{"id":56458,"date":"2020-05-01T12:09:39","date_gmt":"2020-05-01T16:39:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=56458"},"modified":"2026-04-17T15:04:31","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:31","slug":"1-de-mayo-la-preocupacion-de-los-papas-por-la-vida-de-los-trabajadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/05\/01\/1-de-mayo-la-preocupacion-de-los-papas-por-la-vida-de-los-trabajadores\/","title":{"rendered":"1 de mayo. La preocupaci\u00f3n de los Papas por la vida de los trabajadores"},"content":{"rendered":"<div style=\"width: 1170px;\" class=\"wp-video\"><video class=\"wp-video-shortcode\" id=\"video-56458-1\" width=\"1170\" height=\"658\" preload=\"metadata\" controls=\"controls\"><source type=\"video\/mp4\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1-de-mayo.-Una-celebraci\u00f3n-vista-por-los-Papas.mp4?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1-de-mayo.-Una-celebraci\u00f3n-vista-por-los-Papas.mp4\">https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1-de-mayo.-Una-celebraci\u00f3n-vista-por-los-Papas.mp4<\/a><\/video><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un primero de mayo diferente, encerrados en casa para evitar que se propague la pandemia del Covid19. Este d\u00eda, la Iglesia celebra a San Jos\u00e9 Obrero. El 1 de mayo en muchos pa\u00edses se celebra el D\u00eda Internacional de los Trabajadores. La voz de los Papas sobre la dignidad del trabajo.<!--more--><\/p>\n<p>Este d\u00eda,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/santos\/05\/01.html\">la Iglesia celebra a San Jos\u00e9 Obrero<\/a>. El\u00a0mi\u00e9rcoles pasado, el Papa Francisco en la audiencia general, al saludar a los fieles en lengua francesa, record\u00f3 esta festividad, y pidi\u00f3 especialmente por las personas afectadas por la desocupaci\u00f3n a causa de la pandemia del coronavirus. \u201cPor su intercesi\u00f3n \u2013 invoc\u00f3 el Pont\u00edfice \u2013 encomiendo a la misericordia de Dios a las personas afectadas por el desempleo a causa de la actual pandemia. \u00a1Que el Se\u00f1or sea la Providencia de todos los necesitados y nos anime a ayudarlos!\u201d.<\/p>\n<h2><b>La pandemia ha empeorado una crisis econ\u00f3mica existente<\/b><\/h2>\n<p>En la misa del\u00a023 de abril,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa-francisco\/misa-santa-marta\/2020-04\/papa-francisco-santa-marta-jueves-23-abril-2020-misa.html\">que el Papa Francisco<\/a>\u00a0presidi\u00f3 en Casa Santa Marta, dirigi\u00f3 su pensamiento a las familias en dificultades en esta \u00e9poca de pandemia:<\/p>\n<p>\u201cEn muchas partes se siente uno de los efectos de esta pandemia: muchas familias necesitadas, hambrientas y lamentablemente el grupo de usureros que les &#8220;est\u00e1 ayudando&#8221;. Esta es otra pandemia. La pandemia social: familias de personas que tienen un trabajo diario o, por desgracia, un trabajo no declarado que no pueden trabajar y no tienen comida&#8230; con hijos. Y luego los usureros les llevan lo poco que tienen. Oremos. Recemos por estas familias, por los muchos hijos de estas familias, por la dignidad de estas familias, y recemos tambi\u00e9n por los usureros: que el Se\u00f1or toque sus corazones y los convierta\u201d.