{"id":55211,"date":"2020-04-14T10:18:11","date_gmt":"2020-04-14T14:48:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=55211"},"modified":"2026-04-17T15:04:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:24","slug":"el-papa-reza-para-que-en-las-dificultades-estemos-unidos-superando-las-divisiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/14\/el-papa-reza-para-que-en-las-dificultades-estemos-unidos-superando-las-divisiones\/","title":{"rendered":"El Papa reza para que en las dificultades estemos unidos superando las divisiones"},"content":{"rendered":"<p><iframe title=\"Santa Marta, 14 abril 2020, Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/HUiYu1kbj3k?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misa de Santa Marta, Francisco pide a Dios la gracia de hacernos superar nuestras divisiones en este dif\u00edcil momento. En su homil\u00eda, subray\u00f3 que convertirse es volver a ser fiel, una actitud humana que no es tan com\u00fan en nuestras vidas: fidelidad en los buenos y en los malos tiempos, fidelidad a Dios y a los dem\u00e1s.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco presidi\u00f3 la misa en la Casa Santa Marta el octavo martes de Pascua. En la introducci\u00f3n, Francisco reza por la unidad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oremos para que el Se\u00f1or nos d\u00e9 la gracia de la unidad entre nosotros. Que las dificultades de esta \u00e9poca nos hagan descubrir la comuni\u00f3n entre nosotros, la unidad que siempre es superior a cualquier divisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su homil\u00eda, Francisco comenta la primera lectura, un pasaje tomado de los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Hechos 2, 36-41), en el que Pedro anuncia abiertamente a los jud\u00edos que Dios ha hecho Se\u00f1or y Cristo a Jes\u00fas, que ellos han crucificado: ante estas palabras muchos sienten sus corazones traspasados y convertidos. Convertirse&#8221;, dice, &#8220;es volver a ser fiel, una actitud humana que no es tan com\u00fan en nuestras vidas: fidelidad en los buenos y en los malos tiempos. La fidelidad tambi\u00e9n en la inseguridad. Nuestras certezas no son las que nos da el Se\u00f1or, nuestras certezas son \u00eddolos y nos hacen ser infieles. Nuestra vida y la historia de la Iglesia est\u00e1n llenas de infidelidad. El Papa termina su homil\u00eda con el Evangelio de hoy (Jn 20, 11-18) en el que Jes\u00fas resucitado se aparece a Mar\u00eda de Magdala, llorando cerca del sepulcro. Una mujer d\u00e9bil pero fiel, fiel incluso frente a la tumba, frente al colapso de las ilusiones, se convirti\u00f3 en &#8220;ap\u00f3stol de los ap\u00f3stoles&#8221;. Pidamos a Dios -concluy\u00f3- que nos proteja en la fidelidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>A continuaci\u00f3n, el texto de la homil\u00eda seg\u00fan una transcripci\u00f3n nuestra:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La predicaci\u00f3n de Pedro, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, atraves\u00f3 los corazones de la gente: &#8220;Lo que has crucificado ha resucitado&#8221;. &#8220;Cuando escucharon estas cosas sintieron que sus corazones se traspasaban y dijeron a Pedro y a los otros ap\u00f3stoles: &#8216;\u00bfQu\u00e9 haremos?'&#8221;. Y Pedro es claro: &#8220;Convi\u00e9rtanse. Convi\u00e9rtanse. Cambien sus vidas. Vosotros que hab\u00e9is recibido la promesa de Dios y vosotros que os hab\u00e9is apartado de la Ley de Dios, de muchas cosas tuyas, entre \u00eddolos, muchas cosas&#8230; convert\u00edos. Vuelve a la fidelidad. Convertirse es esto: volver a ser fiel. Fidelidad, esa actitud humana que no es tan com\u00fan en la vida de las personas, en nuestras vidas. Siempre hay ilusiones que atraen la atenci\u00f3n y muchas veces queremos ir detr\u00e1s de estas ilusiones. Fidelidad, en los buenos y en los malos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un pasaje del Segundo Libro de Cr\u00f3nicas que me llama mucho la atenci\u00f3n. Est\u00e1 en el cap\u00edtulo XII, al principio. &#8220;Cuando el reino se consolid\u00f3&#8221;, dice, &#8220;el rey Roboam se sinti\u00f3 seguro y se apart\u00f3 de la ley del Se\u00f1or y todo Israel le