{"id":55548,"date":"2020-04-19T10:37:24","date_gmt":"2020-04-19T15:07:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=55548"},"modified":"2026-04-17T15:04:30","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:30","slug":"papa-la-misericordia-no-abandona-a-quien-se-queda-atras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/19\/papa-la-misericordia-no-abandona-a-quien-se-queda-atras\/","title":{"rendered":"Papa: \u201cLa misericordia no abandona a quien se queda atr\u00e1s&#8221;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco ha celebrado en este segundo Domingo de Pascua, d\u00eda de la Divina Misericordia, la Santa Misa en forma privada en la Iglesia de Santo Esp\u00edritu en Sassia. Una homil\u00eda en la que el Papa record\u00f3 dos momentos del carisma de Santa Faustina Kowalska, venerada como el ap\u00f3stol de la Divina Misericordia.<!--more--><\/p>\n<p>\u201cHoy, en esta iglesia que se ha convertido en santuario de la misericordia en Roma, en el Domingo que veinte a\u00f1os atr\u00e1s san Juan Pablo II dedic\u00f3 a la Divina Misericordia, acojamos con confianza este mensaje. Jes\u00fas le dijo a santa Faustina: \u00abYo soy el amor y la misericordia misma; no existe miseria que pueda medirse con mi misericordia\u00bb (Diario, 14 septiembre 1937)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas palabras, el papa Francisco record\u00f3 en su homil\u00eda, este importante aniversario, en este Segundo Domingo de Pascua, d\u00eda de la Divina Misericordia. Y retomando el Evangelio de hoy, record\u00f3 que el domingo pasado, se celebr\u00f3 la \u201cresurrecci\u00f3n del Maestro, y hoy asistimos a la resurrecci\u00f3n del disc\u00edpulo\u201d, Tom\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de una semana, los disc\u00edpulos, segu\u00edan viviendo en el temor, no obstante, hab\u00edan visto a Jes\u00fas Resucitado, y no lograban convencer de la resurrecci\u00f3n a Tom\u00e1s, el \u00fanico ausente. El Papa\u00a0 dijo, que ante esa incredulidad temerosa, Jes\u00fas regres\u00f3, se puso en el mismo lugar, \u00aben medio\u00bb de los disc\u00edpulos, y repiti\u00f3 el mismo saludo: \u00abPaz a vosotros\u00bb. Volvi\u00f3 a empezar desde el principio.\u00a0 \u201cLa resurrecci\u00f3n del disc\u00edpulo comenz\u00f3 en ese momento, en esa\u00a0<i>misericordia fiel y paciente<\/i>, en ese descubrimiento de que Dios no se cansa de tendernos la mano para levantarnos de nuestras ca\u00eddas. \u00c9l quiere que lo veamos as\u00ed, no como un patr\u00f3n con quien tenemos que ajustar cuentas, sino como nuestro Pap\u00e1, que nos levanta siempre\u201d.<\/p>\n<h2><b>Esa mano que siempre nos levanta: Misericordia<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que nos record\u00f3 Francisco, que en la vida avanzamos a tientas, como un ni\u00f1o que empieza a caminar, pero se cae, y se cae una y otra vez, pero siempre est\u00e1 listo el pap\u00e1, que lo levanta de nuevo, esa mano que \u201csiempre nos levanta es la misericordia\u201d, dijo el Papa, \u00a0Dios sabe que sin misericordia nos quedamos tirados en el suelo, que para caminar necesitamos que vuelvan a ponernos en pie.<\/p>\n<p><iframe title=\"Santa Misa en la Iglesia Espiritu Santo en Sassia,  19 abril 2020, Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/iHcZCfikEpI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Pero la humanidad cae continuamente, y el Se\u00f1or lo sabe, nos confirma Francisco, y siempre est\u00e1 dispuesto a levantarnos. \u00c9l no quiere que pensemos continuamente en nuestras ca\u00eddas, sino que lo miremos a \u00c9l, que en nuestras ca\u00eddas ve a hijos a los que tiene que levantar y en nuestras miserias ve a hijos a los que tiene que amar con misericordia.<\/p>\n<h2><b>La misericordia no abandona a quien se queda atr\u00e1s<\/b><\/h2>\n<p>\u201cLa misericordia no abandona a quien se queda atr\u00e1s\u201d. Sin embargo, en el mundo, se est\u00e1 insinuando este peligro, de pensar en una \u201clenta y ardua recuperaci\u00f3n de la pandemia\u201d, pero olvidando al \u00a0que se qued\u00f3 atr\u00e1s. Con el riesgo que nos azote otro virus, que es el del ego\u00edsmo indiferente, el que hace que pensemos que la vida mejorar\u00e1 si nos va bien a cada uno de nosotros, descartando a \u201clos pobres e inmolar en el altar del progreso al que se queda atr\u00e1s. Pero esta pandemia nos recuerda que no hay diferencias ni fronteras entre los que sufren: todos somos fr\u00e1giles, iguales y valiosos\u201d.