{"id":55118,"date":"2020-04-12T09:45:34","date_gmt":"2020-04-12T14:15:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=55118"},"modified":"2026-04-17T15:04:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:24","slug":"papa-francisco-que-el-resucitado-sane-las-heridas-de-la-humanidad-desolada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/12\/papa-francisco-que-el-resucitado-sane-las-heridas-de-la-humanidad-desolada\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: Que el resucitado sane las heridas de la humanidad desolada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHoy resuena en todo el mundo el anuncio de la Iglesia: \u201c\u00a1Jesucristo ha resucitado! \u00a1Verdaderamente ha resucitado!\u201d. As\u00ed comenz\u00f3 el Papa Francisco su alocuci\u00f3n con ocasi\u00f3n de la bendici\u00f3n Urbi et Orbi, este Domingo de Resurrecci\u00f3n en el Vaticano.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este domingo 12 de abril, el Papa Francisco ha celebrado en la Bas\u00edlica de San Pedro la misa del Domingo de Resurrecci\u00f3n. Acto seguido or\u00f3 por el mundo entero e imparti\u00f3 la bendici\u00f3n Urbi et Orbi a la humanidad y a toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Contagiar la esperanza que viene de la resurrecci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs el contagio de la esperanza: \u00ab\u00a1Resucit\u00f3 de veras mi amor y mi esperanza!\u00bb. No se trata de una f\u00f3rmula m\u00e1gica que hace desaparecer los problemas. No, no es eso la resurrecci\u00f3n de Cristo, sino la victoria del amor sobre la ra\u00edz del mal, una victoria que no \u201cpasa por encima\u201d del sufrimiento y la muerte, sino que los traspasa, abriendo un camino en el abismo, transformando el mal en bien, signo distintivo del poder de Dios\u201d, afirm\u00f3 el Papa Francisco profundizando sobre el sentido de la esperanza.<\/p>\n<h2>Mirar al resucitado<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa invita a mirar al resucitado, \u201cque no es otro que el crucificado\u201d, para \u201cque sane las heridas de la humanidad desolada\u201d. En este contexto, el Papa tiene presente a los enfermos, a los que han fallecido y a las familias que lloran la muerte de sus seres queridos: \u201cHoy pienso sobre todo en los que han sido afectados directamente por el coronavirus\u201d y pide para ellos \u201cque el Se\u00f1or de la vida acoja consigo en su reino a los difuntos, y d\u00e9 consuelo y esperanza a quienes a\u00fan est\u00e1n atravesando la prueba, especialmente a los ancianos y a las personas que est\u00e1n solas. Que conceda su consolaci\u00f3n\u201d. De igual manera record\u00f3 al personal sanitario, a las autoridades y a todos los que trabajan en los servicios esenciales.<\/p>\n<h2>Dificultades generadas por la pandemia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco hizo un recuento de las dificultades que los seres humanos pasan en estos momentos de pandemia: lutos, sufrimientos f\u00edsicos y problemas econ\u00f3micos. Seguidamente subray\u00f3: \u201cEsta enfermedad no s\u00f3lo nos est\u00e1 privando de los afectos, sino tambi\u00e9n de la posibilidad de recurrir en persona al consuelo que brota de los sacramentos, especialmente de la Eucarist\u00eda y la Reconciliaci\u00f3n\u201d. En este ambiente, nos invita a recordar la ant\u00edfona de ingreso de la Misa del d\u00eda de Pascua del<b>\u00a0<\/b><i>Misal Romano<\/i>:\u00a0 No temas, \u00abhe resucitado y a\u00fan estoy contigo\u00bb.<\/p>\n<h2>Un per\u00edodo de cambios repentinos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa se presenta cercano a aquellos que est\u00e1n enfrentando un futuro incierto, pues temen perder el trabajo y las consecuencias que este hecho comporta; tambi\u00e9n est\u00e1 cercano a quienes toman decisiones pol\u00edticas y les invita a que encarnen la b\u00fasqueda del bien com\u00fan de todos los ciudadanos \u201cpara permitir que todos puedan tener una vida digna y favorecer, cuando las circunstancias lo permitan, la reanudaci\u00f3n de las habituales actividades cotidianas\u201d.<\/p>\n<h2>Este no es tiempo para la indiferencia ni para el ego\u00edsmo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco hace un llamado a los fieles para que act\u00faen en favor de los m\u00e1s d\u00e9biles: \u201cEste no es el tiempo de la indiferencia, porque el mundo entero est\u00e1 sufriendo y tiene que estar unido para afrontar la pandemia. Que Jes\u00fas resucitado conceda esperanza a todos los pobres, a quienes viven en las periferias, a los pr\u00f3fugos y a los que no tienen un hogar. Que estos hermanos y hermanas m\u00e1s d\u00e9biles, que habitan en las ciudades y periferias de cada rinc\u00f3n del mundo, no se sientan solos\u201d.