{"id":55985,"date":"2020-04-25T10:48:27","date_gmt":"2020-04-25T15:18:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=55985"},"modified":"2026-04-17T15:04:31","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:31","slug":"el-papa-en-mayo-redescubramos-la-belleza-de-rezar-el-rosario-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/04\/25\/el-papa-en-mayo-redescubramos-la-belleza-de-rezar-el-rosario-en-casa\/","title":{"rendered":"El Papa: en mayo redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Carta de Francisco invitando a las familias a rezar el Rosario en sus casas durante el mes de mayo. A Mar\u00eda: \u201chaz que Dios nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>Redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo: es la propuesta del Papa para el pr\u00f3ximo mes, en una\u00a0<b>Carta dirigida a todos los fieles<\/b>.<\/p>\n<p>En mayo, escribe el Pont\u00edfice, \u201ces tradici\u00f3n rezar el Rosario en casa, con la familia\u201d. Las restricciones de la pandemia nos han obligado a valorizar esta dimensi\u00f3n dom\u00e9stica tambi\u00e9n desde un punto de vista espiritual, dice Francisco. Por eso la propuesta de redescubrir \u201c<b>la belleza<\/b>&#8221; de rezar el Rosario en casa.<\/p>\n<p><i>Ustedes pueden elegir, seg\u00fan la situaci\u00f3n, rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es f\u00e1cil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oraci\u00f3n para seguir.<\/i><\/p>\n<h2><b>\u00abUnido espiritualmente a ustedes\u00bb<\/b><\/h2>\n<p>En la breve carta el Papa adjunta tambi\u00e9n dos textos de oraciones, que invita a recitar al final del Rosario las cuales asegura que \u00e9l mismo dir\u00e1 durante el mes de mayo, \u201cunido espiritualmente&#8221; a los fieles. \u00a0<\/p>\n<p>La primera oraci\u00f3n es la que se dirigi\u00f3 a Nuestra Se\u00f1ora del Divino Amor al comienzo de la crisis, el 11 de marzo pasado, en un v\u00eddeo mensaje que precedi\u00f3 a la celebraci\u00f3n de la misa en el santuario romano presidida por el Cardenal Vicario Angelo De Donatis para la Jornada de ayuno y oraci\u00f3n. La segunda oraci\u00f3n es una intensa invocaci\u00f3n que en alg\u00fan momento evoca la Salve Regina, particularmente en aquel &#8220;vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia de coronavirus&#8221;, para detenerse luego en todas las categor\u00edas de personas que han estado sufriendo y luchando de diversas maneras contra el Covid-19.<\/p>\n<h2><b>\u00abRezar\u00e9 por ustedes\u00bb<\/b><\/h2>\n<p>El Santo Padre asegura que \u201ccontemplar juntos el rostro de Cristo con el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, nuestra Madre, nos unir\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s como familia espiritual y nos ayudar\u00e1 a superar esta prueba\u201d. Y concluye:<\/p>\n<p><i>Rezar\u00e9 por ustedes, especialmente por los que m\u00e1s sufren, y ustedes, por favor, recen por m\u00ed. Les agradezco y los bendigo de coraz\u00f3n.<\/i><\/p>\n<div>\n<aside class=\"article__readmore\">\n<div class=\"teaser--labelEvidence teaser teaser--type-video\">\n<article>\n<div class=\"teaser__labelWrapper\">\n<p>\u201cEn la dram\u00e1tica situaci\u00f3n actual, llena de sufrimientos y angustias\u201d una de las oraciones pide a la Virgen Mar\u00eda que consuele \u201ca los que se encuentran confundidos y lloran por la p\u00e9rdida de sus seres queridos, a veces sepultados de un modo que hiere el alma\u201d. Sostiene \u2013 prosigue \u2013 a aquellos que est\u00e1n angustiados porque, para evitar el contagio, no pueden estar cerca de las personas enfermas. Infunde confianza a quienes viven en el temor de un futuro incierto y de las consecuencias en la econom\u00eda y en el trabajo.