<\/p>\n<p>Es tiempo de eliminar las desigualdades, de reparar la injusticia que mina de ra\u00edz la salud de toda la humanidad, se\u00f1alo el Papa, y pidi\u00f3 que aprendamos de esa primera comunidad cristiana descrita en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, donde los \u201ccreyentes viv\u00edan todos unidos y ten\u00edan todo en com\u00fan; vend\u00edan posesiones y bienes y los repart\u00edan entre todos, seg\u00fan la necesidad de cada uno\u00bb, esto dijo el Papa es cristianismo no ideolog\u00eda. En esa comunidad, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, s\u00f3lo uno se hab\u00eda quedado atr\u00e1s y los otros lo esperaron.<\/p>\n<p>Algo que en cambo, no sucede en la actualidad, m\u00e1s bien al contrario, dijo Francisco, \u201cuna peque\u00f1a parte de la humanidad avanz\u00f3, mientras la mayor\u00eda se qued\u00f3 atr\u00e1s. \u00a0Donde cada uno de nosotros podr\u00edamos decir que no es nuestro problema ocuparnos de los necesitados, es un problema complejo que le toca a otros. \u201cAprovechemos esta prueba como una oportunidad para preparar el ma\u00f1ana de todos. Porque sin una visi\u00f3n de conjunto nadie tendr\u00e1 futuro\u201d.<\/p>\n<h2><b>Santa Faustina y la Divina Misericordia<\/b><\/h2>\n<p>El Santo Padre, en su homil\u00eda, se detuvo un momento para hablar del carisma de la Santa, y dijo que, en una ocasi\u00f3n, Faustina le dijo a Jes\u00fas, con satisfacci\u00f3n, que le hab\u00eda ofrecido toda su vida, todo lo que ten\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cPero la respuesta de Jes\u00fas la desconcert\u00f3: \u00abHija m\u00eda, no me has ofrecido lo que es realmente tuyo\u00bb. \u00bfQu\u00e9 cosa hab\u00eda retenido para s\u00ed aquella santa religiosa? Jes\u00fas le dijo amablemente: \u00abHija, dame\u00a0<i>tu miseria<\/i>\u00bb (10 octubre 1937)\u201d.<\/p>\n<p>En su homil\u00eda el Papa nos pregunta, si tambi\u00e9n cada uno de nosotros ha entregado su miseria al Se\u00f1or, si le hemos mostrado nuestras ca\u00eddas para que nos levante, nos pregunta si hay algo que todav\u00eda nos guardamos dentro: Un pecado, un remordimiento del pasado, una herida en mi interior, un rencor hacia alguien, una idea sobre una persona determinada&#8230; Debemos presentarle esas miserias, nuestras miserias al Se\u00f1or, dijo el Papa, \u00c9l espera que le presentemos nuestras miserias, para hacernos descubrir su misericordia.<\/p>\n<h2><b>La resurrecci\u00f3n del disc\u00edpulo<\/b><\/h2>\n<p>\u201cLos disc\u00edpulos, hab\u00edan abandonado al Se\u00f1or durante la Pasi\u00f3n y se sent\u00edan culpables. Pero Jes\u00fas, cuando fue a encontrarse con ellos, no les dio largos sermones. Sab\u00eda que estaban heridos por dentro, y les mostr\u00f3 sus propias llagas. Tom\u00e1s pudo tocarlas y descubri\u00f3 lo que Jes\u00fas hab\u00eda sufrido por \u00e9l, que lo hab\u00eda abandonado. En esas heridas toc\u00f3 con sus propias manos la cercan\u00eda amorosa de Dios\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0Tom\u00e1s, cuando abraz\u00f3 la misericordia super\u00f3 a los otros disc\u00edpulos; no crey\u00f3 s\u00f3lo en su resurrecci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en el amor infinito de Dios, afirm\u00f3 el Pont\u00edfice, e hizo la confesi\u00f3n de fe m\u00e1s sencilla y hermosa: \u00ab\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u00bb. As\u00ed se realiza la resurrecci\u00f3n del disc\u00edpulo, cuando su humanidad fr\u00e1gil y herida entra en la de Jes\u00fas. All\u00ed se disipan las dudas, dijo Francisco, all\u00ed Dios se convierte en\u00a0<i>mi Dios<\/i>, all\u00ed volvemos a aceptarnos a nosotros mismos y a amar la propia vida.<\/p>\n<p>Y ante esta dura prueba de la pandemia, tambi\u00e9n nosotros como Tom\u00e1s nos sentimos y reconocemos fr\u00e1giles. Necesitamos al Se\u00f1or que \u201cve en nosotros, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra fragilidad, una belleza perdurable. Con \u00c9l descubrimos que somos valiosos en nuestra debilidad\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente:VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco ha celebrado en este segundo Domingo de Pascua, d\u00eda de la Divina&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55549,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55548","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}