{"id":55779,"date":"2020-04-22T11:18:40","date_gmt":"2020-04-22T15:48:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=55779"},"modified":"2026-04-17T15:04:30","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:30","slug":"el-dia-mundial-de-la-tierra-y-nuestro-compromiso-con-la-casa-comun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/22\/el-dia-mundial-de-la-tierra-y-nuestro-compromiso-con-la-casa-comun\/","title":{"rendered":"El D\u00eda Mundial de la Tierra y nuestro compromiso con la Casa Com\u00fan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA reflexiona sobre la situaci\u00f3n actual que se vive en el planeta Tierra y nos invita a escuchar al Papa Francisco y tomar en serio su vehemente aseveraci\u00f3n de que \u201ctodo est\u00e1 conectado\u201d<!--more--><\/p>\n<p>Hace cincuenta a\u00f1os, el 22 de abril de 1970, tuvo lugar el primer D\u00eda de la Tierra. Unos 20 millones de ciudadanos estadounidenses salieron a las calles para protestar contra la ignorancia medioambiental y para demandar un mayor compromiso socio-ecol\u00f3gico con nuestro planeta. Desde el a\u00f1o 2009, el 22 de abril fue asumido como el\u00a0<i>D\u00eda Internacional de la Madre Tierra<\/i>, por una resoluci\u00f3n de la Asamblea General de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>En este 50\u00ba aniversario del D\u00eda Mundial de la Tierra, el Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, Fernando Chica Arellano, reflexiona sobre como en aquel 22 de abril de 1970 en las calles se movilizaron en torno al 10% de la poblaci\u00f3n estadounidense de entonces. Hoy, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, buena parte de la poblaci\u00f3n mundial vive en una situaci\u00f3n de confinamiento obligatorio, debido a la pandemia. \u201cSi entonces la tem\u00e1tica se centraba en la contaminaci\u00f3n del aire debido a los gases emitidos por el uso masivo del coche y al funcionamiento ineficiente e irresponsable de las industrias, en este a\u00f1o 2020 somos m\u00e1s conscientes de los retos del cambio clim\u00e1tico y, sobre todo, vivimos con mucha intensidad los zarpazos de la amenaza de un virus que nos est\u00e1 lacerando sin piedad\u201d se lee en su reflexi\u00f3n publicada en la p\u00e1gina web de la Di\u00f3cesis de Ja\u00e9n (Espa\u00f1a).<\/p>\n<h2>El desbordamiento zoon\u00f3tico<\/h2>\n<p>El Observador permanente explica que, m\u00e1s all\u00e1 de lo coyuntural, \u201cesta emergencia sanitaria est\u00e1 claramente demostrando que vivimos en un mundo global e interconectado\u201d y menciona alguna de las teor\u00edas m\u00e9dicas que apuntan a que el Covid-19 tiene un origen animal, muy probablemente en murci\u00e9lagos. \u201cA trav\u00e9s de un mecanismo conocido como transferencia o \u201cdesbordamiento zoon\u00f3tico\u201d, parece que el virus cruz\u00f3 la barrera entre especies y afect\u00f3 a seres humanos, tal vez a trav\u00e9s de un hu\u00e9sped intermedio (por ejemplo, un animal dom\u00e9stico o un animal silvestre domesticado)\u201d asegura, y puntualiza que todo esto muestra \u201clas estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental\u201d.<\/p>\n<h2>Cada 4 meses emerge una nueva enfermedad infecciosa en los humanos<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s dice, de acuerdo con el\u00a0<i>Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente<\/i>\u00a0(PNUMA), \u201ccada cuatro meses una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos. De estas patolog\u00edas,\u00a0el 75% proviene de animales. Tambi\u00e9n sabemos que diversas acciones humanas (como el cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico, la deforestaci\u00f3n, las modificaciones en el uso del suelo y sobre todo el creciente comercio ilegal de vida silvestre) pueden aumentar la transmisi\u00f3n de enfermedades infecciosas de\u00a0animales a humanos (llamadas enfermedades zoon\u00f3ticas)\u201d.<\/p>\n<h2>Todo est\u00e1 conectado, tambi\u00e9n lo positivo<\/h2>\n<p>Ante este panorama, Fernando Chica nos invita a \u201cescuchar al Papa Francisco y tomar en serio su vehemente aseveraci\u00f3n de que \u201ctodo est\u00e1 conectado\u201d (<i>Laudato Si\u2019,<\/i>\u00a0nn. 16, 91, 117, 138, 240)\u201d. \u201cEn su Mensaje\u00a0<i>Urbi et Orbi<\/i>\u00a0del d\u00eda de Pascua, el 12 de abril de 2020, el Santo Padre aludi\u00f3 al contagio del coronavirus y habl\u00f3 de la fuerza de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or en estos t\u00e9rminos:\u00a0<i>\u201cEs otro \u2018contagio\u2019, que se transmite de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, porque todo coraz\u00f3n humano espera esta Buena Noticia. Es el contagio de la esperanza: \u2018\u00a1Resucit\u00f3 de veras mi amor y mi esperanza!\u2019\u201d.<\/i>\u00a0Se propaga la enfermedad, se contagia el mal, es cierto, pero mucho m\u00e1s se contagia la vida, la esperanza, la solidaridad\u201d.<\/p>\n<h2>Una Jornada Mundial que nos llama a formar parte de la Casa Com\u00fan<\/h2>\n<p>\u201cLa celebraci\u00f3n de esta jornada mundial dedicada a nuestra responsabilidad respecto a la tierra<i>,<\/i>\u00a0en este tiempo de Pascua marcado por el flagelo del coronavirus, es una ocasi\u00f3n propicia para avivar nuestra conciencia de formar parte de la casa com\u00fan; para que asumamos la vulnerabilidad que nos hace humanos y nos vincula con todos los dem\u00e1s seres de la Creaci\u00f3n, para que escuchemos\u00a0<i>\u201ctanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres\u201d<b>\u00a0<\/b><\/i>(<i>Laudato Si\u2019,<\/i>\u00a0n. 49)\u201d se\u00f1ala Mons. Fernando Chica.<\/p>\n<p>En su reflexi\u00f3n, Chica hace hincapi\u00e9 en que esta jornada \u201cnos invita a preguntarnos con sinceridad, a ponderar con urgencia y a analizar con rigor la situaci\u00f3n actual por la que pasa nuestro planeta\u201d, de hecho dice, \u201ces el gran desaf\u00edo al que tenemos que enfrentarnos con celeridad, lo cual ha de pasar por considerar los problemas referidos a la tutela del medio ambiente como un camino para incrementar en nosotros la apremiante necesidad moral de tejer nuestras relaciones con el precioso hilo de una solidaridad renovada, no solo entre naciones sino tambi\u00e9n entre individuos, ya que Dios ha dado los frutos de la tierra a todos los seres humanos, por lo que su uso implica una responsabilidad personal hacia la humanidad en su conjunto, particularmente hacia los menesterosos y hacia las generaciones futuras\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, considera \u201cesencial\u201d que cambiemos de rumbo, \u201ctransformando los criterios que actualmente nos rigen, a trav\u00e9s de una mayor y m\u00e1s compartida aceptaci\u00f3n del deber que todos tenemos de velar por la Creaci\u00f3n\u201d, pero ojo, se trata de una exigencia \u00a0&#8211; puntualiza \u2013 \u201cque nace no solo de factores ambientales, sino tambi\u00e9n por el esc\u00e1ndalo de la miseria y del hambre en el mundo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55780,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55779\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}