{"id":57662,"date":"2020-05-16T10:02:10","date_gmt":"2020-05-16T14:32:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=57662"},"modified":"2026-04-17T15:04:32","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:32","slug":"mensaje-del-papa-para-106-jornada-mundial-del-migrante-y-del-refugiado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/05\/16\/mensaje-del-papa-para-106-jornada-mundial-del-migrante-y-del-refugiado\/","title":{"rendered":"Mensaje del Papa para 106 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado"},"content":{"rendered":"<p><iframe title=\"Mensaje por 106 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020 mayo 15 Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ruVd0Jg4P7Q?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cComo Jesucristo, obligados a huir. Acoger, proteger, promover e integrar a los desplazados internos\u201d, es el tema del Mensaje del Papa Francisco para la 106 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se celebrar\u00e1 el 27 de septiembre pr\u00f3ximo.<!--more--><\/p>\n<p>\u201cA principios de a\u00f1o, en mi discurso a los miembros del Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede, se\u00f1al\u00e9 entre los retos del mundo contempor\u00e1neo el drama de los desplazados internos: \u00abLas fricciones y las emergencias humanitarias, agravadas por las perturbaciones del clima, aumentan el n\u00famero de desplazados y repercuten sobre personas que ya viven en un estado de pobreza extrema. Muchos pa\u00edses golpeados por estas situaciones carecen de estructuras adecuadas que permitan hacer frente a las necesidades de los desplazados\u00bb (9 enero 2020)\u201d.<\/p>\n<p>Palabras del Papa Francisco, en su mensaje para la 106 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que se celebrar\u00e1 el 27 de septiembre de este a\u00f1o. Un mensaje que aborda el drama de los desplazados internos. Sobre este tema, la Secci\u00f3n Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha publicado las \u201cOrientaciones Pastorales sobre Desplazados Internos\u201d, un documento, dice el Papa, que desea inspirar y animar las acciones pastorales de la Iglesia en este \u00e1mbito concreto.<\/p>\n<h2><b>Drama de desplazados internos en tiempos de Covid19<\/b><\/h2>\n<p>El drama de los desplazados internos, es un drama a menudo invisible, afirma el Pont\u00edfice, que la crisis mundial causada por la pandemia del COVID-19 ha agravado. De hecho, se\u00f1ala, esta crisis, debido a su intensidad, gravedad y extensi\u00f3n geogr\u00e1fica, ha empa\u00f1ado muchas otras emergencias humanitarias que afligen a millones de personas, relegando iniciativas y ayudas internacionales, esenciales y urgentes para salvar vidas, a un segundo plano en las agendas pol\u00edticas nacionales.\u00a0Y recuerda el Papa su mensaje Urbi et Orbi, cuando pidi\u00f3 que la crisis de la pandemia no haga olvidar otras \u201ctantas situaciones de emergencia que llevan consigo el sufrimiento de muchas personas\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA la luz de los tr\u00e1gicos acontecimientos que han caracterizado el a\u00f1o 2020, extiendo este Mensaje, dedicado a los desplazados internos, a todos los que han experimentado y siguen a\u00fan hoy viviendo situaciones de precariedad, de abandono, de marginaci\u00f3n y de rechazo a causa del COVID-19\u201d, dice en su mensaje.<\/p>\n<p>Tras referirse a la escena que inspir\u00f3 al papa P\u00edo XII en la redacci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica\u00a0<i>Exsul Familia<\/i>\u00a0(1 agosto 1952). En la huida a Egipto, el ni\u00f1o Jes\u00fas experiment\u00f3, junto con sus padres, la tr\u00e1gica condici\u00f3n de desplazado y refugiado, \u00abmarcada por el miedo, la incertidumbre, las incomodidades, Le Santo Padre lamenta que a\u00fan hoy en nuestros d\u00edas, \u201cmillones de familias pueden reconocerse en esta triste realidad\u201d. Casi cada d\u00eda la televisi\u00f3n y los peri\u00f3dicos dan noticias de refugiados que huyen del hambre, de la guerra, de otros peligros graves, en busca de seguridad y de una vida digna para s\u00ed mismos y para sus familias, dec\u00eda Francisco en el \u00c1ngelus del 29 diciembre 2013. \u00a0Jes\u00fas est\u00e1 presente en cada uno de ellos, obligado \u2014como en tiempos de Herodes\u2014 a huir para salvarse, se\u00f1ala en su mensaje el Papa.