{"id":57038,"date":"2020-05-08T10:35:24","date_gmt":"2020-05-08T15:05:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=57038"},"modified":"2026-04-17T15:04:32","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:32","slug":"el-papa-reza-por-los-que-trabajan-en-la-cruz-roja-y-en-la-media-luna-roja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/05\/08\/el-papa-reza-por-los-que-trabajan-en-la-cruz-roja-y-en-la-media-luna-roja\/","title":{"rendered":"El Papa reza por los que trabajan en la Cruz Roja y en la Media Luna Roja"},"content":{"rendered":"<p>En la misa de Santa Marta, Francisco conmemora el D\u00eda Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja: Dios bendiga a los que trabajan en estas instituciones que hacen tanto bien. En su homil\u00eda, destac\u00f3 que el Se\u00f1or siempre consuela en la cercan\u00eda, en la verdad y en la esperanza.<!--more--><\/p>\n<p>Francisco preside la misa en la Casa Santa Marta en el viernes de la cuarta semana de Pascua y en el d\u00eda de la S\u00faplica a Nuestra Se\u00f1ora de Pompeya. En la introducci\u00f3n, conmemor\u00f3 la hodierna jornada mundial de la Cruz Roja:<\/p>\n<p><i>Hoy es el D\u00eda Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Rezamos por las personas que trabajan en estas dignas instituciones: que el Se\u00f1or bendiga su trabajo que hace tanto bien.<\/i><\/p>\n<p>En su homil\u00eda el Papa coment\u00f3\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/evangelio-de-hoy.html\">el Evangelio de hoy (Jn 14,1-6)<\/a><\/b>\u00a0en el que Jes\u00fas dice a sus disc\u00edpulos: &#8220;No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean tambi\u00e9n en m\u00ed. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. (&#8230;) Cuando me vaya y les prepare un sitio, volver\u00e9 y los llevar\u00e9 conmigo, para que donde yo est\u00e9, est\u00e9n tambi\u00e9n ustedes&#8221;.<\/p>\n<p>Esta conversaci\u00f3n de Jes\u00fas con los disc\u00edpulos &#8211; record\u00f3 Francisco &#8211; tiene lugar durante la \u00daltima Cena: Jes\u00fas est\u00e1 triste y todos est\u00e1n tristes: Jes\u00fas dijo que ser\u00eda traicionado por uno de ellos, pero al mismo tiempo comienza a consolar a los suyos: &#8220;El Se\u00f1or consuela a sus disc\u00edpulos y aqu\u00ed vemos cu\u00e1l es la forma de Jes\u00fas de consolarlos. Tenemos muchas maneras de consolar, desde las m\u00e1s aut\u00e9nticas, desde las m\u00e1s cercanas hasta las m\u00e1s formales, como esos telegramas de condolencia: &#8216;Profundamente apenado por&#8230;&#8217;. No consuela a nadie, es una ficci\u00f3n, es el consuelo de la formalidad. Pero, \u00bfc\u00f3mo consuela al Se\u00f1or? Es importante saberlo, porque tambi\u00e9n nosotros, cuando tengamos que pasar por momentos de tristeza en nuestras vidas &#8211; subraya Francisco &#8211; debemos aprender a percibir cu\u00e1l es el verdadero consuelo del Se\u00f1or&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;En este pasaje del Evangelio &#8211; observ\u00f3 el Papa &#8211; vemos que el Se\u00f1or siempre consuela en la cercan\u00eda, con la verdad y en la esperanza&#8221;. Estos son los tres rasgos de la consolaci\u00f3n del Se\u00f1or. &#8220;En la cercan\u00eda, nunca lejos&#8221;. Francisco recuerda las hermosas palabras del Se\u00f1or: &#8220;Estoy aqu\u00ed con ustedes&#8221;. &#8220;Muchas veces&#8221;, dice, &#8220;est\u00e1 presente en silencio, pero sabemos que \u00c9l est\u00e1 all\u00ed&#8221;. &#8220;Siempre est\u00e1 all\u00ed. Aquella cercan\u00eda que es el estilo de Dios, incluso en la Encarnaci\u00f3n, hacerse cercano a nosotros. El Se\u00f1or consuela en la cercan\u00eda. Y no usa palabras vac\u00edas, al contrario: prefiere el silencio. La fuerza de la cercan\u00eda, de la presencia. Y habla poco. Pero est\u00e1 cercano&#8221;.