos con su cuerpo, sujeto al dolor, y destruy\u00f3 las pasiones de la carne, de modo que quien por su esp\u00edritu no pod\u00eda morir acab\u00f3 con la muerte homicida. Se vio arrastrado como un cordero y degollado como una oveja, y as\u00ed nos redimi\u00f3 de idolatrar al mundo, el que en otro tiempo libr\u00f3 a los israelitas de Egipto, y nos salva de la esclavitud diab\u00f3lica, como en otro tiempo a Israel de la mano del Fara\u00f3n; y marc\u00f3 nuestras almas con su propio Esp\u00edritu, y los miembros de nuestro cuerpo con su sangre.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00c9ste es el que cubri\u00f3 a la muerte de confusi\u00f3n y dej\u00f3 sumido al demonio en el llanto, como Mois\u00e9s al Fara\u00f3n. \u00c9ste es el que derrot\u00f3 a la iniquidad y a la injusticia, como Mois\u00e9s castig\u00f3 a Egipto con la esterilidad. \u00c9ste es el que nos sac\u00f3 de la servidumbre a la libertad, de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, de las tinieblas al recinto eterno, e hizo de nosotros un sacerdocio nuevo y un pueblo elegido y eterno. \u00c9l es la Pascua de nuestra salvaci\u00f3n. \u00c9ste es el que tuvo que sufrir mucho y en muchas ocasiones: el mismo que fue asesinado en Abel y atado de manos en Isaac, el mismo que peregrin\u00f3 en Jacob y vendido en Jos\u00e9, expuesto en Mois\u00e9s y sacrificado en el cordero, perseguido en David y deshonrado en los profetas. \u00c9ste es el que se encarn\u00f3 en la Virgen, fue colgado en el madero y fue sepultado en tierra, y el que, resucitado de entre los muertos, subi\u00f3 al cielo. \u00c9ste es el cordero que enmudec\u00eda y que fue inmolado; el mismo que naci\u00f3 de Mar\u00eda, la hermosa cordera; el mismo que fue arrebatado del reba\u00f1o, empujado a la muerte, inmolado al atardecer y sepultado por la noche; aquel que no fue quebrantado en el le\u00f1o, ni se descompuso en tierra; el mismo que resucit\u00f3 de entre los muertos e hizo que el hombre surgiera desde lo m\u00e1s hondo del sepulcro.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre que grita que todo se ha cumplido, nada posee, ha muerto sin nada: sus vestidos los sortean los soldados, hasta la t\u00fanica y sus sandalias son de ellos; no tiene sepulcro donde reposar, y un amigo le prestar\u00e1 el suyo. \u00c9l no tiene nada, \u00a1ah! s\u00ed, tiene una madre cerca de la cruz, que, por cierto, es la mujer m\u00e1s maravillosa que ha pasado por este mundo; pero desde ahora ya no ser\u00e1 solamente suya, porque nos ha dicho a cada uno de nosotros: \u201cAh\u00ed tienes a tu Madre\u201d, y a Ella le ha dicho: \u201cAh\u00ed tienes a tus hijos\u201d. Es impresionante ver con qu\u00e9 autenticidad esta Madre se ha preocupado por todos sus hijos. Aquella Madre del Calvario tiene tambi\u00e9n ese nombre tan cercano y tan nuestro de: Santa Mar\u00eda, Virgen de la Altagracia. Aquella tarde del viernes Santo estaba en la colina del Calvario; despu\u00e9s vendr\u00eda a Visitarnos en Hig\u00fcey, a decirnos que s\u00ed, que hab\u00eda aceptado ser nuestra Madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque no estamos solos. Solos nos hundimos, solos nos perdemos, \u201csolos estamos condenados\u201d dec\u00eda el Santo Padre Francisco hace unos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro pa\u00eds, el mundo, toda la tierra y cuantos la habitan, lloran y sufren estos d\u00edas. La Iglesia, tachada de cobarde por las redes, llora y sufre con sus hijos; estos que hablan mal de la Iglesia, olvidan que su misi\u00f3n es llorar con los que lloran, haciendo presente que aun en medio de las pruebas Dios va con nosotros, que todo tiene que cumplirse y que el Padre no nos abandona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el recordatorio de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal, hace 7 a\u00f1os, quise colocar un vers\u00edculo de la Carta a los Hebreos que dice: \u201cEs capaz de comprender a errantes y extraviados, porque est\u00e1 envuelto en debilidad\u201d. Juro que nunca pens\u00e9 que ser\u00edan prof\u00e9ticas en mi propia vida estas palabras, hoy conozco el dolor, la angustia, la desesperanza y la desesperaci\u00f3n como hace un a\u00f1o no la conoc\u00eda; pero tambi\u00e9n a lo largo de casi un a\u00f1o, he aprendido el valor de la DIGNIDAD HUMANA, la fuerza del BIEN cuando es COM\u00daN, el destino UNIVERSAL que