{"id":5572,"date":"2017-12-10T23:44:44","date_gmt":"2017-12-11T04:14:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=5572"},"modified":"2026-04-17T15:04:05","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:05","slug":"angelus-del-papa-en-adviento-dejemos-atras-nuestro-orgullo-para-que-entre-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2017\/12\/10\/angelus-del-papa-en-adviento-dejemos-atras-nuestro-orgullo-para-que-entre-jesus\/","title":{"rendered":"\u00c1ngelus del Papa: En Adviento dejemos atr\u00e1s nuestro orgullo para que entre Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p><b>Ciudad del Vaticano<\/b><\/p>\n<p>\u201cEl Adviento es un tiempo para reconocer los vac\u00edos que hay en nuestras vidas, suavizar la aspereza del orgullo y hacer un lugar en nuestro coraz\u00f3n a Jes\u00fas que viene\u201d, palabras del Papa Francisco a la hora del rezo del <b>\u00c1ngelus en la Plaza de San Pedro<\/b>, el domingo 10 de diciembre, II del tiempo de Adviento.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ado por miles de fieles y peregrinos de varias partes del mundo, el Santo Padre reflexion\u00f3 sobre la liturgia dominical en la que el profeta Isa\u00edas se dirige al pueblo anunciando el <b>final del exilio de Babilonia <\/b>y el regreso a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Haciendo alusi\u00f3n a las profes\u00edas de Isa\u00edas, \u201cTodo valle sea levantado, y b\u00e1jese todo monte y collado&#8221;(40,3); el Pont\u00edfice explic\u00f3 que los valles para rellenar representan todos<b> los vac\u00edos de nuestro comportamiento ante Dios<\/b>, como puede ser el hecho de no orar, la falta de caridad; as\u00ed como todos nuestros pecados de omisi\u00f3n. Mientras que los montes que \u201cdebemos allanar\u201d, son el orgullo, la soberbia, y la prepotencia.<\/p>\n<p>\u201cDebemos adoptar una actitud de<b> mansedumbre y humildad<\/b> para poder preparar la venida de nuestro Salvador, que es manso y humilde de coraz\u00f3n (cfr Mt 11,29)\u201d, afirm\u00f3 el Sucesor de Pedro indicando que todas estas acciones deben llevarse a cabo con alegr\u00eda, ya que &#8220;est\u00e1n encaminadas a la llegada de Jes\u00fas&#8221;.<\/p>\n<p>\u201cEl Adviento, es por tanto, un tiempo propicio para orar m\u00e1s intensamente, para reservar a la vida espiritual el puesto importante que le corresponde, y para estar m\u00e1s atentos a las necesidades del pr\u00f3jimo\u201d, dijo Francisco recordando que si actuamos de esta manera, \u201cpodemos abrir caminos de esperanza en el <b>desierto del coraz\u00f3n \u00e1rido<\/b><b> <\/b>de tantas personas\u201d.<\/p>\n<p>&#8220;El Salvador que esperamos es capaz de transformar nuestra vida con la fuerza del Esp\u00edritu Santo y con el amor&#8221;, concluy\u00f3 el Obispo de Roma pidiendo a la Virgen Mar\u00eda, que ha preparado<b> la venida de Cristo <\/b>con la totalidad de su existencia, &#8220;que nos ayude a seguir su ejemplo y gu\u00ede nuestros pasos hacia el Se\u00f1or, que viene&#8221;.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>El domingo pasado hemos iniciado el Adviento con la invitaci\u00f3n a vigilar; hoy, segundo domingo de este tiempo de preparaci\u00f3n a la Navidad, la liturgia nos indica los contenidos propios: es un tiempo para reconocer los vac\u00edos para colmar en nuestra vida, para allanar las asperezas del orgullo y hacer espacio a Jes\u00fas que viene.<\/p>\n<p>El profeta Isa\u00edas se dirige al pueblo anunciando el final del exilio en Babilonia y el regreso a Jerusal\u00e9n. \u00c9l profetiza: \u201cUna voz proclama: \u00a1Preparen en el desierto el camino del Se\u00f1or! [\u2026].