<\/p>\n<h2><b>Reconocer en ellos el rostro de Cristo<\/b><\/h2>\n<p>Cada cristiano est\u00e1 llamado a reconocer en sus rostros el rostro de Cristo, hambriento, sediento, desnudo, enfermo, forastero y encarcelado, \u201cque nos interpela\u201d. Si lo reconocemos, dice el Papa, seremos nosotros quienes le agradeceremos el haberlo conocido, amado y servido.<\/p>\n<p>\u201cLos desplazados internos nos ofrecen esta oportunidad de encuentro con el Se\u00f1or, \u00abincluso si a nuestros ojos les cuesta trabajo reconocerlo: con la ropa rota, con los pies sucios, con el rostro deformado, con el cuerpo llagado, incapaz de hablar nuestra lengua\u00bb (<i>Homil\u00eda<\/i>, 15 febrero 2019)\u201d.<\/p>\n<p>Es un \u201creto pastoral al que estamos llamados\u201d a responder con los cuatro verbos que se\u00f1al\u00f3 el Papa en su mensaje para esta misma Jornada en 2018: acoger, proteger, promover e integrar. A estos cuatro, en este mensaje de hoy, el Papa agrega \u201cotras seis parejas de verbos, que se corresponden a acciones muy concretas, vinculadas entre s\u00ed en una relaci\u00f3n de causa-efecto\u201d.<\/p>\n<h2><b>Es necesario\u00a0<i>conocer<\/i>\u00a0para\u00a0<i>comprender<\/i><\/b><\/h2>\n<p>El conocimiento es un paso necesario hacia la comprensi\u00f3n del otro. El Papa recuerda que cuando se habla de migrantes y desplazados, casi siempre se mencionan en n\u00fameros. \u00a1Pero no son n\u00fameros, sino personas! Si las encontramos, podremos conocerlas, nos clama el Papa, podemos conocer sus historias y comprender. \u00a0Podremos comprender, por ejemplo, dice Francisco, que la precariedad que hemos experimentado con sufrimiento, a causa de la pandemia, es un elemento constante en la vida de los desplazados.<\/p>\n<h2><b>Hay que\u00a0<i>hacerse pr\u00f3jimo<\/i>\u00a0para\u00a0<i>servir<\/i><\/b><\/h2>\n<p>\u201cLos miedos y los prejuicios \u2014tantos prejuicios\u2014, nos hacen mantener las distancias con otras personas y a menudo nos impiden \u201cacercarnos como pr\u00f3jimos\u201d y servirles con amor\u201d. \u00a0Para Francisco, acercarse al pr\u00f3jimo significa, a menudo, estar dispuestos a correr riesgos, como nos han ense\u00f1ado tantos m\u00e9dicos y personal sanitario en los \u00faltimos meses. Este estar cerca para servir, va m\u00e1s all\u00e1 del estricto sentido del deber. El ejemplo m\u00e1s grande nos lo dej\u00f3 Jes\u00fas cuando lav\u00f3 los pies de sus disc\u00edpulos: se quit\u00f3 el manto, se arrodill\u00f3 y se ensuci\u00f3 las manos (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a013,1-15).<\/p>\n<h2><b>Para\u00a0<i>reconciliarse<\/i>\u00a0se requiere\u00a0<i>escuchar<\/i><\/b><\/h2>\n<p>Otra pareja de verbos que hoy el Papa nos ense\u00f1a en su mensaje, es el de escuchar para reconciliarse. Nos lo ense\u00f1a Dios mismo, que quiso escuchar el gemido de la humanidad con o\u00eddos humanos, dice el Papa, enviando a su Hijo al mundo: \u00abPorque tanto am\u00f3 Dios al mundo, que entreg\u00f3 a su Unig\u00e9nito, para que todo el que cree en \u00e9l [\u2026] tenga vida eterna\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a03,16-17). El amor, el que reconcilia y salva, empieza por una escucha activa.\u00a0En el mundo de hoy se multiplican los mensajes, pero se est\u00e1 perdiendo la capacidad de escuchar. El Pont\u00edfice nos dice que s\u00f3lo a trav\u00e9s de una escucha humilde y atenta podremos llegar a reconciliarnos de verdad.<\/p>\n<p>\u201cDurante el 2020, el silencio se apoder\u00f3 por semanas enteras de nuestras calles. Un silencio dram\u00e1tico e inquietante, que, sin embargo, nos dio la oportunidad de escuchar el grito de los m\u00e1s vulnerables, de los desplazados y de nuestro planeta gravemente enfermo. Y, gracias a esta escucha, tenemos la oportunidad de reconciliarnos con el pr\u00f3jimo, con tantos descartados, con nosotros mismos y con Dios, que nunca se cansa de ofrecernos su misericordia\u201d.<\/p>\n<h2><b>Para\u00a0<i>crecer<\/i>\u00a0hay que\u00a0<i>compartir<\/i><\/b><\/h2>\n<p>En esta pareja de verbos, el Papa recuerda el pilar fundamental de la primera comunidad cristiana: la acci\u00f3n de compartir. \u00abEl grupo de los creyentes ten\u00eda un solo coraz\u00f3n y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que ten\u00eda, pues lo pose\u00edan todo en com\u00fan\u00bb (<i>Hch<\/i>\u00a04,32). Al respecto, se\u00f1ala que Dios no quiso que los recursos de nuestro planeta beneficiaran \u00fanicamente a unos pocos. \u00a1No, el Se\u00f1or no quiso esto! Tenemos que aprender a compartir para crecer juntos, sin dejar fuera a nadie, resalta Francisco, y afirma que la pandemia nos ha recordado que todos estamos en el mismo barco. Darnos cuenta que tenemos las mismas preocupaciones y temores comunes, nos ha demostrado, una vez m\u00e1s, que nadie se salva solo. Para crecer realmente, debemos crecer juntos, compartiendo lo que tenemos, como ese muchacho que le ofreci\u00f3 a Jes\u00fas cinco panes de cebada y dos peces\u2026 \u00a1Y fueron suficientes para cinco mil personas! (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a06,1-15).