tienen los BIENES, lo que es la SUBSIDIARIDAD cuando estamos en medio de la angustia, lo importante de la SOLIDARIDAD cuando el dolor nos visita. S\u00e9 que no son t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, estos puntos que Monse\u00f1or Ozoria mencionaba el pasado 25 marzo, soy testigo de que es la manera en que la Iglesia, los hermanos, la humanidad, hace presente en medio de la angustia y el dolor que no estamos solos. Quien preside esta Iglesia arquidiocesana, sabe desde muy joven que Dios provee -como reza su escudo episcopal-, que Dios acompa\u00f1a, que Dios nunca abandona, y tampoco lo har\u00e1 con nosotros en este duro momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>CONSUMATUM EST<\/em>, todo est\u00e1 cumplido, \u00bfqu\u00e9 significa? Que no estamos solos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya desde el nacimiento, Jes\u00fas ha sido como aspirado por aquella hendidura en la Roca, que es el sepulcro. All\u00ed tuvo que bajar, all\u00ed lleg\u00f3 su amor: hasta el final. Su \u00faltimo aliento infundi\u00f3 a todo el cumplimiento; un aliento d\u00e9bil e imperceptible, pero dentro ten\u00eda guardada toda la vida de Dios, que, como una bendici\u00f3n, baj\u00f3 y se acomod\u00f3 humilde, invisible; adonde no hab\u00eda vida, aquel: \u00a1Todo est\u00e1 cumplido! abri\u00f3 el camino a su cuerpo sin vida, invadi\u00f3 aquella tumba prepar\u00e1ndola para acoger esa muerte \u00fanica y santa. Una racha divina prohibida al ojo listo y que se piensa inteligente del hombre; un misterio de vida que estalla en la muerte, ninguna ciencia podr\u00e1 explicar tan grande amor. Ha bajado all\u00ed, en aquel sepulcro y a cada tumba, desde ese instante, se ha hecho Esposa del Se\u00f1or de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Hijo de Dios, igual a Dios, Dios en Persona, tuvo que entregarse sin reservas a la muerte que a todos nos encarcela; tuvo que pasar por ella, para llegar a nosotros sus esclavos. Tuvo que hundirse en nuestra realidad para que nos di\u00e9ramos cuenta de \u00c9l, d\u00e1ndonos cuenta tambi\u00e9n de la muerte que llevamos dentro; tuvo que casarse con nosotros en aquella Cruz para reconducirnos al Para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La angustia de Jes\u00fas, que eleva al Padre una oraci\u00f3n sobre la que desciende la sangre que s\u00f3lo el amor aut\u00e9ntico puede derramar. Jes\u00fas, el Esposo que quiere a la esposa hasta el final, y la esposa dormida, incapaz de sustentar el peso que supone el amor. Toda la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas se cumple en el Getseman\u00ed, donde su naturaleza humana es entregada a la voluntad del Padre. Postrado sobre la tierra de la cual todos somos hechos, acogiendo la voluntad del Padre que nos ha creado para \u00c9l, se empe\u00f1a en hacer de nosotros su esposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con su sangre derramada para lavar cada adulterio nuestro, Jes\u00fas nos ha reengendrado como a v\u00edrgenes castas elegidas por el Padre para un \u00fanico Esposo. Con la misma sangre ha redactado el documento con el que nos ha acogido en su intimidad, empe\u00f1\u00e1ndose en protegernos y proveer para nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el relato de su Pasi\u00f3n, cada instante, cada palabra, cada gesto, constituye una letra ensangrentada que testimonia la autenticidad y el valor infinito de su amor hacia nosotros. Porque el amor no es un sentimiento, sino el empe\u00f1o duro y a menudo cruento de fidelidad. Cada golpe de flagelo, cada insulto, cada escupitajo; y luego los clavos, las espinas, la Cruz, el vinagre, la asfixia, la soledad y el extremo abandono, son algunas entre las condiciones que Jes\u00fas ha honrado para pagar el precio de nuestro rescate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas ha sido fiel proveyendo a nuestra salvaci\u00f3n, carg\u00e1ndose de nuestra infidelidad. No nos ha juzgado, ni renegado. Nos ha querido siempre, paso tras de paso, dolor tras de dolor, hasta el final, hasta la tumba que ha decretado nuestra quiebra. Jes\u00fas ha querido a una esposa adultera, excitada para los amantes, narcis\u00edsticamente redoblada a contemplar su propio yo, llegado a ser dios. Jes\u00fas se ha casado con cada cent\u00edmetro de nuestra historia registrada, instante tras de instante, pecado despu\u00e9s