<\/p>\n<h2><b>Consuelo para los que est\u00e1n al frente<\/b><\/h2>\n<p>La misma oraci\u00f3n pide protecci\u00f3n \u201cpara los m\u00e9dicos, enfermeros, personal sanitario, voluntarios\u201d que \u201carriesgan sus vidas para salvar otras vidas\u201d. \u201cAcompa\u00f1a su heroico esfuerzo y conc\u00e9deles fuerza, bondad y salud\u201d.<\/p>\n<h2><b>Luz para las mentes de hombres y mujeres de ciencia<\/b><\/h2>\n<p>M\u00e1s adelante, la oraci\u00f3n pide a la Virgen iluminar \u201clas mentes de los hombres y mujeres de ciencia, para que encuentren las soluciones adecuadas y se venza este virus\u201d. Y solicita asistencia para \u201clos l\u00edderes de las naciones, para que act\u00faen con sabidur\u00eda, diligencia y generosidad, socorriendo a los que carecen de lo necesario para vivir, planificando soluciones sociales y econ\u00f3micas de largo alcance y con un esp\u00edritu de solidaridad\u201d.<\/p>\n<h2><b>Dinero destinado a armas se utilice para evitar cat\u00e1strofes similares<\/b><\/h2>\n<p>A continuaci\u00f3n se pide a Mar\u00eda que toque las &#8220;conciencias&#8221; para que \u201clas grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementaci\u00f3n y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevenci\u00f3n de futuras cat\u00e1strofes similares\u201d.<\/p>\n<h2><b>Dios nos libere de esta terrible pandemia<\/b><\/h2>\n<p>La parte final de la segunda oraci\u00f3n es una s\u00faplica para que la &#8220;Madre amant\u00edsima&#8221; haga crecer \u201cen el mundo el sentido de pertenencia a una \u00fanica y gran familia, tomando conciencia del v\u00ednculo que nos une a todos, para que, con un esp\u00edritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria&#8221;.<\/p>\n<p>\u201cHaz que Dios \u2013 concluye \u2013 nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad.<\/p>\n<p><b><u>Oraci\u00f3n a Mar\u00eda (1):<\/u><\/b><\/p>\n<p><i>Oh Mar\u00eda,<br \/>\n<\/i><\/p>\n<p><i>t\u00fa resplandeces siempre en nuestro camino<br \/>\ncomo un signo de salvaci\u00f3n y esperanza.<br \/>\nA ti nos encomendamos, Salud de los enfermos,<br \/>\nque al pie de la cruz fuiste asociada al dolor de Jes\u00fas,<br \/>\nmanteniendo firme tu fe.<\/i><\/p>\n<p><i>T\u00fa, Salvaci\u00f3n del pueblo romano,<br \/>\nsabes lo que necesitamos<br \/>\ny estamos seguros de que lo conceder\u00e1s<br \/>\npara que, como en Can\u00e1 de Galilea,<br \/>\nvuelvan la alegr\u00eda y la fiesta<br \/>\ndespu\u00e9s de esta prueba.<\/i><\/p>\n<p><i>Ay\u00fadanos, Madre del Divino Amor,<br \/>\na conformarnos a la voluntad del Padre<br \/>\ny hacer lo que Jes\u00fas nos dir\u00e1,<br \/>\n\u00c9l que tom\u00f3\u00a0nuestro sufrimiento sobre s\u00ed mismo<br \/>\ny se carg\u00f3 de nuestros dolores<br \/>\npara guiarnos a trav\u00e9s de la cruz,<br \/>\na la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n. Am\u00e9n.<\/i><\/p>\n<p><i>Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios,<br \/>\nno desprecies nuestras s\u00faplicas en las necesidades,<br \/>\nantes bien l\u00edbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.<\/i><\/p>\n<p><b><u>Oraci\u00f3n a Mar\u00eda (2):<\/u><\/b><\/p>\n<p><i>\u00abBajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><i>En la dram\u00e1tica situaci\u00f3n actual, llena de sufrimientos y angustias que oprimen al mundo entero, acudimos a ti, Madre de Dios y Madre nuestra, y buscamos refugio bajo tu protecci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>Oh Virgen Mar\u00eda, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia de coronavirus, y consuela a los que se encuentran confundidos y lloran por la p\u00e9rdida de sus seres queridos, a veces sepultados de un modo que hiere el alma. Sostiene a aquellos que est\u00e1n angustiados porque, para evitar el contagio, no pueden estar cerca de las personas enfermas. Infunde confianza a quienes viven en el temor de un futuro incierto y de las consecuencias en la econom\u00eda y en el trabajo.