<\/p>\n<h2><b>Es tiempo de eliminar desigualdades<\/b><\/h2>\n<p>Una particularidad de este primero de mayo de 2020 es que millones de personas han perdido su trabajo en todo el mundo. Esta realidad es m\u00e1s dura con las personas que viven y subsisten con el llamado trabajo informal, el trabajo diario porque est\u00e1n sufriendo hambre. Una situaci\u00f3n que toca en todas partes, pero se experimenta con m\u00e1s dramatismo en \u00c1frica, Asia y\u00a0Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>As\u00ed nos lo record\u00f3 Francisco en su misa\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa-francisco\/misa-santa-marta\/2020-03\/el-papa-se-empieza-a-ver-gente-que-tiene-hambre-la-iglesia.html\">en Santa Marta el 28 de marzo<\/a>: \u201cEn estos d\u00edas, en algunas partes del mundo, se han evidenciado \u2013 algunas consecuencias \u2013 de la pandemia; una de ellas es el hambre. Se comienza a ver gente que tiene hambre, porque no pueden trabajar, porque no tienen un trabajo fijo y por muchas circunstancias. Un anuncio de ese \u201cdespu\u00e9s\u201d de la pandemia&#8221;, dijo el Papa, que ya comienza a verse. &#8220;Es el momento, ha dicho continuamente, que los gobiernos tomen decisiones pensando en los \u00faltimos&#8221;.<\/p>\n<p>El d\u00eda en que en el mundo se celebraba\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2020-04\/papa-francisco-misa-regina-coeli-divina-misericordia-homilia.html\">la Divina Misericordia, el segundo domingo de Pascua,<\/a>\u00a0el Pont\u00edfice desde la Iglesia de Santo Esp\u00edritu en Sassia, record\u00f3 que la \u201cmisericordia no abandona a quien se queda atr\u00e1s\u201d. Sin embargo, en el mundo, afirm\u00f3, se est\u00e1 insinuando este peligro, de pensar en una \u201clenta y ardua recuperaci\u00f3n de la pandemia\u201d, pero olvidando al que se qued\u00f3 atr\u00e1s. Con el riesgo que nos azote otro virus, que es el del ego\u00edsmo indiferente, el que hace que pensemos que la vida mejorar\u00e1 si nos va bien a cada uno de nosotros, descartando a \u201clos pobres e inmolar en el altar del progreso al que se queda atr\u00e1s. Pero esta pandemia nos recuerda que no hay diferencias ni fronteras entre los que sufren: todos somos fr\u00e1giles, iguales y valiosos\u201d.<\/p>\n<p>Es tiempo de eliminar las desigualdades, de reparar la injusticia que mina de ra\u00edz la salud de toda la humanidad, se\u00f1al\u00f3 en la celebraci\u00f3n de la Divina Misericordia el Papa, y pidi\u00f3 que aprendamos de esa primera comunidad cristiana descrita en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, Hch 2, 42-47, donde los \u201ccreyentes viv\u00edan todos unidos y ten\u00edan todo en com\u00fan; vend\u00edan posesiones y bienes y los repart\u00edan entre todos, seg\u00fan la necesidad de cada uno\u00bb, esto dijo el Papa es cristianismo no ideolog\u00eda. En esa comunidad, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, s\u00f3lo uno se hab\u00eda quedado atr\u00e1s y los otros lo esperaron.\u00a0Algo que, en cambio, no sucede en la actualidad, m\u00e1s bien al contrario, dijo Francisco, \u201cuna peque\u00f1a parte de la humanidad avanz\u00f3, mientras la mayor\u00eda se qued\u00f3 atr\u00e1s.\u00a0 Donde cada uno de nosotros podr\u00edamos decir que no es nuestro problema ocuparnos de los necesitados, es un problema complejo que le toca a otros. \u201cAprovechemos esta prueba como una oportunidad para preparar el\u00a0ma\u00f1ana\u00a0de todos. Porque sin una visi\u00f3n de conjunto nadie tendr\u00e1 futuro\u201d.<\/p>\n<h2><b>Papa Francisco a los trabajadores<\/b><\/h2>\n<p>En\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa-francisco\/misa-santa-marta\/2020-05\/papa-que-a-nadie-le-falte-el-trabajo-la-dignidad-del-trabajo.html\">la Misa en la Casa Santa Marta<\/a>, el Santo Padre pidi\u00f3 por todos los trabajadores para que sean justamente remunerados, para que puedan tener un trabajo digno y gozar de la belleza del descanso. En su homil\u00eda, el Pont\u00edfice record\u00f3 que el hombre con su trabajo contin\u00faa la obra creadora de Dios, y subray\u00f3 que tambi\u00e9n\u00a0hoy, la dignidad de muchas personas es pisoteada e invit\u00f3 a luchar por la justicia en el mundo del trabajo.