de pecado, en los acontecimientos, en las palabras y en los personajes de su Pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00e9sta Pasi\u00f3n ha sido el parto doloroso de las bodas decidida en las entra\u00f1as del Getseman\u00ed. En ello Jes\u00fas nos acogi\u00f3 libremente, experimentando con antelaci\u00f3n el sudor fr\u00edo de la agon\u00eda; en aquel jard\u00edn sabore\u00f3 el dolor que supone querer a una esposa adultera hasta dentro de su traici\u00f3n m\u00e1s grave, la que la ha conducido a matar a su Esposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Getseman\u00ed del Shem\u00e1 cumplido, Jes\u00fas ha experimentado: en su coraz\u00f3n, en su mente y en su carne, el sacrificio que habr\u00eda significado pagar el precio para honrar la alianza de amor con la cual atarnos a \u00c9l. Jes\u00fas supo, ha temblado asediado por la angustia, ha sudado la sangre que habr\u00eda derramado despu\u00e9s de poco, y ha aceptado con amor infinito la VOLUNTAD que el Padre le encomend\u00f3 cumplir: &#8220;Abb\u00e1, Pap\u00e1, todo es posible para ti&#8230; Pero me crees, es duro beber la copa de estas bodas. Es amargo como la hiel y \u00e1spero como el vinagre, como la esposa con que me llamas a beberlo\u201d. Si fuera posible pasar\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l, pero&#8230; pero el amor es no seguir la carne y sus deseos; es no hacer seg\u00fan mi voluntad humana. El amor es acoger a la esposa que t\u00fa has preparado para m\u00ed, sin reservas, echando mi carne en la obediencia que me hace Dios contigo. Y Jes\u00fas ha tomado de las manos del Padre la Copa de la alianza, para llenarlo con su sangre; en el que habr\u00eda celebrado y bendecido las bodas con nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Jes\u00fas tambi\u00e9n baja hoy al jard\u00edn a buscar a su esposa, se hunde en su mismo sue\u00f1o de muerte para luchar en su lugar, vencer y as\u00ed despertarla a la vida que no muere. Ocurre en el Misterio Pascual lo que ocurri\u00f3 durante la Creaci\u00f3n de Eva, plasmada por la costilla de Ad\u00e1n durmiente; como ocurre durante la alianza entre Dios y Abraham, ca\u00eddos en un sue\u00f1o profundo mientras el fuego divino pasaba bajo las carcasas de los animales desgarrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTodo est\u00e1 cumplido\u201d es la pen\u00faltima palabra pronunciada por Cristo; las pronuncia en el momento m\u00e1s duro y cruel de su vida. En medio de la cuarentena y el miedo de estos d\u00edas, son estas para nosotros palabras de alegr\u00eda, pues no puede estar triste como un hijo sin padre, quien tiene a un Dios poderoso que vino a amarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comprendo lo que cada uno en nuestro pa\u00eds siente, pues tambi\u00e9n he pasado momentos muy complicados. Pas\u00e9 d\u00edas en los que no supe c\u00f3mo afrontar las desgracias que estaban pasado. S\u00e9 muy bien que nos sentimos sin fuerzas e inclusive abandonados, pero en medio de todo este gran conflicto, Dios est\u00e1 a nuestro lado. Se acerca y nos dice palabras que no hab\u00edamos esperado, nos dice qu\u00e9 hacer para salir de ese lugar en el que estamos quedados y con su gran poder nos hace comprender que toda obra para bien, al fin y al cabo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00e9monos de la mano del Se\u00f1or, que ha venido a rescatarnos. Pongamos la mirada en el Salvador, quien ha venido a ayudarnos; tomemos su diestra poderosa, para que \u00c9l pueda levantarnos, y procuremos aprender de las cosas que Dios est\u00e1 con todo esto ense\u00f1\u00e1ndonos. Dios quiere hacer cosas que superen todas nuestras razones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El COVID nos est\u00e1 ense\u00f1ando que est\u00e1bamos viviendo mal, y hemos llegado a este d\u00eda convencidos que en el futuro: o cambiamos o morimos. Sin Dios, sufrimos; con \u00e9l, al final de nuestros d\u00edas podremos decir llenos de alegr\u00eda que \u00a1todo est\u00e1 cumplido!.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7ma. Palabra: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cPadre, en tus Manos Encomiendo mi Esp\u00edritu\u201d<br \/>\n<\/strong>(Lucas 23, 46)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mons. Francisco Ozoria Acosta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arzobispo de Santo Domingo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Texto B\u00edblico: Lucas 23, 46.