{"id":56953,"date":"2020-05-07T11:16:30","date_gmt":"2020-05-07T15:46:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=56953"},"modified":"2026-04-17T15:04:31","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:31","slug":"el-papa-reza-por-los-artistas-sin-belleza-el-evangelio-no-puede-ser-entendido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/05\/07\/el-papa-reza-por-los-artistas-sin-belleza-el-evangelio-no-puede-ser-entendido\/","title":{"rendered":"El Papa reza por los artistas: \u201csin belleza, el Evangelio no puede ser entendido\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En la Misa matutina en Casa Santa Marta, Francisco ha vuelto a rezar por los artistas y le ha pedido a Dios que los bendiga. En su homil\u00eda nos recuerda que ser cristiano es pertenecer a un pueblo elegido libremente por Dios: sin esta conciencia, uno cae en dogmatismos, moralismos y en los movimientos elitistas.<\/p>\n<p><iframe title=\"Santa Marta, 07 mayo 2020, Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/i9hgAMjY868?start=4&amp;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p>Francisco preside la Misa en la Casa Santa Marta el jueves de la cuarta semana de Pascua. En la introducci\u00f3n, una vez m\u00e1s ha vuelto a dirigirse a los artistas:<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<h4>\u201c&#8221;Ayer recib\u00ed una carta de un grupo de artistas: agradec\u00edan la oraci\u00f3n que hicimos por ellos. Me gustar\u00eda pedirle al Se\u00f1or que los bendiga porque los artistas nos hacen entender qu\u00e9 es la belleza y que sin la belleza no se puede entender el Evangelio. Oremos nuevamente por los artistas&#8221;.\u201d<\/h4>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>En la homil\u00eda, el Papa ha comentado el pasaje de los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Hechos 13, 13-25) en el que Pablo, que lleg\u00f3 a Ant\u00f2chia en Pisia, explica la historia del pueblo de Israel en la sinagoga, anunciando que Jes\u00fas es el Salvador esperado.<\/p>\n<p>Cuando Pablo explica la nueva doctrina &#8211; dice Francisco &#8211; habla de la historia de la salvaci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de Jes\u00fas? hay una historia. \u201cUna historia de gracia, de elecci\u00f3n, de promesa\u201d. El Se\u00f1or eligi\u00f3 a Abraham y camin\u00f3 con su pueblo: \u201cPor esta raz\u00f3n, cuando se le pide a Pablo que explique la raz\u00f3n de la fe en Jesucristo, no comienza con Jesucristo: comienza con la historia. El cristianismo es una doctrina, s\u00ed, pero no solo. No solo son las cosas en las que creemos&#8221;, sino que es una historia que trae &#8220;esta doctrina que es la promesa de Dios, el pacto de Dios, de ser elegida por Dios. El cristianismo no es solo una \u00e9tica&#8221;: &#8220;tiene principios morales, pero no somos cristianos solo con una visi\u00f3n \u00e9tica&#8221;. Es mucho m\u00e1s. El cristianismo no es una \u00e9lite de personas elegidas por la verdad. Este sentido elitista que contin\u00faa en la Iglesia&#8221;, cuando decimos: &#8221; Yo soy esa instituci\u00f3n, pertenezco a este movimiento que es mejor que el tuyo&#8221;&#8230; no es este &#8220;sentido elitista. No, el cristianismo no es esto: el cristianismo pertenece a un pueblo, a un pueblo elegido por Dios gratuitamente. Si no tenemos esta conciencia de pertenecer a un pueblo, ser\u00edamos cristianos ideol\u00f3gicos, con una peque\u00f1a doctrina de afirmaci\u00f3n de la verdad, con una \u00e9tica, con una moral &#8220;o consider\u00e1ndonos &#8220;una \u00e9lite, nos sentimos parte de un grupo elegido por Dios &#8211; los cristianos &#8211; otros ir\u00e1n al infierno o si se salvan es por la misericordia de Dios, pero ellos son los descartados\u201d. &#8220;Si no tenemos conciencia de pertenecer a un pueblo, no somos verdaderos cristianos&#8221;.