<\/p>\n<p>Francisco, cuando se encontr\u00f3 con\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/june\/documents\/papa-francesco_20170628_delegati-cisl.html\" rel=\"external\">la Confederaci\u00f3n Italiana del Sindicato de los Trabajadores (CISL)<\/a>, el\u00a028 de junio\u00a0del 2017, record\u00f3 que\u00a0\u201cel trabajo es la forma m\u00e1s com\u00fan de cooperaci\u00f3n que la humanidad haya producido en su historia\u201d. Recuperando el valor de la organizaci\u00f3n de trabajadores, les\u00a0dijo que el sindicato es \u201cuna expresi\u00f3n del perfil prof\u00e9tico de una sociedad. El sindicato nace y renace cada vez que, como los profetas b\u00edblicos, da voz a los que no la tienen, denuncia al pobre \u201cvendido por un par de sandalias\u201d (Am\u00f3s 2, 6), descubre a los poderosos que pisotean los derechos de los trabajadores m\u00e1s vulnerables, defiende la causa del extranjero, de los \u00faltimos, de los \u201cdescartados\u201d. Pero en nuestras sociedades capitalistas avanzadas, afirm\u00f3, el sindicato corre el peligro de perder esta naturaleza prof\u00e9tica y de volverse demasiado parecido a las instituciones y a los poderes que, en cambio, deber\u00eda criticar. El sindicato, con el pasar del tiempo, ha acabado por parecerse demasiado a la pol\u00edtica o, mejor dicho, a los partidos pol\u00edticos, a su lenguaje, a su estilo&#8221;, dijo. Les record\u00f3 que deben velar por los derechos de los trabajadores, siendo &#8220;centinelas, que protegen a los que est\u00e1n dentro de \u201clas murallas de la ciudad del trabajo\u201d, proteger los derechos de las personas que trabajan o que ya est\u00e1n retiradas&#8221;. Pero tambi\u00e9n proteger los derechos de quien todav\u00eda no los tiene, los excluidos del trabajo que tambi\u00e9n est\u00e1n excluidos de los derechos y de la democracia.<\/p>\n<h2><b>San Juan XXIII y su enc\u00edclica Pacem in Terris<\/b><\/h2>\n<p>Sobre el trabajo digno, Juan XXIII en su enc\u00edclica,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-xxiii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html\" rel=\"external\"><i>Pacem in Terris<\/i>,<\/a>\u00a0pide que se le d\u00e9 al hombre la &#8220;posibilidad de trabajar y\u00a0 que se le d\u00e9 la libre iniciativa en el desempe\u00f1o del trabajo&#8221;. Juan XXII los considera derechos econ\u00f3micos, que como se lee en la enc\u00edclica, van unidos a condiciones de trabajo que no &#8220;debiliten las energ\u00edas del cuerpo, ni comprometan la integridad moral, ni da\u00f1en el normal desarrollo de la juventud. Por lo que se refiere a la mujer, se lee, hay que darle la posibilidad de trabajar en condiciones adecuadas a las exigencias y los deberes de esposa y de madre&#8221;. En esa enc\u00edclica el Papa habla tambi\u00e9n del salario digno, conforme &#8220;a las\u00a0normas de la justicia, y que, por lo mismo, seg\u00fan las posibilidades de la empresa, le permita, tanto a \u00e9l como a su familia, mantener un g\u00e9nero de vida adecuado a la dignidad del hombre&#8221;.\u00a0<\/p>\n<h2><b>San Pablo\u00a0VI\u00a0y la clase obrera<\/b><\/h2>\n<p>Pablo\u00a0VI, dedic\u00f3 parte de su ministerio al\u00a0encuentro de la Iglesia con los hombres y mujeres en las distintas realidades laborales.