{"id":55269,"date":"2020-04-15T12:03:40","date_gmt":"2020-04-15T16:33:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=55269"},"modified":"2026-04-17T15:04:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:24","slug":"el-papa-reza-por-los-ancianos-que-tienen-miedo-a-causa-de-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/15\/el-papa-reza-por-los-ancianos-que-tienen-miedo-a-causa-de-la-pandemia\/","title":{"rendered":"El Papa reza por los ancianos que tienen miedo a causa de la pandemia"},"content":{"rendered":"<p><iframe title=\"Intenciones del Papa en Santa Marta, 15 abril 2020, Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/vkAtTFY43Ko?start=3&amp;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este 15 de abril, en la Misa en Santa Marta, el Santo Padre pidi\u00f3 al Se\u00f1or para que est\u00e9 cerca de las personas ancianas que est\u00e1n aislados o en los asilos de ancianos en estos tiempos dif\u00edciles. En su homil\u00eda, record\u00f3 la fidelidad de Dios que sigue caminando con su pueblo como salvador: esta fidelidad es una alegr\u00eda para todos nosotros y enardece nuestros corazones.<!--more--><\/p>\n<p>En la Misa matutina celebrada \u2013 y transmitida en vivo \u2013 en la Capilla de la Casa Santa Marta, este Mi\u00e9rcoles de la Octava de Pascua, el Papa Francisco pidi\u00f3 por los ancianos:<\/p>\n<p><i>\u201cRecemos hoy por los ancianos, especialmente por quienes est\u00e1n aislados o en los asilos de ancianos. Ellos tienen miedo, miedo de morir solos. Sienten esta pandemia como algo agresivo para ellos. Ellos son nuestras ra\u00edces, nuestra historia. Ellos nos han dado la fe, la tradici\u00f3n, el sentido de pertenencia a una patria. Oremos por ellos para que el Se\u00f1or est\u00e9 cerca de ellos en este momento\u201d.<\/i><\/p>\n<p>En su homil\u00eda, el Papa Francisco coment\u00f3 las lecturas de hoy, tomadas de los Hechos de los Ap\u00f3stoles (3, 1-10), en las que un hombre, paral\u00edtico de nacimiento, es curado, a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n de Pedro, &#8220;en nombre de Jesucristo&#8221;; y el Evangelio de hoy (Lc 24, 13-35) en el que Jes\u00fas resucitado camina con los disc\u00edpulos de Ema\u00fas explic\u00e1ndoles el misterio de su muerte. Los dos disc\u00edpulos lo invitan a quedarse con ellos, y reconocen al Se\u00f1or s\u00f3lo cuando parte el pan en la mesa. Dios \u2013 afirma el Papa \u2013 es fiel a su promesa, est\u00e1 cerca de su pueblo, se hace sentir como el salvador del pueblo: la fidelidad de Dios es una fiesta y una alegr\u00eda para todos nosotros, como lo hizo con el paral\u00edtico curado, es una fidelidad paciente y enardece el coraz\u00f3n como sucedi\u00f3 con los disc\u00edpulos de Ema\u00fas. Y nuestro ser fiel es una respuesta a esta fidelidad.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n el texto de la homil\u00eda seg\u00fan nuestra transcripci\u00f3n y al mismo tiempo te invitamos a seguir la Santa Misa (<a href=\"https:\/\/youtu.be\/gktaes8I16o\" rel=\"external nofollow\">video integral<\/a>) desde nuestro canal de Youtube:<\/p>\n<p><iframe title=\"Santa Marta, 15 abril 2020, Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/gktaes8I16o?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>HOMIL\u00cdA:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ayer reflexionamos sobre Mar\u00eda Magdalena como un icono de la fidelidad: la fidelidad a Dios. \u00bfPero c\u00f3mo es esta fidelidad a Dios? \u00bfA qu\u00e9 Dios? Precisamente al Dios fiel.