<\/p>\n<p>Es por eso que Pablo &#8211; reitera el Papa &#8211; explica Jes\u00fas a partir de pertenecer a un pueblo: &#8220;Muchas veces caemos en estas parcialidades, ya sean dogm\u00e1ticas, morales o elitistas. El sentido de la \u00e9lite es lo que nos hace tanto mal y perdemos ese sentido de pertenencia al santo pueblo fiel de Dios, a quien Dios eligi\u00f3 en Abraham &#8220;e hizo la gran promesa que es Jes\u00fas, y lo hizo caminar con esperanza. Es tener &#8220;conciencia del pueblo&#8221;. Debemos &#8220;transmitir la historia de nuestra salvaci\u00f3n&#8221;, la memoria de un pueblo, de ser un pueblo, y &#8220;en esta historia del pueblo de Dios, hasta llegar a Jesucristo, hubo santos, pecadores y mucha gente com\u00fan, buena, con virtudes y pecados, pero todos. La famosa &#8216;multitud&#8217; que sigui\u00f3 a Jes\u00fas, que ten\u00eda un sentido de pertenencia a un pueblo. Un cristiano autodenominado que no tiene este don no es un verdadero cristiano &#8220;porque&#8221; se siente justificado del el pueblo&#8221;.<\/p>\n<p>La desviaci\u00f3n &#8220;m\u00e1s peligrosa&#8221; de los cristianos hoy y siempre ha dicho Francisco &#8211; es sin duda &#8220;la falta de memoria de pertenecer a un pueblo&#8221;. Cuando esto falta, surgen dogmatismos, moralismos, \u00e9ticas, movimientos elitistas. falta el pueblo. Un pueblo pecaminoso siempre, todos lo somos, pero que no cometen errores en general, que tiene la sensaci\u00f3n de ser un pueblo electo, que camina detr\u00e1s de una promesa y que hicieron una alianza que quiz\u00e1s no cumple, pero conoce&#8221;.<\/p>\n<p>Finalmente, el Papa Francisco invita a pedirle al Se\u00f1or esta conciencia de pueblo, que Nuestra Se\u00f1ora cant\u00f3 en su Magn\u00edficat y Zacar\u00edas en su Benedictus: &#8220;conciencia del pueblo: somos el pueblo santo y fiel de Dios&#8221; que &#8220;en su totalidad tiene el instinto de fe y es infalible en esta forma de creer&#8221;.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de estas palabras, el Papa ha invitado a hacer la Comuni\u00f3n espiritual con esta oraci\u00f3n:<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--border embed_style\">\n<blockquote>\n<h5><strong>\u201cA tus pies, oh Jes\u00fas m\u00edo, me inclino y te ofrezco el arrepentimiento de mi contrito coraz\u00f3n que se aviva en su nada y en tu santa presencia. Te adoro en el sacramento de tu amor, la inefable Eucarist\u00eda. Deseo recibirte en la pobre morada que mi coraz\u00f3n te ofrece; esperando la felicidad de la comuni\u00f3n sacramental, quiero poseerte en esp\u00edritu. Ven a m\u00ed, oh Jes\u00fas m\u00edo, que vengo a Ti. Que tu amor inflame todo mi ser por la vida y la muerte. Creo en Ti, espero en Ti, te amo.\u201d<\/strong><\/h5>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>El Papa Francisco ha terminado la celebraci\u00f3n con la adoraci\u00f3n y bendici\u00f3n eucar\u00edstica. Antes de abandonar la capilla dedicada al Esp\u00edritu Santo, se cant\u00f3 la ant\u00edfona mariana &#8220;Regina Caeli&#8221;, cantada durante el tiempo de Pascua:<\/p>\n<p><i>Reg\u00edna caeli laet\u00e1re, allel\u00faia.<\/i><\/p>\n<p><i>Quia quem mer\u00faisti port\u00e1re, allel\u00faia.<\/i><\/p>\n<p><i>Resurr\u00e9xit, sicut dixit, allel\u00faia.<\/i><\/p>\n<p><i>Ora pro nobis Deum, allel\u00faia.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Misa matutina en Casa Santa Marta, Francisco ha vuelto a rezar por los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56957,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-56953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}