\u00a0<\/p>\n<p>Juan XXIII abri\u00f3 los trabajos del Concilio Vaticano II. Pablo\u00a0VI, recordando a su predecesor, dijo\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/speeches\/1965\/documents\/hf_p-vi_spe_19651208_epilogo-concilio-lavoratori.html\" rel=\"external\">a los trabajadores, en la clausura del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II,<\/a>\u00a0el\u00a08 de diciembre\u00a0de 1965, que Juan XXIII mostr\u00f3 claramente en su persona todo el amor de la Iglesia por los trabajadores, as\u00ed como por la verdad, la justicia, la libertad, la caridad, sobre las que se funda la paz en el mundo.\u00a0De este amor de la Iglesia, hacia los trabajadores, Pablo\u00a0VI\u00a0les confirm\u00f3 que la Iglesia es su amiga:\u00a0&#8220;la Iglesia es amiga vuestra. Tened confianza en ella. Tristes equ\u00edvocos en el pasado mantuvieron durante largo tiempo la desconfianza y la incomprensi\u00f3n entre nosotros; Iglesia y la clase obrera han sufrido una y otra con ella.\u00a0Hoy\u00a0ha sonado la hora de la reconciliaci\u00f3n, y la Iglesia del Concilio os invita a celebrarla sin reservas mentales&#8221;.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En\u00a01969, en su viaje apost\u00f3lico a\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/speeches\/1969\/june\/documents\/hf_p-vi_spe_19690610_cinquantesimo-oil.html\" rel=\"external\">Ginebra, ante la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, OIT,<\/a>\u00a0en su 50 aniversario de fundaci\u00f3n, el\u00a010 de junio, el Papa Pablo\u00a0VI, record\u00f3 el dif\u00edcil camino que hasta entonces se hab\u00eda recorrido en el mundo laboral, marcado por diferentes plagas, entre ellos la esclavitud.\u00a0Hablando sobre los objetivos de la OIT, el Papa record\u00f3 que, en el trabajo, el\u00a0hombre es lo primero. Ya sea artista o artesano, empresario, obrero o campesino, manual o intelectual, es el hombre quien trabaja, y es para el hombre para quien \u00e9l trabaja. Se ha acabado, pues, la primac\u00eda del trabajo sobre el trabajador y la prioridad de las exigencias t\u00e9cnicas y econ\u00f3micas sobre las necesidades humanas: Nunca jam\u00e1s el trabajo por encima del trabajador; nunca jam\u00e1s el trabajo contra el trabajador, sino siempre el trabajo para el trabajador, el trabajo al servicio del hombre, de todos los hombres y de todo el hombre&#8221;.<\/p>\n<h2><b>San Juan Pablo II en el Jubileo de los trabajadores<\/b><\/h2>\n<p>Sobre la dignidad laboral, sobre la justicia social,\u00a0San Juan Pablo II\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/2000\/apr-jun\/documents\/hf_jp-ii_spe_20000501_jub-workers.html\" rel=\"external\">en el jubileo de los trabajadores, en el 2000,<\/a>\u00a0era el\u00a01 de mayo, recuerda que\u00a0 \u201cla fiesta del trabajo trae a la memoria la laboriosidad de los hombres que, cumpliendo el mandato del Se\u00f1or de la vida, quieren ser constructores de un futuro de esperanza, justicia y solidaridad para la humanidad entera &#8230;.\u00a0 sin embargo, dijo, perduran, y a veces se agravan en algunas partes de la tierra, fen\u00f3menos como el desempleo, la explotaci\u00f3n de menores y la insuficiencia de los salarios. Es necesario reconocer que la organizaci\u00f3n del trabajo no siempre respeta la dignidad de la persona humana, y que no se tiene debidamente en cuenta el destino universal de los recursos. El Papa invit\u00f3 a todas las partes implicadas, trabajadores y empleadores, a &#8220;\u00a1colaborar para que el sistema econ\u00f3mico, en el que vivimos, no altere el orden fundamental de la prioridad del trabajo sobre el capital, del bien com\u00fan sobre el privado! Es muy necesario constituir en el mundo una coalici\u00f3n en favor del &#8220;trabajo digno&#8221;.\u00a0Es preciso, dijo, globalizar la solidaridad&#8221;.<\/p>\n<p>Juan Pablo II ped\u00eda que el trabajo se organice y desarrolle en el &#8220;pleno respeto de la dignidad humana y al servicio del bien com\u00fan&#8221;.