\u201d\u00a1Que se rellenen todos los valles!\u201d (40,3). Los valles para rellenar representan todos los vac\u00edos de nuestro comportamiento delante de Dios, todos nuestros pecados de omisi\u00f3n. Un vac\u00edo en nuestra vida puede ser el hecho que no rezamos o rezamos poco. El Adviento es entonces el momento favorable para rezar con m\u00e1s intensidad, para reservar a la vida espiritual el puesto importante que le corresponde.<\/p>\n<p>Otro vac\u00edo podr\u00eda ser la falta de caridad hacia el pr\u00f3jimo, sobre todo, hacia las personas m\u00e1s necesitadas de ayuda no s\u00f3lo material, sino tambi\u00e9n espiritual. Estamos llamados a estar m\u00e1s atentos a las necesidades de los otros, m\u00e1s cercanos. Como Juan Bautista, en este modo podemos abrir caminos de esperanza en el desierto de los corazones \u00e1ridos de tantas personas.<\/p>\n<p>\u201cQue se aplanen todas las monta\u00f1as\u201d (v. 4), exhorta aun Isa\u00edas. Los montes y las colinas que deben ser aplanadas son el orgullo, la soberbia, la prepotencia. Donde hay orgullo, donde hay prepotencia, donde hay soberbia no puede entrar el Se\u00f1or porque aquel coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de orgullo, de prepotencia, de soberbia. Por esto, debemos bajar este orgullo.<\/p>\n<p>Debemos asumir actitudes de mansedumbre y de humildad, sin gritar, escuchar, hablar con mansedumbre y as\u00ed preparar la venida de nuestro Salvador, \u00c9l que es manso y humilde de coraz\u00f3n (cfr. Mt 11,29). Despu\u00e9s se nos pide que eliminemos todos los obst\u00e1culos que ponemos a nuestra uni\u00f3n con el Se\u00f1or: \u201c\u00a1Que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies!\u201d Entonces se revelar\u00e1 la gloria del Se\u00f1or \u2013 dice Isa\u00edas \u2013 y todos los hombres la ver\u00e1n juntamente\u00bb (Is. 40,4-5). Pero estas acciones van realizadas con alegr\u00eda, porque est\u00e1n finalizadas a la preparaci\u00f3n de la llegada de Jes\u00fas. Cuando esperamos en casa la visita de una persona querida, predisponemos todo con cuidado y felicidad. Del mismo modo, queremos predisponernos para la venida del Se\u00f1or: esperarlo cada d\u00eda con diligencia, para ser colmados de su gracia cuando vendr\u00e1.<\/p>\n<p>El Salvador que esperamos es capaz de transformar nuestra vida con su gracia, con la fuerza del Esp\u00edritu Santo, con la fuerza del amor. En efecto, el Esp\u00edritu Santo infunde en nuestros corazones el amor de Dios, fuente inagotable de purificaci\u00f3n, de vida nueva y de libertad. La Virgen Mar\u00eda ha vivido en plenitud esta realidad, dej\u00e1ndose \u201cbautizar\u201d por el Esp\u00edritu Santo que la ha inundado de su potencia. Ella, que ha preparado la venida del Cristo con la totalidad de su existencia, nos ayude a seguir su ejemplo y gu\u00ede nuestros pasos al encuentro con el Se\u00f1or que viene.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n del italiano: Mar\u00eda Cecilia Mutual<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/news\/2017\/12\/10\/\u00e1ngelus_dominical_papa_francisco_ii_domingo_adviento\/1353982\">(from Vatican Radio<\/a><\/p>\n<p>Fuente: Vaticano.va<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad del Vaticano \u201cEl Adviento es un tiempo para reconocer los vac\u00edos que hay en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5573,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5572","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}