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Nuestra fidelidad no es m\u00e1s que una respuesta a la fidelidad de Dios. Dios que es fiel a su palabra, que es fiel a su promesa, que camina con su pueblo llevando a cabo la promesa cerca de su pueblo. Fiel a la promesa: Dios, que<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00a0continuamente se hace sentir como el Salvador del pueblo porque es fiel a la promesa. Dios, que es capaz de rehacer las cosas, de recrear, como lo hizo con este paral\u00edtico de nacimiento que re-cre\u00f3 sus pies, lo san\u00f3, el Dios que cura, el Dios que siempre trae consuelo a su pueblo. El Dios que recrea. Una nueva re-creaci\u00f3n: esta es su fidelidad con nosotros. Una re-creaci\u00f3n que es m\u00e1s maravillosa que la creaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Un Dios que va adelante y que no se cansa de trabajar \u2013 digamos &#8220;trabajar&#8221;, &#8220;ad instar laborantis&#8221;, como dicen los te\u00f3logos \u2013 para llevar al pueblo adelante, y no tiene miedo de &#8220;cansarse&#8221;, dig\u00e1moslo as\u00ed&#8230; Como aquel pastor que cuando llega a casa se da cuenta de que le falta una oveja y va, vuelve a buscar la oveja que se perdi\u00f3 all\u00ed. El pastor que trabaja horas extras, pero por amor, por fidelidad&#8230; Y nuestro Dios es un Dios que trabaja horas extras, pero no a cambio de un pago: gratuitamente. Es la fidelidad de la gratuidad, de la abundancia. Y la fidelidad es ese padre que puede subir muchas veces a la terraza para ver si su hijo regresa y no se cansa de subir: lo espera para celebrarlo. La fidelidad de Dios es una fiesta, es una alegr\u00eda, es una alegr\u00eda tal que nos hace hacer como hizo este paral\u00edtico: entr\u00f3 en el templo caminando, saltando, alabando a Dios. La fidelidad de Dios es una fiesta, es una fiesta gratuita. Y una fiesta para todos nosotros.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La fidelidad de Dios es una fidelidad paciente: tiene paciencia con su pueblo, lo escucha, lo gu\u00eda, le explica lentamente y enardece su coraz\u00f3n, como lo hizo con estos dos disc\u00edpulos que se alejaban de Jerusal\u00e9n: les enardece el coraz\u00f3n para volver a casa. La fidelidad de Dios es lo que no sabemos qu\u00e9 pas\u00f3 en ese di\u00e1logo, pero fue el Dios generoso que busc\u00f3 a Pedro, el que lo neg\u00f3. S\u00f3lo sabemos que el Se\u00f1or ha resucitado y se le ha aparecido a Sim\u00f3n: lo que pas\u00f3 en ese di\u00e1logo no lo sabemos. Pero s\u00ed, sabemos que fue la fidelidad de Dios la que busc\u00f3 a Pedro. La fidelidad de Dios siempre nos precede y nuestra fidelidad es siempre la respuesta a esa fidelidad que nos precede. Es el Dios que siempre nos precede. Y la flor del almendro, en primavera: florece primero.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ser fiel es alabar esta fidelidad, ser fiel a esta fidelidad. Es una respuesta a esta fidelidad.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el Papa termin\u00f3 la celebraci\u00f3n con la adoraci\u00f3n y la bendici\u00f3n Eucar\u00edstica, invitando a todos a realizar la comuni\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u201cCreo, Jes\u00fas m\u00edo, que est\u00e1s realmente presente en el Sant\u00edsimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi coraz\u00f3n. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Se\u00f1or, que jam\u00e1s me separe de Ti. Am\u00e9n\u201d.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de salir de la Capilla dedicada al Esp\u00edritu Santo, se enton\u00f3 la ant\u00edfona mariana que se canta en el tiempo pascual, el\u00a0<i>Regina Coeli<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><i>Reg\u00edna caeli laet\u00e1re, allel\u00faia.<br \/>\nQuia quem mer\u00faisti port\u00e1re, allel\u00faia.<br \/>\nResurr\u00e9xit, sicut dixit, allel\u00faia.<br \/>\nOra pro nobis Deum, allel\u00faia.<\/i><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 15 de abril, en la Misa en Santa Marta, el Santo Padre pidi\u00f3 al&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55243,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}