<\/p>\n<h2>Llamamientos a la humanidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Obispo de Roma procedi\u00f3 a hacer una serie de peticiones a la humanidad y en particular a los cristianos cat\u00f3licos para que actuemos y as\u00ed construyamos una nueva humanidad, fruto de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas entre nosotros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pidi\u00f3 no dejar solos a los pobres, a los presos y a los que no tienen hogar. \u201cProcuremos que no les falten los bienes de primera necesidad, m\u00e1s dif\u00edciles de conseguir ahora cuando muchos negocios est\u00e1n cerrados, como tampoco los medicamentos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de los pa\u00edses con sanciones internacionales pidi\u00f3 que \u201cse relajen adem\u00e1s las sanciones internacionales de los pa\u00edses afectados, que les impiden ofrecer a los propios ciudadanos una ayuda adecuada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pa\u00edses que cargan enormes deudas externas, pidi\u00f3 reducir o incluso condonar, \u201cla deuda que pesa en los presupuestos de aquellos m\u00e1s pobres\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Europa, el Papa pidi\u00f3 que enfrente los desaf\u00edos actuales con unidad, rechazando los ego\u00edsmos: \u201cQue no pierda la ocasi\u00f3n para demostrar, una vez m\u00e1s, la solidaridad, incluso recurriendo a soluciones innovadoras. Es la \u00fanica alternativa al ego\u00edsmo de los intereses particulares\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa renov\u00f3 su llamado a finalizar de inmediato todas las guerras y a poner por encima de los conflictos la vida de todos los seres humanos, as\u00ed como a poner fin al comercio de armas: \u201cNo es este el momento para seguir fabricando y vendiendo armas, gastando elevadas sumas de dinero que podr\u00edan usarse para cuidar personas y salvar vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, el Papa hizo memoria de algunos lugares castigados por conflictos b\u00e9licos y en los que la poblaci\u00f3n sufre la fuerza de la violencia desde hace muchos a\u00f1os: \u201cQue sea en cambio el tiempo para poner fin a la larga guerra que ha ensangrentado a Siria, al conflicto en Yemen y a las tensiones en Irak, como tambi\u00e9n en el L\u00edbano. Que este sea el tiempo en el que los israel\u00edes y los palestinos reanuden el di\u00e1logo, y que encuentren una soluci\u00f3n estable y duradera que les permita a ambos vivir en paz. Que acaben los sufrimientos de la poblaci\u00f3n que vive en las regiones orientales de Ucrania. Que se terminen los ataques terroristas perpetrados contra tantas personas inocentes en varios pa\u00edses de \u00c1frica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguidamente el Papa record\u00f3 a las poblaciones donde se producen crisis humanitarias, en Asia y \u00c1frica, como en la Regi\u00f3n de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique. Tambi\u00e9n pidi\u00f3 que Jes\u00fas \u201creconforte el coraz\u00f3n de tantas personas refugiadas y desplazadas a causa de guerras, sequ\u00edas y carest\u00edas. Que proteja a los numerosos migrantes y refugiados \u2014muchos de ellos son ni\u00f1os\u2014, que viven en condiciones insoportables, especialmente en Libia y en la frontera entre Grecia y Turqu\u00eda. Que permita alcanzar soluciones pr\u00e1cticas e inmediatas en Venezuela, orientadas a facilitar la ayuda internacional a la poblaci\u00f3n que sufre a causa de la grave coyuntura pol\u00edtica, socioecon\u00f3mica y sanitaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finaliz\u00f3 su mensaje diciendo: \u201cLas palabras que realmente queremos escuchar en este tiempo no son indiferencia, ego\u00edsmo, divisi\u00f3n y olvido. \u00a1Queremos suprimirlas para siempre! Esas palabras pareciera que prevalecen cuando en nosotros triunfa el miedo y la muerte; es decir, cuando no dejamos que sea el Se\u00f1or Jes\u00fas quien triunfe en nuestro coraz\u00f3n y en nuestra vida. Que \u00c9l, que ya venci\u00f3 la muerte abri\u00e9ndonos el camino de la salvaci\u00f3n eterna, disipe las tinieblas de nuestra pobre humanidad y nos introduzca en su d\u00eda glorioso que no conoce ocaso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente:VaticaNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHoy resuena en todo el mundo el anuncio de la Iglesia: \u201c\u00a1Jesucristo ha resucitado! \u00a1Verdaderamente&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55119,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55118","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}