<\/i><\/p>\n<p><i>Madre de Dios y Madre nuestra, implora al Padre de misericordia que esta dura prueba termine y que volvamos a encontrar un horizonte de esperanza y de paz. Como en Can\u00e1, intercede ante tu Divino Hijo, pidi\u00e9ndole que consuele a las familias de los enfermos y de las v\u00edctimas, y que abra sus corazones a la esperanza.<\/i><\/p>\n<p><i>Protege a los m\u00e9dicos, a los enfermeros, al personal sanitario, a los voluntarios que en este periodo de emergencia combaten en primera l\u00ednea y arriesgan sus vidas para salvar otras vidas. Acompa\u00f1a su heroico esfuerzo y conc\u00e9deles fuerza, bondad y salud.<\/i><\/p>\n<p><i>Permanece junto a quienes asisten, noche y d\u00eda, a los enfermos, y a los sacerdotes que, con solicitud pastoral y compromiso evang\u00e9lico, tratan de ayudar y sostener a todos.<\/i><\/p>\n<p><i>Virgen Santa, ilumina las mentes de los hombres y mujeres de ciencia, para que encuentren las soluciones adecuadas y se venza este virus.<\/i><\/p>\n<p><i>Asiste a los l\u00edderes de las naciones, para que act\u00faen con sabidur\u00eda, diligencia y generosidad, socorriendo a los que carecen de lo necesario para vivir, planificando soluciones sociales y econ\u00f3micas de largo alcance y con un esp\u00edritu de solidaridad.<\/i><\/p>\n<p><i>Santa Mar\u00eda, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementaci\u00f3n y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevenci\u00f3n de futuras cat\u00e1strofes similares.<\/i><\/p>\n<p><i>Madre amant\u00edsima, acrecienta en el mundo el sentido de pertenencia a una \u00fanica y gran familia, tomando conciencia del v\u00ednculo que nos une a todos, para que, con un esp\u00edritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria. Anima la firmeza en la fe, la perseverancia en el servicio y la constancia en la oraci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>Oh Mar\u00eda, Consuelo de los afligidos, abraza a todos tus hijos atribulados, haz que Dios nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad.<\/i><\/p>\n<p><i>Nos encomendamos a Ti, que brillas en nuestro camino como signo de salvaci\u00f3n y de esperanza. \u00a1Oh clement\u00edsima, oh piadosa, oh dulce Virgen Mar\u00eda! Am\u00e9n.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n<p><span style=\"color: #663300; font-size: large;\"><b><i>CARTA<\/i><\/b><\/span><i><b><span style=\"color: #663300; font-size: large;\">\u00a0DEL SANTO PADRE FRANCISCO<br \/>\nA TODOS LOS FIELES PARA EL MES DE MAYO DE 2020<\/span><\/b><\/i><\/p>\n<article>\n<p><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2020\/documents\/papa-francesco_20200425_lettera-mesedimaggio.html\">http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2020\/documents\/papa-francesco_20200425_lettera-mesedimaggio.html<\/a><\/p>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/aside>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta de Francisco invitando a las familias a rezar el Rosario en sus casas durante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55986,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55985","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55985"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55985\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}