<\/p>\n<p>Un segundo rasgo &#8220;de la forma de consolar de Jes\u00fas es la verdad: Jes\u00fas es verdadero. No dice cosas formales que son mentiras: &#8216;No, no te preocupes, todo pasar\u00e1, no suceder\u00e1 nada, pasar\u00e1, las cosas pasar\u00e1n&#8230;&#8217;. No. Dice la verdad. No oculta la verdad. Porque \u00c9l mismo en este pasaje dice: &#8216;Yo soy la verdad&#8217;. Y la verdad es: &#8216;Me voy&#8217;, es decir, &#8216;morir\u00e9&#8217;. Nos enfrentamos a la muerte. Es la verdad. Y lo dice de forma sencilla y tambi\u00e9n con mansedumbre, sin herir: estamos ante la muerte. No oculta la verdad&#8221;.<\/p>\n<p>El tercer rasgo del consuelo de Jes\u00fas es la esperanza. &#8220;Dice: &#8216;S\u00ed, es un mal momento. Pero no se turbe vuestro coraz\u00f3n: tengan tambi\u00e9n fe en m\u00ed&#8217;, porque &#8216;en la casa de mi Padre hay muchas habitaciones&#8217;. &#8216;Voy a preparar un lugar para ustedes&#8217;. \u00c9l ser\u00e1 quien primero abra las puertas de esa morada a la que quiere llevarnos: &#8216;Volver\u00e9, los llevar\u00e9 conmigo para que donde yo est\u00e9, ustedes tambi\u00e9n est\u00e9n&#8217;. El Se\u00f1or regresa cada vez que uno de nosotros est\u00e1 en el camino para irse este mundo. &#8216;Vendr\u00e9 y los llevar\u00e9&#8217;: esperanza. El vendr\u00e1 y nos tomar\u00e1 de la mano y nos llevar\u00e1. No dice: &#8216;No, no sufrir\u00e1s, no pasa nada&#8217;. No. Dice la verdad: &#8216;Estoy cerca de ustedes&#8217;, esta es la verdad: es un mal momento, de peligro, de muerte. Pero no permitan que su coraz\u00f3n se turbe, permanezcan en esa paz, esa paz que es la base de todo consuelo, porque yo vendr\u00e9 y por la mano los llevar\u00e9 donde yo est\u00e9&#8221;.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil &#8211; afirma el Papa &#8211; dejarse consolar por el Se\u00f1or. Muchas veces, en los malos momentos, nos enfadamos con el Se\u00f1or y no dejamos que \u00c9l venga y nos hable as\u00ed, con esta dulzura, con esta cercan\u00eda, con esta mansedumbre, con esta verdad y con esta esperanza. Pidamos la gracia &#8211; es la oraci\u00f3n conclusiva de Francisco &#8211; de aprender a dejarnos consolar por el Se\u00f1or. El consuelo del Se\u00f1or es verdadero, no enga\u00f1a. No es anestesia, no. Sino que es cercano, es veraz y nos abre las puertas de la esperanza.<\/p>\n<p><b>El Papa invit\u00f3 a hacer comuni\u00f3n espiritual con esta oraci\u00f3n:<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas m\u00edo, creo que est\u00e1s realmente presente en el Sant\u00edsimo Sacramento del altar. Te amo por encima de todas las cosas y te deseo en mi alma. Ya que no puedo recibirte sacramentalmente ahora, ven al menos espiritualmente a mi coraz\u00f3n. Como ya has venido, te abrazo y todas las cosas se unen a ti. No permitas que nunca me separe de ti.<\/p>\n<p>El Papa Francisco termin\u00f3 la celebraci\u00f3n deseando a Silvia, la recepcionista de la Domus Sanctae Marthae, buenos deseos en el d\u00eda de su cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p><b>Antes de salir de la capilla dedicada al Esp\u00edritu Santo, se enton\u00f3 la ant\u00edfona mariana &#8220;Regina Coeli&#8221;, que se canta durante el Tiempo Pascual:<br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><i>Regina coeli, laetare, alleluia.<br \/>\nQuia quem meruisti portare, alleluia.<br \/>\nResurrexit, sicut dixit, alleluia.<br \/>\nOra pro nobis Deum, alleluia.<\/i><\/p>\n<p><i>Reina del cielo al\u00e9grate; aleluya.<br \/>\nPorque el Se\u00f1or a quien has merecido llevar; aleluya.<br \/>\nHa resucitado seg\u00fan su palabra; aleluya.<br \/>\nRuega al Se\u00f1or por nosotros; aleluya.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente:VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la misa de Santa Marta, Francisco conmemora el D\u00eda Mundial de la Cruz Roja&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":57039,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-57038","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}