sigui\u00f3. Eso dice la Biblia. Es un hecho hist\u00f3rico, pero es un hecho universal. Muchas veces, cuando nos sentimos seguros empezamos a hacer nuestros planes y nos alejamos lentamente del Se\u00f1or, no permanecemos fieles. Y mi seguridad no es lo que el Se\u00f1or me da. Es un \u00eddolo. Esto es lo que le pas\u00f3 a Roboam y al pueblo de Israel. Se sinti\u00f3 seguro &#8211; un reino consolidado &#8211; se apart\u00f3 de la ley y comenz\u00f3 a adorar \u00eddolos. S\u00ed, podemos decir: &#8220;Padre, no me arrodillo ante los \u00eddolos. No, quiz\u00e1s no te arrodilles, pero que los busques y tantas veces en tu coraz\u00f3n adores \u00eddolos, es verdad. Muchas veces. La propia seguridad abre la puerta a los \u00eddolos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfest\u00e1 mal la propia seguridad? No, es una gracia. Para estar seguro, pero tambi\u00e9n para estar seguro de que el Se\u00f1or est\u00e1 conmigo. Pero cuando hay seguridad y estoy en el centro, me alejo del Se\u00f1or, como el Rey Roboam, me vuelvo infiel. Es tan dif\u00edcil mantener la lealtad. Toda la historia de Israel, y luego toda la historia de la Iglesia, est\u00e1 llena de infidelidad. Llena. Llena de ego\u00edsmo, de sus propias certezas que hacen que el pueblo de Dios se aleje del Se\u00f1or, pierda esa fidelidad, la gracia de la fidelidad. E incluso entre nosotros, entre la gente, la fidelidad no es una virtud barata, ciertamente. Uno no es fiel al otro, al otro&#8230; &#8220;Arrepi\u00e9ntanse, vuelvan a ser fieles al Se\u00f1or&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en el Evangelio, el icono de la fidelidad: esa mujer fiel que nunca ha olvidado todo lo que el Se\u00f1or ha hecho por ella. Ella estaba all\u00ed, fiel, frente a lo imposible, frente a la tragedia, una fidelidad que tambi\u00e9n le hace pensar que es capaz de llevar el cuerpo&#8230; Una mujer d\u00e9bil pero fiel. El icono de la fidelidad de esta Mar\u00eda de Magdala, ap\u00f3stol de los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pidamos hoy al Se\u00f1or la gracia de la fidelidad, de dar gracias cuando nos da certezas, pero nunca pensemos que son &#8220;mis&#8221; certezas y siempre, miremos m\u00e1s all\u00e1 de las propias certezas; la gracia de ser fieles incluso ante las tumbas, ante el derrumbe de tantas ilusiones. Fidelidad, que siempre permanece, pero no es f\u00e1cil de mantener. Que \u00c9l, el Se\u00f1or, sea quien lo guarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa termin\u00f3 la celebraci\u00f3n con la adoraci\u00f3n y la bendici\u00f3n eucar\u00edstica, invit\u00e1ndonos a hacer la comuni\u00f3n espiritual. Aqu\u00ed sigue la oraci\u00f3n recitada por el Papa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A tus pies, oh Jes\u00fas m\u00edo, me postro y te ofrezco el arrepentimiento de mi coraz\u00f3n contrito que se abandona en su nada a tu santa presencia. Te adoro en el sacramento de tu amor, la inefable Eucarist\u00eda. Deseo recibirte en la pobre morada que mi coraz\u00f3n te ofrece; esperando la felicidad de la comuni\u00f3n sacramental, quiero poseerte en esp\u00edritu. Ven a m\u00ed, oh Jes\u00fas m\u00edo, que yo vengo a Ti. Que tu amor inflame todo mi ser para la vida y la muerte. Creo en ti, espero en ti, te amo. Que as\u00ed sea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de salir de la capilla dedicada al Esp\u00edritu Santo, se cantaba la ant\u00edfona mariana &#8220;Regina caeli&#8221; en tiempo de Pascua:<\/p>\n<p>Reg\u00edna caeli laet\u00e1re, allel\u00faia.<\/p>\n<p>Quia quem mer\u00faisti port\u00e1re, allel\u00faia.<\/p>\n<p>Resurr\u00e9xit, sicut dixit, allel\u00faia.<\/p>\n<p>Ora pro nobis Deum, allel\u00faia.<\/p>\n<p>Reina del Cielo, regoc\u00edjate, aleluya.<\/p>\n<p>Cristo, a quien llevaste en tu vientre, aleluya,<\/p>\n<p>se ha levantado, como prometi\u00f3, aleluya.<\/p>\n<p>Reza al Se\u00f1or por nosotros, aleluya).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la misa de Santa Marta, Francisco pide a Dios la gracia de hacernos superar&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55189,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55211","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}