\u00a0La actividad laboral debe contribuir al verdadero bien de la humanidad, permitiendo &#8220;al hombre individual y socialmente cultivar y realizar plenamente su vocaci\u00f3n&#8221; (<i>Gaudium et spes<\/i>, 35). Para que esto suceda, dijo el Papa en el jubileo de los trabajadores,\u00a0no basta la preparaci\u00f3n t\u00e9cnica y profesional, ni siquiera es suficiente la creaci\u00f3n de un orden social justo y atento al bien de todos. Es preciso vivir una espiritualidad que ayude a los creyentes a santificarse a trav\u00e9s de su trabajo, imitando a san Jos\u00e9, que cada d\u00eda debi\u00f3 proveer con sus manos a las necesidades de la Sagrada Familia, y por eso la Iglesia lo propone como patrono de los trabajadores. Su testimonio muestra que el hombre es sujeto y protagonista del trabajo.<\/p>\n<h2><b>Benedicto XVI la importancia del trabajo y la solidaridad<\/b><\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/homilies\/2006\/documents\/hf_ben-xvi_hom_20060319_lavoratori.html\" rel=\"external\">Benedicto XVI en la Misa para los trabajadores en la Fiesta de San Jos\u00e9,<\/a>\u00a0el\u00a019 de marzo\u00a0del 2006, record\u00f3 que el\u00a0trabajo reviste una importancia primaria para la realizaci\u00f3n del hombre y el desarrollo de la sociedad, y por eso es preciso que se organice y desarrolle siempre en el pleno respeto de la dignidad humana y al servicio del bien com\u00fan.\u00a0La actividad laboral debe contribuir al verdadero bien de la humanidad, permitiendo &#8220;al hombre individual y socialmente cultivar y realizar plenamente su vocaci\u00f3n&#8221; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\" rel=\"external\">Gaudium et spes<\/a>,\u00a0<\/i>35). Para que esto suceda no basta la preparaci\u00f3n t\u00e9cnica y profesional, ni siquiera es suficiente la creaci\u00f3n de un orden social justo y atento al bien de todos. Es preciso vivir una espiritualidad que ayude a los creyentes a santificarse a trav\u00e9s de su trabajo, imitando a san Jos\u00e9, que cada d\u00eda debi\u00f3 proveer con sus manos a las necesidades de la Sagrada Familia, y por eso la Iglesia lo propone como patrono de los trabajadores. Su testimonio muestra que el hombre es sujeto y protagonista del trabajo.\u00a0<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n cuando Benedicto XVI se dirigi\u00f3 a\u00a0<a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/speeches\/2006\/march\/documents\/hf_ben-xvi_spe_20060304_ucid.html\" rel=\"external nofollow\">los socios de la Uni\u00f3n Cristiana de Empresarios Dirigentes<\/a>, el\u00a04 de marzo\u00a0del 2006, les record\u00f3, retomando una reflexi\u00f3n de su enc\u00edclica\u00a0<i>Deus Caritas Est<\/i>, les habl\u00f3 sobre la relaci\u00f3n entre justicia y caridad, el cristiano, les dijo,\u00a0est\u00e1 llamado a buscar siempre la justicia, pero lleva en s\u00ed el impulso del amor, que va m\u00e1s all\u00e1 de la misma justicia. El camino realizado por los laicos cristianos, desde mediados del siglo XIX hasta\u00a0hoy, los ha llevado a tomar conciencia de que las obras de caridad no deben sustituir el compromiso en favor de la justicia social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un primero de mayo diferente, encerrados en casa para evitar que se propague la pandemia&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56460,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-56458","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56458"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56458\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}