<\/p>\n<h2><b>Se necesita\u00a0<i>involucrar<\/i>\u00a0para\u00a0<i>promover<\/i><\/b><\/h2>\n<p>&#8220;As\u00ed hizo Jes\u00fas con la mujer samaritana (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a04,1-30). El Se\u00f1or se acerc\u00f3, la escuch\u00f3, habl\u00f3 a su coraz\u00f3n, para despu\u00e9s guiarla hacia la verdad y transformarla en anunciadora de la buena nueva: \u00abVenid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho; \u00bfser\u00e1 este el Mes\u00edas?\u00bb (v. 29). A veces, el impulso de servir a los dem\u00e1s nos impide ver sus riquezas&#8221;.<\/p>\n<p>Al respecto, el Papa dice que si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate. La pandemia nos ha recordado cu\u00e1n esencial es la corresponsabilidad y que s\u00f3lo con la colaboraci\u00f3n de &#8220;todos \u2014incluso de las categor\u00edas a menudo subestimadas\u2014 es posible encarar la crisis&#8221;. Debemos, a\u00f1ade el Papa,\u00a0 \u00abmotivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad\u00bb (<i>Meditaci\u00f3n en la Plaza de San Pedro<\/i>, 27 marzo 2020).<\/p>\n<h2><b>Es indispensable\u00a0<i>colaborar<\/i>\u00a0para\u00a0<i>construir<\/i><\/b><\/h2>\n<p>Esto es lo que el ap\u00f3stol san Pablo recomienda a la comunidad de Corinto: \u00abOs ruego, hermanos, en nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, a que dig\u00e1is todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir\u00bb (<i>1 Co<\/i>\u00a01,10). La construcci\u00f3n del Reino de Dios, se\u00f1ala por \u00faltimo Francisco,\u00a0 es un compromiso com\u00fan de todos los cristianos y por eso se requiere que aprendamos a colaborar, sin dejarnos tentar por los celos, las discordias y las divisiones. Y en el actual contexto, es necesario reiterar que: \u00abEste no es el tiempo del ego\u00edsmo, porque el desaf\u00edo que enfrentamos nos une a todos y no hace acepci\u00f3n de personas\u00bb (Mensaje\u00a0<i>Urbi et Orbi<\/i>, 12 abril 2020). Para preservar la casa com\u00fan y hacer todo lo posible para que se parezca, cada vez m\u00e1s, al plan original de Dios, El Papa dice que debemos comprometernos a garantizar la cooperaci\u00f3n internacional, la solidaridad global y el compromiso local, sin dejar fuera a nadie.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en su mensaje dedicado a la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el Papa Francisco deja una oraci\u00f3n, &#8220;sugerida por el ejemplo de san Jos\u00e9, de manera especial cuando se vio obligado a huir a Egipto para salvar al Ni\u00f1o&#8221;.<\/p>\n<p><i>Padre, T\u00fa encomendaste a san Jos\u00e9 lo m\u00e1s valioso que ten\u00edas: el Ni\u00f1o Jes\u00fas y su madre, para protegerlos de los peligros y de las amenazas de los malvados.<\/i><\/p>\n<p><i>Conc\u00e9denos, tambi\u00e9n a nosotros, experimentar su protecci\u00f3n y su ayuda. \u00c9l, que padeci\u00f3 el sufrimiento de quien huye a causa del odio de los poderosos, haz que pueda consolar y proteger a todos los hermanos y hermanas que, empujados por las guerras, la pobreza y las necesidades, abandonan su hogar y su tierra, para ponerse en camino, como refugiados, hacia lugares m\u00e1s seguros.<\/i><\/p>\n<p><i>Ay\u00fadalos, por su intercesi\u00f3n, a tener la fuerza para seguir adelante, el consuelo en la tristeza, el valor en la prueba.<\/i><\/p>\n<p><i>Da a quienes los acogen un poco de la ternura de este padre justo y sabio, que am\u00f3 a Jes\u00fas como un verdadero hijo y sostuvo a Mar\u00eda a lo largo del camino.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00c9l, que se ganaba el pan con el trabajo de sus manos, pueda proveer de lo necesario a quienes la vida les ha quitado todo, y darles la dignidad de un trabajo y la serenidad de un hogar.<\/i><\/p>\n<p><i>Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que san Jos\u00e9 salv\u00f3 al huir a Egipto, y por intercesi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, a quien am\u00f3 como esposo fiel seg\u00fan tu voluntad. Am\u00e9n.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cComo Jesucristo, obligados a huir. 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