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEra medio d\u00eda; se ocult\u00f3 el sol y todo el territorio qued\u00f3 en tinieblas hasta media tarde. El velo del Santuario se rasg\u00f3 por el medio. Jes\u00fas grit\u00f3 con voz fuerte: Padre, en tus manos encomiendo mi Esp\u00edritu. Dicho esto, expir\u00f3\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre me ha llamado la atenci\u00f3n esta s\u00e9ptima palabra de Jes\u00fas en la cruz. Me llama la atenci\u00f3n porque humanamente no se entiende que un ser humano que est\u00e1 agonizando, en el \u00faltimo minuto de su vida, pueda gritar (como dice el texto de Lucas) \u201ccon voz fuerte\u201d: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu. Podr\u00eda entenderse humanamente hablando, el uso de esa expresi\u00f3n en la cuarta palabra de Jes\u00fas: <strong><u>Jes\u00fas grit\u00f3 con voz potente<\/u><\/strong>: \u2026 Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas grita con voz fuerte porque sabe en qui\u00e9n ha puesto su confianza. <strong><u>Esta es una oraci\u00f3n de confianza<\/u><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que hab\u00eda aceptado el c\u00e1liz (\u201cPadre, si quieres, aparta de m\u00ed este c\u00e1liz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya\u201d Lc.22, 42), sab\u00eda en qui\u00e9n pon\u00eda su confianza y esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPadre en tus manos encomiendo mi Esp\u00edritu\u201d, pr\u00e1cticamente, es una cita del verso 6, del Salmo 31: \u201cEn tus manos encomend\u00e9 mi vida, y t\u00fa me libraste, Se\u00f1or Dios fiel\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo este salmo es la oraci\u00f3n del pueblo (del creyente) perseguido y en gran dificultad. En este salmo se profesa la confianza presente que tiene un s\u00f3lido fundamento: \u201cDios como roca, refugio y fortaleza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ti me refugio, Se\u00f1or: no quede yo nunca defraudado; por tu justicia ponme a salvo. Inclina tu o\u00eddo hacia m\u00ed, ven pronto a librarme, s\u00e9 mi roca y mi refugio, mi fortaleza protectora\u201d. T\u00fa eres mi roca y mi fortaleza\u201d (Sal. 31, 2-4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, estamos ante una oraci\u00f3n de Jes\u00fas que conf\u00eda en el Padre que no lo defraudar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inmolaci\u00f3n de Jes\u00fas, su entrega incondicional llega a este momento de abandono confiado en las manos del Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos viviendo una experiencia de prueba y de dificultades. Una experiencia en la cual tenemos que confirmar nuestra fe y nuestra confianza en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso al contemplar a Jes\u00fas que se entrega en las manos del Padre, pid\u00e1mosle a ese Jes\u00fas el regalo de esa confianza absoluta en \u00c9l, ante la situaci\u00f3n actual causada por esta pandemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termino esta reflexi\u00f3n con las palabras del Papa Francisco en la bendici\u00f3n Urbe et Orbis, alent\u00e1ndonos como Jes\u00fas alentaba a sus disc\u00edpulos en aquella tormenta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEntregu\u00e9mosle nuestros temores, para que los venza. Al igual que los disc\u00edpulos, experimentaremos que, con \u00c9l a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. \u00c9l trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a esperar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contenci\u00f3n y sentido a estas horas donde todo parece naufragar. El Se\u00f1or se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un tim\u00f3n: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fotos:<\/p>\n<p>[huge_it_gallery id=&#8221;35&#8243;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1ra. Palabra: \u201cPADRE, PERD\u00d3NALOS\u00a0PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN\u201d (Lucas. 23 ,34) \u00a0Rvdo. Fr. Jos\u00e9&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54974,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-54973","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54973"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54973\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}